miércoles, octubre 05, 2016

Os voy a contar una historia ( Fernando Galindo)


Os voy a contar una historia , quizás detrás de ella este la causa por la que he dedicado mi vida al toreo ,corría el año 1964 , mi padre toreaba esa tarde en Las Ventas ,con un novillero apodado El Satélite……
- Era domingo y llovía…mi padre ensimismado y extrañamente circunspecto, oteaba desde la ventana como el “chirimiri” empapaba el suelo del patio. Se respiraba un ambiente anormal esa mañana en mi casa y mi intuición infantil me decía que algo tenía que ver con aquel vestido, caña y plata ,que mi padre acababa de colocar meticulosamente sobre una silla….la chaquetilla encajada en el respaldo de la silla , la taleguilla con los tirantes , la camisa bordada ; el fajín , el corbatín y el añadido dentro de la montera , las medias “rosas” con sus ligas , las zapatillas con sus lazos y el vistoso capote de paseo todo colocado en exacto orden inverso a como unas horas después presencie como se vestía.
- ¿Papa para que es ese vestido? Le pregunté.
- Para que mamá, Raúl y tú comáis, así nos ganamos la vida en esta casa, respondió….
- ¿Eres un payaso?.... No, papa es torero y toreo hoy en Las Ventas.
- Atónito vi como en silencio y sin prestarme atención se enfundo el caña y plata, un buiyck de nueve plazas con estribos vino a recogerle y salí a despedirme a él agarrado de su mano, rodeado de la admiración de todos mis amigos del vecindario.
- Pasaron, no sé cuantas horas, el tiempo tiene otra medida para los niños hasta que el timbre de la puerta, me sobresaltó, abrí y vi a Cayetano, el portero, en la puerta, balbuceando me preguntó por mamá y entonces me fijé que entre sus manos llevaba el caña y plata de mi padre, solo que lleno de barro y de sangre. Recuerdo extraño en ese extraño viaje en metro en brazos de mi madre desde la estación de Estrecho a la de Ventas…me veo mirando las miradas de desconocidos compadeciendo el llanto nervioso de mi madre conmigo en sus brazos. Llegamos a Ventas de noche, y subiendo las escaleras para salir del metro y entre oscuras tinieblas, la vi por primera vez, monumental y misteriosa, no pude entre la curiosidad y el miedo apartar los ojos de ella hasta que doblamos por Bocangel donde estaba ubicado el antiguo sanatorio de toreros.
Al día siguiente el diario Dígame publico estas fotos de la cogida de mi padre con el siguiente texto.
“ESTABA EL SUELO MOJADO….Un agua mansa desbravaba la fiesta. Era el agua de San Mamés olorosa a linimento y alirones. Era el agua de una tarde metida en ciabogas.
De los castoreños colgaban esos lagrimones morriñosos que destilan las tejas de los curas galaicos. Sobre la sangre derramada, sobre el morrillo hecho gajos de un toro picoteado con inquina, las gotas chapoteaban con un sordo rumor desagradable. Como chapotean los mosquitos veraniegos en las badinas y los juncales.
Habían soplado la orden de garapullear, de buscarle las cosquillas al novillo, y Fernando Galindo se escupió los dedos- los dedos chirriados por el chirimiri - , unto de mucina los arpones , cito sin retoricas y se fue al encuentro ,que hilvana o enhebra , según pinten los hados.
Estaba el suelo como vela de regato: traidor. Cayo el alfil, humillo su testa el bruto, corrieron los compadres. Después de la cornada, y antes del nublado que niega las luces, aun se encaro el alfil con su enemigo ,afeándole sin palabras el juego sucio .TU NO ME HAS COGIDO….ESTABA EL SUELO MOJAD0.”

martes, octubre 04, 2016

Con Agustín Díaz Yanes

El arte nos llevará a la nada.
Rotunda afirmación de Agustín Díaz Yanes, que se enmarca en su análisis de la situación actual de la tauromaquia. Lo importante en los toros es la emoción y el toro de hoy proporciona pocas emociones, dice. En los años 60 y 70, el toro se movía más, lo que provocaba mayor incertidumbre y emoción. El toro de ahora, es una verdadera tragedia para la tauromaquia, pues está criado para sustituir la emoción por el arte.

domingo, octubre 02, 2016

Adolfos



La ganadería de Adolfo Martín siempre garantiza toros de interés, la casta es un factor determinante a lo largo de toda la corrida, tanto es así que los toreros toman precauciones guiados únicamente por el nombre y la historia de la ganadería y sin embargo, y últimamente con frecuencia, esas precauciones, esos miedos, esos alivios resultan excesivos e innecesarios.

