martes, octubre 06, 2015

"Con toros fáciles, raro es el que no se consiente y se luce"

"Con toros fáciles, raro es el que no se consiente y se luce. Para mi y para muchos, el mayor encanto de las fiestas de toros descansa principalmente en los momentos difíciles e inesperados que hay que resolver por medio de la inspiración súbita. El mérito de las faenas está en su conjunto, y hay que apreciarlas, más que por lo que se haga en ellas, por lo que se deba hacer en atención a las condiciones del toro e independientemente del lucimiento del torero"
F. Bleu

Foto: Rafaelillo ante un toro de Adolfo en Las Ventas

Raúl Ruíz


Quiero destacar la buena lidia de Raúl Ruíz al quinto toro de Adolfo el pasado domingo.

lunes, octubre 05, 2015

Sobre la corrida de Adolfo Martín


Apenas salen ya corridas duras. Ni las ganaderías con fama torista suelen sacar dureza. En todas las ganaderías se han aplicado parecidos criterios de selección. En todas partes se ha buscado la nobleza a ultranza, ignorando las otras cualidades que el toro de lidia debe tener. La consecuencia es ese toro tan noble como insípido, que nos colma de aburrimiento casi todas las tardes.

Pues bien, ayer sí que vimos una corrida dura: la de la ganadería de Adolfo Martín, a quien desde aquí felicito efusivamente. Aunque el toro duro repugne a los toreros y sus palmeros, es absolutamente necesario en la Fiesta Nacional. Con el toro duro nadie se aburre, porque la tensión de la posible cogida siempre flota en el ambiente. ¡Ah! y con el toro duro, las corridas vuelven a durar dos horas justas, porque los toreros sufren mucho delante de él y no alargan innecesariamente las faenas. Lo que no puede ser son esas corridas de dos horas y media, con faenas interminables, llenas de muletazos insulsos porque los toreros están muy a gustito delante de la babosa.

Lo primero que quiero destacar de la corrida de Adolfo Martín es la presentación. Se nos ofreció toda la gama de hechuras del encaste Saltillo, desde el cornivuelto tercero al hondo sexto. En el caballo la corrida cumplió sin excesos, pero lo más destacable del encierro fue su movilidad constante y su afán por atacar siempre. Los seis murieron con la boca cerrada.

El sexteto puede dividirse en tres partes claramente diferenciadas. Primero y segundo fueron dos toros muy avisados y peligrosos. Estos toros también tienen que salir para probar el buen oficio de los toreros. El tercero y el cuarto me gustaron mucho por su derroche de casta. A ambos se les pudo torear, pero exigían un enorme esfuerzo porque por su casta no admitían ningún movimiento mal hecho. Quinto y sexto fueron dos toros de gran clase, que propiciaron el bueno toreo, sobre todo el sexto.

Domingo Delgado de la Cámara 

La clave está, pues, en el miedo, la jindama, el arasnó que dicen los calés. El que pasa el que está ahí abajo guarecido tras una tela y tras su oficio y el que pasa el que se ha comprado una entrada y se ha ido, tan ricamente, a los toros después de almorzar. Cuando no cabe eso de que “he disfrutado una barbaridad” ni lo de “me he expresado a placer”, cuando nadie piensa en la palabra “indulto” y no puedes apartar los ojos del ruedo, es que hay toro. Luego hay gradaciones, por supuesto, que hay algunos a los que se les nota más que a otros las ganas que tienen de coger, hay otros que muestran (y a mucha honra) cosas de manso, otros que si les hubiesen dado estudios habrían llegado lejos de lo listos que son y alguno que es como aquel F. de Carabanchel Alto que era todo fachada. Pero lo principal es que donde otros días ves aptitud cárnica, como en los lisarnasios del Puerto de anteayer sin ir más lejos, hoy veías toro, que a fin de cuentas es lo que uno va buscando por esas Plazas de Dios, como Diógenes el Cínico, con el candil.

José Ramón Márquez


Sobre Paco Ureña


(El Sexto)Toro con clase, fondo y profundidad en su embestida ante el que Paco Ureña cuajó una faena redonda y muy profunda. A más siempre la labor del murciano que fue metiendo al toro en la muleta hasta componer una actuación en la que toreó con hondura sobre la mano izquierda. Una serie a pies juntos y de frente muy despacio y ralentizando la embestida del toro, fue sensacional. Entregado, abandonado, roto el torero que llegó a llorar durante la faena. Un cambio de mano soberbio. Desgarradora actuación. Tenías las orejas y la gloria de la puerta grande en su mano pero lo emborronó todo con la espada. La vuelta al ruedo, clamorosa, no tuvo ni un solo voto en contra.

Iñigo Crespo -Aplausos-

Acababa de salir de la enfermería, con el antebrazo izquierdo y la muñeca derecha contusionados después de las dos volteretas que sufrió ante su primero. Tomó la muleta, se colocó cerca de los pitones y volvió a volar por los aires sin más consecuencias que otro testarazo en el cuerpo entero. Se recompuso, asentó las plantas de los pies y comenzó a torear. Tenía delante un buen colaborador, un toro de noble condición, y los muletazos surgieron largos, suaves y profundos en una primera tanda de derechazos de alto voltaje. Grandes y templadísimos brotaron los naturales, rubricados después con otra tanda, de frente, con la mano zurda, honda, emotiva, hermosa y magníficamente abrochada con un largo pase de pecho. Otra más, hubo, del mismo tenor, con la plaza extasiada, arrebatada y conmovida por la visión del toreo más grande siempre soñado.
Unos ayudados por bajo, largos, sentidos, eternos, fueron el punto final a una de las faenas más bellas que se hayan visto en esta plaza.

Aquí debiera acabar la crónica porque ahí debió acabar la corrida. Un fogonazo de belleza tan deslumbrante no mereció el infortunio de un fallo garrafal con la espada, que lo emborronó todo, lo mancilló y lo oscureció. 

Antonio Lorca -El País-

foto: Javier Arroyo para Aplausos

Sobre Rafaelillo

El aire y la manera de estar y arriesgar de Rafaelillo encontraron eco perfecto. Esa gota ya no tan nueva en él de sosegada y natural torería: el modo de entrar en suerte y salir de la cara, los tiempos, la calma de muletazos sueltos a cámara lenta, el orden y la disciplina de dos trabajos nada sencillos: por la manera de probar, tardear y avisarse el primero, por la forma de apalancarse el cuarto y consentirle sus inciertos viajes a media altura.

Barquerito

Grande, grande, Rafaelillo, hecho un torerazo con el brusco primero, ante el que derrochó valor e inteligencia. 

Antonio Lorca

sábado, octubre 03, 2015

Sobre López Simón


J

López Simón es la revelación de la temporada. López Simón se queda muy quieto. López Simón pisa un terreno muy complicado, donde los toros embisten. López Simón no sólo se coloca en ese terreno sino que no se mueve del sitio donde los toros cogen a los toreros. López Simón es valiente, está decidido a triunfar, es un posible relevo a las tristes figuras que dominan el panorama de las corridas de toros con pocos argumentos. López Simón no me acaba de convencer.
La lidia es un juego entre el riesgo y el dominio. Si no hay riesgo no hay belleza, si no hay dominio tampoco.

Andrés de Miguel

Sigue; http://adiosmadridtoros.blogspot.com.es/?m=1

viernes, octubre 02, 2015

Raúl Adrada

Raúl Adrada puso ayer dos soberbios pares de banderillas.
Por cierto, ayer también destacó Jesús González "Suso" en la brega

Desastrosa y vacía la novillada que abría la Feria de Otoño 2015


Es inconcebible que en la misma Plaza en la que hace dos domingos vimos, rodeados de chinos y morisma, la novillada de Villamarta, con trapío y seria, nos pongan hoy en Feria esta redada de torreones, a ver si cuela.
(...)
El Torreón habrían hecho un gran papelón en Gor, minúscula Plaza, en la que habrían pasado por animales descomunales de presencia, pero en el enorme ruedo de Madrid lo que teníamos era una Pasarela Cibeles de cucarachas.

José Ramón Márquez - Aquí la crónica -

Nota: El titular del post la he copiado del inicio de la crónica de Borja González en Pureza y Emoción

jueves, octubre 01, 2015

Cien años de la concesión de la primera oreja que se cortaba en la plaza de Sevilla a cargo del Rey de los Toreros.

"La culminación torera de Joselito tiene lugar en la Maestranza de Sevilla, en la que el 30 de septiembre de 1915 se encierra solo con seis toros de Santa Coloma. Su labor es tan importante y completa, que al matar al quinto toro, de nombre Cantinero, ocurre algo inesperado, pero realmente colosal. Al rodar el toro, después de una gran estocada, el público en pie pide desaforadamente la oreja. Hasta entonces, en la Maestranza no se había concedido ninguna. Era presidente de aquella corrida histórica el que fue famoso letrado don Antonio Filpo Rojas, que relató así el momento: "La plaza era un inmenso flamear de pañuelos blancos. Consulté rápidamente con mis compañeros de presidencia, y don Manuel Retamoso, que era gallista cien por cien, me dijo: "Don Antonio, désela usted". Y entonces uní mi pañuelo a los demás con toda la emoción que ello significaba"
Vía Antonio Pineda

ACTE DE CENSURE À L’ÉCOLE PROSPER MÉRIMÉE DE NÎMES


COMMUNIQUÉ
OBSERVATOIRE NATIONAL DES CULTURES TAURINES
30 septembre 2015
 
ACTE DE CENSURE À L’ÉCOLE PROSPER MÉRIMÉE DE NÎMES
 
La détérioration délibérée, à la demande des services départementaux de  l’Éducation Nationale du Gard, dont a été victime la fresque à sujet taurin de l'Ecole Prosper Mérimée de Nîmes, est un acte de censure qui revient à nier la réalité d'une culture incontestablement ancrée dans l'histoire et le présent de la région et de la  ville de Nîmes, et donc à heurter gravement la sensibilité de ceux qui y sont attachés. 
La suppression des figures du torero et du toro, sur l'injonction d'une association extérieure à l'école, et sans consultation de la communauté scolaire, constitue d'abord une marque de mépris à l'égard des élèves et des enseignants qui ont imaginé ou réalisé ce dessin.
Dans cette "logique", faut-il s’attendre à ce que ces mêmes services débaptisent  cette école, puisque Prosper Mérimée a fortement contribué à l'introduction de la  corrida en France ? 
Faut-il s’attendre à ce que ces mêmes services ne soient enclins à empêcher que les élèves aient accès aux oeuvres tauromachiques de Picasso ou de Goya, aux textes d’Hemingway ou de Mérimée, à l'opéra de Carmen, et à interdire que des enseignants les emmènent au Musée des cultures taurines de Nîmes?  
Qu'en sera-t-il alors du message de Voltaire contre l'intolérance et pour la liberté d'expression, message dont l'éducation nationale a rappelé, avec raison, à l'occasion  du drame de Charlie Hebdo, qu'il constituait une des valeurs fondamentales de la République ?  
L’Observatoire National des Cultures Taurines, au nom de la liberté d’expression et de la pluralité culturelle qu’il est indispensable de préserver, alerte ce jour monsieur le Président de la République, monsieur le Premier Ministre et madame la Ministre de l’Éducation Nationale et leur demande que cette fresque soit restaurée dans sa présentation originale, afin de ne pas imiter, si peu que ce soit, les déprédations déplorables des talibans à l'égard du patrimoine artistique.