viernes, mayo 26, 2017

Décimo sexta de feria


Toros de Jandilla y Vegahermosa (3º) para Francisco Rivera Ordóñez, Sebastián Castella y López Simón.

Castella ha cortado una oreja al segundo de la tarde con una faena aseada muy de su estilo a un toro colaborador, repetidor y noblote que no le ha puesto el menor inconveniente.
El Presidente, Don Cruz Manuel Carpintero Hervás, se ha debido equivocar de pañuelo y ha sacado el verde al finalizar el tercio de banderillas del quinto de la tarde, decisión que ha sorprendido mucho ya que aunque era excesivamente manso, no se había caído durante las banderillas pero si un par de veces durante el primer tercio, y ese hubiera sido el momento de la devolución y no después de pasar las de Caín los banderilleros para dejar colocados cuatro palos de cualquier manera peleando con las dificultades de semejante marrajo.
Así pues, Castella se ha encontrado con el primer sobrero de Salvador Domecq que ha trasladado las dificultades al tercio de muleta, el animal no aceptaba el toreo blando de Castella y se revolvía creando situaciones de peligro y desluciendo la ejecución de los pases. Unos pases de prueba al principio de la faena, quizá alguno de castigo, hubieran domeñado su embestida, hubieran sometido al animal y habrían propiciado el triunfo que ha buscado Castella con auténtico interés, con oficio y sin perder la cara a la situación que se ha complicado en el momento de entrar a matar, precisamente por la falta de unos pases de castigo y han evidenciado que el toro se le ha ido sin torear y, por tanto, con las orejas puestas.

Muy alejado de la realidad hemos encontrado a López Simón toda la tarde, toreando despegado y sin ganas, aliviándose, quizá necesite un descanso, hoy ha pasado sin pena ni gloria.

Y Rivera Ordóñez ha venido a despedirse y se ha esforzado en dejar buen recuerdo de su última tarde en las Ventas entrando a quites y poniendo banderillas al tercer toro, pero con la muleta no ha dicho nada, o sea como siempre, así que le hemos dicho adiós y nos hemos ido para casa.


Jandro

viernes, 26 de mayo de 2017
Fotos: Andrew Moore

La grandeza del toreo


Cada vez llega más de tarde en tarde, por eso ayer fue un día especial y los que estábamos en la plaza debemos sentirnos afortunados.
La grandeza del toreo acontece cuando un torero valiente y generoso se encuentra ante un toro de boyante embestida y le embarca con oficio, dominio y naturalidad en la muleta durante unos minutos que se vuelven eternos y únicos, el toro se va viendo sometido paulatinamente, se percata de la superioridad de su oponente y acaba rindiéndose sin remisión y pidiendo la muerte.

Ayer Ginés Marín, un chaval de veinte años, removió nuestros viejos corazones de aficionados y nos devolvió la fe en la tauromaquia, desbordó nuestras expectativas y nos trasladó a los tiempos vividos en que la conjunción entre toro y torero era la razón fundamental de nuestra afición.

Seguramente muchos de los jóvenes que abarrotan las gradas empujados por unos precios irrechazables no habían visto nunca nada igual, seguramente sentirían ayer una punzada en el estómago y un ahogo en la garganta que solidificará su afición en el corazón y justificará su asistencia a los toros a partir de ahora, ya tienen (tenemos) una razón poderosa que se justifica más allá de la razón lógica que nos arrastrará a la plaza de toros para esperar volver a sentir la sensación única y maravillosa del toreo, del arte de torear y la emoción que nos traspasa y nos eleva y justifica la cría y la muerte del toro en la plaza.

Gracias a Ginés Marín por su valentía, por su generosidad, por su acertada interpretación del toreo, por devolver la esperanza a nuestros corazones, por elevar nuestra moral y por justificar nuestra entrega a este arte único y efímero.

Felicidades torero, ahora mismo eres el más grande.


Jandro
Foto: Andrew Moore

jueves, mayo 25, 2017

Décimo quinta de feria


Toros de Alclurrucén para Julián López “El Juli”, Álvaro Lorenzo y Ginés Marín

Se ha abierto la Puerta Grande de las Ventas y por ella ha salido a hombros Ginés Marín después de cortar dos orejas al sexto toro de la tarde con todo merecimiento.
Ginés Marín ha realizado una variada, sólida y emocionante faena el sexto de Alcurrucén y le ha matado de una rotunda estocada.
En los primeros compases de la faena ha citado de lejos al toro embarcando con valor la embestida y ligando los pases con mando y energía.
No dábamos un duro por este toro que como sus hermanos ha pasado con más pena que gloria por los dos primeros tercios pero que llegado a la muleta ha embestido con prontitud y nobleza y Ginés Marín ha sabido embarcarlo y someterlo con suavidad y armonía toreando con ambas manos y con diversos cambios en las series de remate que han resultado muy vistosos y oportunos.
Como remate el toro ha caído fulminado por una soberbia estocada cobrada a ley.
La plaza entera se ha volcado a pedir los incuestionables trofeos que han sido concedidos sin objeción alguna.

También el Juli ha paseado una oreja cortada al segundo toro de la tarde muy protestada por el sector crítico de la plaza ante una faena de toreo ramplón, sin hondura ni enjundia. El Juli ha estado perfilero y vulgar toda la tarde, sin emplearse, toreando para cubrir el expediente y pasar lo antes posible el trance. A pesar de lo cual su labor ha sido muy respetada, pero nunca se debía haber premiado, la estocada al segundo toro estaba caída y trasera, en el cuarto ha pinchado lamentablemente y ha dejado una estocada también caída y muy trasera. Esperábamos otra actitud de este torero que viene con dos toricantanos a los que no recomendamos que sigan la trayectoria de su padrino.

Ha pasado desapercibido Álvaro Lorenzo cuyo toreo parece basado en los arrimones de tan poco sabor a toreo auténtico y con tanto propósito de encoger en ánimo del respetable y que no han tenido una repercusión favorable en el público.

Decepcionante el encierro de Alcurrucén, bien presentados y con trapío, pero muy mansos y de fuerzas justas sus toros. Ha habido que esperar al sexto para poder ver finalmente un toro noble y repetidor.

Jandro
jueves, 25 de mayo de 2017
Fotos: Andrew Moore


(Dedicado especialmente a mi primo Toño que estaba deseando salir toreando Alcalá arriba y hoy lo habrá conseguido)