jueves, junio 23, 2016

En la forma de citar está la verdad o la mentira (Alfonso Navalón)

Estoy harto de escuchar a los viejos toreros que lo mas importante es la colocación antes de empezar el muletazo (...) Todos decían lo mismo: "Si te colocas bien mandas en el toro y rematas bien el pase para quedarte otra vez colocado. Si te colocas mal, el que manda es el toro y al terminar el pase quedas descolocado".
La forma correcta de de citar es colocarte enfrente de la mitad del testuz y de la penca del rabo, de forma que haya una línea recta entre la cadera del torero (o el medio pecho) y el espinazo del toro. Una vez afirmado en ese terreno se adelanta la muleta y se espera que el toro llegue a la muleta. Sólo entonces, ni antes ni después, se adelanta la pierna para torear en curva. Al terminar el pase hay que ganar otro paso para quedar otra vez colocado enfrente del testuz. Así de sencillo y así de fácil... Los últimos que han hecho esto fueron Antoñete y Rincón(...)
Mientras Antoñete y Rincón hacían estas cosas tan sencillas y tan verdaderas, una falsa generación de figuras jóvenes inventaron el citar al hilo del pitón o, para colmo de la mentira, con la muleta y la pierna retrasadas.(...)
Como ya se había inventado el medio toro de la media casta y desfallecido en la muleta por los tremendos puyazos traseros o el pico de la muleta, este toreo de truco valía para sostener al toro en pie y sacarle la media arrancada que le permitían su falta de fuerza y de casta

Alfonso Navalón

Foto: campos y Ruedos



miércoles, junio 22, 2016

Mira chaval, el toreo es otra cosa

Mira chaval, el toreo es otra cosa. No es sólo una aburrida repetición del mismo pase porque por muy bien que los des el público acaba cansándose de ver siempre lo mismo. No había forma de sacarlo del paso. Le dije que una vez vi a Antonio Bienvenida en Madrid andarle por la cara a un manso de 'El Pizarral' y le cortó una oreja sin dar ni un natural ni un derechazo. Sencillamente porque el toro sólo tenía media arrancada y no se le podía embarcar en pases largos.
Alfonso Navalón 

Nota: El torero de la foto es Victoriano de la Serna

martes, junio 21, 2016

Porque lo importante no es "llevar los toros", ¡sino traerlos"!

Porque lo importante no es "llevar los toros", ¡sino traerlos"! Por mucho mérito que quieran concederle a "llevarlos" lejos, no debemos olvidar que cuando un torero se coloca cerca y está sin "adelantar" la muleta acaba de robarle al pase la parte mas difícil y más meritoria. Porque la gran verdad del derechazo o natural consiste en "dejarse ver" y esto hay que hacerlo citando con holgura, cuanto más lejos mayor mérito. Entonces, cuando el toro se arranca limpio, hay que adelantar la muleta y "traerlo". Esos dos metros que separan al toro de las piernas del torero hay que "recorrerlos" con mando cabal y con riesgo constante, porque al adelantar la pierna contraria quedan las ingles a merced del pitón. Y entonces surge la entrega grandiosa del valor al servicio del arte"

 Alfonso Navalón


domingo, junio 19, 2016

POR LA LIBERTAD, POR LA DIVERSIDAD, POR EL RESPETO


Estamos aquí reunidos, digámoslo claramente y desde el principio, para protestar contra un atropello y contra un despropósito cultural, político y social: la prohibición de nuestro histórico y ancestral torneo del Toro de la Vega (...), Pero también estamos aquí para alzar nuestra voz y decir bien alto y claro, a todo el que quiera oírlo, que Tordesillas no se rinde (...)
Atentado a la tauromaquia sí, porque, como empiezan a ver muchos en Castilla y León y en distintas partes de España, los mismos argumentos que ha utilizado la Junta de Castilla y León de Juan Vicente Herrera para prohibir la muerte pública a lanzadas del Toro de la Vega, los mismos, pueden ser usados, sin cambiar ni una sola coma, para poner fin a las corridas de toros.(...)
Su prohibición es un atropello a la verdad, un atropello a la justicia, un atropello a la cultura y, por encima de todo, un gravísimo atentado contra la diversidad y el pluralismo, que sienta un muy peligroso precedente. (...)
  La fiesta del Toro de la Vega, y los vecinos de la Villa del Tratado, han sido denigrados y despreciados por personas que no conocían nada del torneo, ni tenían el más mínimo interés por conocerlo. La verdad ha sido atropellada con la complicidad de periodistas y líderes de opinión, que no sólo no han hecho el más mínimo esfuerzo por entender lo que tenían delante, sino que han trasladado al público una visión distorsionada y grotesca de la fiesta, cuando no directamente falsa. El Toro de la Vega que el mundo odia tiene muy poco que ver con el Toro de la Vega que aman los vecinos de Tordesillas.(...)
Nos juzgan y condenan los petulantes, los ignorantes, los cegados por las legañas de su propia soberbia, y los fariseos, esos que que proclaman cada mañana su inmensa bondad al mirarse en el espejo y preguntarse, como la bruja de Blancanieves: ¿Espejito, espejito, puede haber en el mundo una persona mejor, más buena y más sensible que yo?. Todos ellos son incapaces de concebir que algún beneficio espiritual, inmaterial, debe proporcionar el torneo a los vecinos de esta comarca de Valladolid para que lo hayan mantenido en el tiempo contra viento y marea, enfrentados a dictadores y demagogos, y salpicados por cicatrices y tragedias personales.
Pero hoy queremos destacar, sobre todo, que esta infame prohibición que pretenden imponernos es, por encima de todo, un atentado contra la libertad, la tolerancia y la diversidad(...)
 La prohibición del Toro de la Vega es, muy al contrario, un retorno a nuestros peores hábitos, pulsiones intolerantes y bajos instintos inquisitoriales. En última instancia lo que ha ocurrido puede resumirse así: una aparente mayoría social ha impuesto su criterio moral, y su visión de la vida, sobre un grupo humano que tenía otra visión diferente y legítima. ¿Les suena esto?
(...)
Defender el Toro de la Vega es defender la libertad, defender la verdad y la razón, defender la justicia, y defender un auténtico y genuino derecho a la diversidad cultural e incluso moral. Es defender, por tanto, una idea del respeto que vaya más allá de la verborrea, y que sea verdadera.
(...)
Si padecimos una década vergonzosa de manifestaciones y protestas para prohibir una fiesta legal, podemos castigar a quienes han cometido esta tropelía con otra década similar de movilizaciones y protestas, hasta que vuelva a legalizarse. La prohibición, después de todo, sólo nos obliga a tomar la iniciativa; nos fuerza a actuar. Podemos verlo como un incordio o como una gran oportunidad. En nuestras manos está decidir si vamos a dar gusto a los cínicos, humillando la cabeza como toros mansos, o si estamos dispuestos a defender lo nuestro con bravura, casta, tesón e inteligencia. Con pasión y con cabeza, midiendo nuestras fuerzas. Pero sin resignación, desánimo, ni derrota. En nuestras manos está. De nosotros depende
¡Viva el Toro de la Vega!
¡Viva Tordesillas!

- Aquí el Manifiesto completo leído por André Viard en Tordesillas -

sábado, junio 18, 2016

La Sociedad Avanzada

Se  acaba de conocer el final del Toro de la Vega en Tordesillas. Una reliquia infecta del pasado que no puede sobrevivir en esta sociedad impoluta, como un estadio de Albert Speer. Una sociedad “avanzada” que ni Henry Ford hubiese soñado.
Ya nos sentimos más daneses; qué digo, más suecos. Nuestra economía está bombeando, las bibliotecas no dan de sí. Todo en instantes. La “gente” ha empezado a encontrar trabajo.
La destrucción de la naturaleza con los motores adulterados de la bienpensante Volkswagen o con los pedos de las vacas estabuladas (que al morir no hacen ruido ni casi manchan) pasa a un segundo plano. Siria, la leche que no es leche, el Amazonas. Todo pasa a un segundo plano.
La sociedad “avanzada” ha conseguido eliminar un vestigio neolítico que nos atenazaba. Igual que el ISIS voló vestigios protohistóricos y arcaicos.
Así que ese toro, ese en concreto, no va a morir. En público. En los pueblos. Donde los pobres esos.
Quizá sea algo clasista no permitir la muerte en festejos populares. Pero, al fin y al cabo, uno de los fundamentos de la sociedad “avanzada” es que hay que aspirar a vivir en las ciudades y a ganar mucho dinero. Con ese dinero pude uno entrar en una plaza de toros comme il faut. Los pobres de pueblo, que se busquen otros entretenimientos, como la ópera o el cine o los museos o los centros de interpretación de cosas. Que no va nadie allí a esos actos, mucho más propios de una sociedad “avanzada”.
Foto inferior: Paleta-Poeta de Joan Brossa (Museo Reina Sofía)

viernes, junio 17, 2016

Este sábado en Tordesillas


Cualquiera que ame la fiesta del toro, cualquiera que sepa cómo se sienten las fiestas y las tradiciones en los pueblos, cualquiera que haya estado en un festejo popular y haya pisado en la misma calle donde había un toro. Cualquiera que ame la libertad debería estar con el pueblo de Tordesillas y su Torneo del Toro de la Vega. 
Dominguillos-Aquí el post completo_



