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miércoles, agosto 15, 2012

Breves notas sobre la corrida de Guardiola en Málaga

Ayer nos acercamos a Málaga a ver la corrida de Guardiola y nos encontramos con una corrida , en general, bien presentada pero mansa, falta de casta, de codicia, aplomada...vamos, una mala corrida
Ante ellos, la suerte de varas no tuvo apenas interés.
Destacar el oficio de El Fundi en el primero y el inicio de faena de Luis Bolivar al tercero dando distancia y ventajas al toro. A José Luis Moreno le vimos mal, dubitativo, apático...
Lo mejor, como tantas otras veces, la compañía y las tapas en los alrededores de la Malagueta.
Nota: por cierto, muy, muy poca gente en la plaza

domingo, junio 03, 2012

Sobre seis adolfos y una conclusión (Gloria)



SEIS ADOLFOS Y UNA CONCLUSIÓN: TRES CABEZAS ROBAN MEJOR QUE UNA
Mal empieza lo que mal acaba y, en este caso, mal acaba lo que mal empieza. San Isidro 2012 terminó con una nueva decepción, quizás para no contradecir a la inmensa mayoría de las tardes precedentes. Una feria que sobre el papel nos dio mala espina pero que a la postre resultó aún peor, gafada de principio a fin. Vino Adolfo Martín a confirmar la debacle como aquellos últimos emperadores del Imperio Romano. Si bien hay que señalar que su corrida no fue, ni mucho menos, la peor del ciclo y que, hasta el cuarto toro, todos sentimos el espejismo de estar ante una tarde grande. Torre de arena. La ilusión se desmoronó en la segunda mitad del festejo.

Salieron, pues, tres toros interesantes y de distinta condición. El primero, "Sevillanito", mansito y reservón, derribó a Manuel Burgos en el caballo que, por un momento, se vio debajo del jaco. A José Luis Moreno se le desbarataron el valor y las ganas y no dio el paso con él. Llegó entonces el turno de "Madroñito", un cárdeno bien guapo y el mejor del conjunto. Lo lanceó con delicadeza Juan Bautista que firmó un bello saludo capotero para dejarlo después en el caballo con galleos. Luego, tercio de quites entre él y Fandiño. La plaza se rompía a aplaudir. Todos rumiaban la ansiada Puerta Grande (es el primer San Isidro en 48 años en el que ningún torero ha salido en volandas hacia la calle de Alcala). Todo fue una quimera. Con la pañosa, el francés no anduvo del todo mal, pero por debajo de su "Madroñito", toro noble, fijo, repetidor, con tranco mexicano y de ensueño que, por supuesto, se fue al desolladero con las orejas puestas al son de una merecida ovación.

Pero ahí no acabaron los aplausos. Hubo muchos, y también justos, para Ivan Fandiño frente al tercero, "Mulillero". Al de Orduña se le ha escapado algún toro este San Isidro, pero ayer no fue el caso, por mucho que gritase cierto sector de la plaza que no se enteró de nada. Fandiño anduvo muy inteligente con su Adolfo, dándole ventajas y tiempo, citándole de lejos y quitándole querencias. Trasteó algunos derechazos irreprochables, aunque cometió el error de alargar en exceso la faena sobre la diestra. "Mulillero" no tenía ni un pase al natural pero el vasco, a causa de algunos que le gritaron que se le iba sin torear, probó en vano por la zurda. Se amontonó y mató feamente, de varios pinchazos y "metisacas". Perdió las dos orejas. Un torero debe estar pendiente de su toro y no de los voceros del tendido.

A partir del cuarto, vino el naufragio. José Luis Moreno masacró a su segundo en el caballo que llegó sin fuelle a la muleta. El quinto, el peor presentado, no tuvo ni casta ni fuerza y Bautista le hizo un trasteo funcionarial. Con el sexto, bronco y a la defensiva, Fandiño le echó valor y verdad entre los pitones del Adolfo. Volvió a pinchar y se marchó de la plaza con el esportón vacío.

Unas horas más tarde, salieron los triunfadores de la feria, que es otra historia para reír, por tanta sinvergonzonería, o llorar, porque ya está bien de que nos tomen el pelo. Felicidades a los Lozano, por ser apoderados (Castella) y ganaderos (Alcurrucén) de los ganadores. En mi opinión, más completa fue la corrida de Cuadri que la de Alcurrucén y mejor toro "Pistolero" de Baltasar Iban que el Núñez "Fiscal". Sin embargo, lo hiriente e incomprensible es que una feria como ésta tenga triunfador. Desierto, señores; desierto debería haber quedado este premio. Desierto como el erial que ha sido el San Isidro 2012 de la refundada Taurodelta. Aún recuerdo cuando hace meses, Toño Matilla aseguró en rueda de prensa que tres cabezas pensaban más que una, refiriéndose a él, Casas y Choperita. Aún está por ver. Lo que sí han demostrado con sobrado talento es que tres cabezas se lo llevan mejor que una. Sin duda. Ésa ha sido la moraleja de este San Isidro: para llevárselo, mejor en cuadrilla.

GLORIA SÁNCHEZ-GRANDE

Decepción


Decepcionante encierro de Adolfo Martín cuyos toros encontramos escasos de casta y fuerza, inválidos cuarto y quinto, y sosos en general. Tampoco desarrollaron el instinto tan característico de esta raza consistente en aprender durante la lidia, es más, llegaban al tercio de muleta como tontorrones, con una tranco lento, faltos de motor, muy parados.

Decepcionantes digo los toros y también José Luis Moreno y Juan Bautista que tuvieron dos primeros toros mansos pero aprovechables que trataron de masacrar en el caballo y a los que no fueron capaces de dar un solo pase con lucimiento.
Iván Fandiño trató de lucir al tercero dándole distancia con la mano derecha y el toro acudía al lance con una parsimonia y una tranquilidad desesperante, pero el diestro sacó en esos lances las únicas series ligadas de la tarde, el animal se puso imposible cuando a petición del público le citó con la mano izquierda, cosa que no pensaba hacer de motu propio, suponemos que él ya sospechaba esa condición y pasó las de Caín para conseguir matarlo después de oír dos avisos.
La segunda parte de la corrida es mejor olvidarla.

La feria se cierra con el balance más pobre de triunfos que recordamos, esperaremos a las comparecencias de la semana próxima para sacar conclusiones definitivas.

Jandro,
sábado, 2 de junio de 2012

martes, marzo 20, 2012

Sobre la faena de José Luis Moreno a un Miura en Castellón

Ayer el amigo José Porcar me habló de esta gran faena sin rematar con la espada. Hoy busco la crónica de  Barquerito:
 Uno negro de 650 kilos que rompió plaza y uno castaño de casi 600 que hizo tercero. El negro –lomudo, alto de agujas, largo, gruesas mazorcas tintadas de cal de corral- se llamaba Redondito, sangró mucho en tres puyazos severos pero en buen sitio –picó Germán González con acierto- y tuvo en la muleta son seguro, compás y ritmo. Toreó exquisitamente José Luis Moreno.
En los medios la faena entera, que tuvo, igual que el toro, ritmo y compás. Y, además firmeza y temple. Este toro de Miura tuvo sus cuarenta y tantos muletazos. Los viajes por la mano derecha fueron calcos unos de otros, que en eso estriba el son de un toro. Calidad y cantidad de embestidas; cantidad y calidad de muletazos. No suele ocurrir tal conjunción. Como el toro era ancho de cuna, parecía no caber entero en el engaño, pero cupo. Un misterio.
José Luis Moreno lo hizo bien y bonito todo. Y puro porque ligó sin ventajas, llevó los viajes del toro cadenciosamente, los remates de muletazo fueron lindos. Los cambiados de abrochar tanda, pura cabeza. Sencilla elegancia. La voz fue parte de la torería: alegría para el toro, que no se negó ni una baza. Un pase de la firma para soltar en el remate de la primera tanda, uno obligado de pecho, un remate a dos manos, un cambio de mano por delante antes de concluir una primera tanda con la izquierda: todo eso entró en la antología de una hermosa faena inesperada. Inesperada no por lo que hace al torero de Dos Torres, que siempre ha sido intérprete clásico, sino porque costaba imaginar un toro de Miura tan redondamente bueno.
Era comienzo de corrida, casi la hora de la siesta o del café, la gente tardó un poquito en celebrar lo que estaba pasando, por fin se arrancó la música –el Manolete de Orozco- y llegó la hora de cuadrar y matar. El toro había pedido en los medios la muerte, Moreno cambió de espada sin llegar ni a la segunda raya y parecía que en el mismo platillo iba a ser. O tendría que haber sido. En corto y por derecho. La espada ha sido la cruz y condena de José Luis Moreno más de una vez. Y ésta de Castellón fue otra. Costó cuadrar al toro entre rayas y más todavía costó pasar. Tres pinchazos sin fe y tres golpes con el verduguillo. Al primer intento con el descabello contestó el toro con una arrancada fiera desde tablas hasta más allá de la segunda raya. La casta. Gran ovación para el toro en el arrastre. Igual de sentida la que hizo salir a José Luis Moreno a saludar. Gran toro, gran faena.
Foto: Javier Arroyo para Aplausos 

miércoles, enero 26, 2011

José Luis Moreno


El pasado año en la corrida de Adolfo Martín se ganó un puesto en la feria de este año. La empresa de Valencia no lo ha considerado así.
¡Qué falta de afición!
Foto: Javier Arroyo. El fotografiado es José Luis Moreno en Castellón frente a un Victorino

domingo, septiembre 12, 2010

Sobre la corrida de Adolfo Martín en Albacete

Leo a Rafael Cabrera. Copio la reseña y el inicio de su crónica:
- 6 toros de Adolfo Martín, bien presentados, rematados en general (salvo el cuarto), bien armados, de juego desigual: mansos, complicados, pero con casta los tres primeros, nobles y algo sosos cuarto y sexto; complicado y a menos el quinto
-Hubo dos mitades, como en cualquier cosa que queramos dividir en sendas partes. Dos mitades bien definidas(...). Pero dos mitades en las que la corrida transcurrió por caminos diferentes; una primera interesante, con animales encastados y detalles de los diestros; y otra, la segunda, en que a tenor del comportamiento de los toros, fue bajándose el listón de las esperanzas hasta acabar con cierta desesperanza, pesadumbre y desazón.
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Paz Domingo también se acercó a Albacete. Enlazo y copio unas lineas de su crónica:
Los toros saltillos de Adolfo Martín salieron bien presentados, excelentes en cabezas, de configuración a la antigua, veletos, soberbios de intimidación, entrepelados cárdenos, de textura brillante. Tenían casta, ni amarga, ni dulzona, más evidente en los tres primeros ejemplares. Tenían también nobleza, muy definida, por ejemplo, en el último ejemplar. Buscaban enfrentamiento bajo los petos, algunos empujaron pero sin grandes determinaciones, y la mayoría sirvieron para ejecutar faenas en la muleta. Les faltaron a los saltillos pies, acometividad y picante.
Así, yo me encuentro en la parte de los que vimos interesante esta cita de los santacolomas en esta plaza manchega
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Paco Montesinos, del blog División de Opiniones, nos deja unas fotografías y sus impresiones de la corrida. Copio unas lineas:
Toros de Adolfo Martín muy bien presentados, con mucha cara, con diferentes láminas, cumplieron en el caballo donde alguno le dieron estopa por si las moscas, nada sobrados de fuerza, con variedad de comportamientos. El 1º aplaudido de salida, se paró, desarrollando sentido, cortando mucho por la izquierda, más potable un pitón derecho que acabó por ser imposible, el 2º también más aplaudido, apretó en varas, perdió alegría en la embestida pero no calidad con un buen pitón izquierdo desaprovechado, el 3º cumple en la monovara, dejándolo un poco crudo para banderillas, acusándolo el resto de la lidia, pues en todo momento marcó los terrenos donde quería ser toreado sin ser mandado en ningún momento, el 4º, único cuatreño que remató una corrida de cinqueños, corredor de salida con muy poca fuerza, sosote pero noblote, el 5º grandón fuera del tipo de los albaserradas, no se emplea en varas pero recibe, embistiendo con la cara alta, con poca clase, el 6º tampoco se emplea en varas, parado, con nobleza embistiendo a media altura. Eso sí siguen vendiendo muy cara la muerte, todos con la boca cerrada recibiendo especialmente el 3º una gran ovación.

domingo, mayo 02, 2010

3 de Carmen Segovia y 3 del Conde de Mayalde



Breves notas:
Tres de Carmen Segovia, (2º-Urdiales "le sacó lo que no tenía"-, 3º-nada- , 4º-casi nada-) y tres del Conde de Mayalde (1º-"se dejó"-, 5º-se rajó- y 6º-noble-)
José Luis Moreno: Le ha faltado serenidad y colocación, sobre todo con su primero, un toro del Conde de Mayalde con un buen pitón derecho.
Urdiales: Me ha gustado su faena al 2º de la tarde. A ese segundo le ha ido sobando y metiendo en la muleta a base, sobre todo, de firmeza y colocación para , al final, obtener series francamente buenas previas a una buena estocada (el toro se amorcilló y el torero fall´o con el descabello).
Sergio Aguilar: En el sexto de la tarde, del Conde de Mayalde, ha toreado de verdad, clasicismo, colocación, firmeza, gusto...estocada y petición de oreja.
Foto: Paloma Aguilar

viernes, marzo 26, 2010

Dos fotografías


La gran diferencia entre las dos fotografías está en que en la primera fotografía vemos a el Juli dando un buen natural a un "garcigrande" y en la segunda vemos a José Luis Moreno dando un buen natural a un Victorino.
La diferencia no es baladí. (Por ello, no debemos dar el mismo valor a ambos pases, ni a ambos toreros)

lunes, marzo 22, 2010

miércoles, marzo 17, 2010

Sobre la recuperación de José Luis Moreno

Informan en la página de toros de La Cope. Copio una linea:
Los médicos todavía no le dicen cuando le darán el alta “puede que el jueves me pueda ir a Córdoba, lo que no sé si a mi casa o a un hospital”, afirma Moreno.
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Deseamos que todo vaya bien y volver a verle pronto en los ruedos.
Foto: Antonio Casado para Burladero

lunes, marzo 15, 2010

La crónica de la tarde de Victorino en Críticas Taurinas

Copio una linea y enlazo:

Más sobre la corrida de Victorino en Castellón (Javier Vellón)

TRES HISTORIAS DE VALOR Y ALGO MÁS
Javier Vellón
(en La Puntilla de Castellón)

Domingo 14 de marzo de 2010. 8ª corrida de la feria de la Magdalena.

Seis toros de Victorino Martín, desiguales de presentación, con tres primeros toros terciados. Todos ofensivos por delante. Corrida dura y complicada, con dos toros nobles y encastados, 1º y 6º, un manso, 2º, y tres con dificultades que fueron desarrollando sentido.

José Luis Moreno (grana y oro): petición y saludos que recogió la cuadrilla, al ser cogido cuando entraba a matar a su 1º.
‘Rafaelillo’(azul marino y oro): silencio en el que mató por Moreno (dos pinchazos, estocada y dos descabellos); saludos tras aviso (dos pinchazos, estocada, tres descabellos); oreja con petición de la segunda (estocada caída).
Luis Bolívar (sangre de toro y oro): vuelta (bajonazo); silencio tras dos avisos (tres pinchazos, estocada y doce descabellos).

Incidencias: 2/3 de plaza en tarde soleada y fría. Presidió José Antonio Gracia. Parte facultativo de José Luis Moreno: cornada en la parte posterior del muslo izquierdo, ascendente de 20 cms. con gran desgarro muscular. Pronóstico grave.

Victorino envió a Castellón una corrida durísima, con mucho que torear, exigente al máximo, incluso en los casos del 1º y del 6º, dos ejemplares que desarrollaron una cierta dosis de nobleza. Frente a ellos, no valían las medias tintas, había que dominarlos desde el inicio, haciéndolo todo bien puesto que, incluso así, un descuido mínimo, como le sucedió a José Luis Moreno al entrar a matar a su 1º, suponía la cornada.
El cordobés estuvo importantísimo a lo largo de toda la faena al 1º. Desde que lo recogió con el capote, bajándole la mano y sacándoselo a los medios, hasta la manera de ponerlo en suerte para el tercio de varas, Moreno rindió tributo a la lidia, ese compendio de normas técnicas cuyo fin es domeñar la casta brava. Ha sido el único ejemplo de toda la feria, quizá porque ha habido poca bravura que encauzar.
A continuación, su faena de muleta rezumó torería, en las dos series de naturales de inicio y en las de redondo posteriores, llevando siempre muy toreado a un animal que, pese a su nobleza, no era la tonta del bote. Temple y buen gusto, dominio y profundidad en lo que, sin duda, ha sido el trasteo más importante del ciclo, que el público no supo recompensar.
La segunda historia de valor la protagonizó ‘Rafaelillo’, que tuvo que matar cuatro victorinos tras el percance de su compañero.
El murciano se la jugó en los tres toros que le correspondieron, sobre todo en el 2º y el 5º. Al primero de ellos, un manso de carreta que huía de su propia sombra, le dio pases muy templados aprovechando la acometida de la res hacia los adentros y tras probarlo en todos los terrenos. No menos digna fue su actuación en el 4º, una alimaña que buscaba la taleguilla en la salida de cada pase y que fue desarrollando sentido a medida que transcurría el muleteo. La cornada podía llegar en cualquier momento pero el diestro mantuvo la firmeza.
Y llegó el 6º. ‘Rafaelillo’ desarrolló una faena vibrante, desgarradora, de contenido irregular pero bajo el signo de la emoción a un buen toro, con las dificultades propias de la casta. Surgió la polémica en torno a la no concesión de la segunda oreja. Desde luego, el trofeo conseguido no puede compararse a otros de este misma feria. En cualquier caso, su cartel sale revalorizado de esta difícil prueba.
Bolívar compuso un meritísimo trasteo al 3º, otro toro complicado, con un potencial trágico en cada pitón. Las series de redondos del colombiano fueron el premio a su constancia. Muy importante el matador en este toro. Sin embargo, en el 5º, tras el planteamiento inicial con la izquierda, se vio desbordado por la acometividad de la res, que exigía una lidia dominadora y que fue adueñándose de la situación.
Foto:Antonio casado para Burladero
Vía: Revista La Puntilla de Castellón
Foto: Antonio Casado para Burladero

Sobre la corrida de Victorino en Castellón (Germán Adsuara)

TRAGEDIA ANUNCIADA
Los tres se portaron como leones. De la tarde hay que sacar esa nota positiva. El sacrificio y el esfuerzo, sin trampas, de tres toreros que salieron a jugarse la vida. Corridas como esta devuelven a la mente del aficionado la cruda realidad de este espectáculo. Realidad a veces distorsionada por el toro bobalicón y show adulterado que se ve en la mayoría de las tardes. Aquí no. Aquí todo es verdad. Los toros mansos son mansos y los bravos son bravos, pero todos transmiten ese peligro que se le supone a un toro de lidia. Transmiten la tragedia que es consustancial a la fiesta del toro.
Y la tragedia se hizo realidad en las carnes de José Luís Moreno, autor de uno de los trasteos más interesantes de la Feria. En una corrida con la mayoría de los toros malos, Moreno se enfrentó a uno de los menos malos, que no bueno. Y le planteó la pelea como si de bueno se tratara, haciendo caso omiso a los avisos que el de Victorino le iba lanzando, sobretodo por el pitón derecho. El cordobés toreó largo y ligando, escapándose en cada muletazo de la cornada que al final acabó cobrando. Y cobrando pero bien. Era una tragedia anunciada. Es el precio que, de vez en cuando, pagan los héroes.
Héroe fue Moreno, pero también los otros dos. La cornada dejó impronta en la grada, que no acabó de valorar las actuaciones de los demás ante toros imposibles. El rasero con el que se mide en las corridas del “salvamedeluxe” no puede ser el mismo que el de las corridas de héroes. Me explico, no se puede esperar que el torero se ponga bonito, o pegue ranazos ante un victorino como si de un borrego se tratara. Aquí hay que valorar otras cosas. Y Moreno, Rafaelillo y Bolívar las hicieron.
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Vía : "La Puntilla de Castellón"
Nota: Agradecer la la "Puntilla de Castellón" por remitirnos el número especial de su revista y mandarnos este artículo en formato word.
Foto:Antonio Casado para Burladero

sábado, marzo 13, 2010

Sobre la corrida de Adolfo en Valencia (Carlos Alonso)






La corrida de Adolfo Martín ayer en Valencia sirvió para ubicarnos, para refrescarnos la “memoria de aficionado”, nos recordó que los toros no pueden ser “colaboradores”, que los toros deben plantear problemas, por su casta y por su planteamiento de lucha y también que los toreros tienen el cometido de solucionar esos problemas y si se solucionan las dificultades es porque se está toreando. Y eso nos recuerda que cuando se dan las así las cosas, la corrida puede ser más o menos estética, más o menos brillante pero lo que no es nunca es aburrida y un espectáculo para defenderse no puede ser aburrido.
Ayer salieron seis toros con seis problemas diferentes y antes de seguir me quiero parar aquí porque es digno alabar el comportamiento del público de Valencia (no llegaba a media plaza), que supo ver a los toros de salida, aplaudiendo la excelente presentación de muchos toros a pesar que pesaban lo que tenían que pesar (uno o dos creo que alcanzaba los 500 kilos), que supo calibrar los problemas que planteaban los astados y supo valorar en su justa medida las soluciones que ofrecieron los toreros.
Decir que los toros en general tuvieron la manía de no “romper”, de no entregarse, la aparente falta de motor no era en realidad sino falta de fiereza porque los toros cuando querían se desplazaban largo y acometían con alegría pero llegada la faena de muleta la tónica fue la de reservarse.
Respecto de José Pacheco “El Califa” poco que decir puesto que estuvo ausente, incomparecencia funcional y fue una verdadera pena porque nos privó de ver al cuarto toro que planteó problemas de interés y que fue pasaportado sin oposición por el torero. El primer toro del Califa quizás fue el más soso de todos y aun así el torero no quiso verlo tampoco.
José Luis Moreno se encontró en primer lugar con un albaserrada que quería guerra, quería gresca tabernaria, cuando Moreno se plantó en el ruedo y le ofreció al toro una pelea de esgrima de alta escuela el “gris” se revolvía sacaba sus navajas a pasear e intentaba herir arteramente al de Córdoba pero éste, supo adaptarse a las nuevas reglas de la pelea y se fajó con un valor tremendo sin olvidar su idea principal y además domeñando las tarascadas del toro, muy bien por Moreno que además fue volteado de mala manera. El público estuvo muy metido en la faena y si no hubiese fallado a espadas le habría premiado merecidamente con una oreja. El cuarto tuvo más problemas aun y sobre todo no “mostró” al público que practicaba la guerra sucia como su hermano, con ese peligro sordo que no llega a los tendidos, el torero estuvo digno sin posibilidad de éxito.
Y lo más destacado de la tarde corrió a cargo del valenciano José Calvo, parece increíble que este torero que apenas se viste de luces, tenga el toreo tan metido en la cabeza, con una decisión impropia se plantó ante sus dos toros de inicio toreando a la verónica de manera extraordinaria, no eran verónicas mecidas a cámara lenta si no que eran verónicas templadas porque temple es adaptarse a la velocidad del toro, tremendo el toreo de capa de Calvo, bello y mandón porque en cada capotazo se iba resolviendo un problema. Sus dos faenas fueron distintas porque los toros que tuvo delante fueron distintos, el tercero de la tarde con más picantito planteó problemas serios que Calvo resolvió muy bien y toreo muy bien a ese toro, al sexto más dulzón lo toreo muy despacio con la mano derecha en dos tandas para guardar en la retina, que fueron de muletazos largos, muy por abajo y muy despacio, toreo grande, sin embargo este toro se vio vencido por el matador y después de ver resueltas sus complejidades se cansó de la lucha y se rajó impidiéndonos ver una faena maciza. Donde sí mostró Calvo la posible falta de oficio por torear poco fue con la espada, no estuvo acertado, perdió los trofeos y dejó el marcador entre toros y toreros en un falso empate a cero cuando allí hubo muchas cosas realmente importantes.
Destacar también la generalizada buena actuación de las cuadrillas, hubo pares excelentes pero no puedo saber el nombre de los banderilleros porque en el programa de la plaza de Valencia no lo facilitan. También estuvieron bien los de a caballo (13 puyazos en total), aunque se echó en falta mayor distancia en la colocación de los toros para la suerte de varas.
Fotos: Carlos Alonso
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Nota: Ayer vimos una corrida de toros.
Nota añadida: