martes, julio 12, 2016

La última mano ( Antonio José)



Vivimos en sociedades podridas, deshumanizadas, en las que la esclavitud sexual contra las mujeres crece cada día. Millones de niños trabajan infrahumanamente para que se venda ropa barata y las guerras son de interés para el PIB de muchos países. Sociedades en las que los políticos han decidido que la corrupción es su primer mandamiento; incluso en esas sociedades los animales parecen gozar de privilegios que no tiene el hombre. Estas sociedades tienen un futuro inmediato en el que no me gustaría que viviera mi hijo.

Como dicen sus detractores, es cierto que el toreo es anacrónico. Y lo es porque su grandeza es tal que representa lo antagónico de lo anterior. Representa los ideales más puros y humanos porque representa la esencia íntegra del ser humano, la vida y la muerte en su escenografía más real, más desnuda.

Quizá el toreo deba terminar porque quizá no tenga cabida en un mundo pervertido de valores.  Demasiado real, demasiado humano para que lo entiendan los que han conseguido animalizar al hombre -porque los animales no pueden ser humanizados-, nunca lo van a entender; esos adalides de la superioridad moral que desconocen los sentimientos y viven una vida llena de mentiras y decorados, sin pasiones. Con odio.

Esto ya no tiene marcha atrás. La humanidad ya ha jugado su partida y el toreo es la última mano, y juega con unas cartas ya repartidas. Podrá ganar ciertos embroques, pero la partida ya va camino de terminarse. Seguirán saliendo héroes dispuestos a entregar su vida en el sacrificio más puro que existe y hacernos sentir que podemos parar el tiempo, pero lamento pensar que la idíocia ya ha ganado y bañará de estulticia los cerebros de esos seres que nos heredarán,  y serán otra cosa porque nunca serán personas. Revertir esto necesitaría de lo mejor de todos nosotros y no sé si seremos capaces.

Gloria eterna a Víctor Barrio. Gracias por hacernos entender que la vida y la muerte tienen sentido como ser humano, tu generosidad te hace eterno y seguro no somos merecedores de ella.

2 comentarios:

  1. Magnífico comentario. Excelente observación respecto las mentes enfermas y viles que se aprovechan, se ensañan con una tragedia como la de Barrio y se mofan del dolor de sus seres amados, de los colegas en su profesión y de los buenos aficionados. Gente buena y digna todos ellos, que merecen reconocimiento humano, no la falta de respeto por parte de estos subnormales carentes de cultura y entendimiento intelectual. // Atte., Torotino.

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  2. VICTOR BARRIO

    “Un invidente, en el cielo, velará siempre tu anhelo.”

    Mi tinta nunca exagera,
    Municipio de Grajera,
    vio nacer osado diestro,
    expresión del arte nuestro.

    Sangre nueva, capotera,
    de España su honor, montera,
    Valdemorillo de fiesta,
    corrida de toros, gesta.

    Virgen de La Candelaria,
    tu iluminación sea diaria;
    Víctor Barrio, quijotesco,
    en la lidia, . . . gigantesco.

    Hincado inicia faena,
    apisonando la arena,
    distante “porta gayola”,
    faroles, farol, farola.

    Suertes de alas pajareras,
    pinturerías pasajeras,
    fuerte, espigado, delgado,
    en el ruedo bien plantado.

    Con fe, la ilusión dispuesta,
    más su voluntad muy puesta,
    muletazos, temple, tiempo,
    seguridad, calma, tiento.

    Naturales alargados,
    suaves pases consumados,
    revelada realidad,
    virginal su majestad.

    Joven, especial, distinto,
    tauromaquia . . . laberinto,
    mágica, genial faceta,
    bordando capa y muleta.

    Calidad, sabor a fresco,
    erguido, caballeresco,
    firme, confiado, valiente,
    puso la plaza candente.

    En la Feria de San Blas,
    triunfó un torero, sin más,
    dos orejas bien cortadas,
    pasándose las cornadas.

    Tranquilidad, don de mando,
    la fama se está asomando,
    maravillando al tendido,
    con el toro se ha entendido.

    “Cachondito”, vuelta al ruedo,
    despacio, lento, muy quedo,
    crianza de Cebada Gago,
    encaste digno de un mago.

    Ovación, aplausos hondos,
    triunfador cargado en hombros,
    la Puerta Grande a sus pies,
    que jamás tenga traspié.

    Matador, fiel segoviano,
    “quien va piano va lontano”,
    por hoy, ha sido bastante,
    se cumplió sueño importante.

    Profesional, responsable,
    certerísimo en el sable,
    vuelve mañana a tus tientas,
    te queremos en “Las Ventas”.

    Autor: Lic. Gonzalo Ramos Aranda
    México, D. F., a 08 de febrero del 2015
    Reg. SEP Indautor No. (en trámite)

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