domingo, abril 30, 2017

Sobre una campaña antitaurina


Los animalistas no descanasan. Viven desasosegados en un bucle de propaganda, muy bien pagada y engrasada por cierto. Ahora han sacado al ruedo a un indefenso dinosaurio, para demostrar la brillante idea de que torear a un toro es tan arcaico como torear a un dinosaurio. Se les ovida el pequeño detalle de que torear diniosaurios no fue posible porque cuando los dinosaurios campaban por el planeta tierra, aún no habia seres humanos. Cuando llegaron los "homo sapiens" habia toros, como queda reflejado en las cuevas de Lascaux, donde se ven hombres y toros relacionandose en una primigenia tauromaquia. Naturalmente a los animalistas estos pequeños detalles no les importan. Ellos viven en la posverdad. La base de su tesis es que la tauromaquia es algo primitivo, arcaico. Creen en el progreso moral de la sociedad actual, respecto a pasadas etapas de la historia. En efecto, basta escuchar a Donald Trump, presidente del pais con mayor potencia economica y cultural del mundo, para ver el tamaño de ese pretendido progreso moral. Pero es que ademas cabe preguntarse, porque lo arcaico es negativo. Antiguo es el amor y el trabajo y la maternidad y la amistad. Arcaico es el sol y al luna, el jamón y el mar. Arcaico es dar las gracias, pedir perdon, estrechar la mano, atender a los enfermos, proteger a los niños y cobijar a los ancianos. Y por encima de todo, arcaico es escuchar, pensar y respetar.
JUANSINTIERRA 

1 comentario:

  1. Les mandaba yo un velocirraptor yo a su casa. Que eran como los victorinos de los 80, que aprendian constantemente. Eran letales y rápidos.

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