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miércoles, febrero 26, 2020

Estrella Morente, OT y la tauromaquia grunge (Diego S. Garrocho Salcedo)

"Pues bien, visto lo visto, el mundo de la tauromaquia debería estar frotándose las manos. Si cualquier adolescente por imperativo biológico ama la rebeldía, se me ocurren pocos fenómenos culturales desde los que ejercer una irreverencia más rotunda que ir hoy a los toros."

Diego S. Garrocho Salcedo

- Aquí el artículo completo-

martes, febrero 19, 2019

Gran victoria contra la impunidad de los antitaurinos

El juicio contra los antitaurinos violentos que quisieron boicotear una conferencia de la catedrática de Historia, Yolanda Fernández Fernández-Cuesta, dentro del Aula de Tauromaquia del CEU, el lejano 4 de diciembre de 2014, se había señalado para esta mañana del 18 de febrero de 2019.
Previamente a la actuación, los acusados han aceptado las peticiones que habíamos realizado como acusación particular de seis meses de cárcel, para cada uno. Esta es la pena para los dos acusados de desórdenes públicos, Antonia María Berciano Martínez y Víctor Sánchez Muñoz, además del pago de las costas judiciales.
UN GRAN TRIUNFO, pues se ha conseguido que las actuaciones de los antitaurinos no sean “gratis total”. Por primera vez se les ha imputado un delito de desórdenes públicos, de lo que no había antecedente.
 

jueves, febrero 14, 2019

La Justicia es lenta pero llega


El juicio es el lunes 18 de febrero a las 12,30 en el JUZGADO DE LO PENAL Nº 11 DE MADRID, en la calle Albarracín 31, Planta 1 – 28037 MADRID.
No ha sido fácil llegar hasta aquí, pues José Ramón ha tenido que apelar en más de una ocasión para conseguir que se admitiera a trámite la denuncia, contra las decisiones judiciales de sobreseer o desestimar la causa.
Independientemente de cual sea la sentencia final, que espero favorable, creo que la celebración del juicio puede considerarse un éxito por dos razones: Parar la impunidad de los actos antitaurinos, que se han restringido desde entonces y conseguir que la policía haya tomado cartas en el asunto no sólo desde el punto de vista de la defensa, sino también de la prevención. 


miércoles, julio 26, 2017

Pobres toros ( Juan Diego Madueño)


Cada vez que leo algo sobre la ley animalista de Baleares, las reglas que establece, las reacciones que ha provocado, siento pena por el único afectado en todo esto: el toro bravo. Despojado de solemnidad, insultado, amarrado a su forzada e inesperada condición de mascota. Imagino un futuro de ganaderías convertidas en parques de atracciones con toretes de esos que salen en los vídeos virales –los juguetes de los adultos convertidos en pasto intelectual- que se dejan acaricia...r, a los que se les puede dar de comer con la boca, montar en ellos, que corretean sobre hierba artificial.
Venderán productos para ducharlos, limpiarles los dientes y ponerles pañal, completando el círculo de atenciones del galgo de salón a la dehesa y de ahí supongo que a la Sabana, el último reducto donde las criaturas hacen lo que siempre han hecho: correr, dormir, comer y dejarse comer. Pobres toros.


Juan Diego Madueño

domingo, mayo 28, 2017

La nueva burguesía biempensante (Javier Marías)


Los biempensantes de cada época no se caracterizan sólo porque sus creencias y prácticas sean mayoritarias o dominantes, sino por la virulencia con que tratan de imponérselas al conjunto de la sociedad. Hoy ya no se exige —como en el XIX, y aquí hasta la muerte de Franco— religiosidad, respeto a los símbolos y a los padres, amor a la patria y cosas por el estilo. Hoy ha cambiado lo “sagrado”, pero la furia y la persecución contra quienes no se adscriben a los nuevos dogmas adolecen del mismo fanatismo que las del pasado. La burguesía biempensante exige, entre otros cultos, lo siguiente: hay que ser antitaurino en particular y defensor de los “derechos” de los animales en general (excepto de unos cuantos, como las ratas, los mosquitos y las garrapatas, que también fastidian a los animalistas y les transmiten enfermedades); hay que ser antitabaquista y probicis, vetar puntillosa o maniáticamente por el medio ambiente, correr en rebaño, tener un perro o varios (a los cuales, sin embargo, se abandona como miserables al llegar el verano y resultar un engorro), poner a un discapacitado en la empresa (sea o no competente), ver machismo y sexismo por todas partes, lo haya o no. (A eso ha ayudado mucho la proliferación del prefijo “micro”: hay estudiantes que ven “microagresión” cuando un profesor les devuelve los exámenes con correcciones; asimismo hay mujeres que detectan “micromachismo” en el gesto deferente de un varón que les cede el paso, como si ese varón no pudiera hacerlo igualmente con un miembro de su propio sexo: cortesía universal, se llamaba.) Ver también por doquier racismo, y si no, colonialismo, y si no, paternalismo. Lo curioso es que la mayoría de estos nuevos preceptos o mandamientos de la actual burguesía biempensante los suscriben —cuando no los fomentan e imponen— quienes presumen de ser “antisistema” y de oponerse a todas las convenciones y doctrinas. No es cierto: tan sólo sustituyen unas por otras, y se muestran tan celosos de las vigentes —con un espíritu policial y censor inigualable— como podían serlo de las antiguas un cura, una monja, un general, un notario o un procurador en Cortes, por mencionar a gente tradicionalmente conservadora y “de orden”.

domingo, abril 30, 2017

Sobre una campaña antitaurina


Los animalistas no descanasan. Viven desasosegados en un bucle de propaganda, muy bien pagada y engrasada por cierto. Ahora han sacado al ruedo a un indefenso dinosaurio, para demostrar la brillante idea de que torear a un toro es tan arcaico como torear a un dinosaurio. Se les ovida el pequeño detalle de que torear diniosaurios no fue posible porque cuando los dinosaurios campaban por el planeta tierra, aún no habia seres humanos. Cuando llegaron los "homo sapiens" habia toros, como queda reflejado en las cuevas de Lascaux, donde se ven hombres y toros relacionandose en una primigenia tauromaquia. Naturalmente a los animalistas estos pequeños detalles no les importan. Ellos viven en la posverdad. La base de su tesis es que la tauromaquia es algo primitivo, arcaico. Creen en el progreso moral de la sociedad actual, respecto a pasadas etapas de la historia. En efecto, basta escuchar a Donald Trump, presidente del pais con mayor potencia economica y cultural del mundo, para ver el tamaño de ese pretendido progreso moral. Pero es que ademas cabe preguntarse, porque lo arcaico es negativo. Antiguo es el amor y el trabajo y la maternidad y la amistad. Arcaico es el sol y al luna, el jamón y el mar. Arcaico es dar las gracias, pedir perdon, estrechar la mano, atender a los enfermos, proteger a los niños y cobijar a los ancianos. Y por encima de todo, arcaico es escuchar, pensar y respetar.
JUANSINTIERRA 

martes, febrero 28, 2017

La tauromaquia frente a los nuevos administradores de la moral (Fernando Gomá)

En el mundo occidental y en pleno siglo XXI, ahora mismo, hay corrientes ideológicas que consideran que su visión sobre un concreto aspecto de la vida, la naturaleza o la sociedad es la única posible y aceptable, y por ello quieren imponerla a todos los demás. Creen que hay un canon moral, que lo representan ellos y que el resto tendrá que reconocerlo y someterse a él. Que saben mejor que tú mismo cómo debes comportarte. Y es que, como dijo en este mismo periódico la profesora Elvira Roca Barea en una recomendable entrevista, desde que las iglesias han dejado de elaborar la moral social, han aparecido una serie deadministradores de la moral que son los que vienen a decirnos qué tenemos que creer y pensar.

Para los seguidores de estas nuevas religiones laicas, sus propias opiniones se asientan como verdades incuestionables. Frente a ellas no cabe la libertad de pensamiento y actuación, la discrepancia o la duda. Asumen que sus creencias son un avance social objetivo, por lo que las que se opongan a ellas son, en consecuencia, un retroceso y un mal que es preciso combatir. Con todas las armas posibles.

Una de estas religiones la constituye el llamado animalismo radical

Fernando Gomá , miembro de la Comisión Jurídica de la Fundación Toro de Lidia


martes, febrero 21, 2017

Los antitaurinos, un coctel de miedo e ignorancia (Gastón Ramírez Cuevas)


En estos momentos hay una buena cantidad de individuos que escudados en una falsa bondad intentan prohibir todo lo que a ellos les parce malo, cruel o despreciable. Entre ellos están los enemigos de la fiesta de toros. Los antis son unos beatos hazañeros que por falta de información y de valor civil arremeten contra la tauromaquia como si en este país no hubiera otras problemas más serios y más apremiantes.

Es fácil hablar de la “barbarie” taurina y denostar a los que van a las plazas de toros cuando se ignoran muchas cosas. Cuando se ignora de dónde procede la piel de los zapatos, la carne de las hamburguesas y cochinitas pibil. Es fácil pensar que el campo no existe, que todo mundo vive en ciudades; negar que el horror real está en los mataderos y en las granjas de pollos, borregos y cochinos. Es gratificante pensar que el león pastará un día con el cordero en una realidad gringa y hollywoodense. Es bonito pensar que la muerte no existe; que la cultura de la tauromaquia es un invento de gente zafia que odia a los animales.

Afortunadamente, el aficionado a la Fiesta entiende todo, comprende las virtudes de las cosas sublimes, la inutilidad de los discursos, la lenta y terrible degradación de los mundos, de la cual nadie podrá escapar. Y a pesar de ello, el aficionado entiende también la maravillosa voluptuosidad de los sentidos, cuando estos conspiran para enseñarle a los hombres el placer y la terrorífica belleza del Arte.

Para el anitiaurino común y corriente, el heroísmo, la generosidad y el sacrificio no tienen cabida en su mundo postmoderno y color de rosa. Por eso jamás leerán al filósofo galo Francis Wolff, quien dice claramente que el toreo es maravilloso porque: “El torero sabe estar, porque sabe ser torero, es decir, aguantar. No ceder, no ceder terreno frente a la adversidad, frente al miedo, frente a la muerte, pero sobre todo hacerlo con desapego, lo más cerca del toro, lo más lejos de sí mismo.”

Para el antitaurino, el animalismo es mejor que el humanismo, y por ende el ser humano no es superior a los animales. ¡Ojo! el aficionado a los toros es el menos ajeno al sufrimiento animal, por eso celebra un rito pleno de vida y muerte, pero con lealtad y respeto. 

Sin embargo, no todo lo que pregonan los talibanes del abolicionismo taurino está mal pensado. El día que no tengamos que comernos a los animales, el día que la muerte sea cosa del pasado y que el mundo sea de nuevo el Paraíso Terrenal, las corridas de toros deben forzosamente dejar de existir.

Mientras llega esa fecha tan feliz y deseada, habría que entender que, entre otras cosas, la tauromaquia sirve para enseñarle al ser humano pensante que a la hora de la verdad no se puede ni se debe voltear la cara, tal y como lo demuestran los toros bravos y los toreros pundonorosos cada tarde y en cada plaza.


Gastón Ramírez Cuevas en México Aztecas y Toros


lunes, febrero 13, 2017

El sadismo de los antitaurinos: ataque con cuchillas en Francia

Los animalistas han enviado alrededor de 40 cartas anónimas por todo el país en las que colocaron estratégicamente estos objetos afilados para provocar el máximo daño posible a sus receptores. Hay un herido.
Ocurre en Francia. Desde el viernes las ciudades taurinas, sus ayuntamientos, las asociaciones, los aficionados, ganaderos, toreros y empresarios del país soportan un nuevo ataque antitaurino. Los animalistas han enviado cartas anónimas preparadas para rebanar los dedos a sus receptores: han colocado cuchillas en su interior de tal forma que cuando el paquete se abre, forzando el papel al estar muy pegado a ellas, el dedo se desliza por el filo hundiéndose en un corte profundo. 

Juan Diego Madueño – Aquí el artículo completo-

domingo, octubre 30, 2016

Manual del demagogo

“¿Qué hace falta para ganar el favor del pueblo y apoderarse de la dirección de las mentes? Principios claros que uno no se tomará el trabajo de verificar, siempre que estén de moda, razonamientos fáciles de seguir; actitudes y frases”
“El hombre que abre un periódico, el ciudadano que toma parte en un mitin no pide más que una cosa: que se le hagan llegar nuevos motivos para complacerse en su propia opinión”

Raoul Frary "Manual del demagogo" 1884

"¿No les da vergüenza dar la gobernabilidad de su país a quienes consideran inconstitucional prohibir la tortura y asesinato de un animal en una plaza pública?
Gabriel Rufián, ayer en el Parlamento

lunes, octubre 24, 2016

El derecho de las minorías

A mi juicio, el apoyo más sólido para defender la tauromaquia de su posible extinción es el derecho de no discriminación y de existir en plenitud que tienen las minorías culturales. Ésa es, también, la clave jurídica para poner freno a los ataques de los antitaurinos que enarbolan un verdadero discurso del odio que se ejerce desde la impunidad de internet, de las redes sociales y con el acoso a quienes acudimos pacíficamente a una corrida de toros.


Juan Antonio Carrillo Donaire

jueves, abril 28, 2016

El tonto no descansa: ahora, por Goya

José Ramón Márquez

Ahora el revuelo es con Goya. El tonto antitaurino (antibostaurus sempervirens) siempre está a la gresca con su denodada lucha y una de las cosas que más puede fastidiarle en el plano artístico es la indubitable afición del genio de Fuendetodos a la tauromaquia. Es que aquí no hablamos de un artistucho de cuarta categoría que pintó cuadros para iglesias a tanto alzado, sino de una de las más fascinantes personalidades artísticas de los últimos dos siglos, explorador de caminos, iniciador de estilos, de un pintor genial en el sentido antiguo y respetable del término, cuando éste se aplicaba a los genios de verdad y no a un tío que tira las cañas de maravilla, tal y como ocurre en nuestros días.

Al antitaurino, que profesa por lo que él denomina “cultura” la misma veneración laica que por ella sentían los nazis aquellos que se solazaban escuchando la impresionante 9ª Sinfonía deBrückner a escasos metros del lugar donde se estaba gaseando a los hebreos, le estorba enormemente en su dibujo infantiloide/interesado la presencia de un auténtico genio de talla universal colocado del lado de la, para él, nefanda tauromaquia. Imaginan a un Goya devorando tofu y alimentos orgánicos que le asemeje a su ridícula concepción de un mundo basado en el principio de «viva la gente / la hay donde quiera que vas».

El animalismo va por su lado, pero tampoco podemos dejar de lado la perenne búsqueda de la novedad de los nuevos profesores, tesinandos, gentes de la Universidad. Debemos aceptar que su camino es altamente arduo, si su vocación les lleva al estudio de grandes genios. La capacidad de innovar en caminos que han sido trillados por mentes de gran altura intelectual, y citemos aLafuente Ferrari en Goya como incontrovertible autoridad, lleva en muchas ocasiones a los investigadores a hacer el ridículo sólo por su afán en buscar novedosos enfoques, ángulos nunca vislumbrados, perspectivas novísimas. Los pobres también tienen que ganarse las habichuelas, y es justo que traten de vender sus burras a quien las quiera comprar: en este caso al estamento antitaurino tan bien engrasado con dineros de ignota procedencia internacional. En este caso lo que más puede llegar a chocar es que instituciones a las que supone cierta seriedad tales como el Museo del Prado, que es quien abrió la veda, o la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, avalen memeces de tipo coyuntural tan alejadas de la realidad, piruetas teóricas que no sólo no vienen avaladas en modo alguno por evidencias científicas, sino que son desmontadas por la pura evidencia de ver los retratos cuidadosos con los que Goya pinta a sus ídolos, al torero Pedro Romero, al ganadero  Duque de Osuna, al encierro de los toros en (acaso) La Muñoza, junto a los lances de las corridas, el desparpajo de las banderillas, la luminosidad del arrastre del toro con la plaza llena de público sin recrearse en los cadáveres de los pencos corneados que quedan en el redondel. Goya exprime la vida y exprime la tauromaquia en su obra como expresión del jolgorio en el que lo elitista y lo popular se unen en un espectáculo festivo y luminoso.

