La corrida quiso taparse por las caras, y a veces lo consiguió enseñando las palas, levantando las finas puntas hacia arriba. Pero las hechuras fueron muy dispares. Toros altos, otros acaballados. Como primero y quinto. O más bajos, como el segundo o cuarto. En general nobles y de poco fondo, menos aún si se les hacían las cosas a la contra. En algo se debió notar que venían cuatro cinqueños.
Andrés Verdeguer
bien presentados y pastueños pero inmesamente blandos(...)
Por desgracia sus apoderados, o quien fuera, se equivocaron en la elección de los toros de Zalduendo, tradicionalmente blanditos y borregos. (...) Ayer se encontraron con seis semilisiados, nobles y pastueños
Me han gustado mucho dos zalduendos. Pero mucho, mucho.
Javier Hernández
Nota: Yo al ver a esos animales arrastrando la lengua opté por apagar la televisión
Foto: Aplausos









