domingo, marzo 04, 2007

"Un Juli soberbio se impone a la ruina ganadera en Olivenza"

El innombrable titula asì su crònica del festejo de ayer en Olivenza. ¿Soberbio ante una ruina ganadera?, ¿Este tìo de qué coños escribe?
Nota: La ruina ganadera era de Daniel Ruìz. Mario los define como terciados, flojos, descastados y muy deslucidos...¿Còmo serìan?
Nota:Un dìa escribirè sobre ese tratante de ganado, sì, el que amenazò a Javier Villàn, el que pegò el rabo a uno de sus animales, el que....

sábado, marzo 03, 2007

El Toro


La regeneraciòn de la fiesta sòlo podrà venir con el Toro. Lo demàs es secundario.

Hacer aficionados


Hay bastantes toreros que llevan pùblico a las plazas. El pùblico entra y sale de las plazas.
Hay contadìsimos toreros, yo sòlo he conocido a dos, que ademàs de llevar pùblico a la plaza hacen aficiòn. El pùblico entra a la plaza y sale pùblico màs un puñado de nuevos/futuros aficionados.
Esos dos toreros son Joselito y Josè Tomàs.
Asì cuando hablo con aficionados de mi edad es frecuente oir eso de: " yo me hice aficionado con Joselito"
Cuando hablo con aficionados màs jòvenes es frecuente oir eso de : "yo me hice aficionado con Josè Tomàs".
Ahora vuelve Josè Tomàs.

viernes, marzo 02, 2007

Domingo de Resurrección en Las Ventas


La empresa de Madrid quiere cerrar un cartel "de lujo" para el Domingo de Resurrección. Una vez contratados a los toreros, les entra, al parecer, la duda de comprar una corrida de Sorando o una de Garcigrande. Vamos, ¡todo un lujazo!
Ya que escribo de carteles. ¿Cuántas de las actuales "figuras" van a querer anunciarse con José Tomás?
Nota añadida:Acabo de leer que al final ni Sorando ni Garcigrande, sino Puerto de San Lorenzo. Buen cambio. El cartel lo forman Juli, Manzanares y Talavante(confirma). Allí estaremos.

jueves, marzo 01, 2007

Iba a escribir sobre la vuelta de Josè Tomàs...

pero ya lo ha hecho Betialai y no tengo nada qua añadir, ni, por supuesto, que corregir.

El torero y los demás (Salvador Boix)

