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viernes, marzo 15, 2013

Sentirse torero (José Luis Cantos Torres)


SENTIRSE TORERO

En la actualidad echo en falta en la coletería andante, la torería que desprendían las figuras de otros tiempos, como si de un aroma embriagador se tratara. Lógicamente en la fragancia, se fusionaban sin separación posible, amor y pasión, superación y ambición, gestos y gestas, y, personalidad y ego, en definitiva, un fuerte compendio sensorial que dotaba a las viejas figuras de una popularidad seductora. Esta aureola la lucieron con fuerte atracción maestros como, LagartijoFrascueloEsparteroGuerrita, Reverte, Fuentes, el GalloJoselito, Belmonte, Sánchez Mejías, Cagancho o Manolete. Aún recuerdo cuando el maestro Curro Romero confesó en el programa Clarín, su irremediable retirada. La sincera confesión invadió su timbre de voz de una profunda emoción de pesar, revelando que el veterano faraón de vuelos mágicos, se angustiaba de dolor por el inminente fin del sino de su existencia. Ese sentimiento torero fascinó en otras épocas, a intelectuales, músicos, pintores, escultores, escritores, actores, actrices, autoridades de diferente ideología y como no, a un nutrido y efusivo número de aficionados que llegó a dividirse de forma candente, entre tal o cual torero, creando una pasión que hoy en día desafortunadamente no existe.

 Ilustración: Antonio Reverte

lunes, octubre 01, 2012

100 años de la cátedra más perfecta ( José Luis Cantos Torres)

100 AÑOS DE LA CÁTEDRA MÁS PERFECTA

Hoy se cumplen 100 años de la alternativa de Joselito el Gallo en Sevilla, de manos de su hermano Rafael y en presencia de Antonio Pazos. Caballero fue el toro de Moreno Santamaría que marcó el inicio de la cátedra más perfecta que se ha escrito en la tauromaquia, hasta el inesperado final de tan insigne legado, dejó perplejo y aturdido todos los rincones del estamento taurino y social de la época. No se conoce a lo largo de la historia, torero más completo y largo que Gallito, el hijo del señor Fernando y la señá Gabriela, atesoró todas las lecciones taurómacas escritas y marcó los nuevos fundamentos por donde debía seguir la tauromaquia moderna, junto con lo que aportó el Pasmo de Triana, el notable Juan Belmonte. El poderío y la regularidad de Joselito fue impetuoso, nadie pudo seguir tanta vocación, afición y pasión por la fiesta. Esto no le dejó mucho tiempo para otros menesteres, y aun así, siendo lo que fue, desde dentro de la misma fiesta, el clasismo vulgar de un famoso ganadero, no le permitió unir su amor con la hija de éste, por la que sentía una extraordinaria adoración correspondida.

El célebre poeta Rafael de León escribió:

Suspira bajo su manto
la Virgen de la Esperanza,
y arría en señal de duelo
banderas la Maestranza.
Y Sevilla, enloquecida
repetía a voz en grito:
"¡Pa´que quiero mi alegría
si se ha muerto Joselito!".

José Luis Cantos Torres. 

miércoles, septiembre 26, 2012

Paquirri en el recuerdo ( José Luis Cantos Torres)


Paquirri en el Recuerdo.

Francisco Rivera Paquirri, un torero que murió tal día como hoy de 1984 en Pozoblanco (Córdoba), ejerciendo lo que más le gustaba, ejerciendo una entrega sin pretextos ni engaños, ejerciendo en definitiva, lo que para él fue una forma de vida. En la vetusta enfermería de Pozoblanco y ante la tremenda herida que se abriá en su muslo derecho, no buscaba culpables ni responsables de su desdicha, más bien actuó como un autentico líder, asumiendo toda la responsabilidad, dando la cara sin miedos y marcando las pautas con mano firme ante las adversidades. Cuanto y cuanto tienen que aprender los políticos de este país, de un comportamiento tan célebre, a juego con el cargo que ostentaba, un comportamiento que quedó filmado en la sórdida desnudez de aquella camilla de Pozoblanco. No es de mi agrado hablar de política, pero si algo tienen que aprender los legisladores de este país de la entrega de un torero, es a utilizar todas sus facultades para favorecer al pueblo y no a utilizar al pueblo para vanagloriar sus intereses particulares. En estos momentos de convulsión y prohibiciones, de manipulación histórica y periodística que vive España, quiero resaltar el recuerdo de un hombre que se debió a su público, asumiendo hasta el final de su vida su responsabilidad, sin implicar a nadie en su empeño, y con la verdad de la propia muerte por delante.