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jueves, febrero 06, 2020
miércoles, septiembre 25, 2019
martes, septiembre 09, 2014
Sobre La Huerta del Algarrobo
Urbanizada hoy en su totalidad, la Huerta del Algarrobo, en el número
2 de la antigua calle de La Fuente, en Gelves, fue el primer
escenario donde se coció la Edad de Oro. Allí, a seis kilómetros
de Sevilla y a unos 12 de La Puebla, vivió la familia de Fernando El
Gallo, a quien la casa de Alba le había concedido un puesto de
guardia para que pudiera mantener a su familia. Se le consideraba uno
de los primeros toreros con sello artístico, de mucho repertorio y
grandes conocimientos, y tuvo en su cuadrilla, nada menos, que a
Rafael Guerra “Guerrita”. Pero, una vez retirado, la economía
familiar no estaba para tirar cohetes. Cuando su hijo mayor, Rafael,
cumplió seis años, don Fernando mandó construir una placita de
toros a la vera de su casa para enseñarle todo lo que él sabía. Y
mientras crecía Rafael, fueron uniéndose a las clases su hermano
Fernando, y hasta el pequeño José, que con dos añitos ya
estoqueaba a sus hermanos bajo la mirada del padre, que falleció ese
mismo año. Con trece años, Rafael encabezó una cuadrilla de niños
toreros donde ingresó un muchacho cordobés anunciado como “Reondo”,
el futuro “Machaquito”. Para la gitanería de la huerta de
Gelves, Rafael tenía un destino marcado: sacar a todos los Gallos de
la penuria donde sobrevivían con desenvoltura. Justo antes de
fallecer, en agosto de 1897, Fernando el Gallo llamó a una de sus
hijas, le pidió papel y pluma, y trazó las siguientes líneas: “A
mi compadre Guerrita. En la hora de mi muerte que no deje sin pan a
mis hijos. Se lo pide moribundo su compadre”.
Tierras Taurinas . Opus 28 "Viaje a la marisma del Guadalquivir"
Foto: Vista de Gelves en 1899. En primer plano, Joselito -entre sus hermanosFernando y Rafael- frente a la entrada de la Huerta del Algarrobo, donde vivía con su familia. ( La razón incorpórea)
Foto: Joselito entrando a matar con su hermano mayor, Fernando
bajo la atenta mirada de su padre
martes, marzo 11, 2014
miércoles, diciembre 11, 2013
Guerrita y el toro "Cocinero" de Félix Gómez
Diaz-Cañabate
Nota Añadida: Escribe F. Bleu:
se lidió en segundo lugar, portándose como bueno de bravura y de empuje. Tomó 7 varas por seis caídas y tres caballos muertos y llegó al último tercio con facultades.De nada le sirvieron , porque a la vuelta de siete pases excelentes , rodó como una pelota de una formidable estocada arrancando .
Cocinero , así se llamaba este legítimo colmenareño , pesó treinta y dos arrobas.
lunes, noviembre 18, 2013
viernes, octubre 25, 2013
Aquel toro jarameño de Guerrita (José Ramón Márquez)
ahí tenemos al gran Guerrita, torero largo y sin posible rival, (...), perfilado ante un imponente toro jarameño, bien armado y perfectamente sometido, un toro que está «pidiendo la muerte», al que va a matar de una estocada en buen sitio echándose afuera y otra contraria hasta el puño a más distancia y sin liar, de la que saldrá acosado por el toro.(...)
Cualquier bóvido de nuestros días, pongamos sin ir más lejos al miserable del cuvillejo Arrojado que indultó Manzanares en Sevilla, le sacaría por lo menos tres o cuatro arrobas al toro de Guerrita, pero bien sabemos que al deleznable Arrojado nunca se le ocurriría, con un estoque hasta la gamuza dentro de su cuerpo, salir corriendo detrás del que le hirió para tratar de acabar con él, que es el caso que nos ocupa, pues de no ser por el oportuno capote de Juan Molina, el toro a poco y se come vivo al mismísimo Guerrita.
Tratar de traer aquellos antiguos toreros al día de hoy, tratar de extrapolar las censuras de aquella época a nuestros días resulta algotan ridículo y tan falso(...), porque posiblemente no haya en nuestros días un solo torero de los veinte primeros del escalafón capaz de estar dignamente frente a aquel toro de don Esteban Hernández que hizo correr a Guerrita, y eso que dicen que «hoy se torea mejor que nunca».
Por eso es que ponerse a imaginar qué habrían podido hacer July o Manzanares con el jarameño, con esa pinta, con esos pitones, con esas intenciones, o Guerrita con la birria de Arrojado, es algo que pertenece a la misma categoría que lo de creer que en los bosques, dentro de unas setas, habitan los gnomos.
José Ramón Márquez (-Aquí el post completo- )
Cualquier bóvido de nuestros días, pongamos sin ir más lejos al miserable del cuvillejo Arrojado que indultó Manzanares en Sevilla, le sacaría por lo menos tres o cuatro arrobas al toro de Guerrita, pero bien sabemos que al deleznable Arrojado nunca se le ocurriría, con un estoque hasta la gamuza dentro de su cuerpo, salir corriendo detrás del que le hirió para tratar de acabar con él, que es el caso que nos ocupa, pues de no ser por el oportuno capote de Juan Molina, el toro a poco y se come vivo al mismísimo Guerrita.
Tratar de traer aquellos antiguos toreros al día de hoy, tratar de extrapolar las censuras de aquella época a nuestros días resulta algo
Por eso es que ponerse a imaginar qué habrían podido hacer July o Manzanares con el jarameño, con esa pinta, con esos pitones, con esas intenciones, o Guerrita con la birria de Arrojado, es algo que pertenece a la misma categoría que lo de creer que en los bosques, dentro de unas setas, habitan los gnomos.
José Ramón Márquez (-Aquí el post completo- )
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