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jueves, junio 16, 2016

Daniel Ruiz: "El encaste minoritario es minoritario porque no embiste"


La relación de toros que han obtenido una nota superior a 2,5 (sobre 5) ha sido de 27, y los 12 primeros puestos han sido los siguientes:


PuestoPuntuaciónNombreGanaderíaFechaTorero
3,70
MalagueñoAlcurrucén 3º 24/05David Mora
3,33
Camarín Baltasar Ibán 2º 29/05Alberto Aguilar
3,13
DaliaV. del Río5º 01/06Manzanares
4º e-a
3,00
OjeadorMiura6º 05/06Pérez Mota
4º e-a
3,00
TaberneroMiura1º 05/06Rafaelillo
6º e-a
2,90
EscribienteAdolfo Martín4º 20/05S. Castella
6º e-a
2,90
Venturoso IIMontealto1º 08/05Juan Bautista
2,85
AlevínVictorino5º 03/06Miguel Abellán
9º e-a
2,76
GarrochistaVictorino3º 03/06El Cid
9º e-a
2,76
OjibelloEl Torero6º 11/05Paco Ureña
11º e-a
2,73
TesugoBaltasar Ibán4º 29/05Iván Vicente
11º e-a
2,73
MalaguitoPuerto de San Lorenzo2º 13/06Enrique Ponce


Nota: aproximadamente la mitad de las reses lidiadas este San Isidro fueron del encaste Domecq
Foto: Andrew Moore

jueves, junio 09, 2016

David Mora, triunfador de San Isidro (aunque quieran ignorarlo)


El hecho de que el jurado que da los premios de San Isidro (1) ignore también de manera atroz a David Mora, que es el único que en San Isidro ha cortado las dos orejas en un mismo toro, lejos de las del 1+1 de Calderón y los minutos extra de los Ben-Hur de las mulillas, y que el premio se vaya en favor del hijo y nieto de Manzanares, que ni siquiera ha estado en San Isidro, abundaría en la idea de que alguna mano meció la cuna de la Beneficencia, primeramente para tratar de obtener un éxito low-cost, y después para dar a ese éxito una dimensión y una oportuna publicidad que redunde favorablemente en los ajustes de aquí a final de la temporada, que aquí, para entendernos, lo que han hecho es como si en el Festival de cine de San Sebastián le dan la Concha de Oro a una película de Cerezo que echaban en un cine de al lado, que ni estaba en el certamen.

José Ramón Márquez - Aquí el artículo completo -

Fotos : Andrew Moore

(1): 



miércoles, junio 08, 2016

Cuatro grandes toros

Dominguillos analiza el comportamieto de cuatro grandes toros vistos el pasado San Isidro; "Cubilón" del Puerto de San Lorenzo; "Camarín" de Baltasar Ibán, "Garrochista" de Victorino Martín y "Tabernero" de Miura. Lescopio lo que escribe de "Camarín" y les enlazo a su excelente artículo:
Lo de Camarín fue bravura auténtica, en puridad. La bravura que explicaba en esta entrada, definida llanamente con la frase "hasta aquí hemos llegado". La RAE sólo necesita una palabra para explicarlo, dicho de un animal: fiero o feroz. Porque Camarín, después de cinco tandas en las que Aguilar le dio distancia y se lo dejó llegar de largo, sin esconderlo, intentando gobernar las imparables acometidas del funo sin terminar de conseguirlo, como los bravos de veras, en vez de mirar con tontuna a los tendidos y huir a tablas, Camarín dijo que se acababa la historia y que no le pegaban ni uno más. A esas alturas de faena Camarín no embestía, cazaba. Aguilar se percató, cogió la espada y se lo llevó a los adentros con varios muletazos por bajo que tanto gustan en esta plaza, sin lucimiento, y se tiró de verdad, con el cuerpo tras la espada, llevándose un pitonazo en el pecho y colocando el estoque arriba, donde merecía tamaño toro. (...)


Porque Camarín acudió de largo a la pelea, fijo en el caballo. En el primer envite empujó con todo y en el siguiente lo sacaron rápido. Pedía pelea y no vimos el ansiado tercer puyazo porque no se administra el castigo, se lidia malamente. En banderillas no hizo ningún ademán de manso y persiguió a Rafael González. Todo ello con viveza, con brío de bravo, codicia y galope que era todo un deleite.

Fernando Sánchez

Pero qué decir de la impagable, chulesca, goyesca manera de Fernando Sánchez de andarle al toro. Qué decir de esa paradójica forma de ir al toro yéndose de él, con pasmosa parsimonia, para clavar después, a la media vuelta con la consiguiente dificultad para “ganarle la cara”. No fueron éstos, detalles formales, puramente estéticos. Esto era la obra de un torero sabedor de la historia de su profesión, dispuesto a contribuir a su continuidad y consciente de su propia responsabilidad. El par de Adalid fue heroico; el par de Fernando Sánchez creo que fue histórico.
Jean Palette Cazajus
Foto; Paloma Aguilar para Cultoro

martes, junio 07, 2016

Desde el corazón de las tinieblas


Y es que, probablemente, la tauromaquia sea la última manifestación visible de una herencia maldita: el recordatorio de que mañana podemos amanecer rodeados de belleza o en el mismo corazón de las tinieblas. Esa inhumanidad consustancial a la Fiesta, alejada del triunfalismo, es la razón y justificación de su existencia, mucho más que mil faenas hermosísimas de Manzanares.
Gloria Sánchez-GrandeAquí el artículo completo -



Fotos: Andrew Moore

La belleza brava. San Isidro 2016 ( Andrés de Miguel)

El público disfruta con la noble docilidad de los toros y las figuras de proyección mediática y los aficionados pedimos bravura encastada y toreros que la dominen. La tensión entre estas dos maneras de entender la tauromaquia, puede ayudar a dinamizar la fiesta de los toros y que encuentre la aceptación social que merece o puede disolverse en un espectáculo vacuo, estigmatizado como perteneciente al pasado y rechazado por los jóvenes, o peor aún, anclarlo en un bando de la política enfrentado, por lo tanto, a otros y sometido a los vaivenes partidistas o ideológicos, como parece que les gustaría a algunos que, henchidos de patriotismo ful, no paran de gritar vivas a España en la plaza, como si eso resolviera algún problema de España o de la tauromaquia.
Andrés de Miguel Aquí el artículo completo -
Foto: Andrew Moore

lunes, junio 06, 2016

Rafaelillo ante el toro "Tabernero" de Miura

Entró en escena el cuarto de sorteo, que iba a ser el mejor de la corrida. Descarado y astifino, frentudo, algo cabezón, 605 kilos, lleno, bien puesto. Rafaelillo se lo sacó de partida a los medios con notables lances por delante. Una hermosa pelea, que ganó Rafaelillo y fue árnica para el toro, que, serenado, se empleó y apretó en dos varas certeras.(...)
Tres naturales despaciosos, ligados, largos, y el de pecho. (...) Toro de una sola mano, pero qué mano. La izquierda. Rafaelillo se recreó, dibujó a placer, los muletazos ayudados fueron soberbios, como el gobierno del toro, que no enganchó engaño ni una sola baza. Final de frente y a pies juntos. Un lío. Pero se había pasado de tiempo la faena y a Rafaelillo le costó un mundo cuadrar al toro.
Se enfrió de pronto el coro. Dos pinchazos, un aviso, una estocada tardía. Trabajo mayor sin premio. Gran ovación en el arrastre para el toro, Tabernero, número 17.
Barquerito - aquí la crónica -
Fotos: Andrew Moore

Raúl Ruíz

 
Ayer nos dio, con los Miuras, todo un recital tanto a la brega como con los palos.
Foto: Andrew Moore