Se apela al conflicto entre el festejo tordesillano y la sensibilidad de nuestro tiempo. Como si la sensibilidad de los tiempos fuera garantía de virtud. Sin duda, quienes legislaron históricamente contra los homosexuales estaban conformes con el sentir de su época; como lo estaban los que defendían la esclavitud o la limitación del trabajo femenino; o quienes calificaban al arte de vanguardia como arte degenerado o quienes decidieron ponerles una cruz estigmatizante a los judíos.
      Todos ellos, en efecto, actuaban en sintonía con el sentir de su tiempo y envueltos en esa bandera atropellaron a aquellos que tenían unos gustos o preferencias minoritarios. Como hoy. El problema es que creíamos que la democracia era ser conscientes de esto, y respetar a las minorías, a todas, y en vez de eso nos encontramos con políticos y opinadores que proclaman que lo más moderno es imitar a Franco y volver a prohibir la fiesta.

Vidal ArranzDefender la tradición -

jueves, junio 16, 2016

Daniel Ruiz: "El encaste minoritario es minoritario porque no embiste"


La relación de toros que han obtenido una nota superior a 2,5 (sobre 5) ha sido de 27, y los 12 primeros puestos han sido los siguientes:


PuestoPuntuaciónNombreGanaderíaFechaTorero
3,70
MalagueñoAlcurrucén 3º 24/05David Mora
3,33
Camarín Baltasar Ibán 2º 29/05Alberto Aguilar
3,13
DaliaV. del Río5º 01/06Manzanares
4º e-a
3,00
OjeadorMiura6º 05/06Pérez Mota
4º e-a
3,00
TaberneroMiura1º 05/06Rafaelillo
6º e-a
2,90
EscribienteAdolfo Martín4º 20/05S. Castella
6º e-a
2,90
Venturoso IIMontealto1º 08/05Juan Bautista
2,85
AlevínVictorino5º 03/06Miguel Abellán
9º e-a
2,76
GarrochistaVictorino3º 03/06El Cid
9º e-a
2,76
OjibelloEl Torero6º 11/05Paco Ureña
11º e-a
2,73
TesugoBaltasar Ibán4º 29/05Iván Vicente
11º e-a
2,73
MalaguitoPuerto de San Lorenzo2º 13/06Enrique Ponce


Nota: aproximadamente la mitad de las reses lidiadas este San Isidro fueron del encaste Domecq
Foto: Andrew Moore

domingo, junio 12, 2016

Cagancho (1932)

Ved aquel poeta que ejerce con sus imperfecciones un atractivo superior al de las cosas acabadas (…). Sus obras no expresan nunca por completo lo que en realidad quería él expresar en ellas; parece que dan como un presentimiento de la visión, mas no la visión misma; pero en el alma de este poeta queda un vehemente deseo de alcanzar tal visión, y de este deseo mana una elocuencia tan grande como la que dan el hambre o cualquier violento apetito. Con él se eleva el que le escucha por encima de la obra y de todas las obras”...
Nietzsche (“La Gaya Ciencia”)
[En la foto: “CAGANCHO” en una tarde de 1932... ¡y que lo mejore quien pueda! - Foto de Marín]
Vía: Joaquín Albaicín