Una casta de coletudos vivía acomodada ofreciendo frivolidades taurinas a precio de toreo de oro. Eran los grandes intérpretes de unipase y a correr , del torear de abajo para arriba y de dentro para afuera. Circulaban a todo gas por las ferias al tiempo que quitaban de sus plazas a noveles y modestos a fin de sumar corridas y dinero con sus patéticas versiones del arte de torear. Plagiadores de sí mismos, triunfaban una y otra tarde, a mayor gloria de un público benemérito y adulador. Su patria era el aplauso fácil y la oreja, el desplante flamenco y la sonrisa estudiada, la patria de la merienda y el jolgorio. Habían desterrado del toreo cualquier rastro de emoción. Imponiendo sus formas vacías y frías fueron consagrados figuras por la sociedad mediática y camparon así largo tiempo por la parte alta del escalafón vendiendo arte de baratijas. La suya fue la época del despotismo taurino menos ilustrado de la historia.
Pero en este mundo al revés, comandado por figuras carentes de espíritu, se produjo súbitamente una gran conmoción. Un torero de pálida tez, esbelta figura y mirada enigmática, irrumpió dispuesto a retornar el arte del toreo a sus esencias. Guiado por los ancestros táuricos que le llenaban el alma, se olvidó del cuerpo y, comprometido con su misión purificadora, tuvo el valor de parar, templar y mandar a la fiera. Armado con terca voluntad de artista, se quedó quieto, inmóvil, clavado en el ruedo; citó dando el pecho al toro y le dejó una sola y arriesgada posibilidad: la de embestir con toda su sangre brava seguro de que iba a hacer presa. En el momento del embroque, el torero cargó la suerte y llevó la embestida hasta el final de su voluntad, embebido el toro en los vuelos heroicos de la muleta. Seguidamente, sin enmendarse, quebró la cintura y repitió la hazaña. Y así hasta enroscarse en trágica espiral para acabar vaciando con el obligado pase de pecho, de pitón a rabo. Pareció detenerse el mundo y el público, enloquecido ante la contemplación del pasmo con que aquel torero recreaba la verdad telúrica del arte de torear, sufrió un turbador impacto emocional que le desgarró el alma al tiempo que le producía una agradable sensación de placidez. La afición había descubierto la verdad, se había purificado con aquella vivencia espiritual del toreo. Y ya nada sería como antes. Ahora existía un torero, un toreo, y los demás.
¿Cómo podía haber adulado durante tanto tiempo a aquellos otros, a los demás, los de las formas repetitivas, a los siervos de una plástica sin alma?, se preguntaba la masa purificada, loca de rabia.
Y, desde entonces, los públicos quisieron vivir la emoción del toreo en cada lance, en cada pase, en todas las suertes, en todos los toros y así lo exigieron a todos los toreros.
Los demás, hubieron de arrodillarse implorando la atención del público que ahora les despreciaba. Unos se fueron a portagayola , otros lancearon de rodillas, otros se enredaron con el capote en quites aparatosos o perpetraron bajonazos fulminantes en busca del trofeo redentor. Pero todo fue inútil. El fervor popular era exclusivo para aquel torero poseedor del arte sublime de la lidia, el único, el que había devuelto el espíritu a la fiesta, aquel torero esencial que les había purificado y al que la afición había proclamado como su nuevo ídolo.
Y los demás vivieron asustados de feria en feria el resto de sus días. Muchos soñaban torear como aquel torero lo hacía y despertaban sudorosos o enfermos de impotencia. Algunos hubieron de retirarse, repudiados por la afición que les reprochaba su falta de coraje para emular a aquel torero. Los peores maquinaron con malas artes cómo destruir al nuevo ídolo usando el poder de las sumisas fuerzas mediáticas.
Ninguno de ellos consiguió arrebatarle ni el arte ni el genio a aquel torero divino. Y solo les quedó a los demás esperar la llegada fatal de un largo natural, eterno como el arte y hondo como la muerte, que les devolviera a su abyecta prepotencia.

Salvador Boix.
Apoderado de José Tomás
Publicado en el año 2000 en el nº 19 la revista CAIRELES
Encontrado en Torosbarcelona.com
Autor fotografía: José Angel. Taurophoto

Entradas para la reaparición de José Tomás

Total, la que se va a montar es chica, José Tomás vuelve, a casa, vuelve por Navidad, digo por verano, burladero en primicia, Matilla conexion, adelanta el regreso a los ruedos de José Tomás "El Deseado", el 17 de junio en Barcelona, buen sitio para reaparecer, el cartel indigno de tan magno acontecimiento, Tufillos con Fundidito por delante y el parientísimo por detrás, desangelador, aún asi, mantengo el motivo de este post, busco entradas para el acto, con una me vale.

Adiós al mito, José Tomás ha vuelto.

No confundir nobleza con borreguismo


Por si acaso hay algún despistado, copio parte de un post de Vicente Albaserrada:
"Todos los animalitos se dolieron de los picotazos que se le dieron; menos el tercero, los demás doblaron al abrigo de las tablas y no era nobleza lo que tenían sino borreguismo, porque noble es un toro bravo y estos no lo eran."
Los conceptos hay que tenerlos claros.

Nicolas Sarkozy


Ni los barberos son los que eran


Y siguiendo un pasado comentario de Jabonero, pongo dos enlaces más:
Gracias Jabonero.