martes, febrero 28, 2017

La tauromaquia frente a los nuevos administradores de la moral (Fernando Gomá)

En el mundo occidental y en pleno siglo XXI, ahora mismo, hay corrientes ideológicas que consideran que su visión sobre un concreto aspecto de la vida, la naturaleza o la sociedad es la única posible y aceptable, y por ello quieren imponerla a todos los demás. Creen que hay un canon moral, que lo representan ellos y que el resto tendrá que reconocerlo y someterse a él. Que saben mejor que tú mismo cómo debes comportarte. Y es que, como dijo en este mismo periódico la profesora Elvira Roca Barea en una recomendable entrevista, desde que las iglesias han dejado de elaborar la moral social, han aparecido una serie deadministradores de la moral que son los que vienen a decirnos qué tenemos que creer y pensar.

Para los seguidores de estas nuevas religiones laicas, sus propias opiniones se asientan como verdades incuestionables. Frente a ellas no cabe la libertad de pensamiento y actuación, la discrepancia o la duda. Asumen que sus creencias son un avance social objetivo, por lo que las que se opongan a ellas son, en consecuencia, un retroceso y un mal que es preciso combatir. Con todas las armas posibles.

Una de estas religiones la constituye el llamado animalismo radical. 

Fernando Gomá , miembro de la Comisión Jurídica de la Fundación Toro de Lidia


lunes, febrero 27, 2017

La crítica I (Pepe Campos)


Cada toro tiene su lidia, es una frase instalada en el pensamiento popular, que hoy hay que replanteársela, pues, si sale siempre el mismo toro por toriles, el torero le aplica monótonamente la misma lidia: sin suerte de varas, un simulacro caro y prescindible para el espectáculo; y con la protocolaria puesta trasera de banderillas. Mas un toreo de lineas separadas, el toro por un lado y el torero en paralelo, alejado, despegado, con el consabido y machacón retraso de la pierna contraria, que destorea, que descarga la suerte, que le quita toda la magia y amor propio a la fiesta de los toros. Una realidad técnica que cuenta con la aquiescencia de casi toda la crítica taurina, que podríamos denominar de inexistente y conformista - como en otros territorios del arte- por la crisis de la prensa, por la crisis de la sociedad; por una masa social de donde brota un público que no le interesa aprender, ni profundizar, que le vale con una opinión de cercanías, acrítica, banal, de todo es igual. ¿Dónde la crítica con vocación de magisterio, de enseñar , de regañar , de formar al público para que sea aficionado ?

José Campos Cañizares - "Esencias de tauromaquia en la pintura de Jacobo Gavira"

jueves, febrero 23, 2017

El público (Pepe Campos)



A comienzos de los años cuarenta del siglo pasado, tras la guerra civil española, muchos aficionados se quedaron perplejos por el afán de diversión que de pronto acompañó al público de los toros. Antonio Díaz Cañabate lo analizó como un deseo de olvidar, una perentoria necesidad de no mirar atrás. De pronto el público se hizo acrítico, cuando poco antes todavía no existía la clara distinción entre público y aficionado, porque se enlazaba con un tiempo anterior que poseía un público apasionado y entendido. Se produjo una separación entre aficionado y público; al cabo de los años, tan clara, tan nítida, tan a favor de que sólo existiera un público desapasionado, relativizado, que ni siquiera va al festejo taurino a divertirse sino a pasar el rato. En realidad no sabe por qué está allí, pues acude sin motivación, sin entusiasmo, como cumpliendo un requisito de adscripción ideológica. Un mal menor. Un público evidentemente poco preparado, que lo único que le importa es el triunfo a ultranza del torero, el corte de orejas, y no saber nada respecto si hay toro, o como es su juego, o como entenderle para exigirle al torero su correspondiente y adecuada lidia. O para interiorizar el porqué del fracaso.

José Campos Cañizares, Esencias de tauromaquia en la pintura de Jacobo Gavira

Victoriano del Río en la Tertulia de Jordán

Victoriano del Río está encantado con el momento de su ganadería, disputada por las figuras para las grandes ferias, está bien valorada por los aficionados, lo que la convierte en una “rara avis”, no sólo del panorama actual, sino incluso de la historia de las corridas de toros del siglo XX y XXI.


miércoles, febrero 22, 2017

La empresa de Madrid pasa a los hechos e inicia su gestión maltratandoal aficionado


Tras la palabrería de la nueva empresa de Madrid, sus referencias a la modernidad, a la necesidad de mejorar la comunicación, de gestionar la plaza conforme a parámetros del siglo XXI , ayer nos dimos de bruces con la realidad . Ayer soportamos  largas horas , en mi caso casi 4, para sacar un abono de temporada.
Y no, no es que a la nueva empresa de Madrid no le haya dado tiempo a adaptar las vestustas taquillas en modernísimas taquillas ...ayer hubiese bastado con abrir más ventanillas . La plaza dispone de 10 pero ayer sólo abrieron 4.
La empresa , vía Twitter, se intentó justificar diciendo que se habían superado las expectativas, lo cual demuestra o que bien no confían en su producto o que desconocen a la afición de Madrid.
Como digo, este ha sido mi primer contacto práctico con la empresa y no ha podido ser peor, no cabe mayor incompetencia. 
Espero que en lo que corresponda la Comunidad de Madrid , Centro de Asuntos Taurinos, haya tomado nota ( ayer se recogieron firmas) de la desastrosa gestión de las taquillas.
Mal empezamos.
Nota: no me quiero imaginar lo de ayer con mal tiempo
Nota: ayer se perdieron un buen número de abonados que desertaron ante las largas y tediosas colas.
Nota: Ayer y hoy eran para sacar abonos de temporadas para jóvenes y 3era edad 
Nota: Eso si, el personal de taquillas de 10. Al César lo que es del César 

martes, febrero 21, 2017

Los antitaurinos, un coctel de miedo e ignorancia (Gastón Ramírez Cuevas)


En estos momentos hay una buena cantidad de individuos que escudados en una falsa bondad intentan prohibir todo lo que a ellos les parce malo, cruel o despreciable. Entre ellos están los enemigos de la fiesta de toros. Los antis son unos beatos hazañeros que por falta de información y de valor civil arremeten contra la tauromaquia como si en este país no hubiera otras problemas más serios y más apremiantes.

Es fácil hablar de la “barbarie” taurina y denostar a los que van a las plazas de toros cuando se ignoran muchas cosas. Cuando se ignora de dónde procede la piel de los zapatos, la carne de las hamburguesas y cochinitas pibil. Es fácil pensar que el campo no existe, que todo mundo vive en ciudades; negar que el horror real está en los mataderos y en las granjas de pollos, borregos y cochinos. Es gratificante pensar que el león pastará un día con el cordero en una realidad gringa y hollywoodense. Es bonito pensar que la muerte no existe; que la cultura de la tauromaquia es un invento de gente zafia que odia a los animales.

Afortunadamente, el aficionado a la Fiesta entiende todo, comprende las virtudes de las cosas sublimes, la inutilidad de los discursos, la lenta y terrible degradación de los mundos, de la cual nadie podrá escapar. Y a pesar de ello, el aficionado entiende también la maravillosa voluptuosidad de los sentidos, cuando estos conspiran para enseñarle a los hombres el placer y la terrorífica belleza del Arte.

Para el anitiaurino común y corriente, el heroísmo, la generosidad y el sacrificio no tienen cabida en su mundo postmoderno y color de rosa. Por eso jamás leerán al filósofo galo Francis Wolff, quien dice claramente que el toreo es maravilloso porque: “El torero sabe estar, porque sabe ser torero, es decir, aguantar. No ceder, no ceder terreno frente a la adversidad, frente al miedo, frente a la muerte, pero sobre todo hacerlo con desapego, lo más cerca del toro, lo más lejos de sí mismo.”

Para el antitaurino, el animalismo es mejor que el humanismo, y por ende el ser humano no es superior a los animales. ¡Ojo! el aficionado a los toros es el menos ajeno al sufrimiento animal, por eso celebra un rito pleno de vida y muerte, pero con lealtad y respeto. 

Sin embargo, no todo lo que pregonan los talibanes del abolicionismo taurino está mal pensado. El día que no tengamos que comernos a los animales, el día que la muerte sea cosa del pasado y que el mundo sea de nuevo el Paraíso Terrenal, las corridas de toros deben forzosamente dejar de existir.

Mientras llega esa fecha tan feliz y deseada, habría que entender que, entre otras cosas, la tauromaquia sirve para enseñarle al ser humano pensante que a la hora de la verdad no se puede ni se debe voltear la cara, tal y como lo demuestran los toros bravos y los toreros pundonorosos cada tarde y en cada plaza.


Gastón Ramírez Cuevas en México Aztecas y Toros


lunes, febrero 20, 2017

Sobre cargar la suerte ( José Campos)


"Cargar la suerte para como fijó Domingo Ortega darle profundidad al toreo, adquirida la hondura cuando la pierna avanza al frente, manera de someter al toro y de plantearle la batalla con la rotundidad de la ética, encauzada la suerte al estilo caballeresco, desde la frontalidad, para encarar el peligro. Cargar la suerte es torear echando la pierna adelante. Nos adentramos entonces en las esencias de la tauromaquia clásica, vieja , antigua, de cuando había toros. Nos introducimos en el núcleo del toreo, en el terreno del toro, sin posturas ni ensayos lineales de los toreros, si no pasárselo por delante de la pierna, la contraria de por de donde se arranca, y bajarle en la acción la mano para irle dominando, para mandarle en el pase al espacio desde donde, naturalmente, sucederá el siguiente lance, con la misma verdad. Con capote y muleta. En la verónica y en el natural. En la media y en el pase de pecho. En el adorno y en el desplante. Antes de la estocada final."

José Campos Cañizares en " Esencias de la tauromaquia en la pintura de Jacobo Gavira"



miércoles, febrero 15, 2017

Sobre la suerte de varas ( José Campos)

Se observa en la pintura de Jacobo Gavira una llamada de atención para que vuelva la suerte de varas a su esplendor que perdió a partir del uso del peto , una derrota para el toro; cuando sobrevino la buscada suavidad en el toro de lidia, para lucimiento de toreadores estilistas, cuando en el festejo empezó a sobrar el caballo. ¿Por qué , para qué, si no había toro, si no había acometividad, ni poder, si el toreo se convertía en juego estético con un animal seleccionado para ser conducido en sus repetitivas tentativas de encontrarse con un trapo manejado sin exigencias de dominio, porque este no es necesario, ni tampoco ahormarlo en lances que exijan que se cargue la suerte? Por el contrario, sabemos que la tauromaquia se fundamenta en la existencia del toro de poder ; y el heroísmo del torero, en la verosimilitud del peligro. 

José Campos Cañizares en el catálogo " Esencias de la tauromaquia de Jacobo Gavira"
Pintura: Jacobo Gavira 

martes, febrero 14, 2017

"Enfrente del torero debe haber oponente fiero, bravo..."


"Enfrente del torero debe haber oponente fiero, bravo, que le haga pensar , que le someta a un examen de inteligencia, para resolver problemas, para prepararle para la vida.
Vital es separarse de la tauromaquia muelle que nos domina, que nos hace dudar de si es lícito el toreo, porque el toro no debe ser la tonta del bote, un monigote, al que se le ha perdido el respeto, por asemejarse al borrego. Urgente es distanciarse de la molicie que que asfixia al mundo taurino representada en descargar la suerte, en abrir el compás pero con truco, doblándolo, con la pierna situada hacia atrás, pues el toro de carril lo permite, lo traga y se le traiciona, no se le burla, para desdoro del matador sin vocación y del público que lo aplaude, y del crítico que lo aplaude"

José Campos Cañizares  en "Esencias de la tauromaquia en la pintura de Jacobo Gavira"