sábado, marzo 19, 2022

Nietos de Don Celestino Cuadri Vides por J. Porcar

 


La esencia de familia ganadera es la primera impresión que se lleva uno cuando visita “Comeuñas” finca onubense situada en el término municipal de Trigueros que es donde pastan los machos de la ganadería de “Hijos de don Celestino Cuadri Vides”. La nueva generación ya se ha hecho cargo plenamente de la ganadería, y fueron ellos los que con esa amabilidad y educación que caracteriza a los “Cuadri”, me ayudaron a realizar este reportaje, en las labores fotográficas me hecho una mano, acercándome los toros con el caballo Fernando Cuadri y después su primo Luis Cuadri fue el que me conto los devenires ganaderos. 



 

Fue el abuelo de ellos, que por cierto en la denominación de la ganadería aún se ve reflejado su nombre y apellidos; el que en 1954 creara esta ganadería tan peculiar y particular, al compran reproductores de diferentes ganaderías, como la de don José María Lancha y la de don Esteban González Camino, buscando el encaste Santa Coloma principalmente, al adquirir las distintas reses de estas ganadería, se vio obligado a comprar animales con encaste Urcola ya que iban en los distintos lotes, en un principio este no era el encaste que perseguía, pero claro al ir tentando las distintas vacas, considero oportuno el quedarse con todas las hembras que iban aprobando en las distintas tientas, tuviesen el encaste que fuese, formando la ganadería con animales principalmente con encaste Santa Coloma y un perfume Urcola, cruzándolas entre sí, don Celestino estuvo al frente de la ganadería hasta 1973, cediéndosela a sus hijos, de los cuales fueron Juan, Luis y Fernando los que la llevaron en primera persona, contando con el gran mayoral José del cual ya pocas alabanzas más podemos escribir sobre él, siendo durante más de 40 años Fernando el representante, el cual hace unos años que ha cedido el testigo a sus sobrinos, no tomando estos ninguna decisión importante sin consultárselo, en la actualidad son sus dos sobrinos Fernando y Luis los que llevan directamente el día a día de la ganadería, contando con la ayuda moral inestimable del hermano de Luis, Antonio Abad el cual posee una afición desmedida y una mente privilegiada, el cual no se dedica a la ganadería en cuerpo y alma como su primo y hermano, ya que es profesor en la Universidad de Huelva; no siendo estos ningunos recién llegados a la ganadería, pues la han mamado desde pequeños, siendo muchos años los que los dos forman parte del equipo de trabajo del “Cortijo Juan Vides, S.A.” en el cual aparte de la explotación ganadera esta la explotación agrícola, la cual afortunadamente funciona magníficamente, permitiéndoles el poder tener la ganadería, la cual por sí sola es muy difícil que económicamente se mantenga, pero al llevar la ganadería por sus venas hacen lo que este en sus manos para que perpetue en el tiempo pues es un legado familiar que para ellos tiene un valor incalculable. 



 

Evidentemente al hacerse cargo de la ganadería plenamente, está por diversos motivos no estaba en buen momento, por lo que han tenido que ir cambiando algunas cosas para que recupere las buenas vibraciones; uno de los problemas es la consanguinidad, que bien llevada no lo tiene por qué serla, en algunas ganaderías para evitar los problemas derivados de la consanguinidad, simplemente con refrescar con sementales de fuera de la ganadería con el mismo encaste, el problema se resuelve; pero claro ellos no están dispuestos a perder ese sello de identidad que les caracteriza ya que no hay ninguna ganadería que posea su mismo encaste, por lo tanto no piensan en utilizar ningún semental venido de fuera, y tampoco ven viable el comprar reproductores de fuera para hacer la misma mezcla que hizo su abuelo para utilizar nuevos sementales, para evitar problemas, ellos han realizado un control mucho más estricto que su abuelo, estudiando detenidamente todas las vacas y sus reatas y de esta formar abrir las líneas, tras a ver realizado un estudio minucioso, la primera decisión fue el ampliar el número de lotes de las vacas, que no es lo mismo que ampliar el número de vacas, anteriormente solo se hacían un par de lotes, rotando los sementales, pues bien en la actualidad son cinco los lotes que han formado, abriendo las líneas más fácilmente. 



 

En cuanto a los sementales casi siempre han tenido entre cuatro y cinco sementales y en eso sí que han aumentado, pues en la actualidad son trece los sementales que tienen, unos en prueba y otros contrastados, de esta forma les es más fácil trabajar, la búsqueda de nuevos sementales ha sido una tarea muy complicada, pero ya se sabe, no hay recompensa sin esfuerzo, de esta forma los problemas derivados de la consanguinidad los pueden erradicar; poseyendo algún semental en la actualidad, que les ha devuelto las esperanzas, en especial “Triguero” el cual está marcado con el número 3, a este ya le han visto productos en la plaza que les hace ser optimistas; aparte de aumentar el número de lotes de vacas y el número de sementales, otro de los cambios que han realizado ha sido el reacondicionar la finca en donde pastan las vacas que es “Cabecilla Pela”, para así albergar el aumento de lotes sin problemas, con el mismo espacio, esta finca es muy tempranera en hierba, poseyendo una buena arboleda que la hace ser muy abrigada y en esta las vacas puedan criar sus recentales sin problemas, la finca en donde no han hecho ningún cambio es en la de “Comeuñas”, la cual posee unos cercados amplísimos, perfectos para rematar las distintas corridas y que si estos se pelean, que por desgracia es un hecho habitual, tengan terreno para refugiarse. 

 



Como ya he dicho anteriormente son trece los sementales que poseen, “Triguero”, es el semental estrella, teniendo depositados fundadas esperanzas en otros dos “ Comercio” y “Trastero”, el número de vacas mantienen el de toda la vida ciento sesenta, de estas son ciento cuarenta y cinco las de plena confianza, poseyendo quince que al tener una carga genética única dentro de la piara de vacas, las han tenido que repescar después de ser tentadas, para no perder familias. Para la actual temporada son cinco los festejos que están preparando, a parte de los toros que destinaran para las calles, en principio son cuatro corridas de la cuales tres tiene destino fijo, una ira a Mont de Marsan ,otra a Cenicientos, otra a Osuna y la cuarta no tienen sitio fijo estando reseñada por una empresa, la novillada se lidiara en Guadarrama, el hecho que se lidie en este pueblo es porque la temporada pasada lidiaron una novillada en esta misma localidad la cual salió brava y encastada recibiendo el premio del serial, ganándose la repetición esta temporada; estando muy ilusionados con la temporada que se les avecina, ya que tras ver los resultados obtenidos la temporada pasada, creen que están en el buen camino, siendo ellos los que han elegido y compuestos los distintos toros y novillos que irán a cada plaza, no teniendo ningún tipo de presión ni objeción por parte de las empresas que les han adquirido los distintos festejos, ya que por todos es sabido que hay muchas ganadería que a la hora de enlotar las distintas corridas se ven obligadas a reestructurarlas, debido a la presión que ejercen los distintos veedores, añadiendo al respecto Luis que las distintas empresas que les han contratado han confiado en el trabajo que está realizando y eso es de agradecer ya que piensa el, al igual que un servidor y muchos de los lectores de este reportaje que “Pobre de aquel ganadero que no manda en su ganadería”. 

 



Aparte de los distintos festejos reseñados y anunciados son más de veinte toros los vendidos para las calles y más que tuvieran, por lo que están orgullosos y agradecidos a la afición, especialmente la levantina; por todos es sabidos que hubo un tiempo en que algunos ganaderos no veían con buenos ojos el vender toros para las calles, hecho este que ha cambiado, opinando Luis que en estos festejos hay más verdad que en muchas corridas, pues el toro es el verdadero protagonista del festejo, siendo el pueblo, el que con su trabajo lo disfruta; el hecho de que tengan tanta demanda, en este tipo de festejos, cree que es debido a que el tipo de toros que ellos intentar criar y en ocasiones lo consiguen es el bravo y encastado el cual se adapta perfectamente al paladar de los aficionados, siendo estos los que, con sus gustos, eligen las distintas ganaderías a las cuales les adquieren los toros para confeccionar los diversos festejos, aparte de todos estos matices no hay que olvidar que estos festejos forman parte de nuestras raíces y cultura, siendo un hervidero de jóvenes aficionados, sin obviar que económicamente son un respaldo para muchísimas ganaderías, entre las cuales se encuentran ellos, por lo que se sienten unos privilegiados. 

