El visitar
la finca “Los Bolsicos” la cual está situada en el término
municipal de Jerez de los Caballeros (Badajoz), es adentrarse en la
historia de la Tauromaquia, ya que en esta finca pastan las
ganaderías de Hros. Del Conde de la Corte y Doña María Olea
Villanueva, que han sido la matriz principal del denominado toro
moderno, siendo muchas las ganaderías que en la actualidad copan las
ferias, que para llegar donde han llegado, bebieron de la casta de
los animales de “Los Bolsicos”, evidentemente cada ganadero a
través de la selección le ha ido dando a su ganadería su sello
personal, pero lo que no hay que olvidar, es que si han conseguido el
toro que ellos anhelaban es porque la sangre “condesa” corre por
sus venas.

Para la realización del reportaje fui
atendido muy amablemente por el ganadero y representante actual de la
ganadería, el cual desborda afición por los cuatro costados, el
joven, don Guillermo López Martínez; ayudándonos en nuestros
menesteres fotográficos para facilitarnos la tarea, poniendo a
nuestro servicio todos sus conocimientos, que no son pocos; lo podrán
ver en una instantánea, ofreciendo tacos a las vacas para que estas
se nos acercasen. Este se hizo cargo de la ganadería a principios de
2018, evidentemente no es un recién llegado a la ganadería, pues a
pesar de sus veinte pocos años, ha mamado la ganadería desde que
tiene uso de razón, dejando claro desde un principio, que representa
a la cuarta generación y que cuenta con el apoyo de su hermana, dos
primos y su padre. La llegada de este a la ganadería se produjo de
lo más natural y consensuada ya que el anterior representante su tío
don Luis Guillermo, decidió descansar y retirarse, recogiendo el
testigo de la ganadería la generación que venía por detrás, cosa
lógica y natural.
Antes de adentrarnos en la actualidad
y el futuro de la ganadería, hablamos de diferentes temas del pasado
como fue la creación de la ganadería, la cual fue creada por el
bisabuelo de nuestro anfitrión don Agustín Mendoza y Montero de
Espinosa, VI Conde de la Corte, este no tenía antecedentes taurinos
en la familia, tan solo poseía una afición tremenda por la
tauromaquia y más en concreto por el toro bravo, por lo que llevado
por su inquietud y afición, decidió hacerse ganadero haya por el
año 1.919; aconsejado por el matador de toros y gran amigo don
Marcial Lalanda, este dijo que comprarse la ganadería de la Marquesa
Viuda de Tamaron puro encaste Parlade, pues atesoraba unas
características óptimas para triunfar como ganadero, como de hecho
fue; la cual pastaba en la finca “Las Lomas” en tierras gaditanas
de Vejer de la Frontera.

Para realizar la comprar fue otro amigo el
que hizo las veces de corredor, fue don José Ladrón de Guevara,
este le presento a La Marquesa y tras unas negociaciones complicadas
en las cuales don José fue pieza clave para la compra, finalmente el
trato se cerró en 1.920. En la compra entro casi toda la ganadería,
a excepción de parte de dos camadas que fueron a paran a tierras
portuguesas, formando la ganadería de “Coímbra”, las reses
adquiridas por don Agustín fueron la flor y nata de la ganadería;
la cual no viajo a “Los Bolsicos” hasta el año 1.923, pues en
esta no estaban preparadas las instalaciones necesaria para albergar
la ganadería; por lo que don Agustín tuvo que arrendar un par de
fincas en las sevillanas tierras de Palma de Rio, “La Judea” y
“La Gamera”.
El
primer cambio que realizo don Agustín fue cambiar el diseño del
hierro y los colores de la divisa de la ganadería por los actuales,
por lo que perdió la antigüedad, la primera corrida que lidio a su
nombre fue en Badajoz en 1.921, cogiendo antigüedad en Madrid el 17
de mayo de 1.928; tras instalar definitivamente la ganadería en “Los
Bolsicos”, don Agustín tuvo que aprender a ser ganadero de bravo,
por lo que contó con el apoyo de sus amigos, aparte de la ayuda de
don Marcial Lalanda, recibió los consejos de don Juan Vázquez de
Pablo, don Juan Pedro Domecq, don José de la Cova o don Rufino
Moreno Santa María, todos ellos ganaderos de tronío; don Agustín
con mucho trabajo y esmero coloco a la ganadería en no pocos años
en lugares privilegiados, lidiando con éxito en muchas plazas,
desafortunadamente falleció a la edad de 66 años el 10 de junio de
1964, pasando a hacerse cargo de la ganadería su descendiente más
directo, el cual ya hacía años que trabajaba codo con codo con don
Agustín, en vistas a que la ganadería perpetuara en el tiempo, este
fue don Luis López Ovando, quien recogí los frutos sembrados por
don Agustín.

Don Luis vivió las cimas más
destacadas de la ganadería, junto con algún ostracismo, como fue la
falta de fuerza de sus toros, acaecida a mediados de los años
setenta; sin lugar a dudas el año más exitoso de la ganadería fue
el 1.968, en la cual consiguió los siguientes premios: Al toro más
bravo de la Feria del Corpus de Granada, al toro más bravo de la
Feria de San Isidro, junto con la corrida más completa, indulto al
toro “Leve” en Albacete donde se le dieron la vuelta al ruedo a
los toros “Injerto y “Galán”, vuelta al ruedo en Pamplona a
“Zumba” y vuelta al ruedo a “Musico” en San Sebastián.
Don Luis en el año 1.966
decidió adquirir un nuevo hierro, poniéndolo a nombre de su esposa
doña María Olea Villanueva, cosa normal en las casas ganaderas, ya
que al ser numerosos los descendientes, pensó en la supervivencia de
la ganadería, comprando un nuevo hierro, adquiriendo la ganadería y
los derechos del hierro de don Luis Ramos-Paul Dávila, variando el
dibujo y los colores de la divisa, deshaciéndose de todas las
reses, formando la ganadería con reses propias, dotando la ganadería
de dos hierros con el mismo encaste, “El Condeso”, herrándose en
“Los Bolsicos” animales con dos hierros diferentes, el nuevo
hierro tomo antigüedad en Madrid el 12 de mayo de 1.972 en una
corrida de rejones, don Luis tras acrecentar el nuevo hierro fue
intercalando en las distintas corridas reses marcadas con el hierro
de “La corona” junto con el de la “H”, prueba inequívoca que
los dos hierros tiene el mismo encaste y son seleccionados y criados
de igual manera, circunstancia esta que sus diferentes sucesores han
mantenido.

Con el paso de los años a don Luis le fue
llegando el relevo generacional, cosa lógica y normal, cogiendo el
testigo de la ganadería en 1,988 su hijo don Luis Guillermo López
Olea, el cual tras a ver cursado sus estudios universitarios y
haberse criado en el campo, siempre y cuando sus deberes
estudiantiles se lo permitieron y conocer de primerísima mano la
crianza del toro bravo, cogió las riendas de la ganadería, pasando
a ser el representante de esta, dirigiéndola hasta el 2.018, que es
cuando a él le llega el relevo, siendo nuestro contertulio don
Guillermo López Martínez el que pasa a ser el nuevo representante.
Don Luis Guillermo realizo un importante trabajo genético en la
ganadería, corrigiendo muchos problemas derivados de la
consanguinidad, como son la falta de fuerzas, volviendo a colocar a
la ganadería en las ferias, debido al trabajo realizado; lidiando en
Madrid en la Feria de San Isidro en 1.991 una de las corridas más
importantes en la historia de la ganadería, consiguiendo el toro
“Nochetriste” el premio al toro más bravo del serial.
Por desgracia en
la actualidad, la vacada no pasa por un buen momento, ya que por
todos es sabido, que hoy en día, en la confección de los distintos
carteles de las distintas feria, siempre se acartelan las mismas
ganaderías, haciendo años que lidian poco, evidentemente por
diferentes motivos, siendo uno de ellos la poca afición de algunos
de los toreros que encabezan el escalafón, los cuales huyen de
aquellas ganadería que intentan lidiar el toro bravo y encastado,
como es la que nos ocupa y como por desgracia los aficionados en el
sistema actual que rige la tauromaquia no tenemos ni voz ni voto, no
podemos demandarlas, y ganaderías como esta se ven relegadas y
olvidadas, pero bueno esperemos que no hay mal que cien años dure.

Tras hacerse cargo de la ganadería,
don Guillermo, este está realizando algún cambio en las
infraestructuras de la finca, debido a los continuos saneamientos que
están obligados a pasar las vacas, están colocando nuevos mallazos
para partir algún cercado ya que estos son muy grandes y a la hora
de bregar con las vacas, el manejo se hace más complicado y claro al
partirlos les facilitara el manejo de estas. En lo que no están
realizando ningún cambio es en las diversas tientas a la hora de
seleccionar los distintos reproductores que formaran parte de la
ganadería, en estas el comportamiento que tienen los animales en el
caballo sigue siendo fundamental y si no acuden el número de veces
que ellos creen oportunos y se crecen en el castigo no son aprobados,
en la muleta han de continuar siendo bravos, con carácter, con
casta, con trasmisión, con nobleza y con esa clase que distingue a
los animales de esta casa, los cuales realizan el avión a la hora de
envestir en la muleta, característica esta que han tenido toda la
vida.

La selección
que están haciendo es muy exigente y escrupulosa, como debe de ser,
no pensando en aumentar el número de vacas que en la actualidad son
107, sino en la calidad de estas, al igual que de los sementales,
siendo 7 los que poseen, por el momento tras ir cogiendo el aire a la
ganadería, he ir viendo las distintas tientas que están
realizando, al igual que algún festejo que han lidiado, los
resultados han sido positivos y esperanzadores, pues están
consiguiendo que los animales tengan ese fondo de casta unidas a esa
humillación con clase que les ha caracterizado toda la vida y encima
con fuerza, que la falta de esta, ha sido uno de los males endémicos
que ha sufrido la ganadería a lo largo de la historia y ellos
afortunadamente lo están corrigiendo no teniendo ese problema, por
lo que están en el buen camino, esperando que les den la oportunidad
de demostrarlo en el ruedo, estando muy ilusionados con el futuro
venidero.
Para la
presente temporada no son muchos los festejos que están preparando
ya que la búsqueda de nuevos sementales les está obligando a quemar
muchos macho en el campo, por lo que las camadas se ven reducidas,
estando preparando 3 toros para un desafío, una posible novillada,
que si no se lidiase no tendrían ningún inconveniente en dejarla
para corrida de toros, un toro que se lidiara en una corrida concurso
y algún toro para las calles, festejos estos en donde no tiene
inconveniente en lidiar, es más los han vivido en primera persona,
teniendo una opinión favorable sobre estos; como he dicho
anteriormente no son muchas los reses que están preparando para esta
temporada, creyendo que son las justas para ir creciendo
paulatinamente, sin prisa pero sin pausa, haciendo las cosas bien,
para que en un futuro, aunque sea a largo plazo recupere el sitio que
no debieron de perder nunca.

En esta casa ganadera se siguen haciendo todas las
tareas como toda la vida, es decir a caballo huyendo de ciertas
“modernidades”, precisamente el día que estuvimos, como lo
atestigua una de las fotografías que ilustran el reportaje,
presenciamos como uno de los vaqueros traía en su montura un becerro
trabado, el cual se encontraba débil, ya que al parecer su madre no
lo atendía como es debido, de esta forma, llevarlo a las
dependencias ganaderas, he intentar darle alimentos y calor para
salvar su vida.
Otra de las tareas que a lo largo
de la historia han sido fundamentales a la hora de pulsear el aire de
las camadas, han sido la tienda de erales a campo abierto, faena esta
que hace algunos años que no se realizan, pero que piensan recuperan
en cuando puedan; estas tientas aparte de tener su importancia a la
hora de ver el carácter de la camada, es un vello espectáculo;
haciéndose muy afamado en la región, llegaron a ser en su día
multitudinarias, por el enclave en donde se realizaban, su corredero
es perfecto para ser visto sin molestar la tienta, gozando los
vecinos de las localidades colindantes a “Los Bolsicos” unas
vistas panorámicas estupendas, para disfrutarlas con todo lujo de
detalles de tan bonita faena campera; es más entre los años 1.930 y
1.960, los tuvieron que realizar en días festivos ya que los niños
de las localidades de Jerez de los Caballeros y Valuengo las cuales
se encuentran muy cerquita de la finca, cuando se enteraban del día
en que se realizaban, hacían “novillos” y nunca mejor dicho,
faltando a sus deberes escolares, para asistir a ver tan bello
espectáculo, por lo que a petición de los maestros, estos se
realizaron en días festivos y de esta forma todos contentos. Después
de contarnos esta bonita anécdota dimos por finalizada nuestra
visita a “Los Bolsicos”, agradeciendo el trato recibido, no sin
antes cederle la palabra a nuestro anfitrión para que se despidiese,
o por si quería añadir algo a lo dicho, en primer lugar, nos dio
las gracias por acordarnos de su ganadería y en segundo mando un
saludo a la afición, a la cual espera no defraudar, ya que para
ganaderías como la suya son imprescindibles.
