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viernes, noviembre 21, 2014

Rafael Albaicín. Bilbao




(...) una vez más, y a raíz de la publicación de su comentario sobre el extraordinario torero Rafael Albaicín, me permito compartir con usted alguna de las fotos que conservo de él, fruto de la admiración que sentía sobre él mi padre, que siempre me hizo apreciar y valorar la clase de su toreo.
Un abrazo afectuoso,
Ignacio Tallón Yáguez

Nota: Muchas gracias Ignacio. Solo decirle que uno de los motivos que me llevan a seguir con el blog tras tantos años, es recibir correos como el suyo.
Un fuerte abrazo

Nota añadida: Las fotos aunque fechadas en 1944 corresponden a novilladas de 1942 - así nos lo dice Joaquín Albaicín -



Rafael Albaicín . Madrid 1944

El toreo tiene que ser algo muy espiritual, sin forzar el cuerpo para nada, que casi el espíritu estuviera por encima de la materia. Por eso toreaba siempre como si mi cuerpo no existiera, con una gran languidez al mover las telas, con un gran sentimiento, como no dándole importancia a lo que estaba haciendo. Así conseguía esa estética que tanto llamaba la atención”.


Rafael Albaicín (vía, Taurología)

Fotos vía: José Morente.

domingo, marzo 16, 2014

Sobre David Liceaga

David Liceaga Maciel (Romita, Guanajuato, 22 de junio de 1911-León, Guanajuato, 2 de noviembre de 1996), me dijo un día: Ser torero es muy bonito, pero más aún es respetar al toro, al público y a uno mismo. Nunca le falté a un compañero ni permití que nadie lo hiciera conmigo, pero es indudable que en el medio taurino la dignidad se vuelve un estorbo
"Aparte de ser uno de los toreros más completos en la historia de la tauromaquia y probablemente el banderillero más extraordinario de todos los tiempos, Liceaga fue fundador de la Unión Mexicana de Matadores de Toros y Novillos y secretario general de la misma en dos ocasiones; en 1932 estoqueó en Barcelona el toro más pesado de que se tenga memoria, un ejemplar de Arranz, con 970 kilos; en 1935 fue a Bogotá por tres corridas y toreó ¡18 seguidas!, matando toda la camada de la ganadería de Mondoñedo; salió cuatro veces a hombros en Madrid; jamás conoció la comodidad ni dio tregua a sus alternantes, consagrados o modestos, y nunca dejó un toro vivo de los centenares que enfrentó en todas las plazas del mundo.
De David Liceaga, maestro incómodo si los ha habido, puede decirse con justicia: La gloria de los buenos está en su conciencia más que en la boca de los hombres.


(Leonardo Páez -Aquí el artículo completo-)
Foto vía: Joaquín Albaicín

lunes, diciembre 02, 2013

Sobre Rafael Albaicín

En Bilbao es uno de los sitos donde más a gusto he toreadoA mí el toro grande no me ha dado miedo, lo que necesitaba es que fuera bravo. Como en Bilbao no importaba comprar casi una corrida de toros de campanillas para echarla en una novillada, salía siempre a la plaza a gusto, confiado. Si me llego a mantener en esa línea de Bilbao, habría sido una gran figura, pero no me llevaron bien”.
El toreo tiene que ser algo muy espiritual, sin forzar el cuerpo para nada, que casi el espíritu estuviera por encima de la materia. Por eso toreaba siempre como si mi cuerpo no existiera, con una gran languidez al mover las telas, con un gran sentimiento, como no dándole importancia a lo que estaba haciendo. Así conseguía esa estética que tanto llamaba la atención”.


Foto vía Joaquín Albaicín: RAFAEL “ALBAICÍN”, en una novillada celebrada en 1942 en Tolosa. Alternó con LUIS MIGUEL “DOMINGUÍN” y José Ortega “GALLITO CHICO”.

miércoles, noviembre 27, 2013

Sobre Rafael Albaicín I



 A mi juicio más gitano que torero. Y, sin lugar a dudas, un punto y aparte de los toreros de su raza. Se trata de Ignacio Rafael García Escudero, Rafael Albaicín. Nació en Madrid el 5 de junio de 1919. Rizado, moreno, esbelto, gitano hasta las cachas. Poseía una educación esmerada y una loable cultura. Tocaba el piano y el violín; le gustaba Bach y Mozart y le entusiasmaban Chopin y Falla. Viajó por Francia, Bélgica y Holanda y hablaba correctamente francés e inglés. Escribía música y sabía dibujar, y él mismo diseñaba los figurines de sus trajes de luces. Fue una persona bondadosa y simpática dentro y fuera de las plazas.
Ahijado de Zuloaga, un día, vísperas de Adviento de 1939 le indicó el pintor que se pusiera un traje de luces, atribuido a Lagartijo o a Montes, que iba a retratarlo vestido de torero. Y, el modelo de Zuloaga no tardó en ser tangible realidad en los ruedos.
(...)
Albaicín fue un torero sui géneris con ramalazos de miedo y ramalazos de arte. Practicaba un toreo tan estilizado que se quebraba de puro sutil. Era más gitano que torero. Pero tuvo una personalidad extraordinaria. Su finura y lentitud nadie se las pueden discutir. Una tarde en Pamplona estuvo excelso. El público pedía ¡música! ¡música!. Y un aficionado más sensible exclamó: ¡Música, no! ....!Órgano!. Por una sola vez Albaicín convirtió el toreo en un ejercicio espiritual.
Antonio Santainés (Aquí el artículo de abc)
Foto:Lance a la verónica de RAFAEL “ALBAICÍN” en Madrid, el 12 de Octubre de 1944. La corrida, en la que confirmó su alternativa MIGUEL DEL PINO, se suspendió por lluvia tras la muerte del segundo toro. Pero dio tiempo a un fructífero y celebrado “pique”, en el tercio de quites, entre “ALBAICÍN” y Rafael Ortega “GALLITO”.
Joaquín Albaicín