sábado, octubre 29, 2016
Ya nadie habla de toros en los bares
sábado, noviembre 15, 2008
Efrén Acosta (Joaquín Vidal)
Copio el artículo de Joaquín Vidal publicado el 5 de octubre del 2000 en El País:La actuación del picador mexicano Efrén Acosta con los victorinos en Madrid -penúltima corrida de la Feria de Otoño- fue de las que hacen época. Los tres puyazos que tiró, tendiendo la vara en el momento del embroque, aguantando de frente la acometida según establece la tauromaquia, causaron un inusual alboroto. El público en pie correspondía con sus ovaciones a una lección de toreo puro que para muchos era desconocido. Y, sin embargo, así se pica. Los picadores actuales (a los españoles nos hemos de referir) que han convertido en norma picar trasero y perpetrar con desvergonzado abuso la carnicera carioca, destruyen el verdadero sentido y hasta la justificación de la suerte de varas, que es la más cruenta de la lidia.
Copio de la crónica de la corrida de Valencia 23.07.2000 (toros de Victorino)
El cuarto toro, bravo y poderoso, lo derribó con estrépito y aunque querían llevarlo a la enfermería, Efrén Acosta se negó. Montó de nuevo el jamelgo, botó sobre la silla mexicana que había sacado, y citó al victorino. De muy lejos se arrancó el toro, Acosta lo esperó de frente con la vara en alto, y un punto antes de producirse el encuentro la tiró al morrillo, se apalancó en ella deteniendo la acometida y vació la suerte dando limpiamente la salida al toro por delante del caballo.Una ovación de gala premió el puyazo de Efrén Acosta-¡lo mejor de la feria!- y después Zotoluco le brindó el toro.
Copio de la crónica del 9.10.2000. Madrid y Victorino
No obstante la lidia de aquel toro dio ocasión a otra estampa de la tauromaquia que permanecía perdida en la noche de los tiempos. La revivió el picador mexicano Efrén Acosta. Haciendo la suerte de frente, manteniendo en alto la vara para tenderla justo en el momento del embroque, consumó tres puyazos de antología y puso a la plaza en pie.La plaza en pie, aclamando a un picador. La emoción del toro íntegro. El arrebato estético de las suertes ejecutadas en pureza... Tal es la fiesta única. Sólo para toreros auténticos. Quizá por eso, los que no, la quieren tirar a la basura.
lunes, febrero 11, 2008
Efrén Acosta
Covadonga nos recuerda que el pasado cinco de febrero, Efrén Acosta se retiró de los ruedos.Aprovecho para copiar el artículo de Joaquín Vidal publicado el 5 de octubre del 2000 en El País:
La lección de tauromaquia de un picador mexicano
Si se picara siempre como hizo Efrén Acosta recobraría su entidad y belleza el repulsivo tercio de varas que practican los actuales picadores. Lo demostró Acosta no sólo en la referida actuación de Las Ventas sino con aún mayor acierto en la pasada Feria de Julio, de Valencia, precisamente con otro victorino que le acababa de derribar y al que dio un segundo puyazo sensacional a la manera de Madrid, que fue lo mejor de todo el abono.
El precedente de Acosta es otro picador mexicano, Sixto Vázquez, y se vio en España hace cerca de tres décadas. Venía con el diestro Jaime Bravo y sus actuaciones en Las Ventas causaron también sensación. Picaba con otro estilo más hondo. Citando de frente, vara en alto, cuando el toro se arrancaba Sixto Vázquez sacaba medio cuerpo paralelo al cuello del caballo para recibirlo, y tiraba la vara al morrillo en acción de detener, que es regla de la suerte. Efectivamente detenía; y con destreza de caballista consumado vaciaba la suerte por delante del caballo dejando al toro prácticamente en los vuelos del capote del espada, que entraba por la izquierda al quite. Sixto Vázquez dio una clamorosa vuelta al ruedo la tarde de su presentación en Madrid y semanas más tarde la daba en la Maestranza de Sevilla.
La novedad de Sixto Vázquez no fue tan sorprendente pues entonces se picaba y se montaba mejor. De todos modos merece la pena meditar sobre estas lecciones que nos vienen de México y no sólo en cuanto a picar sino sobre el repertorio de torear, que nació en España pero aquí lo dejaron perder y México conserva. Es el caso del variado toreo de capa que trajeron de novilleros Miguel Abellán y El Juli, aunque no tuvo la repercusión que merecía pues se ha degradado tanto la lidia que, para muchos, todo lo que se salga del derechazo y quizá el natural no es torear. Y así está la fiesta, de vacía y monótona, con un futuro oscuro y problemático como el reinado de Witiza.
Una ovación de gala premió el puyazo de Efrén Acosta-¡lo mejor de la feria!- y después Zotoluco le brindó el toro.
