martes, agosto 25, 2015

Escribe Chapu Apaolaza

Tal vez iban a los toros porque suponen, en último caso, la última muerte digna de los animales, la única bestia que dice ‘agur’ de la mano de su propia naturaleza: con un nombre, ante una multitud, con posibilidad de revancha y como una fiera orgullosa de combate, y no en la oscuridad anónima del matadero, ajeno a esa multitud que ya no defiende la vida del animal –y aquí está el engaño–, sino la visibilidad del sacrificio. No les importa que se mate al animal, pues en general, estos tipos no conocen a los animales más que por los documentales, y casi no se acuerdan de lo que es la muerte. Creen que la comida crece en los lineales de los supermercados. Lo que les jode es que se vea morir algo, pues fallecer es inconcebible en su eterno paisaje de fotos pastel en Instagram y de bobadas atribuidas a Paulo Coelho; donde todos son jóvenes y guapos para siempre, cada día es uno menos para el viernes y a muerte solo se va al campo de fútbol.
En ese mundo en el que nadie enferma no hay sitio para un hombre que se juega la vida porque le da la gana y un animal que pelea pese al castigo. 

Francisco Apaolaza - La Voz de Cádiz 20/08/2014 -

foto: Ramón Masats

2 comentarios:

  1. Impecable y lúcido texto de Apaolaza. Pos matizar un poco sus precisas ideas, yo diria que el torero no se juega la vida porque le da la gana. En las corridas de toros, el torero representa al ser humano (hombre y mujer) y se juega la vida precisamente porque vivir es jugársela. En las corridas, como en la vida lo que está en juego es la manera de vivir. La ética, el estilo. Se torea como se vive. El tonto torea y vive tontamente. El inmoral, torea y vive en su estilo. De igual manera, el hombre honrado torea honradamente, y si es artista, ademas de honradamente lo hará con belleza. Las corridas son escuelas y modelos de vida, por eso en este mundo "virtual", de gadget y plastico de colores, ni la muerte ni la vida forman parte de la reflexión. JUANSINTIERRA

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  2. Y una cosa justifica la otra? Es decir, el que se mate a animales en mataderos justifica de alguna forma el maltrato a público y su consideración "artística" (?), en ningún caso.
    Por cierto, yo no como carne ni derivados, así que os podéis ahorrar ese "argumento".

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