Oyendo las reacciones después de las corrida, ciertas vertientes tachaban a la corrida de tosca, de desclasada, de falta de alegría. Y por otro lado, algunos la exaltaban por pavorosa, por seria, por verdadera. Acertadamente, se reivindicaba el miedo como ingrediente fundamental de la Fiesta Brava. Porque el miedo viene con una emoción única, un halo especial que cubre el ruedo y hace que hasta el más farolero no pueda quitar los ojos del ruedo. Desde el día antes de la corrida le decía a dos veterinarios de la Plaza de Cañaveralejo que cuando un Toro salta a la arena, la Plaza respetuosamente calla o aplaude enardecida al grito de ¡Toro! Cuando salta un novillo, el público pita, se enbronca y le llama a la madre hasta del chino de las puertas. Y siendo así, cuando saltó Bienvenido, lidiado en 4to. lugar con 568kgs., la Plaza hizo ¡Uhhh! y se empezaron a escuchar los aplausos, algo que no debería ser la excepción sino la regla. Bienvenido iba de largo, con potencia, se quería comer el capote de Castaño y cuando llegó la suerte de varas, este Mondoñedo demostró lo que tenía imponiendo su ley, ante 3 picas con 2 tumbos.
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eso que ahora muchos quieren clasificar como aspereza, falta de alegría y toreabilidad, exceso de miedo, es lo que le falta a esta Fiesta tan estúpida a veces. El torear no se ha planteó nunca como dar pases, cual si se jugara con el perro de la casa, que va tras una tela, queriendo morderle. El toreo se ha planteado siempre como la lucha mortal entre un toro y un torero. La bestia pavorosa, a primera vista más apabullante que el hombre, se ve enfrentada y burlada por la sapiencia torera de un hombrecillo de a pie. Es más,en el Diccionario de nuestra querida lengua, la 2da. acepción de Lidiar dice “batallar, pelear” y la 3ra. dice “Hacer frente a alguien, oponérsele”. Si estar frente al toro hubiese sido cómodo, el verbo lidiar jamás hubiese cargado esos significados, es más, jamás hubiese existido en nuestro idioma. En ese orden, decir “dureza” es más bien un adjetivo paliativo hacia una condición que debe ser intrínseca de la Fiesta Brava, eso que la constituye y la encumbra en la más grandes de las artes.
(...)
toros bravos. Pero no la bravura de nuestros tiempos, alegrona, bobalicona y exceso afable. Esa dichosa bravura “dura”, que exige hacer el toreo. Al final comprendí, más que nunca, que es la misma bravura de siempre, que ahora tratamos de llamar dura, pero que no es más que el instinto más poderoso del Toro de Lidia.
Abadía Vernaza (Aquí el post completo)
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viernes, diciembre 27, 2013
martes, noviembre 12, 2013
martes, diciembre 29, 2009
Carta abierta a la Presidencia de la plaza de toros de Cañaveralejo

Recibimos el siguiente mail del blog "La Monumental de Cañaveralito":
Les comparto el enlace a la Carta Abierta publicada en mi blog que hace referencia a lo que está sucediendo con un toro devuelto por avisos y que los Ganaderos-Empresarios, que mandan en la Plaza de Toros de Cañaveralejo, quieren dejar pastando en desconocimiento de la Autoridad Presidencial que ordenó la muerte de la res y en donde se armó un show populachero y maloliente.
Mi queja es contra la manipulación que Ganaderos-Empresarios promueven, aprovechando la ignorancia del público que asiste a la Plaza de Toros de Cañaveralejo, disfrazando de “indulto” la devolución de una res a la que no se le dio muerte como Ud., en su autoridad y vela por los principios de la Fiesta había ordenado. Exijo que el toro “Fulero” debe ser apuntillado como se debe hacer con un animal al cual nunca se le concedió el indulto y que fue devuelto al corral por la negativa a estoquear por parte de Guerrita Chico, como se expresa en el Art. 70 del Reglamento Nacional Taurino.
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NOTA AÑADIDA 30/12/09: Enlazo al escrito de Ruben Dario Echeverri publicado en el blog de Agustín Hervás con el título de "Un cuatrero en Cali". Coio unas lineas del mismo:
Pues bien, vamos a necesitar de esos cazadores de recompensas para recuperar un toro que se robaron de la plaza de toros de Cali el 27 de Diciembre, y poner a buen recaudo al cuatrero de marras, quien haciendo uso indebido de su autoridad se llevo a su dehesa un toro que había sido devuelto a los corrales por haber sonado los tres avisos, y como el reglamento dice que se debe apuntillar de inmediato, no lo hizo... y se lo llevo con permiso de quien??? Pero como la autoridad es él mismo, pues es el presidente de la Función Plaza de Toros de Cali Sr. Eduardo Estela Garrido, pues nadie dice nada. Todo sigue igual.
lunes, diciembre 29, 2008
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