 



Al hablar de estos festejos de los cuales todo son parabienes, le vino a la memoria una anécdota relacionada con este tipo de festejos, el cual en el año 2023 hará treinta años que ocurrió y que ellos no olvidaran. Muchos de vosotros sabrán que en esta ganadería se eligen los sementales por reata, es decir no son tentados, por lo que tras ser elegidos, son echados a las vacas durante un tiempo, descansando de sus menesteres, hasta ver sus resultados en la plaza de tientas, que es la prueba definitiva para que un toro se quede como reproductor de esta; pues bien en el año 1992 decidieron deshacerse de uno de los sementales que tenían a prueba, este se llamaba “Sacristán”, al ver que las hembras tentadas no terminaban de tener las condiciones y características que ellos les exigían, este fue vendido a un cebadero de La Vall d´Uixó (Castellón) y este a su vez lo vendió, tras tenerlo casi un año, a una peña la cual exhibía un toro al año en las Fiestas Patronales de San Vicente Ferrer de La Vall d´Uixo, unas semanas antes de ser lidiado el toro por las calles, detectaron que “Sacristán” daba muchísimo mejor en machos que en hembras, por lo que su tío Fernando y su padre Luis, que por aquellos años evidentemente llevaban las riendas de la ganadería decidieron recuperarlo, estando dispuestos a cambiarles el toro por otro de similares hechuras o comprarlo, poniéndose en contacto con el dueño del cebadero y este a su vez con los miembros de la peña, trasladándoles la petición de los ganaderos, los miembros de la peña no dudaron en acceder a la petición de los ganaderos y atal fin viajo desde tierras trigueñas un toro de nombre “Tostador” para hacer el intercambio, por lo que “Sacristán” volvió a padrear y “Tostador” fue lidiado en las fiestas anteriormente mencionadas en abril de 1993; ese mismo año en concreto el 30 de mayo lidiaron una corrida en la feria de San Isidro de Madrid, el padre de algunos toros que se lidiaron era “Sacristán” por lo que tenían fundadas esperanzas en que la corrida funcionara, como de hecho así fue, terminada la feria isidril, la ganadería acaparo casi todos los premios, La Comunidad de Madrid otorga su permio a la mejor corrida a la de “Hijos de don Celestino Cuadri Vides” , El Ayuntamiento de Madrid, Trofeos Mayte y el Consejo General de Colegios de Veterinarios de España declararon a “Clavellino” de esta ganadería, como mejor toro de la feria de San Isidro de 1993, el cual era hijo de “Sacristán”, por lo que la recuperación del toro como semental fue todo un acierto, el cual murió de viejo en la finca trasmitiendo sus genes a sus descendientes y claro la recuperación de este toro como semental se debe a la buena voluntad de un grupo de personal las cuales lo hicieron simplemente por pasión al toro bravo, esa misma pasión que trasmite la familia “Cuadri” a la hora de hacer su trabajo o de recibir cualquier visita a la ganadería. 

 



Esperemos y deseamos que este año los festejos que están preparando, al igual que los toros de las calles sean todo un espectáculo, que sean el toro el protagonista de la fiesta. 

 





 

jueves, febrero 24, 2022

La Jotera por J. Porcar

  



En marzo de 2021 saltaba la noticia a los rotativos taurinos. “La ganadería de los herederos de Jacinto Ortega se ha vendido”, me entero de que han sido dos hermanos de Alcora (Castellón), Oscar y Jorge Carnicer y casualidades de la vida a los pocos días en un tentadero en la ganadería de Aida Jovani me presentaron a Jorge, el cual me invita a visitar la ganadería, vislumbrando a primeras de cambio su gran amabilidad y afición, cogiéndole la palabra. A si pues a principios del mes de febrero del presente año, cuadramos la fecha, desplazándome hasta la finca “Los Monesterios” en Baños de la Encina (Jaén), realizando este reportaje. 

 



Para fotografiar los animales, conté con la ayuda de José el mayoral, el cual me facilito la tarea, demostrando afición y sapiencia en el manejo del ganado. Visto y fotografiado el ganado, entable una bonita conversación con el ganadero. Lo primero que me dijo es que en su familia no tienen antecedentes taurinos, que su madre, que por cierto canta jotas muy bien, le han dedicado el nombre de la ganadería, por eso la han bautizado como La Jotera, esta cuidaba vacas mansas y bravas junto con sus padres, hermanos y tíos en Mosqueruela (Teruel), compartía las vivencias de aquellos años con ellos, aquellas historias que su madre les contaba, le fascina, inculcándoles ese vendito veneno y a su padre le gustaba participar activamente en las entradas de ganado en Alcora, así pues el coctel estaba servido. 

 



En un principio Jorge, tenía pensado hacerse con una pequeña explotación ganadera para matar el gusanillo taurino, a este le gusta ejercer de aficionado practico, pero claro al enterarse por las redes sociales, que la ganadería de los herederos de Jacinto Ortega estaba en venta, su cabeza no paraba de dar vueltas, pensando que era la oportunidad de su vida y que debía de comprarla, ya que los toros de esta ganadería los ha disfrutado desde muy corta edad, en las fiestas de Alcora, viniéndole a la memoria numeroso toros, los cuales ofrecieron un gran juego y este pudo disfrutar de ellos desde el carafal de su padre, el cual posee un enclave privilegiado en el recinto de fiestas. Tras pesarlo concienzudamente, le trasladó “el problema” a su hermano, en un primer momento este le dijo que no estaba bien de la cabeza y que se olvidara del tema, pero Jorge casi diariamente selo comentaba y le decía que la iba a comprarla ya que pensaba que si no lo hacía, esta podía terminar en el matadero, un buen día Jorge le dijo a su hermano que estaba decidido a comprarla, que eran muchas noches pensándolo, a lo que Oscar le dijo, vale, pero si se compra la ganadería lo hacemos juntos, dicho y hechos, por lo que el 12 de marzo de 2021, en plena pandemia se cerró la operación. 

 



De inmediato se pusieron manos a la obra, ellos quieren que la ganadería viaje a tierras castellonenses, en concreto a una finca que poseen en el término municipal de Cabanes (Castellón), pero para eso la ganadería tiene que tener la denominada carta verde y por desgracia no la tiene, por lo tanto mientras no tengan este documento calificativo no podrá viajar a tierras castellonenses, por lo que la ganadería permanecerá en “Los Monesterios”, hasta tener la carta verde, ellos están trabajando duramente para obtenerla, pero por desgracia esta tarea cuesta mucho esfuerzo y sacrificio ya que son varias las vacas que han tenido que sacrificar. La finca en donde se ubicará la ganadería la han bautizado como “La Pausa” la razón de ponerle este nombre, es porque en un mundo en que muchos vamos acelerados, en esta las decisiones que se tomen sobre la ganadería se han de tomar sin precipitaciones ni agobios al igual que las tareas que comporta la ganadería. Otra de las determinaciones que tomaron fue cambiarle el nombre a la ganadería, hecho que ya he contado, no cambiando el logotipo del hierro, que como muchos de ustedes sabrán es una J y una O, y claro las iniciales de los dos hermanos son las mismas, al igual que no cambiaran los colores de la divisa, ya que Jorge guarda unos recuerdos imborrables de estos toros luciendo la divisa blanca en sus morrillos. Tampoco cruzaran ni cambiaran el encaste de la ganadería. El cual fue creado por Jacinto Ortega Casado en 1914 al comprar unas vacas y un semental a Celso Pellón en 1914, aumentándola en 1920 al adquirir unas 40 vacas y un semental del Marques de Cuyas, un semental de Olea y uno de Rufo Serrano, haciendo la última incorporación en 1941 al añadir un semental y un lote de vacas de Campos Varela, todos estos animales tenían el denominador común de llevar por sus venas la procedencia Veragua, que es la sangre dominante en la actualidad, pero si me lo permiten, se puede decir que la ganadería tiene un encaste propio ya que son muchos años sin cruzar ni refrescar. 

 



En cuanto a la selección tampoco piensan hacer grandes cambios, buscando esa transmisión y bravura que en numerosas ocasiones derrochan estos animales, que les hace pelear hasta la extenuación, evidentemente en el caballo han de cumplir, empujando y metiendo los riñones con clase y en la muleta han de tener todas estas virtudes unidas a una nobleza la cual aflora cuando las cosas se les hace bien, uno de los defectos que quieren corregir y que en ocasiones han detectado es que se emplazan y se quedan tardos pidiendo que se metan con ellos para embestir. Las vacas viejas no piensan retentarlas, tan solo tentaran las vacas que no lo estén ya que confían en él trabajo realizado por la familia Ortega, en los tentaderos están contando con la ayuda inestimable de Jacinto y su hijo el torero Juan Ortega, siendo ellos, Jorge y Oscar los que toman las últimas decisiones, a título anecdótico me conto que la primera vaca que tentaron se llama “Marmolera”, la cual aparece en una de las fotografías que ilustran el reportaje, la reconocerán porque es una vaca colorada bragada y estrellada, fue picada por el Puchano y toreada por Juan Ortega, esta fue sencillamente extraordinaria, evidentemente fue aprobado, pensando que si la primera salía tan buena lo de la selección seria pan comido, pero claro al salir la segunda, esta sin ser mala les devolvió a la cruda realidad. 

 



 En la ganadería hace muchísimos años que no entran reproductores de fuera para refrescar la sangre, en concreto la última incorporación fue en 1941, ósea hace más de 80 año, por lo que tienen algún problema de consanguinidad, como es la baja natalidad, afortunadamente la paridera de este año está siendo más abundante que la de años atrás ya que han hecho un estudio concienzudo en la formación de los lotes y los frutos los están recogiendo, el mayoral me dijo que “este año están pariendo hasta las piedras”. En la actualidad hay 60 vacas y 2 sementales, los dos contrastados, los dos aparecen en el reportaje uno es el número 9 “Trampero” castaño, lucero, coletero, bragado y calzetero, este fue tentado por Juan Ortega y el otro es el número 11 “Tentación” este es cárdeno, siendo elegido por reata, evidentemente para ir corrigiendo los problemas derivados de la consanguinidad han ir incorporando nuevos sementales, de esta forma podrán abrir líneas, teniendo pensado tentar el cinqueño marcado con el número 10 “Toledano”, el cual viene de una de las reatas de más confianza de la ganadería, su madre es una de las vacas más grandes de la piara, la cual en el primer saneamiento que realizaron demostró su bravura, esta al quedarse sola en uno de los corrales, Jorge se encontraba en una de las paredes del corral, en un sitio no muy apropiado y demasiado visible, por lo que la vaca al verse sola no dudo en arrancarse hacia él, por suerte, Jorge estuvo atento y dio un salto hacia el vació, evitando el envite, quedando todo en un susto anecdótico. 

 



Como abran podido observar los toros lucen en las fotos sus astifinas defensan, no llevando las fundas que tan de moda se han puesto, no piensan utilizarlas, en principio, ya que opinan que estos toros aprender rápidamente y el manejo que comporta las fundas, ponerlas y quitarlas no les beneficiara a la hora de su lidia. La pasada temporada lidiaron 3 novillos en las calles de Ayora, pasando unos nervios tremendos, estando muy contentos con el juego ofrecido por el novillo número 6 “Malagueño” el cual lucia el pelaje típico de la casa, negro, lucero, coletero y calcetero, junto con las hechuras. Para la presente temporada tiene una veintena de toros para lidiar, los cuales serán lidiados por las calles, que es el mercado en el que la ganadería se maneja desde hace muchos años y ellos no piensan despreciar, habiendo negociaciones para lidiar una novillada con picadores y otra sin, esperemos que puedan lidiar todos los machos que tienen previstos para esta temporada y que estos ofrezcan el juego deseado ya que la ilusión y el trabajo que están realizando los hermanos es digno de alabanza, pues solo con evitar que una ganadería centenaria evite el camino del matadero es todo un logro, deseando que en un futuro no muy lejano, los planes que tiene sobre la ganadería vallan cumpliéndose.

 







 

viernes, enero 21, 2022

La historia se repite por J.Porcar

 



A lo largo de la historia de la tauromaquia, hablando en términos ganaderos, son muchas las historias que se repiten y la que con este reportaje les presento no es un oasis en medio del desierto. Ya que por desgracia hay fincas cuya principal ocupación era el ganado bravo y por diversas circunstancias este ha desaparecido. Sirva este reportaje a modo de homenaje a todos aquellos mayorales y vaqueros que han tenido que pasar por unos trances tan bonitos y tristes a la vez y en especial a Ángel Muñoz Vázquez y su familia, que son los protagonistas de este reportaje, los cuales han sido los “Guardianes” de la finca Alcurrucen, durante casi 40 años, la cual está situada en el término municipal de Pedro Abad (Córdoba) finca preciosa regada por el Guadalquivir. Corría el año 1982, cuando nuestro protagonista fue fichado por los Hermanos Lozano, para ser el mayoral de su nuevo proyecto ganadero, Ángel por aquellos años trabajaba junto con su padre en la ganadería de Valdeolivas, propiedad de Jesús Gil y Gil, su padre era el encargado de las caballerizas y él era el vaquero de confianza, siendo el mayoral Luis Saavedra, el cual años más tarde fue picador en la cuadrilla de Enrique Ponce. 

 



El 8 de diciembre de 1982 llego a la finca Alcurrucen junto con su esposa Fili y su primer hijo, al cual cariñosamente se llama Angelillo, este tenía solo 6 meses, en un principio entro a prueba, y viendo el buen quehacer de este, ya se quedó fijo, afianzados en la finca, en 1985 nació su segundo hijo, que en este caso fue hija bautizándola con el nombre de Rocío, teniendo que dejar la finca tras jubilarse en diciembre de 2020. En todo el tiempo trascurrido entre la llegada y la marcha hay una bonita historia que intentare narrarles a grandes rasgos. Cuando Ángel y su familia llegaron a la finca, los Hermanos Lozano ya eran ganaderos, siendo esta la primera finca de las muchas que poseen, en un principio tuvieron varias sangres, entre ellas la Vega Villar o la Murube, siendo en 1981 cuando se deciden a comprar una parte de la vacada de Carlos Núñez, eliminando todo lo anterior, para ello viajaron hasta la finca “Los Derramaderos” situada en el término municipal de Barbate (Cádiz), faltándoles el hierro. Ellos conjuntamente con Paloma Linares poseían una ganadería cuyo nombre era “La Jarilla”, llegando a un acuerdo con este, Palomo se quedó con todos los animales, que por cierto eran de sangre Graciliano, formando su ganadería y los Hermanos con el hierro, el cual cuando ya eran socios le cambiaron el logotipo por la P y la L, formando una nueva ganadería con encaste Núñez, bautizándola igual que el nombre de la finca en donde pastaba esta, ósea “Alcurrucen”, siendo el mayoral nuestro protagonista.

 



Cuando las reses de origen Núñez llegaron a la finca las vacas viejas no se retentaron, tentando solo las vacas que fueron sin tentar, al igual que los sementales. Una tarde tras realizar un tentadero Pablo Lozano y nuestro protagonista salieron a caballo para repasar el ganado, en el paseo se les cruzo un precioso eral de pelaje melocotón, el cual viajo desde “Los Derramaderos”, este había viajado sin herrar, por lo que fue herrado con el hierro de la casa, llevando el número 1 en los costillares y atendiendo al nombre de “Cigarrón”, tras estudiarlo detenidamente decidieron tentarlo, este se tento el 7 de junio de 1983 por Paco Atienza, superando la prueba con creces, quedándose como semental, ligando estupendamente, por lo que está considerado como el padre de la ganadería. Esta ganadería ha estado muy ligada, desde sus comienzos a la plaza de toros de Madrid y más aún desde que Los Hermanos Lozanos en 1994 fueron sus empresarios, lidiando corridas enteras y sobreros, en total estuvieron 14 años, por lo que los triunfos en esta plaza han sido numerosos, ayudando a mucho toreros a salir a hombros, así como recibir varias vueltas al ruedo al igual que numerosos premios.

 



La ganadería con el paso de los años fue creciendo, tanto en número de reses como en triunfos, por lo que tras haber estado toda la vaca en la finca “Alcurrucen”, en el año 1996 deciden que la gran parte de las vacas y toros viajasen a las otras fincas que Los Hermanos fueron adquiriendo con el paso de los años, unas en la provincia de Cáceres como “Egido Grande” o “La Mudiona”, concentrándose los toros en la finca toledana de “El Cortijillo”, por lo tanto la finca “Alcurrucen” se quedó prácticamente sin ganado bravo, dando un giro a la finca, por lo que gran parte de esta la plantaron de olivos, albergando en ocasiones los sobreros que se quedaban de una temporada para otra de la plaza de toros de Las Ventas, así como las vacas que formaron parte de la nueva ganadería que crearon, la cual la bautizaron como “Lozano Hermanos” cuyo hierro es el de la omega, este ganadería fue creada en 1996 al amparo de los estatutos de la Unión con vacas y sementales de “Alcurrucen” pasando la prueba definitiva en el 2003, las vacas de este hierro siempre han pastado en la finca de Pedro Abad, no los machos los cuales una vez herrados eran trasladados a las otras fincas, de donde salían para ser lidiados. Hasta que Los Hermanos decidieron en septiembre de 2020 llevar todas las vacas y sementales, de esta ganadería al matadero, no sé si en alguna de las fincas que tiene quedara alguna vaca con el hierro de la omega.

 



En la actualidad la finca esta arrendada, dedicándose en exclusividad a la agricultura, por lo que ganado bravo y caballar ha desaparecido de esta, al igual que Ángel y su familia los cuales tras la jubilación de esta, coma ya he dicho, abandonaron la finca, cogiendo sus recuerdos y vivencias, emprendiendo una nueva vida lejos de la que fue “su finca”. 

 



 En la memoria de Ángel son numeroso los toros de los cuales se siente orgulloso de haber criado, pero sin duda hay dos plazas, en la que los triunfos son imborrables he inolvidables, una es la de Madrid y la otra la de Sevilla, sin duda hay tres toros en Madrid que no se borraran nunca de su memoria, los dos primeros se lidiaron el mismo año, en 1994, uno se llamaba “Cañego” marcado con el número 67 ha este Julio Aparicio le realizó una faena soberbia, rematada con una buena estocada cortándole las dos orejas saliendo por la puerta grande en volandas y el otro se llamaba “Monjito” herrado con el número 13, este toro fue el último toro que lidio en su primera despedida del serial de San Isidro el diestro Curro Vázquez, el toro se lidio en medio de un diluvio, al igual que casi toda la corrida, el toro fue muy bravo, acudiendo al caballo con mucha entrega, realizándole una gran faena, emborronada con el estoque por lo que solo le pudo cortar una oreja, el otro toro se lidio en 1997 y atendió por el nombre de “Corchito” herrado también con el 67 al igual que “Cañego”, a este toro le corto las dos orejas José Tomas, haciéndole una faena extraordinaria siendo muy jaleados sus naturales ya que fueron larguísimos y ajustados, ayudados por el toro el cual tenía ese pasito de más que caracteriza a los toros de este encaste.

 



La otra plaza es la de Sevilla y en esta son dos toros los que perpetuaran en su memoria, los dos se lidiaron en la misma corrida, en abril de 1995, el primero es “Botinero” marcado con el numero 92 a este le cortó una oreja con mucha fuerza el diestro Ortega Cano y el otro se llamaba “Pianero” herrado con el numero 73 este le tocó en suerte a José Marí Manzanares (padre evidentemente) el cual le realizó una faena simplemente soberbia, la cual por desgracia pincho repetidas veces, quedando el premio en una apoteósica vuelta al ruedo, esta corrida tuve la suerte de verla en directo al lado de Ángel, presenciando una anécdota simpática y curiosa, cuando Manzanares fue a coger la muleta para dar comienzo la faena, Ángel me dijo “ojo como va a ser el toro” de inmediato el torero se acoplo a la embestida del toro, hilvanando una gran faena por los dos pitones, llena de torería, viendo nuestro protagonistas la faena casi en cuclillas, muy emocionado, jaleando al torero y claro cuando el torero se perfilo para entrar a matar este estaba tan puesto dentro de la faena y al este pinchar, Ángel exclamo una palabra mal sonante, de la cual pidió disculpas a una señora que se giró mostrando su desacuerdo con su exclamación, aclarándole que si triunfaba el torero triunfaba él, comprendiendo la exclamación la buena mujer.

 



Son muchas las anécdotas vividas por nuestro homenajeado, aparte de algún que otro percance, sin duda uno de los percances más angustiosos, que afortunadamente y gracias a Dios, solo quedo en un gran susto, fue el que le sucedió a su hijo Angelillo, la finca “Alcurrucen” como ya he mencionado es una finca muy bonita, teniendo una vega muy buena, en la cual en los meses de verano con la ayuda del agua las vacas tenían pastos frescos, poseyendo también cercados quebrados con muchos desniveles y con abundante arboleda en donde en los meses de invierno servían de refugio al ganado, pues bien, en una ocasión estando en uno de estos cercados quebrados, estando acompañado por su hijo a caballo, para entre los dos apartar unas vacas, en un lance fortuito el caballo de Angelillo perdió pie cayendo los dos al suelo, afortunadamente el jinete solo tuvo alguna contusión y un susto, pero por desgracia el caballo se despeño murió en el acto y claro este tipo de percances no se olvidan, recordando cada vez que pasaban por el cercado el desafortunado incidente, el cual hubiese podido ser peor, tomando desde aquel día más prudencia a la hora de realizar ciertos trabajos en la ganadería. Aparte de los sin sabores que le haya podido ocasionar su trabajo, si hay que poner los pros y los contras, suman más las buenas experiencias que las malas, de las buenas han sido el conocer a personas con los que ha entablado una bonita amistad (entre las cuales me encuentro) y otra el poder conocer parte de la geografía y las costumbres de España y Francia acompañando las corridas. Otra de las facetas de su trabajo que le ha gustado y ha realizado con muchísimo cariño tanto el cómo su familia es el haber criado ha biberón a algún becerro que otro, los cuales por diversos motivos sus madres no los amamantaban, pasando estos a ser parte de las mascotas de la finca, los dos últimos que crio fueron un macho llamado “Volador”, el cual gracias a la complicidad de mi amigo Arsenio está en una foto que ilustra el reportaje junto a Ángel y una becerra de nombre “Flauti”.



 Para finalizar solo me queda decir que las fotografías que ilustran este reportaje solo son una pequeña muestra, de las muchas que he podido hacer gracias a la amabilidad y paciencia de Ángel, el cual, a pesar de que cuando yo lo podía visitar era en días festivos, este nunca puso ningún tipo de impedimento en ayudarme a realizarlas, poniendo todas las facilidades que podía y claro después del trato que he recibido tanto por parte de él cómo de su familia me sentía en la obligación de dedicarles este reportaje esperando que les guste y que disfruten de ese descanso merecido, agradeciéndole el haber podido vivir in situ lo bonito, bello, sacrificado y por qué no, desagradecido que puede llegar a ser la crianza del toro bravo, ya que no hay que olvidar que cuando un toro sale a la plaza hay una serie de personas que se han desvivido por estos las 24 horas del día y los 366 días del año.