Noé Gómez Rodríguez que se hace llamar “Gómez del Pilar” ha
recibido a sus dos novillos a porta gayola y se ha fajado con ellos en los
capotazos de recibo con la ilusión del triunfo. Toda la plaza expectante ante
un chiquillo que arriesga desde el primer momento, de repente se perciben
aromas toreros en las Ventas que hacía mucho tiempo veníamos esperando.
Lleva el primer toro al caballo con un primoroso quite por
lopecinas que le hace aguantar mucho al final ante el desarme del toro, no
permite que se pique el toro en demasía, y el interesante tercio de banderillas
abre la puerta a una faena que comienza en el centro del ruedo toreando de
rodillas, no dejando pasar al toro y aprovechando su viaje no, toreando y
templando mucho así como en las dos siguientes series con la mano derecha, con
temple y mando, a esas alturas de la faena el novillo de la ganadería de
Guadaira, encastado, manso y algo flojo pero noble y repetidor, ya sabía que
había un torero en el ruedo que le tenía sometido, que mandaba y decidía lo que
en él se hacía. Dos series con la izquierda, muy buena la primera, algo
desdibujada la segunda y una más por bernardinas sin enmendarse ni un milímetro
y mata de estocada caída después de dos pinchazos arriba. No hay orejas, pero
deja un aroma en el respetable de torero entregado, voluntarioso y conocedor
del oficio como hacía años que no se veía.
Se percibe ansia de triunfo de novillero con vocación y
entrega. ¿Qué más podíamos pedir?
Salta el quinto novillo a la arena y Gómez del Pilar vuelve
a recibir a porta gayola y empalma con unas verónicas espléndidas que remata
con un farol de rodillas, todo realizado sin premura, con temple y mando. El
toro empuja en el caballo y se voltea sobre los cuernos pero su casta y su
fuerza se mantienen intactas, dos pares de banderillas de Fernando Sánchez, que
va de tercero en la cuadrilla, ante el fallo de su compañero provocan la
ovación del respetable que ya ha tomado carta por este novillero y sabe que la
buena lidia ayuda y prepara el toro para la faena, este toro parece el mejor de
la tarde, encastado, bravo y noble con la fuerza justa, no se le puede castigar
demasiado pero tiene codicia de muleta. Gómez del Pilar prueba con unos
ayudados y decide empezar toreando al natural, gran acierto, ya que el
izquierdo es el mejor pitón de Hortensio y realiza tres magníficas tandas de
naturales ligando pases de magnífica factura, tres tandas que emocionan, llegan
hasta el alma del respetable que premia con aplausos y olés su actuación, la
plaza se viene abajo. Luego dos series por el pitón derecho menos logradas
porque el toro se raja, se entrega, pide la muerte a Gómez del Pilar que está
borracho de toro, con la adrenalina a tope y hecho un manojo de nervios ante la
perspectiva de abrir la puerta grande de las Ventas que ve entornada, en esas
condiciones es dificilísimo acertar con la espada y sólo consigue enterrar la
espada algo baja al segundo intento.
Este momento final mitiga algo el triunfo que es grande pero
que hay que rematar con la espada, a pesar de lo cual corta una oreja, ganada a
ley, da la vuelta al ruedo con el orgullo de los toreros grandes, sin recoger
ningún objeto de los arrojados por el público a la arena, labor que delega en
la cuadrilla, y deja a toda la afición de Madrid pendiente de volver a verle
torear.
Así se viene a Madrid, ¡torero!
El encierro de Guadaira, muy bien presentado y de
irreprochable trapío salvo el primero algo fuera de tipo, sólo ha dado el
resultado deseado en los dos toros relatados porque los novilleros Alberto
Durán y Damián Castaño no tienen los recursos técnicos ni la valentía
necesarios para lucirse con toros encastados, o al menos eso nos ha parecido
aunque no dudamos de su buena voluntad y resaltamos los dos pares de
banderillas de David Adalid al tercer toro de la tarde.
Hoy ha sido un día grande en las Ventas y así lo celebramos
con Noé que de momento ha salvado la feria de este año igual que su homónimo
del Arca salvó a la humanidad del diluvio universal.
Jandro
lunes, 28 de mayo de 2012