Y si alguien quiere buscar, hurgando en la serie de La Tauromaquia y juzgando con honestidad a Francisco de Goya, lo que hallará es un aficionado ya mayor y desencantado. No con la tauromaquia en sí misma, sino con la fantasmagoría de la época que le tocó vivir. Les pasa -nos pasa- a todos los aficionados. ¿Cómo comparar a Pedro Romero con la actual decadencia?, diría el aragonés. ¿Cómo comparar nosotros a Antonio Bienvenidacon lo que hoy se ve en cualquier plaza de toros?, diríamos hoy. Goya es un aficionado que reniega de las formas que toma el toreo cuando él es ya viejo, como hacemos casi todos, y  reniega, como renegamos, de la deriva del arte de torear en épocas que no nos pertenecen. Diríamos hoy: ¿qué comparación es posible en los modos de torear entre uno del montón de los años setenta con el mejor de hoy día?

 Goya no está interesado en el toreo que se produce en sus días al final de su vida, como les pasa a tantísimos aficionados -mismamente mi abuelo o a Edgar Neville se me vienen a la cabeza-, porque eso ya no es su fiesta, su gente, su estilo, su época. Por eso es que se pone a retratar lo extraordinario: la cogida del alcalde de Torrejón o la de HilloJuanito Apiñániz, el diestrísimo estudiante de  Falces, la plaza partida… Los toros en sí, su fascinación juvenil  y enamorada por ellos ya está plasmada en otros sitios: en esa escena de capea del toro del aguardiente en Carabanchel Alto. Viejo y desencantado, sólo le quedan los recuerdos más fuertes que son los que plasma de manera magistral en su tauromaquia. Y esa visión descarnada y ruda, brutal y llena de fuerza es la que completa de manera perfecta su círculo como aficionado, por más que se empeñen los ignorantes en no entender su peripecia.

Nota: Este artículo se publicó el pasado día 26 en “Salmonetes ya no nos quedan “



martes, abril 26, 2016

Sobre la exposición "Otras tauromaquias En el 200 aniversario de la Tauromaquia de Goya" (Juansintierra)

El poderoso y bien financiado grupo de presión "antitaurino", ha organizado en la sede de la Real Academia de San Fernando, una exposición, donde su comisario el Sr Doctor, llega a defender la tesis de que Goya, Francisco de Goya y Lucientes, fue el primer antitaurino. Afirma desde su magisterio, que esta interpretación es legitima y no por novedosa, menos certera que la habitual. Para defender esta asombrosa conclusión se basa en algunos trabajos realizados por Goya en Burdeos en sus últimos años de vida. Siguiendo esta "moderna" visión expresada por este señor, podriamos llegar a la conclusión de que Joselíto el Gallo fue corneado en Talavera, porque morir en los cuernos de un toro era su manera de expresar que él también era un antitaurino.
Vivimos instalados en el "todo vale". El loby antitaurino, es capaz de cualquier desatino con tal de estar siempre en el candelero y llamar la atención de los medios. Como decía Elias Caneti: "¡Que bien suena la mala música cuando acompaña el cadáver de un enemigo". Por cierto, ¿quién paga la "mala música" de los antitaurínos? . ¿De dónde sale esa generosa financiación que les permite la organización, en sitio tan `preeminente" de esta exposición?.
JUANSINTIERRA


miércoles, abril 06, 2016

Este es el nivel


"Un taurino es un niño al que adoctrinaron para no sentir compasión"

Leonardo Anselmi, director para el Sur de Europa y Latinoamérica de la Fundación Franz Weber

martes, febrero 23, 2016

Manolete y el callejero madrileño ( Agustín Díaz Yanes )

Leídos los excelentes artículos de opinión publicados en este periódico sobre el posible cambio de nomenclatura de algunas calles y plazas de Madrid, y comprobando que en listado aparece el nombre del diestro Manuel Rodríguez Manolete, me gustaría hacer unas puntualizaciones al respecto sobre la significación del gran torero en la historia española.
Cuando Manolete llegó a México en el año 1945 para debutar en la plaza del Toreo, el líder socialista en el exilio Indalecio Prieto, junto con otros republicanos y socialistas ilustres, invitó al diestro cordobés a una comida para homenajearle. Manolete, a pesar de las advertencias en contra, asistió al banquete, y allí se fraguó una gran amistad entre el líder socialista y el torero. Amistad que Manolete selló con una foto suya cuya dedicatoria decía así: “De español a español, Manuel Rodríguez Manolete”. Recuerdo que estamos hablando del año 1945, y que el diestro cordobés tenía que volver a España. A la España de Franco.
Prieto exhibió hasta el día de su muerte esa foto en un lugar prominente de su despacho, junto a la de Pablo Iglesias —fundador de PSOE— y la de Pau Casals.
Si Prieto y los exiliados españoles tan cruelmente perseguidos por Franco, y con el dolor todavía muy presente de los fusilamientos de familiares, amigos y correligionarios, recibieron a Manolete como lo que era, un torero de época, ofreciéndole su cariño y admiración, no entiendo que determinadas personas, historiadores o políticos, quieran ensuciar el buen nombre del diestro, que además de ser un torero excepcional fue una persona de una valentía moral difícil de valorar —siendo benigno— para los que no vivieron esos años espeluznantes, o no han leído lo suficiente sobre la terrible violencia franquista. O si han leído, han leído mal. Me temo que a propósito.
Pero lo más preocupante es que el grupo socialista en el Ayuntamiento de Madrid, que apoya al actual equipo de gobierno, desconozca, o prefiera desconocer, la historia de uno de sus líderes más destacados y la de su propio partido, y mantenga un silencio cómplice y estúpido. Para refrescarles la memoria les recomiendo las memorias de Prieto, alguna de sus biografías (Valdivieso, Cabezas), además de algún que otro libro escrito por republicanos españoles exiliados en México (C. Martínez), o los comentarios sobre Manolete de Ramón Gaya, pintor, republicano y exiliado.
Por cierto, Indalecio Prieto fue ministro de Hacienda y de Obras Públicas durante la República, y ministro de Marina y Aire y de Defensa durante la Guerra Civil. Murió sin poder volver a España, en el año 1962. Supongo que estas credenciales antifranquistas serán suficiente aval para que nuestros regidores municipales dejen tranquilo a Manolete.
Agustín Díaz YanesEl País 

"Desde Hernán CortesManolete ha sido el único que ha hecho algo importante en México"
Indalecio prieto

jueves, febrero 11, 2016

Habla Fernando López-Mirones

Es también uno de los pocos naturalistas que no duda en afirmar, en plena polémica de la fiesta taurina, que «las fincas de toros son los mejores santuarios naturales. Lo mejor que te puede ocurrir si eres una cigüeña negra, un águila imperial o un lince es que tu casa esté dentro de una de esas fincas. Y esta paradoja la he descubierto rodando. No estoy opinando, estoy contando una realidad. A los toros se los maneja a caballo para que ni siquiera oigan motores, porque les molestan. Nadie caza ni coge setas. Entre lo que vigila el propio toro y los ganaderos y que esto produce dinero porque hay corridas detrás, en esas fincas no hay quien se cuele. Sin embargo, vas a Doñana o Monfragüe y no tarda en aparecer alguien que se ofrece a franquearte el paso de noche para alguna actividad ilegal», denuncia.
Si se elimina el toreo, asegura, no solo desaparecerá el toro de lidia: «Todas esas fincas, más de un 20% de la superficie de España, cambiarían de uso, y la biodiversidad que albergan desparecería en gran parte. Se cambiarían los árboles por carreteras y edifios». Asegura con un punto de ironía que el «medio» ambiente tiene otra «mitad»: «Las cosas, por muy naturales que sean, hay que mantenerlas. ¿Y cómo mantendremos los santuarios creados en torno a los toros sin aporte de dinero?», se pregunta.