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domingo, junio 04, 2017

Vigésima quinta de feria


Toros de Cuadri para Fernando Robleño, Javier Castaño y José Carlos Venegas

Una mansada con muy mal genio ha enviado Cuadri a Madrid, ásperos, duros, difíciles, esperaban al torero, al banderillero, al caballo y se arrancaban con arreones tremendos. Pedían el carné, había que armarse de valor y tener mucho oficio para acercárseles con cualquier pretensión: poner banderillas o presentarles la muleta, no les digo para entrar a matar. Menudos regalitos para los tres toreros que han toreado poco más de veinte corridas entre los tres a lo largo de 2016.
El primero y el sexto además estaban inválidos y debieron ser devueltos por el usía que no atendió los intereses de la afición manteniéndolos en el albero y haciendo imposible torear a Robleño el primero que se desplomaba al finalizar cada pase. Con el cuarto Robleño realizó una faena aseada que no culminó con la espada.
Castaño estuvo muy desacertado con sus dos oponentes, se le ve muy desconectado de su oficio, debería reponer energías y ánimo antes de volver a enfrentarse a los toros.
Muy valiente Venegas lo intentó por los dos pitones en el tercero que resultó imposible y con el sexto al que fue capaz de propinar varias series por ambos pitones de desigual resultado, pero de mucho valor dado que el morlaco no ayudaba y tenía que hacer él toda la labor, se equivocó queriendo finalizar la faena por bernardinas, el toro le derribó, sin graves consecuencias creemos, y mató de muy mala manera.

Llegan a las Ventas las corridas difíciles y desaparecen de los carteles los nombres de las figuras, como siempre.

Jandro

domingo, 4 de junio de 2017
Fotos: Andrew Moore







miércoles, junio 01, 2016

Saltillo/Moreno de Silva


Este es el nombre de la ganadería que ha conseguido mantener la atención del público de las Ventas cada segundo que uno de sus toros estaba en la arena.
Seis toros seis de los saltillos de antes, con trapío y presencia irreprochables, guapos pero con un carácter intratable, especialmente el segundo, tercero y cuarto que eran mansos pregonaos, el cuarto condenado a banderillas negras, lo que no se había visto en esta plaza desde hace nueve años.
Ya casi no nos acordábamos, como decíamos ayer, de estos toros que desmontan a los picadores, siembran el pánico entre las cuadrillas durante el tercio de banderillas y se comen a sus lidiadores buscándoles los tobillos o echando la cara arriba, que esperan mientras miden a sus oponentes con calculado conocimiento y se enteran de todo lo que pasa en el ruedo, desarrollan instinto durante toda la lidia y vienen del campo con un master en tauromaquia.
Impresionaba ver cómo esperaba el tercero a cualquier cosa que se moviera, asustaba al miedo, e impresionante la pulcritud, la maestría y la elegancia con que le ha puesto banderillas David Adalid, un auténtico maestro en este dificilísimo arte. Ha repetido en el sexto y ha vuelto a sorprender con otros dos pares magníficos, sobre todo el segundo: cita David al toro y se deja ver, inicia la carrera justo para clavar en la cara del toro y en todo lo alto asomándose al balcón y sale andando del encuentro con una tranquilidad que hasta parece fácil lo inverosímil. Torería, valentía y profesionalidad se funden en este torero de plata que ha perfeccionado su quehacer hasta alcanzar las más altas cotas posibles. Sus cuatro pares de hoy justifican toda una tarde en las Ventas.
César Puerto ha destacado recibiendo al quinto toro con unos muy calibrados capotazos de sometimiento, domeñando su difícil embestida en sustitución de su matador Alberto Aguilar que se ha inhibido de ese trance.
Ha picado muy correctamente Juan Carlos Sánchez a este quinto toro, pero no así el resto de los picadores que han sido incapaces de superar las dificultades de sus oponentes y han menudeado los navajazos caídos o traseros, muy protestados.
Sánchez Vara, el torero más experimentado de la terna de hoy, ha quitado de en medio a sus dos oponentes con facilidad, el cuarto toro que le ha correspondido era el más intratable de todos. Alberto Aguilar con mayor  dificultad también ha eliminado a sus dos oponentes con dignidad y José Carlos Venegas con mucho valor y poco oficio lo ha pasado muy mal ante enemigos tan enterados, en el tercero ha oído el tercer aviso y se ha devuelto al corral. El toro estaba ya muy herido pero no ha dado tiempo a descabellarlo, el Presidente: D. José María Gómez Martín podía haber sido generoso ante una situación tan extrema y prolongado un par de minutos más el tiempo para el tercer aviso, nadie se lo hubiera recriminado, seguro. En estos casos parece elemental tener empatía con el torero, un chaval joven que pelea por labrarse un futuro sembrado de obstáculos entre el que no eran menores los toros de hoy. En el sexto se ha quitado la espina y ha dado algunos pases con pundonor y entrega, como corresponde.
Nuestro más sincero agradecimiento y nuestro absoluto respeto a los toreros, subalternos y picadores que esta tarde se han enfrentado a la dura corrida de Saltillo demostrado un valor y un pundonor irreprochables, unos han sabido resolver la papeleta mejor que otros, pero todos y cada uno de ellos merecen todos los honores por su valiente entrega. Gracias a todos.

Jandro

martes, 31 de mayo de 2016
Fotos: Andrew Moore


lunes, septiembre 14, 2015

Sobre la corrida de Moreno Silva en Las Ventas

Lo primero es lo primero, que es felicitar a don José Joaquín Moreno Silva por haber mandado a Madrid una corrida de toros, o sea que lo que ha salido por los chiqueros es lo que se había anunciado. Ni babosas,  ni cabras, ni material artístico, ni nada de eso... toros de lidia con su humor cambiante, su personalidad, su presencia, su seriedad y todas esas cosas que uno busca por las Plazas de Dios y que tan difícil resulta encontrar. Toros que están pidiendo a gritos tener enfrente a Julián de San Blas, a Morante de la Puebla, a Talavante, a Perera, a los que nunca verán. Podemos decir que cinco de los seis saltillos que hoy han salido al ruedo de Madrid han sido toros para medirse con ellos y para dar la dimensión de un torero. 

José Ramón Márquez -
Aquíla crónica  -

martes, junio 03, 2014

José Carlos Venegas. El toreo es grandeza


- Cerró el encierro un manso que quedó crudo en varas y muy vivo y agresivo para la muleta, movía su pesado esqueleto con la agilidad de un gato. Con tendencia a defenderse geniudo en cuanto se sentía podido. Todo un "regalito". José Carlos Venegas, que confirmó hoy la alternativa, con el valor, la disposición y la ingenuidad del torero novel que quiere entrar en el circuito, se pasó al bicho por la bragueta en cada lance, bien colocado, sin trampa ni cartón, y además, con intención de quebrantar todas las embestidas y llevarlas en redondo, hacia dentro. Unas veces los muletazos salían trabados y otras más limpios, eso no importaba. El toro cantó el peligro desde el principio, enganchando al matador con saña al rematar una tanda, después todo lo que hizo y cómo lo hizo fue de un mérito extraordinario. La plaza estaba sobrecogida. Entró a matar con franqueza, dejando media estocada arriba. En otro momento, quizá hubieran aflorado los pañuelos, que menos que una vuelta al ruedo, pero el público tenía ganas de irse después de una tarde plomiza y Venegas recibió una ovación, poca cosa para tanto esfuerzo.

Vazqueño - "Cuadri a seguir en la lucha" -


Venegas, como un capa de Ciudad Rodrigo, ha puesto el corazón en el puño a la Plaza de Las Ventas dejando, a despecho de sus carencias, lo que falta cada día: pasión, voluntad de triunfo, verdad. Venegas ha vuelto a escribir en Las Ventas esta tarde, con su tosca escritura y a despecho de sus carencias, la vieja e inmortal sentencia: El toreo es grandeza


José Ramón Márquez - Vigesimotercera de Feria. Un lance de Marco Galán y la grandeza de un tal Venegas ante los "falsos" Cuadri


El toro tuvo más de bravucón que de bravo pero cortaba la respiración en cada embestida. La fiereza. Y aquí y entonces se destapó del todo Venegas.
La muleta a la izquierda sin cata previa, frente a la puerta de Madrid, tres muletazos de sublime desgarro, encaje soberbio. Una pausa menor, y otra vez al toro, que lo sorprendió, lo empaló, le pegó una paliza mayúscula y le partió una ceja como si le hubiera pegado un puñetazo o un navajazo. Se levantó viento, a Venegas se le volaba la pequeña muleta por encima de las rodillas. No importó. La mano baja, la muleta a la diestra y una tanda en redondos de arrestos conmovedores, pero de saber torear. La reacción de la gente fue volcánica, como siempre que se aparece inesperadamente un torero. Este mismo, que se estaba jugando el pellejo y lo sabía. Y eso se notaba.
El toro, engallado en banderillas, se apalancaba, tardaba como si calculara y, más que embestir, arreaba. Pero humillando. Y escarbando de cuando en cuando. A tumba abierta Venegas. Le aconsejaron abreviar y montar la espada. No lo convencieron. No se cansó el torero hasta no sentir al toro rendido. Fue tremendo el combate. Media estocada que casi tumba al toro. Dos descabellos. Un éxito rotundo. Ganas de volver a ver al torero, que es de Beas de Segura

Barquerito

El paso adelante de Venegas fue brutal. De primeras, dispuesto a torear. La tromba se le vino encima. La virulencia de la embestida, el poder del toro, la mano que se levanta, el viaje que gana y recorta el terreno: la voltereta fue de tremenda violencia. Por la corva, el ventilador, los gañafones. El torero en el suelo hecho un ovillo, a su lado otro ovillo era la muleta. El toro quedó con ésta. Menos mal.

El hombre se rehizo. Se levantó y fue a la cara del toro. La tensión se cortaba. Venegas retó a la fiera. Se jugó el tipo en busca del imposible: torear. Por la zurda, la muleta parecía hacerse cada vez más pequeña. La emoción fue auténtica, la actitud reveladora. Venía toda esa animalidad y Venegas todavía trataba de gustarse. Esas cosas que solo pueden suceder entre toros fieros y toreros machos y que conmueven las entrañas quien llega a sentirlo. Es la cuarta dimensión del toreo.


Andrés Verdeguer - aquí su crónica -
Foto: Juan Pelegrín para Las ventas

José Carlos Venegas, la dignidad de un Torero



La dignidad de un torero se consigue con gestos como el de esta tarde. Si no hay puerta grande, hay puerta de la enfermería, y eso uno de Beas, uno de Jaén, lo sabe. Era el sexto de Cuadri un manso pregonado en el caballo, tardo, con genio y derribó, mintiendo. Cabeceó el peto cuando lo vimos. Pero la impericia de los montados, y el caballo elegido, grande, ande o no ande, para parar las moles cuadris, lo dejaron crudo, por eso llegó a la muleta con violento genio. ¿Y acaso le importó a Venegas? No. Se echó la muleta a la izquierda, como los grandes toreros, entregándose, con firmeza, hasta que al salir de un muletazo se cae en la cara del toro, que lo ve, lo empala por la corva de la pierna derecha y le arrea una paliza de pronóstico reservado. ¿Y acaso le importó a Venegas? No. Volvió a coger la muleta con la izquierda, y volvió a plantarle cara a aquella fiera, pues ya no era toro, era felino, que entre muletazo y muletazo suelto, afilaba sus garras para arañar a traición la voluntad inquebrantable de un torerazo. Y el viento, y las tarascadas con desarme. Y otra vez al desorden del orden del torero valiente, del torero macho. Era la emoción. En Jaén, en Madrid y en España porque en esta feria no se había visto cosa igual. Media estocada, tres descabellos y al filo del último un aviso.


Foto: Juan Peñegrín para Las Ventas

lunes, septiembre 09, 2013

Sobre la corrida de Miura en Villanueva del Arzobispo



Toros de Miura, de buena presentación y comportamiento desigual. El 3º fue devuelto y se corrió el turno, lidiándose una del Conde de la Maza en 6º lugar.(...)
 Rafaelillo sale a por todas(...) y realiza una faena de poder a un toro noble pero con sus cositas de Miura. Faena por ambos pitones, mucho aguante del torero ante un toro que se revolvía raudo. Estocada entera sin puntilla que pone a la plaza en pie (...)
 Alberto Lamelas.- Señores, ante este torero hay que descubrirse.(...)
José Carlos Venegas (...)  Buen toro, alto y largo, al que el torero de Beas de Segura consigue sacar unas tanda templadas por el pitón derecho(...)
 Resumiendo, esta tarde en Villanueva, una buena entrada, unos toreros que han cumplido por encima de las condiciones de los toros y unos toros de Miura que con sus cositas, se han dejado sin oponer mucha resistencia, teniendo un comportamiento variado, algo que como aficionado a los toros, he de agradecer.

José Cisnero en el blog de Agustín Hervás -Aquí la crónica completa

Foto: L.M. Parrado (Es Rafaelillo ante uno de los miuras)