La plaza en pie, aclamando a un picador. La emoción del toro íntegro. El arrebato estético de las suertes ejecutadas en pureza... Tal es la fiesta única. Sólo para toreros auténticos. Quizá por eso, los que no, la quieren tirar a la basura.
jueves, febrero 07, 2008
"Toros por derecho"- Universidad de Huelva 5 y 6 de marzo del 2008-
miércoles, enero 23, 2008
"Las Corridas Concurso de Ganaderías" ( Pgmacías)
Pedro escribe, en El Chofre, sobre las corridas concurso (y sobre mas cosas...).Foto: Efrén Acosta picando a un Victorino en Valencia
Nota: Zaragoza puede ser un buen lugar de encuentro de aficionados con motivo de la corrida concurso de 26 de abril.
viernes, junio 15, 2007
Los picadores al cartel
5. Que los picadores sean profesionales independientes de la cuadrilla del matador.
6. Que los caballos de picar sean de los propios picadores y no puestos por la plaza de toros.
que uno con la tradición, para solicitar y sugerir que los carteles de corridas de 6 toros sean de 3 toreros y 3 picadores.
Por ejemplo
de la ganadería de
H. de Don Celestino Cuadri
que serán picados por los prestigiosos varilargueros
Anderson Murillo
Efrén Acosta
Borja Ruíz
lidiados y muertos a estoque por los valientes matadores
Luis de Pauloba
Rafaelillo
Cayetano
Pie de foto: Cartel de 1864
viernes, octubre 13, 2006
El Aficionado nº 24
Hace unos días ha visto la luz el fanzine taurino número 24 de la Asociación Cultural "La Cabaña Brava", se puede descargar, en formato pdf, perfectamente preparado para imprimir, doblar y leer, desde su página web.Hablando mal y pronto, está de la ostia, como es normal se centra mucho en los problemas de la Tauromaquia en Aragón, que no distan mucho de los del resto del mundo, y luego tiene artículos de opinión, entrevistas, reportajes, poemas, un poco de todo pero siempre con el Toro como protagonista. Aconsejo leerla, yo de momento solo lo he hecho en parte, porque es muy densa.
Destaco por su notoria actualidad,(Si el tiempo no lo impide y con permiso de la autoridad voy a asistir), la crónica de David Diez sobre la corrida de Prieto de la Cal el 15 de agosto del 2006 en Cenicientos, que sin autorización, espero no se molesten por ello, copio y pego a continuación:
APOTEOSIS VÁZQUEÑA
El día 15 de agosto el despertador sonó muy temprano en nuestro alojamiento rural. A pesar de habernos acostado tarde, la ilusión por descubrir el tesoro “vazqueño” de la vacada de Tomás Prieto de la Cal nos impulsó a marchar hacia los corrales casi sin desayunar. Y la verdad es que lo animales que fueron bajando de los camiones no sólo no defraudaron sino que impresionaron por su enorme belleza y fiero aspecto. Decir que las labores de desencajonamiento se desarrollaron en medio del silencio sepulcral impuesto a voz en grito por el propio ganadero. Aquello era serio de verdad, nada que ver con otras labores de apartado y enchiqueramiento que normalmente estamos acostumbrados a ver. Todos éramos conscientes de la gran importancia de lo que estábamos allí viendo, que en palabras del ganadero era “la corrida más seria que iba a lidiar en sus treinta y un años al frente de la vacada”. A partir de ese momento y hasta la hora de inicio del festejo regresamos a nuestra agradable rutina de aperitivos y tapas, con la expectación en todo lo alto ante lo presenciado por la mañana. Por si fuera poco, en un momento del mediodía y callejeando por el pueblo dimos con el ganadero, Tomás, quién junto a un amigo iba consumiendo las horas previas al festejo. Allí todo eran conjeturas, expectativas y agradecimientos por la gran corrida de toros que nos disponíamos a presenciar.
Bien, y llegó la hora de la corrida. De ella la mejor definición que se nos ocurre es que fue todo un espectáculo de integridad y seriedad, propiciada por la gran presentación de los toros de la vacada de Prieto de la Cal. Conviene aclarar que eran toros hondos, cuajados, pero bien construidos, serios hasta el último músculo. Nada que ver con los animales regordíos, apresuradamente rematados o de falso trapío que tan acostumbrados estamos a sufrir. Lo que vimos aquella tarde fueron Toros con el verdadero trapío del animal íntegro desde su nacimiento. Bravos hubo dos, segundo y quinto, el resto sin mansear tuvieron un comportamiento complicado, aunque en su honor hay que decir que aguantaron el brutal castigo a que fueron sometidos por los picadores sin caerse ni venirse abajo. Sin duda, nos quedamos con el quinto toro -uno de los más importantes de la temporada- por su bravura, fiereza y casta. Este toro, junto al segundo, le cayó en suerte o desgracia a Ruiz Manuel quién juntó a sus compañeros Pauloba y Juan Avila pasaron enormes fatigas para poder estoquear este encierro. Como anécdota señalar que esta corrida fue ofrecida, nada menos, que a treinta toreros los cuales amablemente rechazaron la invitación para anunciarse con ella. Con eso, creemos que queda dicho casi todo.