viernes, junio 10, 2016

Tauromaquias Universales. El Relato Fundacional


En el último número de Tierras Taurinas se recoge el el siguiente texto de obligada lectura (ver nota 2) y que requeriría su difusión, al igual que el documental "Tauromaquias Universales", mas allá del público taurino:
La fe nace del dogma. No existe mito, religión, moral o ideología sin un relato fundacional que ofrezca un dogma a todos sus seguidores. Escrito hacia el año 2000 antes de Cristo, el poema épico de Gilgamesh –quien, entre otras hazañas, mató al Toro Celeste- fue el primer relato fundacional que abordó la búsqueda de la inmortalidad y sirvió de base para las religiones mesopotámicas. Después, sobre el siglo VIII a.C, nació la Biblia, poco antes de que los pre-socráticos griegos estableciesen los cimientos de la filosofía. Todos fundamentan su visión del mundo en el antropocentrismo, según el cual el hombre es el eje de la Creación.
Nacido a mediados del siglo XX y radicalmente opuesto a todos los grandes mitos, religiones y morales anteriores, el relato fundacional vegano nace del naturalismo nazi, germen de la ecología profunda. Ésta conceptualiza el dogma del biocentrismo, el cual decreta que todas las especies deben gozar de los mismos derechos y que el hombre es sólo un animal más. La consecuencia de este relato fundacional es que hay que prohibir todas las actividades humanas que utilizan a los animales, empezando por la corrida de toros: según el relato de los veganos, « la Fiesta es tortura y la tortura no es cultura ». Este relato mentiroso no supondría peligro alguno si hubiera otro, con la misma capacidad de difusión, capaz de restablecer la verdad. Pero como no existe, el relato vegano está difundiéndose en todas las sociedades modernas con la misma facilidad que los grandes relatos fundacionales en la humanidad primitiva: hoy en día, para las nuevas generaciones, declararse vegano -y antitaurino- equivale a reivindicar su progresismo cuando, en realidad, significa militar, de forma más o menos consciente, a favor del fin de una civilización llena de valores ejemplares y apoyar el advenimiento de otra civilización cuyos fundamentos son subversivos.
Es fácil entender el peligro de la situación: si frente a este relato demoledor sólo somos capaces de asegurar que Morante es un artista grandioso y Cobradiezmos un gran toro bravo -ambas cosas ciertas, por supuesto-, no podremos detener el avance de esta ideología difundida por una secta liberticida que extiende sus tentáculos a nivel mundial con la constancia de la gota de agua, capaz de penetrar en la roca más dura. No se trata, obviamente, de convencer a los veganos de que están equivocados -como en todas las sectas su integrismo los vuelve fanáticos-, sino de dirigirnos al resto de la sociedad para explicar, a través de otro relato, lo que la Tauromaquia es y representa. Aunque parezca mentira considerando el imponente número de obras que los toros han inspirado a través de los siglos, este relato fundacional no se ha escrito antes de "Tauromaquias Universales", que llega en el momento oportuno para llenar este vacío.
Su fundamento es incuestionable: 20 milenios antes de los primeros relatos escritos, los cuales ensalzan la figura del hombre como eje del mundo y de la naturaleza, las pinturas parietales de Villars y de Lascaux sientan las bases del antropocentrismo que las religiones y morales posteriores erigieron en dogma universal.
¿Qué vemos en Villars? Un hombre desafiando a un toro, arriesgando su vida para matarlo y asegurar así el futuro de su gente.
¿Qué vemos en Lascaux? Un hombre derrotado por el toro, después de haberlo herido de muerte.
¿Dónde se encuentran ambas pinturas? En el ábside de dichas cuevas, lo que demuestra su dimensión religiosa.
¿Qué es lo que se venera? No al toro, sino al hombre que sacrifica su propia vida para salvar la de los demás.
El relato fundacional de las Tauromaquias Universales parte de esta dimensión religiosa y de la figura crística que se le atribuye al hombre cuando se enfrenta al toro. Esto nos permite atribuir a la corrida de toros moderna una justificación más universal que el arte de Morante o la bravura de Cobradiezmos. Ambos son el Grial que los aficionados persiguen, pero también la manifestación contemporánea del hecho fundador: su valor real reposa en que legitiman la fe y regeneran el dogma.
Hace 23 milenios, cuando pintaron la "tauromaquia" de Villars, nadie cuestionaba que el hombre matase al toro: era la condición de su supervivencia. Después de extraerse de la animalidad -en parte gracias a la alimentación, la cual enriqueció con la carne de las demás especies, favoreciendo el desarrollo superior de su cerebro lo que, a su vez, permitió que el hombre primitivo inventara las armas que la naturaleza no le había otorgado-, nuestro lejano antepasado salió a la conquista del planeta adueñándose de él. Y el primer héroe de la Humanidad, homenajeado en la cueva de Villars, fue un cazador de toros. A continuación, a lo largo de veintitrés milenios, las Tauromaquias Universales simbolizaron esta lucha por vencer a la naturaleza, hasta que todas desaparecieron en las regiones donde se desarrollaron, a medida que el toro salvaje desaparecía en ellas. Este rito nacido con la Humanidad se perpetuó, sin embargo, en España y en el Sur de Francia, donde algunas ramas procedentes del uro primigenio consiguieron resistir a la erradicación y superaron la domesticación. Entre tiempo, la lanzada de los principios había dado a luz unas prácticas más sofisticadas, hasta llegar a la corrida moderna que las sublimó cuando el hombre inventó la muleta: a partir de ese día, el 15 de agosto de 1720, la lucha brutal evolucionó hasta el arte delicado.
Hasta hoy, esta historia no se había contado de forma global y la ausencia del relato fundacional permitió que los veganos difundieran sin complejos algunas mentiras tan colosales como la supuesta condición anti-taurina de Goya, el origen franquista de la tauromaquia, o la leyenda de los suplicios al que, según ellos, los aficionados someten al toro antes de lidiarlo en la plaza: agujas en los testículos para que no se pueda tumbar durante varios días, vaselina en los ojos para que no vea bien, algodón en el morro para que no pueda respirar, sacos de arena sobre los riñones... unas fantasías que dicen mucho de sus propias patologías.
La creciente influencia de la ecología profunda explica los ataques que sufre la Fiesta, pero también la involución de las mentalidades: mientras que el hombre primitivo se apropiaba de manera simbólica de las virtudes del animal salvaje que combatía o sacrificaba, el hombre moderno proyecta su neurosis sobre las especies que ha domesticado. Si las representaciones zoomorfas de la Antigüedad respondían a una necesidad de trascendencia, el antropomorfismo contemporáneo hace regresar al humano hacia la animalidad.
En contra de todas estas mentiras, hoy en día, el toro sigue siendo un animal distinto entre todos por el trato privilegiado que el hombre le dedica. Cierto es también que el torero que pone su vida en peligro enfrentándose a él sigue ofreciendo a los humanos un alimento fundamental. No se trata de satisfacer necesidades meramente materiales - la carne del toro, por ejemplo- sino sobre todo espirituales: sacrificando al toro de manera ética en el altar de la estética, el torero ofrece al mundo una catarsis liberadora.
Éste es el relato fundacional que las Tauromaquias Universales ofrecen con su exposición y su documental. Si somos capaces de difundirlo dentro de una sociedad que desconoce totalmente los valores de la Tauromaquia, podremos detener los estragos provocados por el relato negativo escrito sobre la Fiesta por los anti-taurinos, parte visible del iceberg vegano. Un relato que, gracias a la potencia comunicadora que brinda a sus autores la ayuda interesada de unas ONG oportunistas o de unas industrias que se nutren del mercado de las mascotas, consiguió atraer a parte del mundo político en la telaraña animalista, hasta provocar que algunos partidos se atrevan a cuestionar la existencia de una cultura milenaria compartida por decenas de millones de ciudadanos.
A la vista del desinterés o de la animadversión de los medios generalista hacia la Fiesta, no será fácil contrarrestar el relato animalista. Pero se debe intentar, puesto que es la única vía de salvación que tenemos actualmente.
Afortunadamente, si no podemos contar con el apoyo de muchos medios generalistas, disponemos de Internet, el mismo arma empleada por los veganos para acorralarnos: de ahora en adelante, le toca a cada aficionado convertirse en apóstol de su cultura, para difundir por todas partes, a través de las redes sociales, el documental Tauromaquias Universales con el fin de compartirlo en el mundo entero. Por eso se realizó en español, en francés, y dentro de poco en inglés, portugués… y quizás en chino.
De la misma manera, los actores del mundo taurino deben apoyar la logística de la exposición, cuyo objetivo es instalarse en todos los pueblos taurinos, todas las universidades, todas las ciudades, y sobre todo, en aquellas donde el peligro tiene nombre y apellido. Hay una cosa segura: a cada ciudadano que acaricie el Toro Mítico instalado en el laberinto de la exposición, le pasará lo mismo que a nuestros antepasados cuando se acercaban a sus tótems mágicos. En él, encontrarán la fuerza para resistir a la desesperanza y para luchar por su pasión.
Defender la Fiesta es defender un modelo de civilización, mientras que prohibirla supone darle la espalda a la historia de la Humanidad.
Quizás esta afirmación le parezca algo rimbombante a los incrédulos, pero si se esfuerzan en estudiar el legado del Museo de las Tauromaquias Universales, verán la Fiesta como es, y no como se la han contado:
- La Fiesta simboliza la elevación del hombre primitivo, desde el estado de natura al estado de cultura, superando su instinto de supervivencia a través de una búsqueda ética y estética, la cual transformó la caza original en una práctica artística universal.
- La Fiesta representa también la apropiación por parte del pueblo de un privilegio real, y un ejemplo de convivencia entre las clases sociales. Además, ante la violencia homicida de la sociedad contemporánea, la muerte del toro, colofón de un ritual solemne, cumple una innegable función social y reconciliadora, comparable a la de los misterios de la Antigüedad.
- Finalmente, la Fiesta es un factor de preservación de la biodiversidad mediante la conservación de una especie en su medio ambiente, respetando su identidad y bienestar dentro de los límites de su función: combatiente temido y respetado, el toro es el indicador del valor del hombre que se enfrenta a él, quien pone en riesgo su propia vida, ofreciendo de manera digna el único fin digno de su grandeza.
Como todas las culturas que no atentan contra los derechos humanos, la corrida debe ser respetada en nombre de la diversidad, pero sobre todo en nombre de los derechos universales que porta, y que la convierten en un incuestionable Patrimonio de la Humanidad

Nota 1: ES incomprensible que la exposición Tauromaquias Universales estuviese tan poco días en Las Ventas
Nota 2: Por cierto, es mucho mas cómodo leer el texto sobre papel. La revista lleva ya unas semanas en los kioskos 

jueves, junio 09, 2016

David Mora, triunfador de San Isidro (aunque quieran ignorarlo)


El hecho de que el jurado que da los premios de San Isidro (1) ignore también de manera atroz a David Mora, que es el único que en San Isidro ha cortado las dos orejas en un mismo toro, lejos de las del 1+1 de Calderón y los minutos extra de los Ben-Hur de las mulillas, y que el premio se vaya en favor del hijo y nieto de Manzanares, que ni siquiera ha estado en San Isidro, abundaría en la idea de que alguna mano meció la cuna de la Beneficencia, primeramente para tratar de obtener un éxito low-cost, y después para dar a ese éxito una dimensión y una oportuna publicidad que redunde favorablemente en los ajustes de aquí a final de la temporada, que aquí, para entendernos, lo que han hecho es como si en el Festival de cine de San Sebastián le dan la Concha de Oro a una película de Cerezo que echaban en un cine de al lado, que ni estaba en el certamen.

José Ramón Márquez - Aquí el artículo completo -

Fotos : Andrew Moore

(1): 



Toro de Miura, tercio de varas en Bilbao (1963)

1963 Plaza de Bilbao 
Toro de Miura, tercio de varas
597 kgs 
7 puyazos.
Vía: Béatrice Margé

Joan Ribó es el Antonio Cañizares de la dictadura cultural de Compromís (Andrés Verdeguer)


Joan Ribó se pone a la altura (o más) del integrista obispo Antonio Cañizares cuando es capaz de equipar el arraigo social y cultural de la Tauromaquia con la esclavitud, la inquisición o la violencia de género. Hay que ser talibán para tener semejante ocurrencia en un pleno municipal. Hay que tener muy poca decencia para, sin mayoría social ni de votos y con exabruptos semejantes, tomar decisiones semejantes como prohibir el bou embolat por capricho. Muy poca decencia democrática. Que es casi peor que las palabras de Antonio Cañizares llamando a desobedecer las leyes de igualdad de género. Porque el obispo todavía se puede 'excusar' en su fanatismo religioso, pero el alcalde de la ciudad València --recordemos, que sin el apoyo de una mayoría social ni de votos--, sí se debe al conjunto de la sociedad valenciana, su diversidad y pluralidad, y a la que por tanto debe respetar. Pero Ribó discrimina como hace Cañizares en lo que opina que es contrario a su fe. Si para Cañizares la igualdad de género es cosa del mismo demonio, la Tauromaquia para Ribó es equiparable a esa lacra que es la violencia de género. Su animalismo ciega cualquier rastro de humanismo e ignora, sobre todo, los fundamentos de esa relación ancestral entre el toro y hombre a través de laTauromaquia, que vertebra y une socialmente y ejemplifica también la liberación del pueblo frente a la nobleza y, por supuesto, el respeto al toro, a su espacio y a su carácter y animalidad a través de los siglos.
Andrés Verdeguer -aquí el artículo completo -

miércoles, junio 08, 2016

Puñalada trapera del Partido Popular y el PSOE a la tauromaquia

Puñalada trapera a la tauromaquia del Partido Popular y del PSOE en Castilla y León al prohibir el Toro de la Vega,
Con sus  argumentos , "hay que adecuar la tauromaquia a la nueva sensibilidad social", y la medida aplicada,  la prohibición por decreto , hacen suyo el ideario antitaurino de grupos como PACMA y cia.
Nota: Eso si, aquí no han querido hacer un referendum en Tordesillas

Cuatro grandes toros

Dominguillos analiza el comportamieto de cuatro grandes toros vistos el pasado San Isidro; "Cubilón" del Puerto de San Lorenzo; "Camarín" de Baltasar Ibán, "Garrochista" de Victorino Martín y "Tabernero" de Miura. Lescopio lo que escribe de "Camarín" y les enlazo a su excelente artículo:
Lo de Camarín fue bravura auténtica, en puridad. La bravura que explicaba en esta entrada, definida llanamente con la frase "hasta aquí hemos llegado". La RAE sólo necesita una palabra para explicarlo, dicho de un animal: fiero o feroz. Porque Camarín, después de cinco tandas en las que Aguilar le dio distancia y se lo dejó llegar de largo, sin esconderlo, intentando gobernar las imparables acometidas del funo sin terminar de conseguirlo, como los bravos de veras, en vez de mirar con tontuna a los tendidos y huir a tablas, Camarín dijo que se acababa la historia y que no le pegaban ni uno más. A esas alturas de faena Camarín no embestía, cazaba. Aguilar se percató, cogió la espada y se lo llevó a los adentros con varios muletazos por bajo que tanto gustan en esta plaza, sin lucimiento, y se tiró de verdad, con el cuerpo tras la espada, llevándose un pitonazo en el pecho y colocando el estoque arriba, donde merecía tamaño toro. (...)


Porque Camarín acudió de largo a la pelea, fijo en el caballo. En el primer envite empujó con todo y en el siguiente lo sacaron rápido. Pedía pelea y no vimos el ansiado tercer puyazo porque no se administra el castigo, se lidia malamente. En banderillas no hizo ningún ademán de manso y persiguió a Rafael González. Todo ello con viveza, con brío de bravo, codicia y galope que era todo un deleite.

Encuentro de Aficionados

El pasado cinco de junio en Madrid se celebró un Encuentro de Aficionados Taurinos al que asistieron representantes de diversos colectivos, blog taurinos y a título individual.
Se dieron cita.
PEÑA TAURINA DE TARAZONA DE LA MANCHA.
UNIÓN ABONADOS DE MADRID.
CLUB DE ABONADOS DE PLAZA DE TOROS DE ALBACETE.
VARIOS AFICIONADOS DE CARTAGENA.
ASOCIACIÓN EL TORO DE MADRID.
BLOG TORO,TORERO Y AFICIÓN.
BLOG RINCÓN DE ORDOÑEZ.
CLUB TAURINO TAFALLÉS.
AFICIONADOS TENDIDO 7 DE MADRID.
ATENEO ORSON WELL.
BLOG TOREO EN RED HONDO.
UNIÓN ABONADOS DE SEVILLA.
El motivo principal de esta reunión fue expresar la honda preocupación de los aficionados asistentes ante el actual declive de la Fiesta y el nulo papel que conceden los taurinos a abonados y aficionados para tratar de paliar tanto la baja calidad de los espectáculos, la integridad de su desarrollo y el descenso del número de abonados en la práctica totalidad de las plazas.
Entre los asistentes se debatieron asuntos muy importantes que nos preocupan a todos, existiendo acuerdo unánime sobre las siguientes cuestiones principales:
–ESTABLECER EN UNOS CASOS Y AUMENTAR EN OTROS LA COMUNICACIÓN MÁS FLUIDA POSIBLE ENTRE LOS COLECTIVOS DE AFICIONADOS PARA DIFUNDIR Y REIVINDICAR NUESTRAS PROPUESTAS DE MEJORA DE LA FIESTA.
–CONFECCIONAR UN DOCUMENTO CON EL MAYOR CONSENSO POSIBLE A ELEVAR A LOS PODERES LEGISLATIVOS PARA BLINDAR LA FIESTA.
–CONTACTAR CON PEÑAS, ASOCIACIONES Y COLECTIVOS TAURINOS FRANCESES PARA LOGRAR FINES COMUNES EN DEFENSA DE LA TAUROMAQUIA.
–RECONOCEMOS EL DECLIVE DE LA FIESTA Y LA NECESIDAD DE UN CAMBIO DE RUMBO.
–DENUNCIAMOS QUE LA GRAN MAYORÍA DE LA CRITICA PERIODISTICA TAURINA PREGONA Y DIFUNDE EL FALSO TRIUNFALISMO TAPANDO LOS DEFECTOS Y FALLOS.
–SE PROPONE UN GRAN ENCUENTRO DE AFICIONADOS A CELEBRAR A FINAL DE TEMPORADA.
–ESTABLECER CAUCES DE CONTACTOS CON LOS DIFERENTES GRUPOS POLÍTICOS CONTRARIOS A LA FIESTA.
–USO DE LAS REDES SOCIALES Y TODOS LOS MEDIOS DE INTERNET A NUESTRO ALCANCE PARA DEFENDER LA TAUROMAQUIA EN TODOS LOS ÁMBITOS.
Madrid, 5 de junio de 2016