Este ha sido el caso de Rafaelillo que ante su primer toro boyante y noble sin paliativos se ha comportado como si tuviera ante sí una alimaña traicionera. La ilusión ante un interesantísimo comienzo de faena se ha ido al traste cuando serie tras serie le ha recortado el viaje al toro para de esta manera limitar su embestida y sus excelentes cualidades.
El cuarto toro escaso de fuerza no ha recibido mejor trato pero Rafaelillo ha logrado una excelente estocada. Lamentable la actuación de los picadores de su cuadrilla que sin lugar a dudas actúan bajo sus órdenes y desvirtúan el tercio de varas abusando del castigo en el primer puyazo sin motivo que lo justifique.

Tampoco el Cid ha tenido una buena tarde, ante un lote muy aprovechable que tenía mucho que torear y que sólo por el pitón derecho de cada toro ha aprovechado en cierta medida mientras que cuando se echaba la muleta a la izquierda se aliviaba descaradamente toreando fuera de cacho y abusando del pico y desluciendo por tanto su toreo y el toro.
El quinto toro se ha apagado muy pronto: adolecía de fuerza, de vigor, pero sin duda la mala actuación del Cid ha contribuido en gran medida a este desenlace.
Cómo recordamos esa mano izquierda del Cid que fue la más poderosa de la tauromaquia en su momento con toros de esta índole.

El peor lote le ha tocado a Morenito de Aranda que ha bregado con un descastado y muy escaso de fuerzas tercero y un manso sexto al que a pesar de conseguir darle una serie en el platillo de la plaza pronto se le ha ido a tablas y Morenito ha concluido con rapidez una labor que parecía realizada a la fuerza, sin ganas.

Con muy escaso bagaje artístico se cierra la feria de otoño, sólo una oreja excesivamente generosa para Román y ni una vuelta al ruedo más.
No sabemos qué deparará el cambio de empresa pero como sigamos por el camino descendente marcado por Taurodelta no tendrán que venir de fuera para acabar con la tauromaquia.

Jandro

domingo, 2 de octubre de 2016

El capote de Montoliú

 Su tercero,Macetero, número 40, salió más parado que un gato de escayola, pero ahí nadie del peonaje quería ir, porque todo el mundo se olía el arreón y miraban para otro lado por si las gentes se exasperaban y forzaban a ir al matador a recibir al toro, finalmente salió Montoliú, que le echó el capote abajo y le aguantó de manera torerísima los gañafones, sacando el capote por debajo de las palas, sin un enganchón; primeramente el toro le acosó y le fue cerrando hacia tablas y desde ahí Montoliú, con conocimiento, arrojo y torería se lo sacó hacia el tercio donde lo dejó perfectamente a disposición de su matador, recibiendo una cerradísima y merecida ovación

José Ramón Márquez

El par de Abraham Neiro "El Algabeño"


Foto: Andrew Moore

La corrida del Puerto de San Lorenzo tras el objetivo de Andrew Moore












La ovación de despedida fue de alivio, pero también de admiración y respeto hacia los dos toreros. Ambos salvaron con dignidad tan difícil papeleta en Madrid.
Y un apunte: el toro de lidia también puede ser tan deslucido y peligroso como los de Puerto de San Lorenzo. Asunto distinto es que el espectador ya solo esté acostumbrado al torete de dulce condición.
Antonio Lorca

sábado, octubre 01, 2016

El caos


La mala elección de la ganadería, seguramente de forma interesada, ha dado al traste con la corrida de hoy, un mano a mano sin sentido entre Curro Díaz y José Garrido.
Cuando vienen las figuras y eligen los toros malo, si los impone la empresa catastrófico.
El hierro del Puerto de San Lorenzo hace años que tenía que haberse descartado de Madrid y de las ferias importantes, los cinco animales que precedieron al sexto que no he podido ver por motivos personales eran semovientes descastados, mansos y sin fuerzas que buscaban cualquier cosa que se moviera para topar con ella defendiéndose pero sin embestir y desarrollando un peligro enorme, se quedaban debajo de la muleta y cabeceaban en busca de su oponente.
El tercero ha encontrado a Curro Díaz y le ha propinado dos serias volteretas que le han dejado molido y el cuarto a José Garrido que ha tenido que pasar a enfermaría aunque ha salido, una vez repuesto, para torear al sexto.
Ha sido sorprendente la pasividad de las cuadrillas ante los imprescindibles quites en los pares de banderillas, especialmente la del sobresaliente Jeremy Banti que han provocado numerosas situaciones de peligro para la integridad de los toreros.
Ha saltado al ruedo una persona de paisano para hacer el quite a cuerpo limpio a Garrido ante la impotencia de los toreros.
Demasiados desaciertos en una tarde aciaga en la que ha destacado el par de banderillas de El Algabeño al cuarto toro y el manejo de capote de Montoliú en el quinto, así como unas series de redondos de Curro Díaz a este mismo toro.
Los malos planteamientos nunca traen buenas consecuencias.

Jandro

sábado, uno de octubre de 2016


La corrida de Fuente Ymbro tras el objetivo de Andrew Moore