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martes, noviembre 01, 2016

Frascuelo en lo de La Orson (Óscar Escribano)

Con un vocabulario ya en desuso, con ademanes de puro castizo, acompasado por gestos que reforzaban un discurso conocido por todos pero ignorado por la mayoría, un discurso torero de palabras ya difuntas, con un silencio de ópera, Frascuelo nos transportó a un  tiempo que se paró hace cuarenta años,  y reconoció lo bonito que era  para él hablar de toros en un sitio así, “aunque parezca que estamos en un búnker de refugiados, como si fuésemos tránsfugas".
(…)
“Las dos cosas más importantes de la vida son parir y darle seis muletazos a un toro en Las Ventas. Y yo sólo puedo hacer una de ellas”.
“No es lo mismo movilidad que desplazamiento. El toro de antes se desplazaba, y te aguantaba diez, luego ya no podías darle ni uno. Lo de ahora se mueve. Pero es otra cosa”.



viernes, octubre 28, 2016

Hoy, en Madrid, Carlos Escolar "Frascuelo" estará en las tertulias de La Orson

"Frascuelo no será Juncal, será el torero que conquistó Madrid, torea fuera de la barra del bar, en el mismo centro de Madrid, un toreo de pintura clásica, de empaque, de distancia y de torería. De regusto en el paladar. Madrid bebe los vientos por Frascuelo, los vientos de esa torería eterna que se fue con Chenel o Curro Váquez: hijos de Madrid. Esa brisa, ese toreo que vuelve a dopar el corazón de Las Ventas y hace del 7 una novia embobada. La vuelta del hijo pródigo, de otro príncipe modesto de Madrid."

De purísima y oro - Príncipes de Madrid -

Nota: La tertulia tendrá lugar en un nuevo local, C) Magadalena , 32 (Antón Martín) Hora: 19:45
Nota:A efectos de calculo de provisión de sillas y cervezas se pide confirmar asistencia en facebook 

Nos vemos

miércoles, octubre 29, 2014

Frascuelo con miembros de su cuadrilla


Figura del toreo, un diestro legendario, uno de los más grandes espada en mano: Salvador Sánchez Povedano "Frascuelo" el segundo de los sentados por la izquierda.
(...). Junto a él se sienta un guitarrista. Sabría o no sabría tocar el instrumento, lo haría con arte o con vulgaridad, pero aquella imagen cetrina, aquel torero que rompe con los demás, pues es el único que está tocando con sombrero de ala ancha, no puede ser otro que quien a la postre sería conocido como el señor Fernando El Gallo, aquel diestro que alumbró la dinastía más gloriosa de la historia del toreo. Un Fernando Gómez joven, probablemente antes de hacerse matador de toros, durante una de las etapas en las que fue banderillero de Salvador.
Junto a los dos maestros, sentado a la derecha de la fotografía, seguramente el que fue picador de confianza de Salvador: Francisco Calderón, uno de los más grandes piqueros de ese siglo en el que la suerte de varas era parte esencial de la lidia. Y tras él, su hermano Antonio, el mayor de la saga. Con ellos, completan el grupo Valentín Martín, banderillero también de confianza de Frascuelo, a quien sirve reverentemente una copa, y otros personajes desconocidos.


Vía: Acuarelas Taurinas de Peru

lunes, julio 14, 2014

Frascuelo en Ceret ante toros de Felipe Bartolomé

Oreja al clasicismo y la torería de Frascuelo. Sabor a torero. Una delicia para los ojos. Nos ahuyenta de tanta mediocridad
@eltorodelajota

fotos: George Marcillac para Terres Taurines

jueves, noviembre 28, 2013

"¡Eso es una ventaja!"

