lunes, noviembre 30, 2015

México: Urdiales al tercio y orejas de guardarropía para El Payo (Gastón)

Gastón Ramírez Cuevas.- Domingo 29 de noviembre del 2015. Séptima corrida de la temporada de la Plaza de toros México. Toros: Seis de Barralva, desigualmente presentados, cinco se escobillaron de lo lindo. No salió uno bravo, todos fueron débiles y mansitos.
Toreros: Federico Pizarro, al que abrió plaza lo mató de media caída y tendida: al tercio sin fuerza. Al cuarto le pasaportó de dos pinchazos y fue pitado levemente después de un aviso.
Diego Urdiales, al segundo de la tarde le asestó tres pinchazos en lo alto y una casi media que bastó: silencio. Al quinto le pegó un bajonazo artero y certero: al tercio.
Octavio García “El Payo”, al tercero le metió una buena entera y le cortó una oreja protestada. Al que cerró plaza se lo quitó de enfrente con estocada defectuosilla (tres cuartos, trasera y tendida). Le dieron una oreja que no fue pedida por la mayoría del respetable. Entrada: Mala, quizá unos doce mil paganos.
Esta ha sido una de esas tardes en las que uno hubiera querido ver ciertos toros frente a otro torero. De tal modo, a Urdiales le hubiera convenido cualquier otro lote, no el que sorteó. El de Arnedo estuvo torerísimo, pero ninguno de sus bichos le permitió mayor lucimiento. Fiel a su tauromaquia pura, Diego se entregó y logró arrancar los olés más serios de la tarde. Ahí queda su trasteo al quinto. Ése de Barralva fue interesante porque tuvo algo de genio y porque Urdiales le plantó cara, logrando muletazos aislados de gran valía.
El castaño no regalaba nada, pero ahí había torero caro. La faena fue para conocedores por sus momentos de trazo limpio y largo, por la exposición y la sapiencia. Mas al triunfador de Bilbao le hace falta el toro bravo, esa especie que está en peligro de extinción, aquí y en China.
Así le fue también en el segundo de la tarde, un animal aplomado y muy agarrado al piso, si me vale usted, querido lector, la tautología. Quedándose, aguantando y mandando, Urdiales estuvo por encima del de Barralva, pero la cosa no podía ser de cante grande.
Vayamos a lo hecho por el primer espada. Pizarro nos sorprendió en el primero por su disposición. Pudo sacarle al cornúpeta varios muletazos de muy buena factura, aunque no hubo ligazón. El toro se dejó, pero el coleta capitalino se embarulló bastante. En el cuarto Federico anduvo zaragatero y lejano. La gente le pitó y le gritó : ¡Toro! Desgraciadamente con razón, pues el morlaco era noble y quería que le hicieran fiestas.
El tercer espada, El Payo, fue el supuesto triunfador del festejo. Cortó dos orejas que en realidad valen una a medias. No por eso dejaremos de asentar que estuvo valiente y firme, templando bastante en el tercero de la tarde. El conjunto de su labor en ése supo a poco, quizá por los execrables martinetes y por agarrarse de las costillas del astado. Mató decorosamente y afloraron pocos pañuelos que el juez vio triples; cosa que bastó para que Octavio cortara una orejita.
Peor anduvo la cosa en el sexto. El toro fue bueno y tuvo su puntito de casta, pero El Payo le ahogó de continuo para aliviarse. Cuando el cónclave estaba casi del lado del toro, el diestro queretano se buscó dos volteretas de aúpa. Salió ileso y la gente ya no se metió con él. Hay orejas baratas y ésa.
Pérez Reverte, el padre del célebre capitán Alatriste, alude en su última novela a algo que llama: “…el disparate irreemplazable.” Puede que se refiera a la Fiesta en México. Hablamos de un numerito dominical en el que faltan toros de continuo, reses que nos dejen ver quién sirve para esto y quién no. Urdiales está más allá del bien y del mal porque es un torero de verdad, los otros deben irse buscando la vida por otros derroteros, como la burocracia o el sacamuelismo. Y de los ganaderos “de bravo” ni hablar: cada domingo estamos más lejos del toro fiero, fuerte, serio y alegre.
Foto: Javier Arroyo para Aplausos


Toreros de invierno, Casa de Campo, años 60

Vía: José Ramón Márquez

viernes, noviembre 27, 2015


Sobre la tertulia con Miguel Cid Cebrián

La Asociación Taurina Parlamentaria tiene como fines: “La defensa y promoción de la fiesta de los toros como manifestación cultural del pueblo español. El estudio, fomento y divulgación de la cultura taurina y el apoyo y colaboración con las instituciones públicas para el fomento y protección de las actividades mencionadas en atención a su tradición y vigencia cultural”.
Su presidente Miguel Cid Cebrián, ex senador del PSOE por Salamanca y ex alcalde de Ciudad Rodrigo, acudió como invitado a la Tertulia de Jordán, el 25 de noviembre.
Comentamos la incoherente posición de su partido acerca de la tauromaquia, que defiende en lugares como Andalucía y Castilla La Mancha, mientras forma parte del frente abolicionista en Baleares.
La tauromaquia es del pueblo, dice, y no debe entender de colores políticos, por lo que no sería positivo que su defensa la patrimonialice el PP, pues puede provocar un alineamiento no deseado.

jueves, noviembre 26, 2015

"Alma Herida" , de Joséphine Douet, sale a la venta


El libro de la serie « Alma Herida » completa sale a la venta este mes. 15 toreros al desnudo, en cuerpo en alma, hablando sin tapujos de su relación con la muerte, el dolor o el miedo...

Magnificamente editado por Bellaterra, contiene textos en español, francés e inglés y un espectacular prólogo de mano de Bartabas!

Con la participación de Alberto Aguilar, Alejandro Talavante, Antonio Ferera, Cristina Sanchez, Fernando Cruz, José Ignacio Uceda Leal, Jose Miguel Arroyo “Joselito”, Juan José Bellido, Julian Lopez “El Juli”, Luis Blazquez, Luis Bolivar,  Miguel Angel Perera, Raul Gracia “ El Tato”, Rafael Gonzalez, Serafin Marin.
Nota: El libro se puede comprar en la página de la editorial


Wolfgang Paul


Cuando al gran físico austriaco  Wolfgang Paul le abandonó su mujer por un químico, no podía creérselo " Si hubiese elegido un torero lo hubiese entendido - comentó asombrado a un amigo - . Pero un químico..."

miércoles, noviembre 25, 2015

Los "okupas" del Batán


Dentro de la Escuela Taurina de Madrid, los chavales aprenden de sus maestros los valores esenciales que, a su vez, les transmitieron los suyos. Joselito entró en ella siendo un crío, y como bien explicó en su autobiografía, de no haber existido, habría acabado como un “camello” más en el Patio Maravillas, o en otro de esos lugares donde el “underground” moderno cultiva el odio social, los celos y las malas hierbas. En vez de la “contracultura”, tan alabada por los progresistas, en la Escuela de Tauromaquia, Joselito profundizó en el sentido de la vida y en el respeto hacia los demás. En una palabra, antes de aprender a ser figura del toreo -lo cual no deja de ser un milagro-, aprendió a ser un hombre cabal. Y cuando tres décadas más tarde la Escuela se tambaleaba al carecer del rigor necesario para cumplir su misión, decidió tomar el relevo como maestro a pesar de sus muchas ocupaciones: cuando se sale de la nada hasta alcanzar la fortuna y la gloria, uno no tiene que olvidar sus orígenes ni ser desagradecido con el mundo que lo ha forjado. Aunque los “antisistemas” del Ayuntamiento no lo entienden, se puede ser rico y afortunado sin convertirse en “facha”. Igual que en la época de Joselito, los alumnos que hoy aprenden los secretos del toreo y las leyes de vida, provienen, en su mayoría, de clases muy humildes. Además de un bonito sueño, los toros suponen una vía -una de las pocas- a través de la cual un chaval pobre puede acceder a la riqueza, a condición de ser capaz. Y para aquellos que no lo consiguen, la experiencia vivida a lo largo de un par de años les sirve para enfrentarse a la vida real, que es, como bien dice Joselito, la verdadera jungla que les espera fuera del redondel donde se forjan sus sueños.

lunes, noviembre 23, 2015

Presos políticos en la cárcel de Larrínaga

"Presos políticos de la cárcel de Larrinaga improvisan un "festival taurino" en los años 40. El toreo es de todos"
Antonio Pineda

Sobre el aficionado...

A raíz de este texto publicado de José María de   Cossio, nos llega este comentario:

 "El aficionado actual va a la plaza a ver un espectáculo exclusivamente plástico...y un toro duro o peligroso le contraría como un mal decorado"
Según lo leía me extrañó esa opinión de Cossío que parece decir que al aficionado le interesa una fiesta puramente plástica o sea lo que se ha venido llamando "el arte" sin toro. Pero resulta que leyendo el artículo entero continúa: "Lo triste del caso es que el público que no se resigna a esa organización amañada... queda castigado como niño desobediente a no ver torear a las figuras toreras del momento.Tal el público de Madrid ..."