Habla Lorenzo Fraile, ganadero de El Puerto:
“Las figuras están con cuatro ganaderías y de ahí no salen. Hay 10 ó 12 ganaderías que lidiaban 7-8 corridas y ahora están con 20-30... Garcigrande –que lidia todos los días-, Núñez del Cuvillo, Jandilla, Zalduendo... Es una cosa de marketing”. O de gustos. “Al Juli no le gusta mucho lo nuestro... Hay que preguntarle a los toreros por qué han cambiado su forma de pensar. Hay algunos que no quieren saber nada de lo nuestro. Yo creo que tiene que cambiar. El nombre de la ganadería ya casi no se lee en los carteles de toros. Lo ponen en letras que tienes que ver con lupa, mientras que los toreros vienen en grande. A principios del siglo XX, el que venía en grande era el ganadero y los toreros, en pequeño. Casi al revés de lo que pasa ahora. Al ganadero se le ha ido quitando importancia y a los toreros se les ha dado auge. Yo creo que en esto han tenido un poco de culpa los periodistas… y la televisión. La televisión sólo habla de las cosas malas que pasan… como las cogidas… todo lo desagradable lo ponen cuando la gente está comiendo… si se va a morir José Tomás o no se va a morir… cuando lo que hay que poner es cantidad de triunfos que hay en Madrid, Sevilla, Valencia… Con lo bonito que es el toreo cuando un toro se arranca al caballo… Eso es lo que hace afición, y no las cosas desagradables. En el fútbol todo el mundo es bueno, mientras que aquí, en el toro, parece que todos somos malos y unos ladrones… Aunque lo pongan en letras pequeñas, si el toro no embiste, el torero no va a funcionar… Lo más importante es el toro y, cuando éste embiste, es cuando la gente más se divierte… Cuando el toro es bueno, el aficionado lo sabe”.
Vía : Tierras taurinas. Vol 11
Foto: Juan Pelegrín
