domingo, febrero 14, 2016

Que la tierra le sea leve, seu Fernando

- “Vous croyez que je suis fou?”, pregunta seu Fernando. Quizás un poco... Sonríe gravemente. “Je suis le dernier romantique…, y ya les he advertido a mis hijos: no quiero que me curen. Quiero morirme con mis sueños”. Y, por supuesto, rodeado también por sus vazqueños, igual que hizo su bisabuelo Palha Blanco, que, a pesar de poseer la tercera fortuna agraria del país, pidió ser sepultado en una sencilla caja de madera, lo más cerca posible de ellos.
Tierras Taurinas, Opus 24

-Y cuando lo moderno entre los ganaderos era, y sigue siendo eso de eliminar todo lo anterior, seu Fernando vindicaba la resurrección de una estirpe devastada, a base de tesón y contumacia. Y cuando en esto de los toros ya no hay banderas que empuñar, ondea furibunda a media asta la de seu Fernando, su torada, remisa a ser enterrada en vida, porque mientras haya, como hoy en día, un océano de ganaderías cuya casta tenga menos de un palmo de profundidad la leyenda de Quinta da Foz rebasará la propia hazaña de su patriarca.

Hay una frase del Pereira de las necrológicas que parece inventada para el Pereira de los toros:
"Yo no he abandonado nunca mi tierra, estoy plantado en ella como una cepa".


Que la tierra le sea leve, seu Fernando.

Rebelión a bordo- Sostiene Pereira Palha -


No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada