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viernes, julio 17, 2015

Toreros que deben repetir en Pamplona el próximo año

"Deben repetir en 2016 López Simón, Jiménez Fortes, Paco Ureña, Eugenio de Mora y Manuel Escribano."
Ignacio Murillo

Foto : Javier Arroyo para aplausos

jueves, julio 16, 2015

Pedro Iturralde y "Costurero" de José Escolar premiados en Pamplona


bravo en el caballo. Tres puyazos, tres, de Pedro Iturralde. Perfecto. 
Barquerito

Costurero – 33, cárdeno claro, con 89 cm de pitón a pitón, de la ganadería de José Escolar, ha obtenido el premio Carriquiri al toro más bravo de San Fermín. Bravo y noble, Costurero fue bien picado arriba  por Pedro Iturralde en sus dos entradas, medido el castigo y sangrado abundantemente, y embistió con calidad y sin ñoñería a la muleta de Paco Ureña, quien le presentó el engaño por ambos pitones, acudiendo siempre con presteza. Listo, duro y muy noble, fue un gran toro con el que su matador estuvo tranquilo y aseado.
Andrés de Miguel La fe del carbonero. "Costurero" de Escolar

Foto: Javier Arroyo para Aplausos


miércoles, julio 15, 2015

Sobre Manuel Escribano

El cuarto fue un tren de mercancías. Largo como él solo, cuajado, serio y precioso de capa. Picado atrás y mal, y encelado con los garapullos de Escribano, que estuvo valentísimo toda la tarde en banderillas, librándose de milagro en su primero de un emparedado con las tablas. Sin duda fue éste el Miura más encastado y duro de la tarde, sin regalar absolutamente nada y con las intenciones siempre de ganar terreno y apoderarse de lo poco que le dejó Manuel, oficioso y bravo frente al grandón “Rayito”. Destacó un gran natural, mandado y lentísimo a mitad de faena, de lo poco que se dejó y entregó el animal. Pinchazo y estocada baja que emborronó una más que digna actuación.

Borja González en Puereza y emoción

Manuel Escribano no salió por la puerta grande, pero lo mereció, y no como otros. Es un torero valentísimo, sincero a carta cabal y generoso sin límites. No se lo llevaron a hombros, pero estuvo muy por encima de la deslucida corrida de Miura, se jugó la vida sin trampa ni cartón, asustó a la concurrencia y exprimió a sus toros desde que salieron por chiqueros hasta que exhalaron su último aliento. Carece de pellizco artístico, pero es todo corazón, y emociona por su entrega. Maneja con soltura los engaños, se deja ver en banderillas con la verdad por delante y mata con facilidad. Lógico es, pues, que destaque con las corridas duras que exigen toreros con el corazón palpitante y la cabeza amueblada.

Antonio Lorca en El País

Foto de Javier Arroyo para Aplausos

martes, julio 14, 2015

"He estado a gusto y lo he disfrutado" El Juli


Día negro para la fiesta de los toros el vivido en Pamplona. Un insulto soez, un ataque inmundo, una vergüenza… La Casa de Misericordia claudicó ante las figuras con una becerrada insolente, que era una ofensa para quienes se han medido con toros de verdad; claudicaron los veterinarios al aprobarla

Antonio Lorca

Cuando abandoné la plaza me vinieron unas náuseas mentales tratando de articular de memoria lo que vimos este lunes en Pamplona. Y es que el espectáculo fue, así, como suena, nauseabundo. Las llamadas figuras se trajeron una corrida de ese doble nombre Garcigrande/Hernández, una novillada despitonada y de infame borreguez, que la habrían podido matar en Brihuega

Carlos Illán

El Juli y sus garcigrandes debajo del brazo paseándose por España. No hay responsabilidad alguna y ya pueden contratar al que inventó la Coca-Cola para hacer una campaña de 'marketing' que esto no lo arregla ni San Dios. No interesó una mierda Juli pegapases con la indecente bondad del torete

Vicente Zabala

Aficionados, o terminamos con los julis, garcigrandes y cia o ellos acaban con la fiesta.

miércoles, julio 08, 2015

Sobre la tarde de López Simón en Pamplona

 De un lado, una corrida de apabullante descaro de Jandilla y Vegahermosa, los Borjas Domecq padre e hijo ganaderos. Nobleza, tan de jandillas, pero ramalazos de dureza. Y resabios de la edad: cuatro toros cinqueños. Había que estar delante, ponerse, aguantar y jugarse la piel. De otro lado, el valor sin cuento ni sombra de renuncio de Alberto López Simón.
(...)
No se esperaba tanto escaparate de Jandilla ni se imaginaba nadie que un torero de acreditado y no solo supuesto valor como López Simón pudiera llegar a gobernar la situación con tanta autoridad, tan rico temple, tanto ajuste y tanta fuerza. La verdad de lo que entre profesionales se llama el toreo de bragueta: de dejarse rozar seda y alamares por afiladísimas puntas en muletazos de mano baja, y también en los estatuarios, que abrieron faena como una traca.
Sostener el ritmo de esa primera traca no fue sencillo. Pero el torero de Barajas, tan desmedrado y desatado como sereno, hizo fácil lo difícil y hasta lo imposible: encajarse con el toro y asentarlo, ligarlo por derecho, traérselo adentro con suavidad sorprendente –ni un tirón en faena de exuberante abundancia- y, sin perder la calma, embalarse. La ebriedad del toreo revelado que, de pronto, se sintió el amo del circo.
A la entrega correspondieron las peñas tórridas de tendidos y andanadas de sol con una pasión que en Pamplona estalla de particular manera. Al final del tobogán, toreo de rodillas que hizo las delicias de todos, un desplante casi temerario, una voltereta sin consecuencias, una tanda de mondeñinas y una estocada con vómito. El toro más caudaloso y noble de la corrida, pero el mejor toreado de los seis. Fue faena en terrenos mínimos: en la distancia precisa –el sitio, la colocación- y sin tropiezos ni pausas. Muy redondo.
Esa desgana tan de Pamplona al soltarse el sexto de la corrida que sea –estragos del sol, que calentó no poco, y de las copiosas y bien regadas merendolas- se vio revuelta con la aparición del sexto, del hierro de Vegahermosa –con un goterón se Fuente Ymbro, probablemente-, que, bizco pero descaradísimo, largo, hocicudo y ligeramente ensillado, volvió contrario de salida, tomó capa con franqueza, se empleó en el caballos –dos puyazos de Tito Sandoval magistrales por su tino y su mesura-, persiguió en banderillas y descolgó en la muleta con estilo bueno, elástico. Toro de progresiva fijeza, imantado, toreado con desmayado dominio.
Seco muletero López Simón: seco garbo, la compostura rígida de los toreros que se postulan verticales y solo verticales, pero sueltos los brazos. Corazón para cruzarse sin titubeos. La misma firmeza a toro parado que a toro revuelto. A toro franco que a toro rebrincado. Todo pasó de nuevo en un palmito solo de arena. Y ahora la estocada sin vómito, arriba, cobrada con limpia fe. Se volcó la gente. Nuevo en el palco el nuevo alcalde de Pamplona –representante de una coalición cuatripartita de izquierda de vario color- y estreno de fortuna. No fue de regalo ninguna de las tres orejas. Botín merecido.

Barquerito

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Incuestionable. Esa es la palabra que resume a la perfección la tarde del joven madrileño en la primera de las corridas de San Fermín 2015. Un rapapolvo de valentía e ideas claras que hace temblar a más de uno en sus casas. ¿Qué pensarán los “Gs” al ver cómo ha estado este torero hoy en Pamplona, ante el TORO de Estafeta? ¿Se atreverán a batirse en duelo ante semejante huracán? ¿O preferirán seguir de tapados y “cierracarteles” entre compadreos y caricias? 

Borja González en Pureza y emoción

Foto: Javier Arroyo para Aplausos