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martes, septiembre 04, 2018
lunes, marzo 13, 2017
La crítica II (Pepe Campos)
Cuánta añoranza de críticos, que lo eran y escribían con estilo, con la literatura en la cabeza, como Gregorio Corrochano, Antonio Díaz Cañabate o Joaquín Vidal. En épocas cuando leerles al día siguiente de la corrida era un gozo y una obligación, para contrastar y disfrutar. Hoy si se les nombra, uno es tachado de ignorante por los sectores apegados al comercio taurino, donde florece una crítica de complacencia, inútil, consentidora de los males que aquejan a la tauromaquia, qué sólo cuenta cómo el toro ha servido para que el torero sea premiado con orejas, tras dar muchos pases, por un público, en muchas circunstancias, gomoso, a veces escaso. ¿Por qué hoy no se demanda la solvencia y el criterio de un escritor y crítico entendido como Rafael Cabrera, para que enseñe y regañe, y regenere la fiesta? Debemos - y podemos - conformarnos, en estos inicios de milenio, con las verdades a puños que suelta en cuaderno de bitácora, con un estilo más libre, José Ramón Márquez
José Campos Cañizares - "Esencias de tauromaquia en la pintura de Jacobo Gavira"
Nota: Aquí la primera parte , "La crítica I (Pepe Campos)"
viernes, marzo 10, 2017
El cite (y la distancia)
José Campos Cañizares "La pasión por la vida y los toros de manuel Bayo " - Encuentros en Catay Nº 29 2015-2016
(1) "Distancia para dejar ver al toro, distancia para dejar venir al toro, distancia para traerse toreado al toro hasta el mismo epicentro del toreo que es el lance. Distancia para que el toro vea y observe, distancia para que el toro vea y observe objetivos, distancia para que el toro pueda lucir su bravura"
Antoñete en Javier Manzano " Antoñete. La tauromaquia de la movida"
Foto inferior : Campos y Ruedos
lunes, febrero 27, 2017
La crítica I (Pepe Campos)
Cada toro tiene su lidia, es una frase instalada en el pensamiento popular, que hoy hay que replanteársela, pues, si sale siempre el mismo toro por toriles, el torero le aplica monótonamente la misma lidia: sin suerte de varas, un simulacro caro y prescindible para el espectáculo; y con la protocolaria puesta trasera de banderillas. Mas un toreo de lineas separadas, el toro por un lado y el torero en paralelo, alejado, despegado, con el consabido y machacón retraso de la pierna contraria, que destorea, que descarga la suerte, que le quita toda la magia y amor propio a la fiesta de los toros. Una realidad técnica que cuenta con la aquiescencia de casi toda la crítica taurina, que podríamos denominar de inexistente y conformista - como en otros territorios del arte- por la crisis de la prensa, por la crisis de la sociedad; por una masa social de donde brota un público que no le interesa aprender, ni profundizar, que le vale con una opinión de cercanías, acrítica, banal, de todo es igual. ¿Dónde la crítica con vocación de magisterio, de enseñar , de regañar , de formar al público para que sea aficionado ?
José Campos Cañizares - "Esencias de tauromaquia en la pintura de Jacobo Gavira"
jueves, febrero 23, 2017
El público (Pepe Campos)
A comienzos de los años cuarenta del siglo pasado, tras la guerra civil española, muchos aficionados se quedaron perplejos por el afán de diversión que de pronto acompañó al público de los toros. Antonio Díaz Cañabate lo analizó como un deseo de olvidar, una perentoria necesidad de no mirar atrás. De pronto el público se hizo acrítico, cuando poco antes todavía no existía la clara distinción entre público y aficionado, porque se enlazaba con un tiempo anterior que poseía un público apasionado y entendido. Se produjo una separación entre aficionado y público; al cabo de los años, tan clara, tan nítida, tan a favor de que sólo existiera un público desapasionado, relativizado, que ni siquiera va al festejo taurino a divertirse sino a pasar el rato. En realidad no sabe por qué está allí, pues acude sin motivación, sin entusiasmo, como cumpliendo un requisito de adscripción ideológica. Un mal menor. Un público evidentemente poco preparado, que lo único que le importa es el triunfo a ultranza del torero, el corte de orejas, y no saber nada respecto si hay toro, o como es su juego, o como entenderle para exigirle al torero su correspondiente y adecuada lidia. O para interiorizar el porqué del fracaso.
José Campos Cañizares, Esencias de tauromaquia en la pintura de Jacobo Gavira
lunes, febrero 20, 2017
Sobre cargar la suerte ( José Campos)
"Cargar la suerte para como fijó Domingo Ortega darle profundidad al toreo, adquirida la hondura cuando la pierna avanza al frente, manera de someter al toro y de plantearle la batalla con la rotundidad de la ética, encauzada la suerte al estilo caballeresco, desde la frontalidad, para encarar el peligro. Cargar la suerte es torear echando la pierna adelante. Nos adentramos entonces en las esencias de la tauromaquia clásica, vieja , antigua, de cuando había toros. Nos introducimos en el núcleo del toreo, en el terreno del toro, sin posturas ni ensayos lineales de los toreros, si no pasárselo por delante de la pierna, la contraria de por de donde se arranca, y bajarle en la acción la mano para irle dominando, para mandarle en el pase al espacio desde donde, naturalmente, sucederá el siguiente lance, con la misma verdad. Con capote y muleta. En la verónica y en el natural. En la media y en el pase de pecho. En el adorno y en el desplante. Antes de la estocada final."
José Campos Cañizares en " Esencias de la tauromaquia en la pintura de Jacobo Gavira"
miércoles, febrero 15, 2017
Sobre la suerte de varas ( José Campos)
Se observa en la pintura de Jacobo Gavira una llamada de atención para que vuelva la suerte de varas a su esplendor que perdió a partir del uso del peto , una derrota para el toro; cuando sobrevino la buscada suavidad en el toro de lidia, para lucimiento de toreadores estilistas, cuando en el festejo empezó a sobrar el caballo. ¿Por qué , para qué, si no había toro, si no había acometividad, ni poder, si el toreo se convertía en juego estético con un animal seleccionado para ser conducido en sus repetitivas tentativas de encontrarse con un trapo manejado sin exigencias de dominio, porque este no es necesario, ni tampoco ahormarlo en lances que exijan que se cargue la suerte? Por el contrario, sabemos que la tauromaquia se fundamenta en la existencia del toro de poder ; y el heroísmo del torero, en la verosimilitud del peligro.
José Campos Cañizares en el catálogo " Esencias de la tauromaquia de Jacobo Gavira"
Pintura: Jacobo Gavira
José Campos Cañizares en el catálogo " Esencias de la tauromaquia de Jacobo Gavira"
Pintura: Jacobo Gavira
martes, febrero 14, 2017
"Enfrente del torero debe haber oponente fiero, bravo..."
"Enfrente del torero debe haber oponente fiero, bravo, que le haga pensar , que le someta a un examen de inteligencia, para resolver problemas, para prepararle para la vida.
Vital es separarse de la tauromaquia muelle que nos domina, que nos hace dudar de si es lícito el toreo, porque el toro no debe ser la tonta del bote, un monigote, al que se le ha perdido el respeto, por asemejarse al borrego. Urgente es distanciarse de la molicie que que asfixia al mundo taurino representada en descargar la suerte, en abrir el compás pero con truco, doblándolo, con la pierna situada hacia atrás, pues el toro de carril lo permite, lo traga y se le traiciona, no se le burla, para desdoro del matador sin vocación y del público que lo aplaude, y del crítico que lo aplaude"
José Campos Cañizares en "Esencias de la tauromaquia en la pintura de Jacobo Gavira"
viernes, enero 20, 2017
miércoles, febrero 19, 2014
"Toreros que, por desgracia, han decidido tomar un camino contrario al de los modos clásicos" (José Campos )
Toreros, los de ahora que, por desgracia, han decidido tomar un camino contrario al de los modos clásicos del toreo rotundo, basado en la cargazón de la suerte (...). Diestros, los de la actualidad que han abandonado la idea de volver a poner en uso el sendero del clasicismo, ante toros en puntas, peso y años, senda que llevaría a regenerar la fiesta de los toros. Toreros que han decidido, por contra, coger un atajo para obtener insustanciales éxitos, como es la vereda del huero esteticismo, ante toros artistas, de escasas fuerzas, de ralo trapío, de mermados pitones, y, de edad adelantada; astados que sirven de comparsas, que ayudan , que colaboran con sus matadores, quienes finalmente les hundirán la espada, como colofón de sus triunfos, donde al tiempo les venga. Una vía, una ruta taurómaca adoptada actualmente por la torería que lleva al descrédito de la profesión, de la vocación de ser torero, que es la de medirse a toros con toda la barba para dominarlos y matarlos en una acto de fe, ritual, religioso, atávico, en metáfora del mundo natural.
