jueves, abril 17, 2008

Jorge Oteiza escribe sobre Manolete

Manolete: Faena de lo Inmóvil. Cuando Manuel Rodriguez compone el momento en que puede quedar inmóvil, es cuando todo alrededor de él cristaliza para siempre. Mientras termina de cumplirse, rectilíneamente, todo el pedazo o el instante de esa perduración inmóvil, es cuando mira al público, como si él mismo ya no hiciera falta, ya no estuviera. Espiritualmente, esa actitud personal en el momento crítico y central, es como la conciencia de que ese Instante, vencedor, ya está fuera de la Muerte.
Toda su presencia pública -en ese Instante- tiene la seriedad de lo eterno, la máscara sagrada de los ritos universales contra la muerte. Lo auténtico del cante jondo, precisamente, es ese instante religioso, esa brevedad que se hace eterna y que no puede multiplicarse bajo ninguna concesión, sin perder su difícil unidad estética, sin desintegrarse."

2 comentarios:

  1. Yo pregunto, y no es con mala intención. Si Manolote toreara en nuestros tiempos...¿No se le pondría a caer de un burro?. Por la colocación, por el cruzarse, por el tipo de toro...

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  2. Hay tienes al sucedaneo de Vicente Barrera y mira como le va.
    BRAGAOMEANO.

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