martes, abril 23, 2019

Fernando Cuadri

“Represento la segunda generación de ganaderos de esta casa y llevo en primera línea más de cuarenta años. Mi padre dejó la ganadería con 52 años y yo la estoy dejando con 69, o sea, que he durado mucho más aún. Además, yo cogí las riendas cuando tenía 24 años y mis sobrinos van a cogerlas rondando cada uno de ellos los 40. No voy a dejarles solos, seguiré yendo al campo, continuaré detrás de la mata para ayudarles cuando lo necesiten, pero las decisiones clave sí que van a empezar a tomarlas ellos. La representación la seguiré ejerciendo porque las transiciones bruscas no son buenas en una ganadería, los cambios no deben producirse nunca de un día para otro, pero el de ahora es el primer paso de cara a cederles algún día también la representación de la vacada. Lo importante es empezar a delegar y a ceder poderes cuando uno todavía se encuentra bien, para ser útil llegado el caso”.

APLAUSOS

¡VIVA CUADRI!

lunes, abril 22, 2019

Juan Ortega



ya desde el principio se manifestó Juan Ortega con ganas de mostrar el sello de su estilo y su personalidad y lo hizo en dos lances a la verónica en los que acaso resaltó más la óptima colocación del torero que la pura ejecución de los mismos; luego llevó al toro al caballo con gracia, rematando con una airosa revolera plena del aire de Sevilla en primavera y después, ahí sí, dejó dibujadas tres verónicas y una media plenas de encaje y torería. Para comenzar el trasteo se fue a las rayas del 7 y ahí dejó un inicio de puro clasicismo, tres ayudados por bajo y un pase de trinchera que eran oro molido, estropeados por la caída del toro. Luego, en el tercio (¿había aire?) la manera de presentarse ante el toro, pisando el terreno, la verticalidad sin impostar, la muleta agarrada con la derecha por el centro del palillo, el cite suave y mandón, la posición erguida, el toreo hecho de pura naturalidad, como quien va por la calle y se encuentra a un conocido, y el toro conducido hasta el final del muletazo y ligado, cosido, con el siguiente de manera limpísima, luego otro remate por trinchera de mucha enjundia y se pasa la muleta a la zurda donde acaso no acaba de dar el paso adelante, y no plantea el cite con la nitidez que lo hizo en los redondos anteriores y no consigue la ligazón, estando en el toreo al natural por debajo de lo demostrado con anterioridad. Luego vuelve a la diestra y tras un final algo embarullado con algunos enganchones deja una estocada baja. Da una vuelta al ruedo de mucho peso, más que decenas de esas orejas que antes de llegar a la boca del Metro ya se han ido para siempre de la cabeza.

José Ramón Márquez- Aquí la crónica completa-
Fotos: Andrew Moore




martes, abril 16, 2019

Voltaire


"Las corridas de toros eran muy frecuentes, como siguen siéndolo aún hoy; y se trata del espectáculo más magnífico y galante, y también más peligroso"

Voltaire "Essai sur les moeurs et l'esprit des nations"

Una fotografía de Hennifer Harispe


miércoles, marzo 20, 2019

"Un toro bravo es la muestra más certera del paso de la lírica a la épica en el menor espacio de tiempo" A. Trapiello


"Un toro bravo es la muestra más certera del paso de la lírica a la épica en el menor espacio de tiempo. En el campo, con su inmoble presencia, parecen monumentos bellísimos, como una amapola o una encina. En la plaza de toros, si llevan consigo la casta, se transforman en animales mitológicos, de la misma manera que los dioses del Olimpo parecen de lo más inofensivos, hasta que se disputan una ninfa o se mezclan con los humanos"

Andrés Trapiello, "Diligencias"