lunes, febrero 02, 2015
"¿Quién habló de echar un yugo sobre el cuello de esta raza?"
sobre el cuello de esta raza?
¿Quién ha puesto al huracán
jamás ni yugos ni trabas,
ni quien al rayo detuvo
prisionero en una jaula?”
(Miguel Hernández)
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LA MUCHEDUMBRE
¡ Otro toro!
EL BUEY
¡Calla! ¡Muere! Es tu tiempo
EL TORO
¡Atroz sentencia!
Ayer el aire, el sol; hoy, el verdugo...
¿Qué peor que este martirio?
EL BUEY
La impotencia
EL TORO
¿ Y qué más negro que la muerte?
EL BUEY
¡El yugo!
(Rubén Darío)
El dibujo del graciliano de Escobar rematando en el cajón de Martínez de León.- Vía : Antonio Pineda)
miércoles, marzo 03, 2010
Sobre Miguel Hernández

EN EL CENTENARIO DEL NACIMIENTO DE UN POETA
MIGUEL HERNÁNDEZ
ORIHUELA, 30 DE OCTUBRE DE 1910
ALICANTE 28 DE MARZO DE 1942
" Recordar a Miguel Hernández que desapareció en la oscuridad y recordarlo a plena luz, es un deber de España, un deber de amor. Pocos poetas tan generosos y luminosos como el muchachón de Orihuela cuya estatua se levantará algún día entre los azahares de su dormida tierra. No tenía Miguel la luz cenital del Sur como los poetas rectilíneos de Andalucía sino una luz de tierra, de mañana pedregosa, luz espesa de panal despertando. Con esta materia dura como el oro, viva como la sangre, trazó su poesía duradera. ¡Y éste fue el hombre que aquel momento de España desterró a la sombra! ¡Nos toca ahora y siempre sacarlo de su cárcel mortal, iluminarlo con su valentía y su martirio, enseñarlo como ejemplo de corazón purísimo! ¡Darle la luz! ¡Dársela a golpes de recuerdo, a paletadas de claridad que lo revelen, arcángel de una gloria terrestre que cayó en la noche armado con la espada de la luz! "
Pablo Neruda
“LLAMO AL TORO DE ESPAÑA”
Alza, toro de España: levántate, despierta.
Despiértate del todo, toro de negra espuma,
que respiras la luz y rezumas la sombra,
y concentras los mares bajo tu piel cerrada.
Despiértate.
Despiértate del todo, que te veo dormido,
un pedazo del pecho y otro de la cabeza:
que aún no te has despertado como despierta un toro
cuando se le acomete con traiciones lobunas.
Levántate.
Resopla tu poder, despliega tu esqueleto,
enarbola tu frente con las rotundas hachas,
con las dos herramientas de asustar a los astros,
de amenazar al cielo con astas de tragedia.
Esgrímete.
Toro en la primavera más toro que otras veces,
en España más toro, toro, que en otras partes.
Más cálido que nunca, más volcánico, toro,
que irradias, que iluminas al fuego, yérguete.
Desencadénate.
Desencadena el raudo corazón que te orienta
por las plazas de España, sobre su astral arena.
A desollarte vivo vienen lobos y águilas
que han envidiado siempre tu hermosura de pueblo.
Yérguete.
No te van a castrar: no dejarás que llegue
hasta tus atributos de varón abundante
esa mano felina que pretende arrancártelos
de cuajo, impunemente: pataléalos, toro.
Víbrate.
No te van a absorber la sangre de riqueza,
no te arrebatarán los ojos minerales.
La piel donde recoge resplandor el lucero
no arrancarán del toro de torrencial mercurio.
Revuélvete.
Es como si quisieran arrancar la piel al sol,
al torrente la espuma con uña y picotazo.
No te van a castrar, poder tan masculino
que fecundas la piedra; no te van a castrar.
Truénate.
No retrocede el toro: no da un paso hacia atrás
si no es para escarbar sangre y furia en la arena,
unir todas sus fuerzas, y desde las pezuñas
abalanzarse luego con decisión de rayo.
Abalánzate.
Gran toro que en el bronce y en la piedra has mamado,
y en el granito fiero paciste la fiereza:
revuélvete en el alma de todos los que han visto
la luz primera en esta península ultrajada.
Revuélvete.
Partido en dos pedazos, este toro de siglos,
este toro que dentro de nosotros habita:
partido en dos mitades, con una mataría
y con la otra mitad moriría luchando.
Atorbellínate.
De la airada cabeza que fortalece el mundo,
del cuello como un bloque de titanes en marcha,
brotará la victoria como un ancho bramido
que hará sangrar al mármol y sonar a la arena.
Sálvate.
Despierta, toro: esgrime, desencadena, víbrate.
Levanta, toro: truena, toro, abalánzate.
Atorbellínate, toro: revuélvete.
Sálvate, denso toro de emoción y de España.
Sálvate.
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Nota: Damos las gracias a Pgmacías por enviarnos el poema de Miguel Hernández y el texto de Neruda
martes, noviembre 13, 2007
Miguel Hernández y El Cossío

La fantasía de Hernández era muy propensa a inventar hechos y de ceñirse muy poco a la objetividad requerida por una obra de este tipo, pero Cossío, viendo que esto no le gustaba al poeta, decidió que se encargara de la parte de biografías. Gracias a la obra de Cossío, nos ha quedado una parte del hacer de Miguel inmortalizada dicha obra, Los toros, más concretamente las biografías de los toreros Espartero, el matador de Ulloa, Antonio Reverte y Lagartijo
jueves, noviembre 08, 2007
Rafael Zabaleta y Miguel Hernández (el papa negro)

Se cumple el centenario del nacimiento del pintor Rafael Zabaleta , nacido en Quesada(Jaén), Noviembre 1907-Junio 1960.De Quesada era Josefina Manresa, la mujer del poeta.
En su recuerdo : Autorretrato de Zabaleta y el retrato que hizo de Hernández con inquietante parecido. Del poeta de Orihuela dos sonetos inolvidables.
MIGUEL HERNÁNDEZ de “EL RAYO QUE NO CESA”Por una senda van los hortelanos,
Vienen de los esfuerzos sobrehumanos
Por otra senda yo, por otra senda
Bajo su frente trágica y tremenda,
Como el toro he nacido para el luto
