Sin
embargo estas corridas, que han forjado su carrera, no le dejan
satisfecho, en una queja que comparte con muchos otros matadores
acostumbrados a figurar en los carteles de las corridas interesantes
para los aficionados, pues dice que el público es más
intransigente, la crítica más dura y el dinero más corto, además
de que los toros difícilmente permiten torear largo y rematado. Cree
que ha tenido mucho sufrimiento sin recompensa durante casi veinte
años. Al final de su carrera consiguió un cierto equilibrio entre
las exigencias de los toros, su comprensión por la crítica y el
público y el reconocimiento por la profesión y los empresarios,
aunque resultó truncado por su accidente al caerse de un caballo.
martes, abril 25, 2017
lunes, abril 24, 2017
Curro Díaz en Zaragoza
Y
volvió Curro. Un preámbulo excelso, plagado de arte y de
naturalidad que puso la plaza en ebullición. Basado en su diestra,
Curro Diaz trazó muletazos largos y templados. Ligados. Mandando en
el toro. Se tiró a matar de verdad. A matar o morir. Qué emoción.
Dos orejas a la verdad de la Fiesta. Dos orejas a un torero que ha
venido a Zaragoza a dignificar la profesión y a honrar la plaza y su
denostada Feria de San Jorge. Sin importarle el porrón de contratos
que tiene ya firmados. Sevilla y Madrid. La gloria de la puerta
grande se quedó en la sala de operaciones de la enfermería. En el
recuerdo de la afición maña, su toreo y su compromiso con San
Jorge.
David
Díez – Aquí el post completo-
Lástima
que el término "torería" no tenga traducción al inglés,
porque la faena de Curro Díaz fue un tributo a la clase y la
improvisación. Ante un cuarto noble de Algarra, que en otras telas
habría resultado soso, inventó un bello y ajustado trasteo por
ambas manos. No sólo toreó bien, sino además bonito. Y a esa
estética puso el colofón de una estocada de matar o morir, yendo el
cuerpo tras la espada, en perfecta línea recta, hasta ser prendido
por el pitón, que destrozó la parte posterior de la casaquilla azul
y le infligió al torero una cornada de 15 centímetros en el muslo
derecho.
Gloria
Sánchez Grande – aquí el post completo-
Foto
superior: Leyre Usán
viernes, abril 21, 2017
miércoles, abril 19, 2017
Que no incomode, que no cree complicaciones, que disfruten, que nadie pase un mal rato (Daniel Ruíz)
¿Cómo compaginar la bravura con la nobleza?
Es
complicado, hay que medir bien. Si te pasas sacas un toro pasado de
rosca, complicado. El toro pasado de rosca incomoda a cualquier
torero. Un toro alto de bravura o con muchas complicaciones hace
pasar un mal rato a cualquiera. Yo no quiero ver pasar un mal rato,
yo quiero ver torear. Quiero que sea bravo pero que repita. Cuando
echo toros malos me disgusto porque la gente no puede disfrutar.
Foto:
El “poderoso” Juli con un ejemplar de Daniel Ruíz en Albacete
martes, abril 18, 2017
Sobre la buena corrida de Pedraza de Yeltes en Arles ( Barquerito)
EL CUPO Y EL TURNO toristas de la Pascua de Arles corrió a cargo de una muy voluminosa corrida de Pedraza de Yeltes, que dio en vivo un promedio de 570 kilos. Los dos últimos aparentaron todavía más. Serio por delante el envío entero. Dos toros particularmente ofensivos: un primero estrecho y talludo, armado por delante, y un sexto ancho y abierto de cara, atacadísimo, ensillado y largo, inmensa mole aplomada.
Fue
corrida variada de pintas. (...). El cuajo, las caras, la romana, la
gravedad y la seriedad en conjunto del remate compusieron un mosaico
del gusto del aficionado torista. Desde gradas y tendidos de sol se
siguió la corrida primando al toro sin la menor reserva. El público
todo supo ser generoso con los tres espadas. La presidencia, también.
La exigencia con los picadores, mayor de lo habitual en la plaza
francesa que sea. Salieron a picar los caballos muy pesados y
domados. No hubo ni un solo derribo. Sí varios marronazos a toros
que vinieron corridos.
La
sorpresa fue que se les dio en varas a todos trato parecido al que se
gasta en las corridas concurso. (…)
Pero
los seis toros se picaron donde se pica o picaba en las concurso y,
como si hubiera habido un pacto, a los seis se les puso en distancias
más que respetables. En una imaginaria boca de riesgo, que aquí no
hay. O en el centro del óvalo del anfiteatro. Hubo toros, los tres
últimos, de tres puyazos más o menos en regla. Galopar al caballo
propiamente no lo hizo ninguno, pero salvo el quinto todos se
batieron. Primero y segundo fueron los de mejor nota con diferencia.
Salvo tercero y sexto, todos fueron aplaudidos en el arrastre. Al
final saludó el mayoral.
Los
dos primeros fueron los de mejor cumplir en varas y, de paso, los más
prontos en la muleta. Noble el uno, que galopó y metió la cara.
Repetidor el otro, que descolgó lo que pudo porque era muy alto de
agujas y corto de cuello. Con ellos se vieron las dos faenas de más
calado. Distinguido y templado Morenito de Aranda en un trabajo de
aliento: cites en larga distancia, dos de ellos de punta a punta,
reuniones severas, airosos remates, una soberbia tanda con la
izquierda. Y, ay, una estocada en los bajos. Fandiño no pudo tomarse
ni un respiro con el segundo, que atacó sin desmayo y, toro a más,
acabó embalado y encelado, todo lo cual revistió de emociones el
trasteo firme, mandón y resuelto del torero de Orduña.
El
resto de función no tuvo tanta intensidad.
Barquerito
lunes, abril 17, 2017
Breves notas sobre la corrida de Montealto
Corrida de una presentación muy desigual, toda una escalera que creo no debió venir a Madrid. Toros faltos de casta...muy lejos de la vista hace dos años con este mismo hierro.
Hacía tiempo que no se veían tales desatinos en el tercio de varas y en general, en todas las lidias. Un desastre absoluto.
Curro Díaz nos puso el caramelo en la boca en el inicio de su faena al quinto... pero no tardó en quitárnoslo con un toreo ventajista. A destacar su estocada al primero
Buen manejo del capote de Garrido... pero con la muleta fue incapaz de ponerse en su sitio. Mal , muy mal, con la espada.
Nota: Ojo a la evolución de los jóvenes aficionados de las gradas 5-6-7
El sueño de una tarde calurosa
Me dormí pronto anoche, sin querer y al despertar esta mañana no sabía bien en qué momento ni con qué pensamientos me había dormido, recordaba que había ido a las Ventas por la tarde y pensé que quizá fue allí donde empecé a experimentar los síntomas del sueño, quizá fue el calor inusual en esta época del año o el aburrimiento que producía lo que se veía en la plaza.
Me venía a la mente un encierro
de Montealto con morlacos descomunales unos y feos otros. Unos picadores sin
oficio, me preguntaba si habrían montado a caballo en alguna otra ocasión. Unas
cuadrillas alborotadas que apenas pudieron pasar página sin menoscabo de su
integridad.
Y dos toreros, José Garrido que
toreó siempre despegado y aliviándose sin ninguna enjundia ni interés, siempre
con el pico y fuera del sitio adecuado, sin dar la distancia mínima necesaria,
estropeó dos toros, que fueron dentro de lo malo los más potables de la tarde:
los dejó sin torear. Y para qué hablar de los bajonazos.
Y Curro Díaz que realizó el
único quite de la tarde por chicuelinas ajustadas y capa baja que agradó y que destacó por
su verticalidad y oficio que practica con elegancia en los pocos momentos que
le permitieron los toros. Mató al primero de la tarde de contundente estocada
en todo lo alto, lástima que no le toreó como al quinto, cuya faena es la única
que cumplió por la mínima las expectativas de la tarde.
Pero ya digo, esto lo recuerdo entre
sueños y tengo la sensación de haberlo vivido con anterioridad en la plaza,
como si la nueva empresa fuese la vieja, es decir: como siempre.
Jandro
domingo, abril 16, 2017
miércoles, abril 12, 2017
Habla Álvaro Nuñez
"El caballo me importa un bledo, para ahormar la embestida sí, pero no para seleccionar"
Álvaro Nuñez
Via_ Patrimonio Taurino
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