domingo, junio 19, 2016

POR LA LIBERTAD, POR LA DIVERSIDAD, POR EL RESPETO


Estamos aquí reunidos, digámoslo claramente y desde el principio, para protestar contra un atropello y contra un despropósito cultural, político y social: la prohibición de nuestro histórico y ancestral torneo del Toro de la Vega (...), Pero también estamos aquí para alzar nuestra voz y decir bien alto y claro, a todo el que quiera oírlo, que Tordesillas no se rinde (...)
Atentado a la tauromaquia sí, porque, como empiezan a ver muchos en Castilla y León y en distintas partes de España, los mismos argumentos que ha utilizado la Junta de Castilla y León de Juan Vicente Herrera para prohibir la muerte pública a lanzadas del Toro de la Vega, los mismos, pueden ser usados, sin cambiar ni una sola coma, para poner fin a las corridas de toros.(...)
Su prohibición es un atropello a la verdad, un atropello a la justicia, un atropello a la cultura y, por encima de todo, un gravísimo atentado contra la diversidad y el pluralismo, que sienta un muy peligroso precedente. (...)
  La fiesta del Toro de la Vega, y los vecinos de la Villa del Tratado, han sido denigrados y despreciados por personas que no conocían nada del torneo, ni tenían el más mínimo interés por conocerlo. La verdad ha sido atropellada con la complicidad de periodistas y líderes de opinión, que no sólo no han hecho el más mínimo esfuerzo por entender lo que tenían delante, sino que han trasladado al público una visión distorsionada y grotesca de la fiesta, cuando no directamente falsa. El Toro de la Vega que el mundo odia tiene muy poco que ver con el Toro de la Vega que aman los vecinos de Tordesillas.(...)
Nos juzgan y condenan los petulantes, los ignorantes, los cegados por las legañas de su propia soberbia, y los fariseos, esos que que proclaman cada mañana su inmensa bondad al mirarse en el espejo y preguntarse, como la bruja de Blancanieves: ¿Espejito, espejito, puede haber en el mundo una persona mejor, más buena y más sensible que yo?. Todos ellos son incapaces de concebir que algún beneficio espiritual, inmaterial, debe proporcionar el torneo a los vecinos de esta comarca de Valladolid para que lo hayan mantenido en el tiempo contra viento y marea, enfrentados a dictadores y demagogos, y salpicados por cicatrices y tragedias personales.
Pero hoy queremos destacar, sobre todo, que esta infame prohibición que pretenden imponernos es, por encima de todo, un atentado contra la libertad, la tolerancia y la diversidad(...)
 La prohibición del Toro de la Vega es, muy al contrario, un retorno a nuestros peores hábitos, pulsiones intolerantes y bajos instintos inquisitoriales. En última instancia lo que ha ocurrido puede resumirse así: una aparente mayoría social ha impuesto su criterio moral, y su visión de la vida, sobre un grupo humano que tenía otra visión diferente y legítima. ¿Les suena esto?
(...)
Defender el Toro de la Vega es defender la libertad, defender la verdad y la razón, defender la justicia, y defender un auténtico y genuino derecho a la diversidad cultural e incluso moral. Es defender, por tanto, una idea del respeto que vaya más allá de la verborrea, y que sea verdadera.
(...)
Si padecimos una década vergonzosa de manifestaciones y protestas para prohibir una fiesta legal, podemos castigar a quienes han cometido esta tropelía con otra década similar de movilizaciones y protestas, hasta que vuelva a legalizarse. La prohibición, después de todo, sólo nos obliga a tomar la iniciativa; nos fuerza a actuar. Podemos verlo como un incordio o como una gran oportunidad. En nuestras manos está decidir si vamos a dar gusto a los cínicos, humillando la cabeza como toros mansos, o si estamos dispuestos a defender lo nuestro con bravura, casta, tesón e inteligencia. Con pasión y con cabeza, midiendo nuestras fuerzas. Pero sin resignación, desánimo, ni derrota. En nuestras manos está. De nosotros depende
¡Viva el Toro de la Vega!
¡Viva Tordesillas!

- Aquí el Manifiesto completo leído por André Viard en Tordesillas -

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