lunes, junio 07, 2021

Barcial por J. Porcar

 


No es la primera vez ni será la última, que les presente un reportaje sobre la ganadería de Barcial.



 

Ya lo sabrán, me fascina el encaste Vega-Villar, el cruce realizado con sangre veragua y santa-coloma desembocó en uno de los encastes más peculiares y particulares de la cabaña brava española. En esta ocasión la entrevista del reportaje, con el visto bueno del ganadero Jesús Cobaleda, se la hice al actual mayoral Beli, aunque primero tuve una pequeña conversación con Jesús, el cual me comento que el primer mayoral que tuvieron en la ganadería fue Aniceto. Este probablemente vivió la época más floreciente de la ganadería, acompañado en muchas ocasiones a las figuras de la época en sus salidas a hombros por las puertas grandes de las distintas plazas de nuestra querida piel de toro. A este le siguió Adolfo, cuyo hijo aún está vinculado a la ganadería, ya que Oscar es el picador en las tientas que se realizan en la ganadería. Tras la jubilación de Adolfo le sucedió en el cargo Ignacio, este ha estado en la ganadería 43 años, los últimos 20 como mayoral, toda una vida, ya que tras licenciarse en la mili en Valencia se unió al “equipo” de Barcial hasta su ganado descanso, a este, a principios de 2021 le ha sucedido en el cargo Beli, el cual lleva trabajando esporádicamente para la familia 31 años, de estos los últimos 9 fijos en Barcial. 

 



Debido a su edad Jesús ha tenido un trato más estrecho y directo con Ignacio y Beli, calificándolos como dos personas con una afición desmedida, ya que, si no fuese así, no hubiesen podido desempeñar las labores de mayoral, siendo su trabajo fundamental para en el buen funcionamiento de la vacada, conociendo a cada animal y sus antepasados. A parte de sus costumbres y sus necesidades, evidentemente cada mayoral tiene sus defectos y sus virtudes, muchísimas más virtudes que defectos. Ignacio lo describió como una persona con una memoria privilegiada, pues conoce todas las reatas de memoria, no haciéndole falta consultar ninguna anotación para saber los descendientes de cada vaca y eso a la hora de realizar cualquier trabajo de enlotado lo aligera, de Beli ensalzó su versatilidad y la gran capacidad para solucionar cualquier problema. A parte de una afición por la tauromaquia fuera de lo común, desempeñando en ocasiones las labores de mozo de estoques, ejerciendo esta labor más directamente, con el novillero salmantino Raúl Montero Baz, del cual es su tío; muestra de su afición es que en sus años mozos intento la aventura de ser torero, siendo maletilla y frecuentando las plazas mayores de muchos pueblos de Castilla y León, llegando a alternar con el maestro Julio Robles.

 



 En todo reportaje lo primero fue fotografiar el ganado. En esta ocasión fue Beli el que me acompañó y me guio en las labores fotográficas, facilitándome esta tarea ya que conoce cada recoveco de las fincas, así como las costumbres y querencias, prácticamente de cada animal.


 

Tras fotografiar el ganado, en el comedor de la finca “La Matilla”, que por cierto es precioso, lleno de fotografías y recuerdos de la ganadería, mantuvimos una amena charla con Beli. Este nos contó que el día a día de la ganadería es tranquilo, lo primero es dar de comer al ganado y repasarlo, por si surge algún problema y solucionarlo. En el repaso del ganado le gusta “manosearlos” ósea, tenerlos controlados, hablarles y pasarles por su lado sin molestarlos. De esta forma, si hay que hacerlos pasar por los corrales o cambiarlos de cercado, estos son menos ariscos. Otras tareas que desempeña es acrotalar los becerros, en esta tarea hay que tener paciencia y maña, ya que las vacas de esta ganadería son muy “madres” y si no se hace con paciencia y maña te puedes llevar algún que otro susto. En conjunto le gustan todas las labores que desempeña, menos cuando hay que curar algún toro, por culpa de algún percance que hayan tenido, como puede ser alguna cornada o algún pajazo. 

 



Otro de los aspectos por el que le pregunté, es por el comportamiento del ganado en el campo, ya que es sabido, que, debido a las normas impuestas desde Bruselas, el ganado debe de pasar distintas pruebas sanitarias, para tener en regla la documentación exigida; debiendo de pasar varias veces por los corrales y las mangas, para ser saneados y poder ir renovando la carta verde, para poder comercializar las reses libremente por Europa; comentando que en líneas generales son animales tranquilos, siempre y cuando no se enfaden, cuando hay que bregar con ellos hay que hacerlo despacio y con paciencia. Nunca con prisas y violencia, pues si dicen que no son muy tozudos, como los tiene “manoseados” no tienen grandes problemas para trabajar con estos, eso sí, no teniendo que ver nada su comportamiento tranquilo en el campo, con el comportamiento en la plaza, bien sea en los distintos tentaderos; o a la hora de ser lidiados en la plaza, estos se trasforman pues son animales muy bravos, los cuales realizan unas peleas en el caballo espectaculares. 



 En cuanto al momento por el que está atravesando la ganadería lo califico, “al alza” y muy esperanzador ya que los resultados cosechados con los novillos lidiados en la temporada del 2019 así lo atestiguan. Teniendo un par de sementales que están ligando muy bien y que poco a poco irán recuperando las distintas plazas torista de España y Francia; esperemos que la situación actual permita que la ganadería acuda en esta temporada a las plazas reseñadas como las francesas en Vic-fezensac y Ceret o las españolas como Cenicientos, Miranda del Castañar o las novilladas promocionales de Castilla y León, para que puedan refrendar el buen momento por el que están atravesando. 

 


En nuestra charla a Beli se le notaba muy esperanzado he ilusionado con la ganadería, tan solo el covid ha sido el responsable de su frenazo, al igual que lo ha sido para todos, no dándole mucha importancia a los ataques antitaurinos que están sufriendo, pues cree que estos son un grupo reducido de personas que desconoce el día a día de la cría del toro bravo que, si estos viesen con sus propios ojos con el cariño y pasión con los que se crían, cambiarían radicalmente de opinión. Puntualizando, que los verdaderos antitaurinos están dentro del mismo sistema de la tauromaquia, al igual que algún que otro político, los cuales intentan imponer su voluntad y no la del pueblo. De lo que sí está sobradamente convencido es que, en esta ganadería, los toros no se comen a nadie, y la prueba está en que hay muchos toreros y novilleros que están colocados en los puestos punteros del escalafón que les piden tentar, tras hacerlo se van encantados, apalabrando otro tentadero, lo que no entiende es porqué, después no se acartelan con estos, al igual que lo hacían las figuras de otras épocas, como eran El Viti, Camino o Puerta. Pero bueno, esperemos que esa tendencia cambie por que de verdad se lo merecen, pues están realizando un duro trabajo y encima han pasado un invierno muy duro, con frio y una nevada que les estuvo dificultando su trabajo varios días, pero afortunadamente el ganado a día de hoy esta inmejorable y luce esplendoroso, como se puede observar en las fotografías, ya saben que más vale una imagen que mil palabras. 

 



Para finalizar, sólo me falta agradecer el trato recibido tanto por el ganadero Jesús como por los mayorales Ignacio y Beli, esperando y deseando que los buenos resultados se sucedan para que la ganadería recupere ese sitio que la historia de la tauromaquia les tiene reservado. 

 



 

 

 

lunes, mayo 24, 2021

Festejo mayo : Toros de Hermanos Quintas , La interrogación ( Coquilla) , Adolfo Rodríguez Montesinos (Santacoloma) para Leandro Gutiérrez y Cristian Pérez

Plaza: Hermanos Quintas
Ganaderías: Hermanos Quintas, La Interrogación y Adolfo Rodríguez Montesinos
Novilleros: Leandro Gutiérrez y Cristian Pérez
Picador: Daniel López
Banderilleros: Rafa González, David Adalid , Guillermo Leiro , Javier Gómez Pascual 

Fotos: Víctor Luengo






















 

sábado, abril 24, 2021

El Sueño de una Noche de Verano por J. Porcar

 

En el mes de agosto del 2015 saltaba la noticia a la palestra; el exdiputado de Asuntos Taurinos de La Diputación Provincial de Valencia Isidro Prieto compra parte de las vacadas de las ganaderías de Hros. Del. Excmo. Sr. Conde de la Corte y Dña. María Olea Villanueva, representadas por aquel entonces por Luis Guillermo López Olea, desde la finca “Los Bolsicos” situada en el término municipal de Jerez de los Caballeros (Badajoz) hasta la finca “Los Almudes” situada en el término municipal de Dos Aguas (Valencia), viajaron unos cien animales, vacas con sus rastas y sementales, el revuelo fue tremendo, haciéndose eco de la noticia todos los grandes rotativos taurinos. 

 



Hay que recordar que estas ganaderías son emblemáticas de nuestra cabaña brava, que es la sangre matriz del denominado toro moderno, han tenido siempre un gran protagonismo en las distintas ferias más importantes de España y Francia, si bien, es cierto, que por desgracia de un tiempo hacia aquí se ha ido olvidando. Sobre el año 2018 la representación de la vacada “condesa” cambia de manos, haciéndose con las riendas de las ganaderías Agustín López Olea y más directamente su hijo Guillermo, los cuales se pusieron en contacto con Isidro y volvieron hacia “Los Bolsicos” unas treinta vacas, siendo en la actualidad unas veinte vacas y dos sementales los que pastan en “Los Almudes”. 

 



 El poder realizar este reportaje fue por la invitación que recibí para poder ver un tentadero en “Los Almudes”, por parte del aficionado practico Sergio Romero “El Meliquero”, el cual tento dos animales, ayudado por otro aficionado practico Maraya y los hijos de Isidro. Terminado el tentadero tuve la oportunidad de hablar con Isidro padre e hijo los cuales me contaron los devenires ganaderos. El motivo fundamental de hacerse con parte de la vacada “condesa” fue que por aquel entonces, las vacas y algún semental acabasen en el matadero, ya que las cosas en esta ganadería pintaban muy mal y ellos debido a una afición desmedida, no dejaron de desaprovechar la oportunidad que se les presento, ya que poseen una finca la cual es suficientemente grande como para albergar la cantidad de vacas que adquirieron, evidentemente tuvieron que acondicionar la finca antes de que llegase en ganado, pues la finca se dedica principalmente a la caza. 

 



 Tras aclimatarse el ganado, lo cual duro unos meses, fueron retentando y tentando vacas, el que más hizo esta labor fue el torero valenciano Román Collado, haciendo algún tentadero el también torero valenciano Jesús Chofer y algún aficionado práctico amigo de la familia, como de hecho fue el tentadero al que fui invitado. Al ir realizando los distintos tentaderos, comprobaron el fondo de bravura que tiene esta ganadería, realizando en el caballo unas emocionantes peleas y en la muleta se les pudo realizar unas faenas, en las cuales las vacas, en su mayoría, no demostraron estar “curradas”, mostrándose con poder, nobleza y esa transmisión, que en muchas ocasiones se echa en falta cuando uno está sentado en el tendido de una plaza, ósea, ser nobles sin estar tontas. 

 


Otro hecho que comprobaron, de primerísima mano, es lo duro que puede llegar a ser el atender una vacada, no solo el dar de comer todos los días o el realizar los distintos saneamientos, sino lo que es el campo y la dureza de la naturaleza en sí. Como ya he dicho la finca está dedicada a la caza y en esta se realizan monterías, pues hay cabras montesas, los cuales cuando llega la época del apareamiento miden sus fuerzas, para saber cuál es el macho dominante y trasmitir sus genes a su aren, pues bien, uno de estos machos, tras perder en la batalla, se refugió en uno de los cercados con las vacas, este comía y pastaba a la vera de estas, un buen día, o mejor dicho malo, cuando el macho perdedor fue cogiendo fuerzas, tras la derrota, la emprendió a cabezazos con las vacas, como si quisiese demostrar quién es el que manda, por desgracia mato ocho vacas, llegando a partir los cuernos a una de ellas, evidentemente el problema lo solucionaron al eliminar al intruso; suceso este que no lo olvidaran nunca.



 El próximo mes de agosto, hará seis años de la llegada del ganado a la finca, tiempo este en el cual han disfrutado de tener una de las sangres más emblemática de la cabaña brava y al mismo tiempo el comprobar lo duro que es la crianza del toro bravo, llegando a la conclusión, que llegaran hasta donde puedan y que disfrutaran en familia de esta bonita afición que el destino les ha puesto en sus manos, eso sí, pensando con la cabeza todas las decisiones que se tengan que tomar y que ojala la ganadería del Conde de la Corte recupere el sitio en nuestra querida Fiesta Nacional, que nunca debió de perder, sintiéndose orgullosos de haber contribuido en la medida de sus posibilidades a que esta ganadería tan mítica perdure en el tiempo.