"El año que empezaron a competir Lagartijo y Frascuelo - en Madrid naturalmente-, cuentan las revistas de la época,(...), que no conformes con verles competir mano a mano, se acordó a fin de temporada, en el mes de noviembre exactamente, celebrar dos corridas de seis toros, una para Lagartijo y otra para Frascuelo. Como es lógico, se buscaron doce toros de la misma ganadería, para igualar posibles dificultades, porque lo que se quería era verles competir en este mano a mano gigantesco y extraordinario, en el que cada uno había de matar seis toros. La primera corrida la toreó Lagartijo, como más antiguo, y la segunda, Frascuelo. Los toros de don Antonio Hernández. El día 3 de noviembre hizo Lagartijo el paseo, solo, al frente de su cuadrilla, en medio de una grán expectación.(...)
Lagartijo (...) estuvo muy bien, pero el éxito se discutió y su maestría se vió oscurecida porque los toros eran chicos. Ésta fue la opinión del público y lo que reflejaron las revistas. El ganadero se disculpó, diciendo que en estas fechas, fin de temporada, había agotado la carnada de cinqueños, y que por eso había enviado una corrida de cuatreños. (los toros chicos eran cuatreños, lector.) Frascuelo, (...) escribió a la empresa diciéndole que puesto que don Antonio Hernández no tenía mas que cuatreños, le trajeran una corrida de cinco años, de cualquier ganadería. Como el acuerdo era que los toros habían de ser de la misma ganadería, se consultó con Lagartijo, quien dijo rotundamente que no. Esta negativa se vió apoyada por los lagartijistas, que al ver que Frascuelo pedía toros de cinco años, se opusieron, diciendo "Eso es una ventaja." (Medita, lector, acerca de lo que entendían por ventaja aquellos toreros y aquellos partidiarios.) Despúes de muchas idas y venidas, y discusiones acaloradas de los dos partidos, llegó Lagartijo a Madrid y al fin dio razón a Frascuelo y accedió, y al domingo siguiente se encerraba Salvador con seis toros de cinco años del duque de Veragua.
La corrida fué magnífica. Los toros del duque, grandes, bravos y de hermosa lámina, como escogidos por el célebre ganadero para competir con los de Hernández. (Párate, lector, y considera cómo competían los ganaderos en el mismo tono que los toreros. A esto es a lo que nosotros llamamos clima.) Frascuelo tuvo una gran tarde, pero esto no nos importa, lo que nos importa destacar es el gesto y el ambiente de la fiesta de toros. El gesto de Frascuelo, pidiendo toros de cinco años; el gesto de oposición de los lagartijistas, exclamando "¡eso es una ventaja!"; el gesto del duque de Veragua, enviando una gran corrida de toros, y la influencia de la crítica y del público, que dio lugar a todo esto"

Gregorio Corrochano

Foto: caricaturas publicadas en la revista castellonense "Don Cristobal" en el mes de julio de 1887

miércoles, octubre 03, 2012

Sobre al torería Juan Mora

Ayer Gloria Sánchez Grande nos recordaba que "hace 2 años, Juan Mora abrió la Puerta Grande de Las Ventas en una tarde de toros imborrable".
Actualmente asistimos a una etapa caracterizada , entre otras cosas, por la falta de autenticidad en el toreo practicado por la mayor parte de los toreros, por ello, como indica Pepe Campos (1), debe entenderse el posicionamiento crítico de los aficionados de la plaza de Las Ventas, que pueden llegar a venerar a un torero que les transmita emociones de toreo añejo, hablamos de Carlos Escolar Frascuelo, o reaccionan apasionadamente con la torería, nos referimos a Juan Mora (2010), a causa de que esas imágenes eternas de empaque y estética están en vía de desaparición.
(1)"Antoñete en Las Ventas en 1981. El toreo de la verdad "

