lunes, febrero 10, 2014

Desde el Jergón de Valdemorillo (Carlos Alonso)



 1)La deseconomía del toro: El espectáculo taurino tiene capacidad para sobrevivir por si mismo y ser rentable, más allá de falseadas subvenciones. El balance con los políticos es que se llevan más que dan y poco aportan. Que en Valdemorillo se organice una novillada “gratis” para los del pueblo sólo sirve para que los prebostes metan mano y se devuelvan favores, para componer un cartel según sus compromisos en detrimento del interés del público. Así pasa con el resultado. Mal los novillos de Prieto de la Cal, pero que no se nos tape el sol con un dedo. 
Otra nefasta consecuencia: el callejón a rebosar, estilo boda de la hija de Aznar,                        mismo color de corbata y misma caspa en los abrigos.

 2)    Manuel Escribano. A mi un tío que va vestido como el payaso que no lava con Micolor me baja la emoción que supone ver a un héroe vestido de luces. Ir con una taleguilla, del rosa palo original del traje y la chaquetilla blanca por los lavados daba una imagen tristísima. El torero tiene que ser torero en todo y el toreo debe ser grandeza, porque el rito lo exige. La Tauromaquia sin rito está sentenciada. Artesanos o tiendas de chinos, esa es la decisión.        Perdonen la frivolidad pero el toreo es frívolo y mortal, verdad y engaño. Una lucha de             burle.

3)    Ana Romero: De interés la corrida de Ana Romero, desigual y dispareja pero con el atractivo de lo diferente y un buen puñado de embestidas para dar un golpe en la mesa. Buen toreo de Paulita, especialmente con el capote y sobre todo por comparación (que sí, son odiosas)
4)    La cuadrilla: Un goce. 

Foto: Javier Arroyo para Aplausos

2 comentarios:

  1. No entiendo estas críticas. La novillada tenía su interés a priori y por eso era fácil encontrar caras conocidas, al menos de Las Ventas, entre los espectadores. Mejor un Ayuntamiento que apuesta por la Fiesta y mejor estos años que los anteriores (y no me refiero a los tiempos heroicos de la portátil).

    Manuel Escribano, ole por él. Muy cerca de dejar la vida en los ruedos, tremenda la cornada de Sotillo de la Adrada y vuelve poniendo un par por los adentros muy similar y anunciándose con todo.

    Ana Romero, bienvenidos siempre los Santa Coloma ¿Pero antes no salían flojitos y pastueños con El Juli, siendo por ello tan denostados? ¿Son ahora mejores después de la cornada a Antonio Ferrera en Calahorra y no digamos la de Juan José Padilla?

    En fin, daba gusto ver los tendidos de Valdemorillo.
    Un saludo cordial.

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  2. ¿que criticas son esas por el amor de dios?

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