Mostrando entradas con la etiqueta Félix de Azúa. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Félix de Azúa. Mostrar todas las entradas

sábado, diciembre 19, 2009

Allí en donde pueden prohibir, prohíben; donde pueden imponer, imponen; donde pueden obligar, obligan. Es un Gobierno que no estima la decisión personal, la moral propia, la responsabilidad individual. Solo le gusta lo gregario y lo obligatorio.
Sea cual haya sido el resultado, no creo que la prohibición obedezca a la compasión, a la bondad, a la piedad. Creo que se debe a razones ideológicas que distinguen al toro en lugar de la langosta o el cabrito por motivos de oscura irracionalidad. Estos mismos represores, obligados a una legislación real sobre maltrato animal (circos, festejos de pueblo, estabulación, transporte), serían inmensamente crueles.