miércoles, mayo 30, 2012

Milagro


Cuando creíamos que nos íbamos a ir de la plaza sin haber visto ni un ápice de toreo, cuando mucha gente ya se había ido dominada por el tedio de una tarde de 5 moruchos 5 inválidos, despreciables e intoreables, Javier Castaño ha tenido la honradez de poner en suerte al sexto morucho de la tarde a considerable distancia del picador Tito Sandoval y a contra querencia, y el bicho, bien citado desde la montura, se ha arrancado a topar con el caballo aunque cuando ha sentido la puya ha huido despavorido, el lance se ha repetido dos veces más y ha conseguido volver boca abajo una plaza sumida en un aburrimiento total que a partir de ese momento no ha quitado ojo de lo que ocurría en el ruedo. La ovación al tercio y al picador se ha oído desde Manuel Becerra.
A continuación David Adalid ha puesto dos pares de banderillas cuadrando en la cara del toro con elegancia y torería y Javier Castaño ha sacado dos o tres series del flojísimo toro antes de que se agotara y lo ha matado con dignidad.
Ha sido un milagro, dábamos la tarde por perdida, la peor de la feria que ya ha sido mala, pero cuando en la plaza hay un torero de verdad, con afición y pundonor puede producirse el milagro y Javier Castaño lo ha logrado. Gracias torero por intentar devolvernos la confianza. Lo tienes más difícil que Rajoy pero sigue intentándolo, lo esperamos de ti.
No era fácil el milagro con la moruchada que Carriquirri ha soltado en las Ventas en la que Garibay ha intentado torear al segundo de la tarde empezando la faena por bajo y el toro se ha caído estrepitosamente tantas veces como le ha bajado la mano y Frascuelo apenas ha podido despachar con dignidad a sus oponentes.

Otra ganadería más para la lista negra y van todas menos dos o tres como mucho cuando llevamos diecisiete corridas de toros.
Salvo cambio total con las ganaderías que vienen los tres días que quedan de feria más los Vitorinos de la semana que viene el resultado es muy alarmante.
Creo que alguien debería tomar nota.

Jandro
miércoles, 30 de mayo de 2012

lunes, abril 16, 2012

La aportación de Vazqueño a la Tauroguía de Madrid



Mi aportación es la siguiente: Un pequeño paseo para contemplar los lugares donde vivieron dos de los toreros más poderosos que ha dado la tauromaquia, cercano uno de otro y muy céntricos los dos. En la calle Arenal, en la acera de la derecha, unos metros antes de llegar a la plaza de Isabel II ( Ópera), se encuentra la casa donde vivió Salvador Sánchez Frascuelo. Atravesando dicha plaza, se enfila la calle Arrieta, y unos metros antes de llegar al Monasterio de la Encarnación, nuevamente en la acera de la derecha, se haya la vivienda que ocupara el gran José Gómez Ortega, "Joselito el Gallo". En los dos sitios encontraremos unas placas que así lo recuerdan y les rinden homenaje.
Saludos,
Nota: Si estaís cerca de la plaza del la Encarnación y os gusta el cocido, ahí cerca está la Taberna La Bola

lunes, julio 25, 2011

Sobre la corrida de Dolores Aguirre en Orthez

Escribe Patxi Arrizabalaga. Les enlazo y copio el final:
 Y es cierto, cómo son estos gabachos impúdicos, que bajo el mal tiempo van a ver un ganado que nadie quiere y unos toreros que a nadie interesan, y encima tienen la desfachatez de salir de la plaza y seguir hablando de lo acontecido. Encima que hubo un sexto bis y salimos más tarde, ¡hablamos de la corrida en vez de José Tomás! Desde luego, ¡nos van a condenar al infierno taurino! ¡Qué malos aficionados somos! Lo que no sabe toda esa gente chalada y borracha de tomismo es que en Orthez, cuando José Tomás se haya ido y ellos no pisen una 'puñetera' plaza más, si sale el sol se llenará la plaza con ganado de quien sea y con toreros de donde vengan, y si hace un día de perros como ayer, habrá más de tres cuartos. Y eso, en una placita de tercera, y con diez mil y pico habitantes en la localidad. Un poco más de las que caben en el coso de la calle Xativa.

lunes, junio 28, 2010

Breves notas sobre la tarde de José Ignacio Charro

Se lidiaron, es un decir, 1 toro de Navalrosal, que fué un buey en todos los sentidos y 5 toros de José Ignacio Charro, justos de presentación, salvo un 6º anovillado.
Todos fueron mansos de libro, descastados y justos de fuerzas. El mas "aprovechable" el 4º, que tenía su punto de casta , un toro que pedía una distancia que no le dieron.
-Frascuelo: Saludó al romperse el paseillo. Un torero muy querido en Las Ventas por su torería, su desmedida afición y su concepto clasico del toreo. Ayer disfrutamos de esa torería en lo accesorio, pero en el toreo fundamental le vimos dubitativo y fuera de sitio. Nos quedamos con unos doblones, un cambio de manos, un pase del desprecio, una media, un molinete...
-Robleño: Voluntarioso, con ganas de revalidar su "triunfo" en San Isidro. A su primero, un manso de libro, intentó sujetarle en los medios , pero terminó en tablas, en una faena de arrimón en la que estuvo firme.
-Luis Miguel Vázquez: Le vimos muy verde, mal colocado, acelerado...eso si, aguantó un derrote de escalofrio.

Las lidias fueros de pena.
Los tres mataron de pena.
De las cuadrillas destacamos a Rafael González en la brega y a Luis Carlos Aranda en banderillas y brega.
Foto: Juan Pelegrín

martes, marzo 23, 2010

¿Quién es el culpable de que Carlos Escolar "Frascuelo", no pueda despedirse de la afición de Madrid? (Javier Salamanca)


De sobra son conocidas las injusticias que existen en el mundo de los toros, las cloacas taurinas son archiconocidas y al confeccionar un serial tan amplio como el de San Isidro, sabemos que al final nadie estará a gusto y a todos no se puede atender, pero hay cosas que claman al cielo.Un hombre respetado por todos, sobre todo por los aficionados de Madrid (su plaza), tiene la intención de despedirse, ha llegado su hora y el mismo lo reconoce y quiere una tarde en la feria de su pueblo (Madrid), pero los cambalaches, traiciones, …..hacen que se quede fuera. Yo también quería al Fundi en la feria, pero el desaguisado que ha preparado su apoderado Raúl Galindo, conocido sindicalista taurino, ha provocado la ausencia de tres matadores en el serial, entre ellos el maestro “Frascuelo”, al cual ayer a última hora ofrecen los bueyes de Samuel, “pa tu prima” les hubiera contestado yo a los “Choperitas” reyes de la informalidad y si no que se lo pregunten a algún que otro ganadero, que bien lo saben ellos.
Podemos ser mal pensados e irnos para el otro lado y decir que el apoderado del Mesías redentor Salvador Boix mandó quitar a Frascuelo, que el domingo por la noche estaba en el cartel del día 3, ¿quién es el culpable?
A la mierda la empresa, los del consejo taurino y toda la gentucilla del taurineo, no tenéis corazón, ni humanidad, ni sentimientos, sólo mala leche y avaricia.No hacen falta anti-taurinos para cargarse esto, sois vosotros el CÁNCER.
¡Ánimo maestro! y cuente con el apoyo de un humilde aficionado, por cierto me ha parecido ver entre los actuantes de la feria a un tal Gabriel Picazo, pero… no estaba retirado?, OTRO AÑO MÁS DE BASURA que nos espera.

martes, enero 12, 2010

Sobre la estocada (F. Bleu)

Como todos los buenos matadores que han existido, Frascuelo necesitaba de antemano tener al toro perfectamente igualado y pendiente de su muleta (hablo de las suertes naturales de matar, excluyendo las de recurso). Lo primero lo lograba quebrantando con pases de tremendo castigo en redondo y de pecho, y lo segundo colocándose a la distancia inverosimil (...). Situado a un metro de la cabeza , en el centro de la cuna, entre los dos ojos, acababa de fijar la vista del toro por medio de un movimiento ondulatorio de la muleta. Después de liar en el extremo del palo, armado con la mano derecha a la altura del nacimiento del pecho, sin perfilarse ni meter el hombro izquierdo, empinado sobre los dedos de los pies y estirado el cuerpo, apuntaba calmosamente con la espada y adelantaba las dos manos, bajando la izquierda. A esa especie de desafío, el toro acudía, y simultáneamente avanza Salvador, o mas bien, se dejaba caer despacio, llevando brazo y cuerpo en una masa detrás del estoque y emparejando con imponderable desprecio del peligro y con extraordinaria exactitud.
Como acogotaba a los toros con la izquierda, forzándoles a descubrirse, el estoque no entraba tendido. Como no hería de muñeca ni con la mano alta, no caía perpendicular. Como miraba al morrillo, no se apartaba de la recta y llegaba donde hay que llegar, se burlaba de las bajas, de las atravesadas y de las delanteras. Como hería con el cuerpo mas que con el brazo, no había que temer que las estocadas se quedasen en la mitad. Los gavilanes del arma aparecían simetricamente apoyados en la cerviz del animal y perpendiculares a su columna vertebral.
Foto: Paloma Aguilar

jueves, junio 18, 2009

Cosas de Frascuelo (Gómez de Lesaca)


COSAS DE FRASCUELO
En 1892 Salvador Sánchez Frascuelo fue padrino de una boda. Se casaba su hija Manuela con un afamado odontólogo, el doctor Porras. La ceremonia fue en Madrid, en la mañana del 14 de septiembre y se celebró en la Iglesia de Santiago. La gente se agolpaba cerca del templo y entre las calles de San Quintín y Arenal, donde estaban los domicilios de los novios. Su llegada a la iglesia fue recibida con vítores y aplausos. No cabía un alma y los guardias se veían apurados para mantener el orden. Lo mismo que el padre Barbajero cuyo templo parroquial estaba abarrotado. Causaba admiración ver los confesionarios y púlpitos ocupados por niños y mozos. El calor y los agobios provocaron desmayos e incluso se malogró un embarazo. Todo esto debió de ser tremendo. Frascuelo iba de corto, de color negro y tocado con un calañés. Llevaba alhajas valoradas en veinte mil pesetas: unos grandes brillantes en la pechera, una cadena de reloj que “parecía el calabrote de un barco” y un bastón con un enorme puño de oro cincelado. De corto iba también Francisco Sánchez, el otro Frascuelo, y allí estaban Badila, Chuchi, Ángel Pastor y Ángel López Regatero. Y el frascuelista confeso Peña y Goñi. Fue testigo el duque de Sesto, gran amigo de Salvador Sánchez desde los tiempos del Batallón del Aguardiente, cuando defendían la causa alfonsina en vísperas de la Restauración. Acabó el oficio religioso y la gente no se movía de su sitio. Esperaba la salida del diestro, reacio a abandonar la sacristía. Pensaba, ingenuamente, que se despejarían las calles. Pero no, había que ver a Frascuelo. Salió al fin. Unos doscientos zagalones corrían tras su carruaje por las calles. La Carrera de San Jerónimo estaba hasta arriba. El torero lanzaba, desde la ventanilla del coche, monedas a puñados. Dicen que dos mil pesetas. Así eran las cosas, con rumbo y generosidad homérica. Y Frascuelo el más grande. En medio de la confusión dos muchachos fueron atropellados. El maestro se informó de sus nombres y domicilios para que recibiesen el correspondiente socorro. Hubo un banquete en el Hotel Inglés y después los invitados se trasladaron a la casa del novio, en la calle Arenal. Allí acudieron unas trescientas personas y desde los balcones se lanzaron más monedas. Hubo algunos aporreados. Las autoridades para evitar desgracias cortaron el tráfico y los antitaurinos hablaban del atraso de España y todas esas cosas. Todo esto aparece descrito con detalles en periódicos viejos, de los que tomo estos datos. Cuenta, además, Natalio Rivas que no quiso Frascuelo que hubiese baile, pues estaba presente la mujer de Mazzantini, que toreaba esa misma tarde en Haro, y no era cuestión estar de danzas cuando un hombre se jugaba la vida frente a un toro.
Gómez de Lesaca

lunes, abril 06, 2009

Carlos Escolar "Frascuelo", se prepara para San Isidro en la finca de Antonio Palla ( L.A. Sánchez)

