
El jabonero de Prieto de la Cal, vuelto de cuerna, muy veragüeño, atacó de salida con ínfulas y personalidad de toro a la antigua. Lo estrellaron sin piedad contra los burladeros, lo maltrataron, lo dejaron astillado del pitón derecho, le pegaron cuatro puyazos en toda regla y pretendieron darlo por manso, que no lo era para nada. El toro protestó por todo eso, se fue apagando y se paró pero sin llegar a defenderse. Valverde toreó a la defensiva. Una faena interminable pero hueca.
Vía: copiado de la crónica de Barquerito.
Nota: añadir que el toro recibió una fuerte ovación de salida. Que lo de Javier Valverde no tiene nombre. Que solo colocaron bien al toro en el caballo una vez, le colocó Luis Bolivar, y el toro respondió como se esperaba de él.
La lidia fue un insulto. El toro se fué entre aplausos y se abucheó a Javier Valverde.
Foto: Campos y Ruedos