Fernando Sánchez

Pero qué decir de la impagable, chulesca, goyesca manera de Fernando Sánchez de andarle al toro. Qué decir de esa paradójica forma de ir al toro yéndose de él, con pasmosa parsimonia, para clavar después, a la media vuelta con la consiguiente dificultad para “ganarle la cara”. No fueron éstos, detalles formales, puramente estéticos. Esto era la obra de un torero sabedor de la historia de su profesión, dispuesto a contribuir a su continuidad y consciente de su propia responsabilidad. El par de Adalid fue heroico; el par de Fernando Sánchez creo que fue histórico.
Jean Palette Cazajus
Foto; Paloma Aguilar para Cultoro

martes, junio 07, 2016

Desde el corazón de las tinieblas


Y es que, probablemente, la tauromaquia sea la última manifestación visible de una herencia maldita: el recordatorio de que mañana podemos amanecer rodeados de belleza o en el mismo corazón de las tinieblas. Esa inhumanidad consustancial a la Fiesta, alejada del triunfalismo, es la razón y justificación de su existencia, mucho más que mil faenas hermosísimas de Manzanares.
Gloria Sánchez-GrandeAquí el artículo completo -



Fotos: Andrew Moore

La belleza brava. San Isidro 2016 ( Andrés de Miguel)

El público disfruta con la noble docilidad de los toros y las figuras de proyección mediática y los aficionados pedimos bravura encastada y toreros que la dominen. La tensión entre estas dos maneras de entender la tauromaquia, puede ayudar a dinamizar la fiesta de los toros y que encuentre la aceptación social que merece o puede disolverse en un espectáculo vacuo, estigmatizado como perteneciente al pasado y rechazado por los jóvenes, o peor aún, anclarlo en un bando de la política enfrentado, por lo tanto, a otros y sometido a los vaivenes partidistas o ideológicos, como parece que les gustaría a algunos que, henchidos de patriotismo ful, no paran de gritar vivas a España en la plaza, como si eso resolviera algún problema de España o de la tauromaquia.
Andrés de Miguel Aquí el artículo completo -
Foto: Andrew Moore

lunes, junio 06, 2016

Rafaelillo ante el toro "Tabernero" de Miura

Entró en escena el cuarto de sorteo, que iba a ser el mejor de la corrida. Descarado y astifino, frentudo, algo cabezón, 605 kilos, lleno, bien puesto. Rafaelillo se lo sacó de partida a los medios con notables lances por delante. Una hermosa pelea, que ganó Rafaelillo y fue árnica para el toro, que, serenado, se empleó y apretó en dos varas certeras.(...)
Tres naturales despaciosos, ligados, largos, y el de pecho. (...) Toro de una sola mano, pero qué mano. La izquierda. Rafaelillo se recreó, dibujó a placer, los muletazos ayudados fueron soberbios, como el gobierno del toro, que no enganchó engaño ni una sola baza. Final de frente y a pies juntos. Un lío. Pero se había pasado de tiempo la faena y a Rafaelillo le costó un mundo cuadrar al toro.
Se enfrió de pronto el coro. Dos pinchazos, un aviso, una estocada tardía. Trabajo mayor sin premio. Gran ovación en el arrastre para el toro, Tabernero, número 17.
Barquerito - aquí la crónica -
Fotos: Andrew Moore