martes, mayo 20, 2014

Sobre el yacimiento de Siega Verde (Tierras Taurinas)



A 17 kilómetros de Ciudad Rodrigo, río Águeda abajo, cientos de toros grabados sobre la pizarra negra se encuentran reunidos para la eternidad en un Concilio de Piedra. Quizás sean los testigos de un antiguo culto que los antepasados lejanos de los mirobrigenses rendían al sol durante el Paleolítico. Eso explican, al menos, en el centro de interpretación. Lo cierto es que, durante más de ocho milenios, aquellos cazadores-recolectores lucharon aquí contra los toros salvajes que poblaban la comarca. Y para que nadie pudiera poner en duda los hechos, grabaron su efigie en la piedra.


[…] para cualquier aficionado que se acerca a los carnavales de Ciudad Rodrigo -que en un día suman más que todos los visitantes de Siega Verde a lo largo del año- se vuelve obligatoria la visita a este museo del paleolítico, para entender que lo nuestro nació mucho antes de lo afirmado por aquellos que pretenden denegarle a la cultura taurina su sitio en el Patrimonio de la Humanidad […] Ahora falta rematar la obra e inscribir también las manifestaciones modernas de esta cultura milenaria... Porque, si bien los cazadores-recolectores dejaron un día de grabar sus obras en Siega Verde, los toros que las inspiraron continúan bebiendo las aguas del río Águeda. 

Tierras Taurinas. Opus 26  Viaje a Miróbrija

Nota: Matías, en el bajo del tendido 2 de Las Ventas, dispone de un buen número de ejemplares de Tierras Taurinas


No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada