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martes, mayo 21, 2019

Pablo Aguado






La dimensión de lo que esta tarde ha planteado Pablo Aguado es descomunal porque pone frente a los ojos de tantos muchachos engañados que andan por esas escuelas taurinas, por esos centros taurinos de alto rendimiento, la verdad inmutable del toreo hecho con los más simples mimbres: la verdad, la naturalidad, la personalidad, la torería... el tener algo que decir y decirlo: el toreo.

José Ramón Márquez - Aquí la crónica-
Fotos: Andrew Moore

lunes, octubre 08, 2018

Diego Urdiales



Que si los toros, que si el Ymbro, que si… ¡A la porra! Aquí hoy no hay más argumento que Diego Urdiales con Hurón, número 120, con la que ha liado el Faraón del Cidacos al Ymbro que hacía cuarto, con la soberana lección de toreo que hoy ha dictado en Las ventas don Diego Urdiales, torero, para tapar todas las bocas que se dedican día tras día a engatusar a los incautos, a confundir a las buenas gentes, a mentir a favor de la obra demoníaca del neotoreo, porque hoy un señor de la provincia de Logroño ha explicado la verdad incorruptible del toreo, la que esos desgraciados de los periódicos, los de la televisión, los de la radio tratan de ocultar, de negar, atendiendo a oscuros manejos. Y Diego Urdiales hoy ha toreado en Madrid como en su vida ha toreado ni toreará Julián López, figura, con toda la verdad por delante, con todo el cuerpo, dejándose el alma en cada uno de sus  muletazos, haciendo aquello que sólo está al alcance de muy pocos elegidos: torear. 

José Ramón Márquez -aquí la crónica completa

Fotos: Andrew Moore

viernes, marzo 31, 2017

El toreo es grandeza


"esa bárbara imagen, esa antigualla tan poco cultural, de un toro fiero tirando gañafones, vendiendo cara su vida, y un tío enfrente armado con la muleta en la izquierda, la espada en la derecha y el corazón en el medio"

Texto: José Ramón Márquez 
Foto: Campos y Ruedos

jueves, abril 28, 2016

El tonto no descansa: ahora, por Goya

José Ramón Márquez

Ahora el revuelo es con Goya. El tonto antitaurino (antibostaurus sempervirens) siempre está a la gresca con su denodada lucha y una de las cosas que más puede fastidiarle en el plano artístico es la indubitable afición del genio de Fuendetodos a la tauromaquia. Es que aquí no hablamos de un artistucho de cuarta categoría que pintó cuadros para iglesias a tanto alzado, sino de una de las más fascinantes personalidades artísticas de los últimos dos siglos, explorador de caminos, iniciador de estilos, de un pintor genial en el sentido antiguo y respetable del término, cuando éste se aplicaba a los genios de verdad y no a un tío que tira las cañas de maravilla, tal y como ocurre en nuestros días.

Al antitaurino, que profesa por lo que él denomina “cultura” la misma veneración laica que por ella sentían los nazis aquellos que se solazaban escuchando la impresionante 9ª Sinfonía deBrückner a escasos metros del lugar donde se estaba gaseando a los hebreos, le estorba enormemente en su dibujo infantiloide/interesado la presencia de un auténtico genio de talla universal colocado del lado de la, para él, nefanda tauromaquia. Imaginan a un Goya devorando tofu y alimentos orgánicos que le asemeje a su ridícula concepción de un mundo basado en el principio de «viva la gente / la hay donde quiera que vas».

El animalismo va por su lado, pero tampoco podemos dejar de lado la perenne búsqueda de la novedad de los nuevos profesores, tesinandos, gentes de la Universidad. Debemos aceptar que su camino es altamente arduo, si su vocación les lleva al estudio de grandes genios. La capacidad de innovar en caminos que han sido trillados por mentes de gran altura intelectual, y citemos aLafuente Ferrari en Goya como incontrovertible autoridad, lleva en muchas ocasiones a los investigadores a hacer el ridículo sólo por su afán en buscar novedosos enfoques, ángulos nunca vislumbrados, perspectivas novísimas. Los pobres también tienen que ganarse las habichuelas, y es justo que traten de vender sus burras a quien las quiera comprar: en este caso al estamento antitaurino tan bien engrasado con dineros de ignota procedencia internacional. En este caso lo que más puede llegar a chocar es que instituciones a las que supone cierta seriedad tales como el Museo del Prado, que es quien abrió la veda, o la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, avalen memeces de tipo coyuntural tan alejadas de la realidad, piruetas teóricas que no sólo no vienen avaladas en modo alguno por evidencias científicas, sino que son desmontadas por la pura evidencia de ver los retratos cuidadosos con los que Goya pinta a sus ídolos, al torero Pedro Romero, al ganadero  Duque de Osuna, al encierro de los toros en (acaso) La Muñoza, junto a los lances de las corridas, el desparpajo de las banderillas, la luminosidad del arrastre del toro con la plaza llena de público sin recrearse en los cadáveres de los pencos corneados que quedan en el redondel. Goya exprime la vida y exprime la tauromaquia en su obra como expresión del jolgorio en el que lo elitista y lo popular se unen en un espectáculo festivo y luminoso.

Y si alguien quiere buscar, hurgando en la serie de La Tauromaquia y juzgando con honestidad a Francisco de Goya, lo que hallará es un aficionado ya mayor y desencantado. No con la tauromaquia en sí misma, sino con la fantasmagoría de la época que le tocó vivir. Les pasa -nos pasa- a todos los aficionados. ¿Cómo comparar a Pedro Romero con la actual decadencia?, diría el aragonés. ¿Cómo comparar nosotros a Antonio Bienvenidacon lo que hoy se ve en cualquier plaza de toros?, diríamos hoy. Goya es un aficionado que reniega de las formas que toma el toreo cuando él es ya viejo, como hacemos casi todos, y  reniega, como renegamos, de la deriva del arte de torear en épocas que no nos pertenecen. Diríamos hoy: ¿qué comparación es posible en los modos de torear entre uno del montón de los años setenta con el mejor de hoy día?

 Goya no está interesado en el toreo que se produce en sus días al final de su vida, como les pasa a tantísimos aficionados -mismamente mi abuelo o a Edgar Neville se me vienen a la cabeza-, porque eso ya no es su fiesta, su gente, su estilo, su época. Por eso es que se pone a retratar lo extraordinario: la cogida del alcalde de Torrejón o la de HilloJuanito Apiñániz, el diestrísimo estudiante de  Falces, la plaza partida… Los toros en sí, su fascinación juvenil  y enamorada por ellos ya está plasmada en otros sitios: en esa escena de capea del toro del aguardiente en Carabanchel Alto. Viejo y desencantado, sólo le quedan los recuerdos más fuertes que son los que plasma de manera magistral en su tauromaquia. Y esa visión descarnada y ruda, brutal y llena de fuerza es la que completa de manera perfecta su círculo como aficionado, por más que se empeñen los ignorantes en no entender su peripecia.

Nota: Este artículo se publicó el pasado día 26 en “Salmonetes ya no nos quedan “



lunes, septiembre 08, 2014

Sobre Luis Miguel Encabo

Ya en Azpeitia , ante los toros de Valdellán, nos causó una grata impresión. Ayer no pudimos verle ante los toros de Moreno Silva en Las Ventas, pero hoy leemos esto:
"puede ser que salga uno como el segundo, Soriano, número 29, que regalaba sus embestidas largas y arrastrando el hocico, pero no esa embestida bobalicona de vaivén sin ton ni son, sino una embestida vibrante, recia y bonita que Encabo ha aprovechado en una soberbia tanda de naturales al final de la faena, perfectamente encajado, el medio pecho por delante, el cite pinturero, el muletazo largo y rematado atrás: el toreo, al fin. Claro, que también puede pasarte lo que a Encabo con su segundo, Lechuza, número 5, el más grande del encierro, que se orientaba la mar de bien y no permitía al matador confiarse lo más mínimo, pues lo mismo se volvía como impulsado por un resorte que le ponía los pitones en el cuello en un derrote homicida. Con este toro Encabo estuvo en plan lidiador sin que pareciera que las tarascadas del animal le quitaban la disposición.  Seria actuación, en suma, la del madrileño"
José Ramón MárquezAquí la crónica del festejo

Luis Miguel Encabo saludó una ovación en el segundo, un toro bueno, con recorrido, prontitud y entrega. Por abajo la embestida. Completísimo Encabo: excelente a la verónica de salida, buen quite por delantales y un eficaz tercio de banderillas destacando un tercer par por los adentros. Faena importante, reunida, vibrante y ligada. De buen encaje en redondo y profunda al natural. Se rompió el madrileño. Buenos sus remates, destacando las trincheras y los pases del desdén. Perdió premio por un pinchazo defectuoso, media estocada y tres descabellos. En cuarto lugar sorteó un animal deslucido, agarrado al piso, de muy corta embestida, midiendo. Seguridad de Luis Miguel Encabo que mostró su faceta lidiadora, aplicando su lidia oportuna para el toro. Puesto sobre ambas manos, terminó macheteando.
Iñigo Crespo - Aquí la crónica en Aplausos -

Foto: Javier Arroyo

miércoles, agosto 27, 2014

Sobre la Feria de Bilbao



La impresión de Bilbao es que, de la mano del Iggy Pop de la Junta Administrativa, va andando pasito a pasito hacia la conceptuación de feria torerista al uso... una más. La impresión es que se ha tomado claramente la opción de entregarse a las figurillas y a sus manejos ganaderos y que, en vez de proponer un elenco de corridas serias y de respeto, se ha optado por plegarse a las ganaderías fetiches de toda esa patulea y el que venga detrás que arree. Podemos decir que salvo la seria corrida de Alcurrucén y la impecable corrida de Victorino, el toro ha brillado por su ausencia, lo mismo que en todas partes. Y si el toro no comparece, no digamos nada del toreo. A cambio de tragarse los toreznos ad hoc la afición de la Muy Noble y Muy Leal villa han sido recompensados por una “faena histórica de Ponce malograda con el estoque”, una “deliciosa faena de Morante”, así como la explicación de la “rotundidad de la tauromaquia de Perera” en sus dos tardes. He ahí el signo de los tiempos, que a base de repetir las cosas acaban haciéndose verdad.

JOSÉ RAMÓN MÁRQUEZ 

miércoles, mayo 21, 2014

El espectáculo más subversivo que existe (José Ramón Márquez)

La muerte, la herida, el dolor, el peligro son consustanciales al toreo, son lo que hace de la Fiesta un espectáculo único en nuestros días. Ante la anestesia social que representan los espectáculos de masas (el balompié en primer lugar), la ocultación de la muerte (tanatorios al borde de las autopistas), la vida vivida en forma vicaria (la novela, el cine), la idiota percepción de estar viviendo permanentemente momentos históricos (la muerte de Suárez, la suspensión de hoy en Las Ventas) o la ilusión de la presencia (la TV), sólo la tauromaquia pone al hombre contemporáneo frente a la verdad eterna de la muerte. Es, en ese sentido, el espectáculo más subversivo que existe.
José Ramón Márquez Duodécima de Feria. Dos toros y un "Verano sangriento"*

Foto: Vía Gloria ánchez-Grande

domingo, mayo 11, 2014

Sobre Óscar Bernal

Lo más torero de la tarde, la ovación de gala, fue para Óscar Bernal cuando picó al sexto llamado Quinto. Demostrando lo bien que monta, lo bien que se andan los caballos de esta cuadra de Equigarce 2010 cuando el que está arriba sabe hacerlo, movió el caballo con gallardía, provocó bellamente la embestida del toro, que era algo remiso y, cuando éste se arrancó con gran violencia, le puso la vara arriba y aguantó la oleada de furia mansurrona que desplegó el tal Quinto, moviendo el penco con firmeza y sin cargar la mano en el castigo más de lo necesario. En la segunda entrada, Juan del Álamo tuvo la inteligencia de no dejar al toro tan largo como algunos le demandaban y Bernal volvió a ejecutar estupendamente la suerte, aunque el toro estaba ya más enterado de lo que había y a la primera de cambios demostró su poco interés por la bata del caballo y por el palo del picador.

José Ramón Márquez -aquí la crónica de la segunda tarde-
Nota añadida: Subo esta foto de Tierras Taurinas:


jueves, marzo 13, 2014

PPPPPP (Pingüe y Prestigioso Premio Paquiro Para Ponce) -José Ramón Márquez-



El otro día escribía yo en los Salmonetes de mis pecados, sobre unos cuantos personajes de esos que pululan por ahí alrededor del toro: un crítico, un par de coletas, un ganadero… Luego, por determinadas presiones, mi editor hubo de retirar esas letras, vaya usted a saber por qué, aunque como a uno estas cosas de tan alta política y tan bajo vuelo le traen al fresco, no hizo falta recurrir al Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo para buscar el amparo que me brinda Toro, Torero y Afición, que uno siempre sabe entender indulgentemente las cargas que tienen que sobrellevar cada uno de los amigos.
Viene a cuento esa innecesaria introducción porque en aquél texto “maldito” se contenía este párrafo:

«Y un paso más allá, Ponce. Se va a vivir a “La Finca”. No a Jaén, donde los olivares sino al lado de Madrid, donde los futbolistas. Después de amagar con la Beneficencia en Madrid y apartarse de ella por necesidades del guión, tras darse cuenta del regalo envenenado que era ese ‘combate amañado’, anda por ahí dándose importancia en unas deprimentes declaraciones en loor de la estirpe juampedrera, utilizadas hasta la basca por los antiturinos que se declaran aficionados,  para rehuír, de nuevo, el papel que le corresponde por sus años y por su trayectoria, dejándose mecer en cositas de ínfimo compromiso publicitadas como diamantes surafricanos. Y luego su señora en plan ‘relaciones públicas’ abrazando farolas en los saraos que vengan bien: muerto en el entierro, niño en el bautizo, San José con barba y si no, la Purísima»
Con esto se venía a significar, como ya se ha puesto de manifiesto en otras ocasiones, que lo peor de Ponce siempre ha sido su blandura en la manera de llevar la cosa taurina, su falta de ese imprescindible instinto asesino, tan necesario siempre en las llamadas «figuras». Cuando Tomás el pentapaquiro se los puso de corbata, la respuesta de Ponce fue montar la estrategia de no encontrarse con él –acaso tampoco Tomás tuviese mucha intención de encontrarse con el valenciano-, de rehuírse y de no entrar en colisión. Por eso es que parece que su carrera haya sido guiada por Apocalipsis 3:16: ni fría ni caliente, al tran-tran. Acaso sea ese su deplorable concepto del señorío, pero desde luego no es lo que a la Fiesta ni a la afición le conviene. O le convenía, porque a día de hoy, como dijo el clásico, lo único que Ponce tiene por delante, taurinamente, es pasado. No se puede pretender, como alguno dice por ahí, que el retorno de Ponce a Sevilla y a Madrid sea la gran noticia de la temporada. Ponce, para los sevillanos, es poca cosa –aunque nos echen encima de la mesa el cesto de las orejas-, y en Madrid Ponce es algo solamente a condición de que frente a él se encuentren los toros broncos, con los que haga prevalecer netamente frente a sus detractores su gran poder y su conocimiento. Decía F., viejo aficionado de antes de la guerra, que el principal problema de Ponce es que le lleva el suegro, Victoriano, que otra cosa bien distinta sería que en vez de ése, recibiese los sabios consejos del abuelo de Victoriano, de aquél Pepe Roger que conoció como Guerrita le echó de su cuadrilla y que acabó vendiendo vino en la calle de Santa Ana y aleccionando a Vicente Pastor.
Ahora resulta que le han dado a Ponce el PPPP (Prestigioso y Pingüe Premio Paquiro). El premio que se creó ad homine para José Tomás, este año no es posible entregárselo a su beneficiario natural, por manifiesta incomparecencia en las Plazas de Toros ni siquiera como espectador. Este año el PPPP ha ido a las manos del sabio de Chiva, mire usted por dónde. A favor del diario que entrega ese galardón señalemos la generosidad y la independencia que se desprende del hecho de que entreguen un premio tan mollar a un torero al que su crítico oficial desahució y mandó al retiro en 2010 “en honor a su carrera” –al menos no fue en «olor–», aunque como abundamiento en la idea de que Ponce es torero ni frío ni caliente, lo que más  llama la atención es que el hombre se avenga ahora, mansamente, a recibir un premio de las mismas manos que hace tan poco tiempo estaban enviándole al paro.
Si fuésemos seguidores del July de San Blas, o nos importase un bledo ese asunto,  no pararíamos de señalar la injusticia que se comete con él al darle un premio a Ponce por lo de Bilbao cuando quien se llevó las orejas y triunfó de manera importante, al decir de los suyos, fue el pequeñín; pero debemos reconocer con humildad que ese elevado tipo de triunfos basados en las orejas no son de nuestra incumbencia y que, por ello, las imprescindibles explicaciones habrán de ser ventiladas entre el marido de Paloma y el marido de Rosario con el sigilo que situación tan delicada merece. Y si acaso, que esté el de la capa española, como Notario Mayor, para dar fe.

miércoles, marzo 05, 2014

Toreros antes del "arte"

EL Aventurero, El Caballito, Ángel Carmona "Camisero", El Titi, El Alcántara y el Coriano. Toreros antes del 'arte'
(José Ramón Márquez)

jueves, diciembre 19, 2013

Cuando la empresa de Madrid rompió relaciones con Machaquito y Bombita

En el año 1910, el empresario de la Plaza de Toros de Madrid, a la sazón don Indalecio Mosquera, rompió sus relaciones con Ricardo Torres Bombita y con Rafael González Machaquito por no avenirse aquél a ceder ante las imposiciones y exigencias de los toreros. Esa feliz circunstancia fue la que sirvió para abrir las puertas de Madrid a Vicente Pastor y a Rafael el Gallo, a quienes las intrigas de la política taurina tenían relegados.

(José Ramón Márquez en "Salmonetes ya no nos quedan)


Foto: El papa Negro,El Gallo y Vicente Pastor


viernes, diciembre 13, 2013

Ahora que vemos ponerse dignos a estos cinco "figurones"

 Ahora vemos ponerse dignos a estos abusones, que se han enseñoreado de las ferias a base de matar la camada de la juampedritis, y eso mueve más a lástima que a risa. 
(...)
Empecemos por lo importante, por el toro auténtico de libras, de sentido y de poder y muéstrense ante él los dones de cada cual, el poder del poderoso, la tauromaquia levantina del levantino, la silla del de la silla, la pata negra del extremeño y el enigma del torero camaleónico, para que podamos tomar un poco en serio a los V del plante y a su plante. Y mientras tanto, Canorea puede ir hablando con Cuadri, Conde de la Maza, Guardiola, Escolar, Victorino, Miura, Partido de Resina, Dolores Aguirre y Cebada Gago y montar, aprovechando la ocasión, una feria de abril algo diferente a lo que nos tiene acostumbrados, para que se apunten a ella los que tengan redaños. Sería una gran novedad poder ver anunciados en Sevilla a toros y con ellos a toreros y es seguro que, de público, andaría la cosa poco más o menos, que si se anuncian los de la V de vil metal.

José Ramón Márquez (Aquí el post completo)

martes, noviembre 26, 2013

El Juli: «El mundo del toro se ha quedado anclado en muchas cosas antiguas»

Deben ser cosas como Miura, como cruzarse, como matar en corto y por derecho, como cargar la suerte... esas deben ser las antiguallas a las que se refiere, que ya han sido superadas merced a la tauromaquia juliana en la que impera  el toro doméstico, en la que no es necesario cruzarse, en la que se mata atléticamente con el julipié, en la que la suerte descargada sirve para alargar el telonazo hasta el infinito guiado por el temple, que es el valor supremo de esta escuela terminal que representa Julián López. Nuevo toreo en el que se ha superado el toreo antiguo gracias a que el toro moderno ha devenido de enemigo en colaboracionista que no necesita ser toreado, porque como bien dice el hijo de don Julián, la gente no sabe «el esfuerzo que cuesta conseguir que el animal salga como sale», que en eso lleva más razón que un santo.

José Ramón Márquez en "Salmonetes ya no nos quedan

lunes, noviembre 25, 2013

Elogio a José Escolar ( José Ramón Márquez)

"El toro es la base del espectáculo llamado “los toros”. Sin el toro, el espectáculo pierde completamente todo su sentido, transformándose en otra cosa. Hoy día una enorme cantidad de ganaderos han optado por entregarse a una visión del toro en que éste es un colaborador del toreo, con el que se presupone que el coleta pondrá en marcha una especie de absurdo ballet, pero la eliminación del toro agresivo e impredecible significa, hoy por hoy, la mayor amenaza para la tauromaquia. Por desgracia los toros en nuestros días son un espectáculo extremadamente aburrido. Una cosa es que algunos impenitentes aficionados no dejemos de ir a las plazas, pero otra cosa muy distinta es que ese espectáculo tan tedioso y ausente de emoción sea capaz de atraer masivamente a nuevos espectadores. Ni hay arte, porque eso es algo casi imposible de hallar, ni hay emoción porque el toro prácticamente ha desaparecido. Hubo un tiempo en que los ganaderos sostuvieron el honor de sus divisas sobre la base de echar toros fuertes, violentos, agresivos. Hoy día parece que la competencia se establece en ver quién cría el toro más bobo y con menos intenciones. José Escolar no renuncia a criar toros fuertes, duros y con complicaciones, toros que imponen respeto y ante los que no valen las posturas ni el afeminamiento. José Escolar cría toros sin concesiones, acordes a la particular visión del ganadero, toros empeñados en no dar facilidades y en mantener el honor de su estirpe, para que sólo se ponga frente a ellos aquél que tenga redaños."

José Ramón Márquez en "Salmonetes ya no nos quedan"

NotaII:Como añade José Ramón Márquez:

"Al July le he visto muchísimas veces, desde su presentación de novillero en Madrid, y siempre me ha parecido muy mal torero, pero quién sabe si anunciándose con una de Escolar podría empezar a lavar un poco su depauperada imagen, sólo enaltecida por la crítica más pesebrera y lanar"