sábado, julio 12, 2014

Sobre la tarde de Jandilla en Pamplona

Cuando en una feria que se enorgullece de llamarse “del Toro” (con mayúscula), la suerte de varas se convierte en puro trámite, casi en pantomima, algo no está funcionando bien. O debería cambiar el concepto, el de la vara de medir la bravura, o pasar a llamarse feria del torito (con minúscula).
Koldo Larrea -Aquí su crónica


La faena al quinto ( de Perera ) fue un calco de la película anterior. Un toro dificultoso y un torero grande, frente a frente, de poder a poder, y no está claro quién ganó la pelea. El toreo de Perera careció de fondo, no dijo nada, aunque su actuación, otra vez, estuviera presidida por el valor y el riesgo.
He aquí, pues, el silogismo: un gran torero, dos toros encastados y tablas para los tres, embadurnadas por la emoción de la fiesta verdadera.
Antonio Lorca - Aquí la crónica -
Cuando un torero está en vena la sale todo, hasta le embisten más los toros. Y esto le está sucediendo a Miguel Ángel Perera. En Pamplona impuso su muleta poderosa en una tarde decepcionante para Jandilla porque su corrida, blanda y con guasa en algunos toros, tuvo sin embargo la excepción en el lote de Perera. Bueno, hay que decir muy rápido que esos dos toros se encontraron con la horma perfecta en la muñeca y el temple del torero.
Carlos Ilián -Aquí la crónica -
Nota:Vi a Perera, firme, seguro, templado, mejor con la derecha que con la izquierda..¡Ay si adelantase esa pierna!
Nota: la brecha , dentro de los "ges", entre Perera y el duo  Juli y Manzanares es cada día más escandalosa. Talavante sigue a la espera de definir su toreo y Morante anda ahí, en su burbuja "morantista".
Nota: Patética, como siempre, la reacción de las plañideras ante el "robo" de orejas a las "figuras". ¡Vaya papelón el de esos siervos-publicistas!
Foto: Luis Azaza

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