Fin de fiesta



Para rematar la isidrada de 2016 se ha lidiado una corrida de Miura, ganadería siempre rodeada de gran expectación; lleno en la plaza como otras ocho o nueve tardes a lo largo de esta feria, buen ambiente, la banda sonando en el tendido alto antes de la corrida para animar al respetable que suele ser optimista por lo menos hasta que el primer toro pisa el albero.
Han salido dos toros bravos: el cuarto, Tabernero, lidiado en primer lugar por Rafaelillo ante la invalidez del anunciado primero que ha sido devuelto y el sexto Ojeador, un ejemplar impresionante de 647 kilos que ha recibido tres varas muy bien tiradas por Francisco Vallejo y ha acudido al caballo desde los medios en la tercera sin hacerse de rogar.
El sobrero, de Valdefresno era un buey horroroso cuya fealdad y falta de trapío destacaba especialmente en comparación con los toros magníficamente presentados por Miura: grandes, largos, altos, con trapío y de impresionantes arboladuras. Aunque bien es verdad que salvo los mencionados el resto carecían de fuerza y se comportaban con mansedumbre ante los caballos y carecían de viaje en la muleta.
Dos toreros de plata han destacado hoy en banderillas: Fernando Sánchez que ha puesto dos pares extraordinarios al quino toro y Raúl Ruiz que ha banderilleado al sexto y el picador Agustín Collado con el toro Tabernero.
Por su parte Rafaelillo nos ha hecho vibrar con su faena a Tabernero, cuando este torero está en la plaza siempre percibimos sensaciones positivas, nos obliga a estar muy pendientes de todo lo que hace porque no elude el riesgo y se entrega en cuerpo y alma. Lástima que resulte tan impreciso a la hora de matar lo que le priva de obtener los trofeos merecidos con su toreo.
Los toros correspondientes a Javier Castaño y a Pérez Mota presentaban serios problemas por causa de su mansedumbre y falta de fuerza, que ellos no han sabido resolver, la sensación que nos queda es que ambos diestros han estado faltos de recursos frente al muy serio compromiso.

Y así, sin más de momento, se acaba esta feria taurina que nos ha aportado algunos ratos de intenso interés que han coincidido siempre con un toro bravo y un torero valiente en la arena.

Gracias a quienes con afecto han seguido nuestros comentarios.

Jandro

domingo, 5 de junio de 2016
Fotos: Andrew Moore





viernes, junio 03, 2016

Victorino Martín


Al excelente ganadero Victorino Martín le han homenajeado esta mañana descubriendo un mosaico en la plaza de las Ventas, el coso donde sus toros han triunfado tantas veces, se lo merece. En cierta ocasión nos dijo que no iba a echar agua al vino y creemos que en cierta medida ha mantenido su palabra; sus toros son ahora más tratables, mucho más tratables, pero siguen manteniendo ese hálito de dureza y peligrosidad que les ha caracterizado siempre, ahora sin fundamento, pero a veces las leyendas se valoran por encima de las realidades, y así estas corridas son evitadas por las figuras y quienes se atreven a enfrentarse a ellas se descomponen, se desfiguran y se alivian de peligros más imaginarios que reales.
Los seis toros que ha traído hoy a Madrid eran unos ejemplares preciosos con presencia y trapío irreprochables, veletos y descarados de pitones pero nobles y con movilidad frente a la muleta, remisos en los caballos: aunque acudían de largo no se empleaban (salvo el tercero) y con una pizca de picante de la casa; listos pero facilitando el buen hacer de quien fuera capaz de someterlos y mandarles con decisión.
Y no ha habido nadie capaz de semejante hazaña. En otros tiempos cuando estos toros eran mucho más fieros y buscaban las zapatillas de su matador había toreros capaces de domeñarlos y cortarles las orejas, hoy no, o bien quienes pudieran hacerlo no quieren afrontar el compromiso.
Da la impresión de que quienes figuran en los carteles de estas ganaderías son aquellos toreros que no tienen más remedio porque no les contratan para otras.
Sin embargo hoy había en la plaza dos toreros con mucha experiencia en Victorinos: Uceda Leal y sobre todo El Cid, que ha triunfado en muchas ocasiones con estos toros, y ninguno de los dos ha podido justificar mínimamente su presencia. Uceda ha recibido la mayor bronca que yo recuerdo desde las de Curro Romero por no querer saber nada del primero que apenas le ha quitado las moscas y ha entrado a matar, seguramente tenía mal genio el bicho pero cuanto menos debía haber intentado que el público se percatara de ello.
Hace ya tiempo que El Cid no es el que fue: ha brindado un toro a Victorino y otro al público y ha sido incapaz de lograr el más mínimo lucimiento, sólo los lances de salida a su primero han tenido la categoría que se le supone, pobre resultado para una tarde en la que esperábamos su vuelta a la torería grande, la que nos obsequió tantas veces y que a estas alturas parece imposible recuperar.
Miguel Abellán tampoco está preparado para estos toros, ha tenido dos muy buenos ejemplares para el triunfo pero su toreo perfilero, siempre fuera de cacho y carente de mando y enjundia le dejan en su condición de pega-pases mediocre, carente de recursos y valor.
Volvemos al archiconocido “Cuando hay toros no hay toreros” que lamentablemente siempre tenemos que recordar al final de cada San Isidro.