CARLOS ESCOLAR "FRASCUELO", SE PREPARA PARA SAN ISIDRO EN LA FINCA DEL GANADERO ANTONIO PALLA EN SALAMANCA.
El fin de semana pasado acudí con unos amigos a "Los campos de Ledesma" donde pastan las reses de la ganadería de "Antonio Palla", los llamados "Fuenteymbros de Salamanca" que están empezando a dar que hablar, sobre todo en Francia, donde lidian ya en plazas importantes como Arles o Nimes.
Parece ser que este año ya toca venir a Madrid y para ello tiene una novillada muy bonita y varios toros de sobreros para la feria de San Isidro.
El diestro Madrileño Carlos Escolar "Frascuelo", todo ilusión , toreria y saber estar participó en un tentadero de 4 vacas, dos de ellas muy interesantes, el veterano matador de toros se mostró muy en forma y dispuesto a todo en su participación en la feria madrileña,en la cual le esperan "los Adolfos".
Junto a él estaba el novillero sin caballos Mario Alcalde, que apunta buenas maneras.
Actualmente y según esta mi querido Campo Charro, mas mal que bién ,,se agradece el esfuerzo por hacer las cosas bien de una familia , que apuesta por un encaste no muy bien visto por algunos aficionados, pero en el cual también hay casta y como dije al principio, en Francia lo saben y muy bién.Ya entrada la tarde seguí mi camino por mi querido Campo Bravo Salmantino, acordandome por supuesto de buen sabor de boca que dejan los muletazos de "Frascuelo", Suerte maestro.
L.A. SÁNCHEZ
Foto: Luis

domingo, octubre 05, 2008

Frascuelo y dos más



Con sesenta años cumplidos el pasado veintiuno de septiembre Frascuelo se presenta en Madrid con impecable vestido de torear y luciendo tipo de torero auténtico, enjuto de carnes y semblante despierto, los años no pasan el balde pero cuidándose quedan todavía suficientes facultades y el bagaje de casi cuarenta años toreando para enfrentarse a los toros con gallardía, valor y oficio.
Pisa el albero de las Ventas como sólo los grandes maestros saben hacerlo, despacio, templando las pisadas igual que los lances de capote y recibe al primero con parsimonia, para acostumbrar al toro al engaño, acompasando cada verónica al ritmo del toro, ganando terreno pero sin apretar en el embroque, templando, los pitones no rozan jamás el capote, un momento delicioso, tranquilo, sublime podría haber sido, pero el Presidente, ajeno al hechizo del momento, saca el pañuelo y suena el clarín para anunciar el cambio de tercio, qué falta de respeto al maestro y al público que disfrutaba en silencio, además un subalterno atolondrado sale del burladero al sonido del clarín y se descompone el embrujo sin que Frascuelo haya podido rematar los lances de recibo.
¿No se pueden esperar tres minutos, o los que sean necesarios, en sacar el pañuelo para dejar al torero rematar los lances de recibo? ¿Iba el Presidente a perder algún tren?
La corrida de Peñajara ha resultado descastada, mansa y sin fuerzas, además algunos estaban inválidos, y del mismo corte ha resultado el sobrero que ha salido en sustitución del sexto, malísima para los toreros, Morenito de Aranda y Joselillo sin recursos para lidiar semejantes morlacos intentaban lo imposible y aburrían al respetable.
Frascuelo sin embargo, ha lidiado con pundonor a sus dos oponentes consiguiendo unos magníficos doblones a su primero y sometiendo a su segundo por bajo como es menester ante la imposibilidad de otro tipo de faena.
Una parte del público no lo ha entendido así y abucheaban al maestro, qué ignorantes, cómo han demostrado en ese momento su desconocimiento.
Perdónales maestro Frascuelo y vuelve si te encuentras en forma que allí estaremos para premiar tu dedicación y aplaudir tu veteranía.

Jandro
domingo, 05 de octubre de 2008
Fotografías: Juan Pelegrín