José Campos Cañizares
Imagen: Santiago Vera
lunes, diciembre 02, 2013
Sobre el distanciamiento del aficionado al festín de truhanes
Un tiempo en que la figura del aficionado empieza a desligarse - hablamos de España - del rico y variado mundo de los toros, en el que su criterio siempre había destacado, sin que ello menoscabara en ningún caso los gustos del público, base popular de la fiesta. Un distanciamiento del aficionado que se produce, prioritariamente, por el papel secundario al que se ha relegado al toro - una comparsa que embiste sin casta - en perjuicio de la autenticidad de la corrida, a lo que se añade la técnica conservadora empleada por un número elevado de toreros que dan la espalda al clasicismo, al adoptar en el enfrentamiento con el astado un desvío del sentido ético y de la pureza en ese transcendental encuentro cuando el toro le viene al torero - al situar éste, por norma, la pierna de salida atrás, es decir descargando la suerte. Una realidad que no es señalada por una crítica que no asume sus funciones, ni por el público que cada vez desconoce más más las bases del espectáculo.
José Campos: La revelación de la vida por lo taúrico
miércoles, junio 26, 2013
La muerte en las corridas de toros (José Campos)
El apartamiento hoy del medio rural y de su zona específica de cultura tradicional, no hace mucho dominante, ha facilitado la incomprensión - por no poderse experimentar - de lo que son los ciclos del vivir y del fenecer. Ya nadie ve morir a un animal, ni a un hombre. Sólo de manera virtual. Así cuando vemos la muerte auténtica nos parece un espanto.(...).Desde esa perspectiva cuando en la corrida de toros se ve de verdad la muerte, y la sangre, y se advierte en su crudeza qué significa el tránsito hacia la eternidad, es un acto que produce un choque, un rechazo, porque revela lo que estaba oculto, lo que está disfrazado por la civilización, el hecho de la muerte. A través de la corrida de toros, la cultura hispánica evoca que estamos inmersos en un mundo vacuo, representativo, que morirá, que es aprehendido por la consciencia humana por medio de la consumación de lo vital que se ocasiona en el mismo espectáculo. Por ello, el arte de los toros hace que entendamos mejor la existencia y busquemos la armonía, el respeto y el equilibrio con lo circundante, con la naturaleza, donde toro y hombre, como el resto de los seres, libran la batalla real.
José Campos
viernes, junio 21, 2013
Sobre el alejamiento del aficionado de la fiesta de los toros (José Campos)
Un tiempo, el actual, en que la figura del aficionado comienza a desligarse del rico y variado mundo de los toros, en el que su criterio siempre había destacado, sin que ello menoscabara en ningún caso los gustos del público, base popular de la fiesta. Un distanciamiento del aficionado que se produce prioritariamente, por el papel secundario al que se ha relegado al toro - una comparsa que embiste sin casta - en perjuicio de la autenticidad de la corrida, a la que se añade la técnica conservadora empleada por un número elevado de toreros que dan la espalda al clasicismo, al adoptar en el enfrentamiento con el astado un desvío del sentido ético y de la pureza en ese transcendental encuentro cuando el toro le viene al torero - al situar éste, por norma, la pierna de salida atrás, es decir, descargando la suerte -.
Una realidad que no es señalada por una crítica que no asume sus funciones , ni por el público, que cada vez desconoce más las bases del espectáculo.José Campos (Catálogo de la exposición "Los Toros" de Santiago Vera en la Universidad de Wenzao)
Foto: tomada del twitter @Gradadelsiete
miércoles, octubre 03, 2012
Sobre al torería Juan Mora
Ayer Gloria Sánchez Grande nos recordaba que "hace 2 años, Juan Mora abrió la Puerta Grande de Las Ventas en una tarde de toros imborrable".
Actualmente asistimos a una etapa caracterizada , entre otras cosas, por la falta de autenticidad en el toreo practicado por la mayor parte de los toreros, por ello, como indica Pepe Campos (1), debe entenderse el posicionamiento crítico de los aficionados de la plaza de Las Ventas, que pueden llegar a venerar a un torero que les transmita emociones de toreo añejo, hablamos de Carlos Escolar Frascuelo, o reaccionan apasionadamente con la torería, nos referimos a Juan Mora (2010), a causa de que esas imágenes eternas de empaque y estética están en vía de desaparición.
(1)"Antoñete en Las Ventas en 1981. El toreo de la verdad "
Actualmente asistimos a una etapa caracterizada , entre otras cosas, por la falta de autenticidad en el toreo practicado por la mayor parte de los toreros, por ello, como indica Pepe Campos (1), debe entenderse el posicionamiento crítico de los aficionados de la plaza de Las Ventas, que pueden llegar a venerar a un torero que les transmita emociones de toreo añejo, hablamos de Carlos Escolar Frascuelo, o reaccionan apasionadamente con la torería, nos referimos a Juan Mora (2010), a causa de que esas imágenes eternas de empaque y estética están en vía de desaparición.
(1)"Antoñete en Las Ventas en 1981. El toreo de la verdad "
jueves, septiembre 13, 2012
Sobre la desorientación de la afición (Pepe Campos)
José Campos Cañizares, "Antoñete en Las Ventas 1981. El toreo de la verdad"Un momento, éste, en el que aflora en el aficionado a los toros la desorientación, la desgana, por verse circundado por prohibiciones sobre las corridas de toros, amagos de censura social, y, sobre todo, por la ausencia de compromiso en empresarios, críticos, toreros y ganaderos en defensa de lo que ha sido el alma de la fiesta, la presencia en las plazas del toro de edad, peso y trapío, en el mantenimiento de lides entre toreros y reses íntegras que exigieran el empleo de técnicas para su toreo concebido hacia adelante, bien rematatado, y basado en la ética y en la verdad.
Foto. Robleño en Ceret. La foto la he tomado del post publicado en "Dominguillos" bajo el titulo "Robleño para la historia"
viernes, septiembre 07, 2012
Sobre la decadencia de la fiesta (Pepe Campos)
Al margen de estos pequeños espacios donde gobernó la pureza y la exposición (1), se puede decir, que la tauromaquia de los últimos 25 años, a pesar de la existencia, siempre, de toreros que conocen su oficio y atesoran arte, el toreo, en general, en particular en los circuitos de las grandes ferias, se fue encontrando cada vez más ante la realidad de ausencia de valores y de contenidos, de ética y de fundamento, esencialmente, por el sistemático empeño de los toreros, en el apartado técnico, de dejar la pierna de salida escondida, en los pases, a la hora de concebir las faenas, y por la alarmante desaparición del toro de raza, con pitones y presencia, factores que sumados a otros han llevado a la decadencia que preside la fiesta hoy en día(1) en esos "pequeños espacios donde gobernó la pureza y la exposición" el autor cita a Cérsar Rincón entre 1991-1995, José Tomás entre 1997-2002 y El Cid entre 2002-2007.
Vía: José Campos Cañizares, "Antoñete en Las Ventas 1981. El toreo de la verdad"
jueves, septiembre 06, 2012
Sobre Antoñete (Juansintierra)
Estando absolutamente de acuerdo con las tesis que se exponen, me gustaria añadir desde la experiencia del que vivió esos hechos desde el balcón de la Grada del 6, de la plaza de las Ventas, que el toreo de Antonete nacía sobre todo de "la naturalidad". Ver torear a Antoñete era ver a un señor, en el mas noble sentido de la palabra, que andando despacito se colocaba sin provaturas ni aspavientos; sin arrastramiento de "pinrel" ni contoneos "semanasanteros", en el lugar exacto en el que el toro le iba a embestir. Y sorprendentemente siempre le embestia. Sin rectificar terrenos y sin llamar a un zahorí. Ponia la muleta con naturalidad y con la misma naturalidad el toro se le arrancaba. En cada momento de la faena a la distancia distinta que los terrenos, el agotamiento del animal y las circunstancias de la faena requerian. Asi de sencillo y así de imposible.Nota; Este comentario de Juansintierra nos lo envió al post "Antoñete en Las Ventas en 1981. El torero de la verdad" de José Campos Cañizares
Otro detalle de la naturalidad de Antoñete se puede ver en las fotos. En todas las fotos se le ve la cabeza. Parece un detalle menor, pero a la casi totalidad de los toreros actuales, su colocación corporal es tan retorcida y tan tumbada que en cuanto la foto no es frontal, parace que el que torea es el hombre sin cabeza de Magrite. La naturalidad en el arte se aproxima mas a la verdad que la barroca y forzada afectación. La afectación es casi siempre el rostro de la mentira. JUANSINTIERRA
lunes, septiembre 03, 2012
"Antoñete en Las Ventas en 1981. El torero de la verdad" de José Campos Cañizares
En julio tuve la suerte de coincidir en Azpeitia con José Campos Cañizares quien tuvo la amabilidad de regalarme su trabajo "Antoñete en Las Ventas en 1981. El torero de la verdad" publicado en la revista "Encuentros en Catay".
Cometí la torpeza de dejarme el libro en Madrid al irme de vacaciones. Ahora, tras la vuelta de las mismas tengo la suerte de tener este libro en mis manos. Les copio el inicio, para que se vayan haciendo una idea de lo que hablo:
Para muchos aficionados a los toros la muerte de Antonio Chenel Antoñete (22 de octubre de 2011) ha venido a ser un momento de replanteamiento y de reflexión, sobre qué es el torero y su significado. Parece que de la misma manera a cuando reapareció en la temporada de 1981, ahora treinta años después, la estela de su tauromaquia hubiera hecho caer en la cuenta, a aquellos que le vieron torear, que la acción de ser torero no es sólo la capacidad de dar pases- como ya especificó, entre otros Domingo Ortega-, ni de exponerse ante las astas de los toros en mayor o menor grado, sino de hacerlo de acuerdo a unas reglas, en posesión de una técnica, un hondo sentido estético y un sentimiento. Lo cual representaría realizar el toreo con arreglo a una verdad, a un conocimiento, a una pureza y a un compromiso. A un poner en relación de una vez por todas sin solución de continuidad la vida con la tauromaquia, como ocurrió en aquel 1981 en el que Antoñete restauró - en todas las plazas donde actuó, y en concreto en la plaza de toros de Las Ventas, en Madrid -, la senda taurómaca clásica en la que habían caminado unidas hasta entonces la dignidad de la existencia humana y la grandeza del toreo. Una ética y una espiritualidad para el toreo.En la nota de pie de página escribe:
El escritor José R. Márquez comenta que el toreo de Antoñete nacía del clasicismo, de la elegancia, del 2mando", y de la obra bien hecha, aspectos " que nos mostraron de forma indeleble la grandeza y la belleza del toreo eterno, el que está basado en la verdad, es decir en la asunción del riesgo desde el conocimiento y el oficio.Nota: iré subiendo citas de este ejemplar trabajo
jueves, junio 07, 2012
Es la hora de la más firme protesta
Escribe, en Salmonetes, Pepe Campos. Les enlazo y copio el final:
En general, en la actualidad, a) muy lamentable la postura de los críticos taurinos muy vendidos –o ingenuos-, por lo que se hace necesario, para estar informado, acudir a algún blog de toros de los existentes; b) perniciosa la postura de un público, el de hoy, poco aficionado que da razón a los que denigran a los toros; c) interesada y cainita la posición de la mayor parte de empresarios, toreros, ganaderos que quieren acabar con Madrid, convertirla en una plaza más, objetivo que conseguirán, cuyo golletazo alcanzará a la propia fiesta de los toros.
Es la hora de la más firme protesta
miércoles, febrero 02, 2011
José Campos Cañizares este jueves en el Aula de Tauromaquia del CEU
Nos informan en el blog "El Rincón de Ordoñez". Copio:
Mañana en el Aula de Tauromaquia estará como invitado D. José Campos Cañizares. Historiador. Profesor de Cultura Hispánica de la Universidad Wen Tzao de Taiwan. Secretario de la Casa de España en Taiwan. “Mario Vargas Llosa y los toros, claves de una afición”.
La conferencia se celebrara en el Aula 2.06 de la Facultad de Derecho (Julián Romea 22, Edificio Biblioteca) a las 19:30 horas, Entrada libre y gratuita.
FOTo: Del blog de Rosa Jiménez Cano. Os enlazo a su post sobre José Cañizares "La Escuela Taurina de Taiwan"
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