martes, junio 07, 2016

Desde el corazón de las tinieblas


Y es que, probablemente, la tauromaquia sea la última manifestación visible de una herencia maldita: el recordatorio de que mañana podemos amanecer rodeados de belleza o en el mismo corazón de las tinieblas. Esa inhumanidad consustancial a la Fiesta, alejada del triunfalismo, es la razón y justificación de su existencia, mucho más que mil faenas hermosísimas de Manzanares.
Gloria Sánchez-GrandeAquí el artículo completo -



Fotos: Andrew Moore

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