lunes, febrero 27, 2017

La crítica I (Pepe Campos)


Cada toro tiene su lidia, es una frase instalada en el pensamiento popular, que hoy hay que replanteársela, pues, si sale siempre el mismo toro por toriles, el torero le aplica monótonamente la misma lidia: sin suerte de varas, un simulacro caro y prescindible para el espectáculo; y con la protocolaria puesta trasera de banderillas. Mas un toreo de lineas separadas, el toro por un lado y el torero en paralelo, alejado, despegado, con el consabido y machacón retraso de la pierna contraria, que destorea, que descarga la suerte, que le quita toda la magia y amor propio a la fiesta de los toros. Una realidad técnica que cuenta con la aquiescencia de casi toda la crítica taurina, que podríamos denominar de inexistente y conformista - como en otros territorios del arte- por la crisis de la prensa, por la crisis de la sociedad; por una masa social de donde brota un público que no le interesa aprender, ni profundizar, que le vale con una opinión de cercanías, acrítica, banal, de todo es igual. ¿Dónde la crítica con vocación de magisterio, de enseñar , de regañar , de formar al público para que sea aficionado ?

José Campos Cañizares - "Esencias de tauromaquia en la pintura de Jacobo Gavira"

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