"Así
que, señores taurinos, monténse las películas que quieran y
revelénlas como hace cientocincuenta años. Piensen que torean como
los ángeles. Piensen que el aplauso de sus vecinos del pueblo vale
lo que valía una puerta grande de las fetén. Aduzcan que no sabemos
nada, que bajatú y que hay que echarnos de las plazas. No tardarán
en conseguirlo. Piensen que saben salvar plazas, qué digo, la
Tauromaquia. Que podrá continuar todo con público de un día, de
clavel o crisantemo japonés. Hablen de triunfos constantes. Creánse
inventores de un arte nuevo. Pero los niños y los ancianos no
mienten. El arte que crean ustedes ya está inventado y se llama
circo."
Foto: Uno de los novillos lidiados ayer en Zaragoza (plaza de primera)