Jandro

viernes, 3 de junio de 2016
Fotos: Andrew Moore

Fotos de la corrida de Victorino ( Andrew Moore)












Javier Ambel

 
Tercio de banderillas del tercer toro, de escasa movilidad y tardo de embestida como todos sus hermanos. Una tensa espera para los subalternos. El responsable de la lidia, Javier Ambel, capote prendido en las yemas de los dedos, se dispone a dar una lección de toreo; llama al toro, se deja ver, sin prisa, con elegancia, lo embebe en la tela, sin tocarla, con suavidad, como una caricia. Y así, uno, dos, tres y hasta cuatro lances interminables que supieron a gloria en una tarde que se precipitaba por la ladera del sopor. El animal quedó en los medios, y el matador, Rubén Pinar, indicó que lo acercaran a tablas. Lo intentó Ambel a una mano, pero el toro no respondió, y volvió a dibujar otros dos lances para los paladares exquisitos de los muchos que supieron verlo.
Antonio Lorca 

Cuadris de Vuelta al Ruedo

En la vida en general lo importante no es tener opinión, sino tener criterio, y si venimos defendiendo los toros encastados que muestren su bravura en los tres tercios, indudablemente la de ayer fue una mala corrida de Cuadri, asi lo creo y lo que es mejor y mas importante, sin haber oído declaraciones de Don Fernando Cuadri, a buen seguro que así lo piensa el y todo su equipo, eso es lo mejor de esta ganadería señera para el aficionado, en Comeuñas no se buscan excusas, se busca casta y logicamente no siempre se encuentra, y es por eso que me declaro una vez mas cuadriadicto.

Afortunadamente no tendré mucho tiempo para leer crónicas de quienes se pasan la feria loando toros que no sólo no presentan pelea en varas, sino que además está suerte pasa de puntillas por sus crónicas, veremos como sus adalides del toro colaborador, hoy clama contra el descastado comportamiento de los cuadris, alguno incluso responsabilizará al trapío de los toros de ello, todas esas tardes sin escribir del primer tercio tornan en un sesudo análisis de como no embistieron a los jacos y como se desentendían de la puya, tardes y tardes saliendo a mear en el primer tercio pasan a convertirse en duros críticos del tercio de varas. El año pasado se dió la vuelta al ruedo a un manso embestidor, pues ayer en otras manos el tercero tenía condiciones para ello. Bien es cierto que no se puede aducir la a priori evidente falta de criterio, porque no son los toros su preocupación, su criterio es atizar al aficionado a los toros con casta y trapío de variadas procedencias y en eso su fidelidad es ciega

De todas maneras el que no supiera esto es que no había hablado conmigo y es que yo ya dije por la mañana que este año la corrida buena va a ser la de Valencia y es que con echarle un vistazo a los toros es suficiente para percatarse de ello. Dios Mediante y con permiso de la autoridad allí estaremos.

Posdata: Javier Ambel se lució en la brega, algo que no todos los taurinos entienden, y es que esto del Toro está tan del revés que hacer las cosas bien no está bien para todos. Vivir para ver.



