
Copio, pego y enlazo del periódico Extremadura, sobre la
crónica de los acaecido en la tarde de ayer en la plaza de Toros de Santander:
(...) Los aficionados que esperaron a última hora para entrar a la plaza se toparon con dos sorpresas. La primera, que las entradas de reventa se vendían a su precio, a la mitad e incluso algunas hasta se regalaban. El negocio de la reventa explotó como un globosonda y la reaparición de José Tomás llenó sin overbooking .
La segunda sorpresa colgaba en forma de cartel en cada puerta de acceso: "Prohibido sacar fotos y grabar en vídeo incluso con cámara privada o pública" por expreso deseo del diestro de Galapagar.(...)
Las negritas son cosecha propia.