jueves, junio 02, 2016

Sorpresa


Sorpresa nos ha causado la corrida de Cuadri, no esperábamos nada parecido a lo que ha saltado al ruedo.
Esperábamos toros encastados y agresivos, difíciles de torear, tardos en las embestidas y en acudir al caballo, de trato correoso, de los que miden a los toreros con la mirada e incluso algún marmolillo.
Sin embargo los seis toros que han saltado a la arena, de irreprochable trapío, eran toros manejables, se dejaban pegar en el caballo (sólo el cuarto ha empujado y sin mucha convicción) acudían sin aspavientos a los cites de banderillas y llegaban a la muleta con una embestida noble y de viaje largo, apenas han presentado problemas que no se pudieran resolver y no encerraban  peligro, más bien han ofrecido sus orejas a quienes fueran capaces de acoplarse a sus suaves embestidas y matarlos con dignidad.
La terna correspondiente: Encabo, Robleño y Pinar, tampoco debía esperar unos toros tan colaboradores y se han comportado como si estuvieran enfrentándose a fieras del terciario, muy precavidos los tres ninguno ha sido capaz de someter ni torear a ninguno de los seis toros que se han llevado las ofrecidas orejas al desolladero. Sólo se han visto mantazos a diestro y siniestro, mala colocación y encimismo, acortar su viaje y ahogar las embestidas, en resumen: no dejar ver  las condiciones de los toros, una faena detrás de otra han caído en el pegapasismo más abyecto, sin colocación ni empaque torero han sorteado el compromiso de mala manera.
Poco se puede pedir a Rubén Pinar que el año pasado sólo toreó dos corridas, no cabe duda de que le falta rodaje (debería buscarlo en otras plazas) pero Encabo con veinte años de alternativa y Robleño con dieciséis deberían tener la experiencia suficiente para poder enfrentarse con garantías a esta corrida y se les ha visto escasos de recursos, medrosos y alicaídos, enfrentados a un compromiso que estaba muy por encima de sus posibilidades. Han ofrecido un lamentable espectáculo muy lejos de las expectativas que viendo a los boyantes Cuadris se tenía la afición.

Entre el cuarto y el quinto toro ha saltado un espontáneo, que lejos de pretender torear como antaño, portaba una pancarta en contra de la fiesta, ha sido represaliado por las cuadrillas y ayudantes de los toreros con una violencia innecesaria, nosotros no somos maltratadores de animales ni de personas, debemos tratar de convencer a las diferentes opiniones, que las hay, con razones, nunca con violencia o perderemos la partida.

Jandro

jueves, 2 de junio de 2016
Fotos: Andrew Moore


La faena de Manzanares tras el objetivo de Andrew Moore






César del Puerto fijando de salida al un toro de Saltillo


Foto Andrew Moore

Beneficencia


Cuando íbamos hacia la plaza nos preguntábamos ¿a quién beneficia la Beneficencia? 
Y ya tenemos la respuesta: 
La ganadería de Victoriano del Río remendada con dos toros de Cortés han traído seis toros de corte moderno y buena presencia que no son bravos en el caballo, pasan sin convicción el tercio de banderillas, llegan a la muleta codiciosos y atienden al cite con prontitud y nobleza: el toro bombón que obedece sin rechistar.
De los seis ejemplares el mejor le ha correspondido a Manzanares y ha salido en cuarto lugar, parecía derrengado de los cuartos delanteros ya durante los primeros pases en los que ha anunciado su abnegada sumisión metiendo la cabeza por los dos pitones con suavidad y franqueza, durante el primer tercio parecía que iba a rodar por el albero pero ha salido del trance y ha mejorado en banderillas llegando a la muleta con una suave embestida y a pesar de su leve cojera seguía el engaño de Manzanares con absoluta abnegación e inusitada dulzura, no ha hecho ni el más mínimo extraño. No ha perdido la ocasión Manzanares que le ha toreado con ritmo suave y elegante por los dos pitones sin obligarle en absoluto, no hacia falta, el toro estaba entregado. Toreo bonito, con el que disfruta el público que aplaude con fruición y pide hasta el rabo. Da gusto encontrarte con un público tan conformista en esta plaza tan exigente.
Por fin ha encontrado su ocasión Manzanares en Madrid: el toro adecuado a sus condiciones, el toro que no precisa dominio, viene sometido de fábrica, basta saber tratarle y eso lo hace muy bien: Dos orejas y puerta grande después de matar de estocada desprendida aprovechando la arrancada del animal. No se puede pedir más.
Pero también López Simón ha abierto la puerta grande con un toro que ha dado muchas facilidades por el pitón derecho y le ha toreado de perfil, con el toreo superficial que sabe hacer, sin someter ni mandar en el animal que lo ha acusado y se ha ido un par de veces de la suerte cuando ha cambiado de mano, ha renunciado a torearle por el pitón izquierdo y ha vuelto a coger la muleta con la diestra por donde el bicho pasaba con suavidad y repetía sin cansarse. Ha entrado a matar con decisión, de estocada desprendida y el público festivalero de hoy ha pedido ambas orejas que han sido concedidas y protestadísimas por la afición conspicua (todavía quedan algunos exigentes en Madrid que valoran con sensatez la concesión de trofeos)
Con el sexto de la tarde ha demostrado López Simón que está falto de mando frene al toro y que no resuelve los problemas que presentan, o quizá que está mal dirigido, no ha podido con él por falta de dominio, era un diamante en bruto que había que formatear y ha sido incapaz; ha empezado la faena por alto, enseñando al toro lo que no debe hacer si queremos que meta la cabeza en la muleta, cosa que luego ha resultado imposible. Ha demostrado una vez más su valentía a toda prueba con un arrimón impresionante manejando al toro con templanza y tranquilidad absoluta y es de agradecer su entrega.
Tarde de trofeos que no ha compartido Castella al no  acoplarse con el primero de la tarde y aunque ha toreado al cuarto más correctamente no ha llegado al público. Cuatro tardes ha tenido en Madrid esta temporada y no ha encontrado ocasión de lucimiento.
Antes para la Beneficencia se contrataba a los triunfadores del ciclo isidril y se colgaban guirnaldas naturales, ahora son de plástico. Así duran más.

Jandro

miércoles, 1 de junio de 2016
Fortos : Andrew Moore


miércoles, junio 01, 2016

ESTAMPAS DE LA LIDIA


Una corrida que tuvo como virtud llevarnos a un coso de finales del siglo XIX o principios del XX sin necesidad de verlo en el desenfocado celuloide de la época, que sirve para recordarnos que el toro bravo proviene de un animal salvaje y que la esencia de la corrida de toros consiste en domeñar esa acometividad, que ejerce de espejo donde mirar el espectáculo tantas veces domesticado y hasta melindroso de tantas corridas actuales, pero que hace tabla rasa de la depuración de la cría de los toros bravos en los últimos 150 años. Sin embargo con este recuerdo, hoy se nos hará cuesta arriba asistir a la corrida de Beneficencia anunciada, de seguro tan distinta.

David Adalid

sobresale por encima de todos un subalterno llamado David Adalid, que ofreció una lección magistral de torería excelsa con las banderillas en las manos. Aguantó el arreón del tercero, que se le arrancó como un fórmula 1 y le clavó un par de categoría; pero más impresionante fue el segundo, de auténtico maestro heroico, asomándose al balcón y dejando los garapullos en todo lo alto. Volvió a banderillear al sexto y el segundo par fue, otra vez, excepcional.
¿Por qué está Adalid desaparecido cuando es un torerazo que dignifica la tauromaquia? Un gran misterio. Ayer, por dos veces, la plaza en pie le vitoreó emocionada y conmovida.
Antonio Lorca
En banderillas arrea un montón y da opción a que David Adalid ponga uno de los mejores pares de banderillas que recordamos en nuestra vida de aficionados, grandioso par de poder a poder con el toro corriendo fuerte hacia el torero con las peores intenciones, este templa perfectamente la violenta embestida, cuadra y clava guapamente en la misma cara del toro y sale limpiamente como los grandes poniendo a la Plaza en pie.
José Ramón Márquez
Impresionaba ver cómo esperaba el tercero a cualquier cosa que se moviera, asustaba al miedo, e impresionante la pulcritud, la maestría y la elegancia con que le ha puesto banderillas David Adalid, un auténtico maestro en este dificilísimo arte. Ha repetido en el sexto y ha vuelto a sorprender con otros dos pares magníficos, sobre todo el segundo: cita David al toro y se deja ver, inicia la carrera justo para clavar en la cara del toro y en todo lo alto asomándose al balcón y sale andando del encuentro con una tranquilidad que hasta parece fácil lo inverosímil. Torería, valentía y profesionalidad se funden en este torero de plata que ha perfeccionado su quehacer hasta alcanzar las más altas cotas posibles. Sus cuatro pares de hoy justifican toda una tarde en las Ventas.
Jandro
Fotos Andrew Moore


A estos sólo los queremos cuatro cavernícolas

Todos los días vemos al toro aborregado, derrengado, mustio. Hoy hemos visto otra cosa muy lejos de ese animal que ya sale del chiquero vencido de antemano. A esto de hoy no habrá nadie del toro que lo defienda, como tampoco habrá ecologista alguno que se disponga a abrazarlo. A estos sólo los queremos cuatro cavernícolas.
José Ramón Márquez en Salmonetes...
Foto: Andrew Moore