Mostrando entradas con la etiqueta Eugenio de Mora. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Eugenio de Mora. Mostrar todas las entradas

viernes, septiembre 30, 2016

Ay Román Román!!!!!!!!


Que no queremos que te coja un toro hombre, la valentía hay que administrarla con prudencia, tranquilidad y sobre todo con oficio.
El toro más hecho de la tarde, el de más casta y el más listo te ha tocado a ti, era castaño y ha salido en tercer lugar. Y qué prisa se ha dado en aprender, en la primera serie por el pitón derecho se ha dado cuenta de que algo se dejaba atrás y se te ha colado con peligro.
A estos toros hay que someterlos al principio de la faena, hay que dejarles muy claro que en el ruedo hay uno que manda y ese eres tu, porque si no se te suben a las barbas y te torean a ti, te buscan en el remate de cada pase y en el peor de los casos te encuentran.
Muy bien el cite desde lejos aguantando la embestida, pero luego hay que rematar detrás de la cadera y no recortarle el viaje porque se queda debajo de la muleta con mucho peligro y percatándose de la situación.
Ya lo has visto con el sexto, ¡qué cuernos! eran dos puñales largos y afilados que no has dudado en pasearlos cerca de tu cintura y qué dos volteretas te ha dado, si no hubiera estado la buena suerte de por medio a estas alturas estaríamos lamentando…
Muy valiente también el Sirio: ha cuadrado en la cara el par de banderillas al tercero y ha aguantado delante de la cara del sexto en vez de pasar en falso por segunda vez.
Nos ha gustado mucho tu quite al segundo toro y te damos la enhorabuena por la oreja aunque no  debes acostumbrarte a estos regalos de un público y un presidente generosos.
En tu oficio se premia la culminación de la obra, la valentía se agradece pero se da por supuesta.

La corrida de Fuente Ymbro, muy floja en el primer tercio ha llegado a la muleta con suficiente fuerza y nobleza, no ha ofrecido inconvenientes de mayor calado para los toreros.
Sin embargo Eugenio de Mora y Juan del Álamo hay optado por un toreo despegado y perfilero.
Eugenio de Mora ha comenzado con ganas la faena a su primer toro con varias series de redondos que el público ha jaleado con fuerza pero pronto se ha apagado y en el primer muletazo al cuarto hemos visto que iba a despacharlo sin más y a pesar de que le ha recetado la mejor estocada de la tarde no han dejado buen sabor de boca sus actuaciones.
De Juan del Álamo esperábamos otro concepto de toreo, lejos de la vulgaridad que ha ofrecido.

Jandro

viernes, treinta de septiembre de 2016

lunes, mayo 11, 2015

Toreros para reventar un sistema podrido


dos toreros en plenitud (Eugenio de Mora y Morenito de Aranda). Esa que necesita la afición para recobrar la ilusión más allá del cambio de cromos al que nos someten. La pelota está en vuestro tejado, empresarios. Y si fueran buenos (aficionados), abrirían carteles. Por el bien de todos.

Patricia Navarro - en la razón .

La apuesta de Eugenio de Mora y de Morenito de Aranda no debe ser planteada entre los aficionados en los términos de si “este” o “el otro” La apuesta de ambos en la tarde de hoy, cada uno a su manera, es de lo más revolucionario que puede concebirse tal y como está la cosa y a la espera de que lleguen los tenores que copan las ferias con la tediosa matraca más vista que el TBO. Morenito y Mora han dado una buena tarde de toros en Madrid por ser ellos mismos y tratar de salirse de los senderos más trillados y facilones, fuera de los que se nos quiere convencer de que no hay vida posible.
(...)
Sería una enorme injusticia no reseñar la decisión con los palos de David Adalid, así como contrastar la excelente cuadrilla de Morenito de Aranda con la paupérrima de Eugenio de Mora

José Ramón Márquez en Salmonetes... 

lunes, abril 06, 2015

Excelentes muletazos de Eugenio de Mora en Las Ventas

En su segundo Eugenio de Mora construye una faena. Construye una faena a más a medida que él mismo se va convenciendo de las condiciones del toro y, ¿por qué no?, de sus propias posibilidades. En una impecable serie en la que remata atrás, se queda colocado, echa la muleta adelante se trae al toro muy sometido y templado y finaliza con el imprescindible pase de pecho, serie breve como deben ser cuando se torea con la verdad, la Plaza se ha estremecido en esos oles profundos que subrayan el toreo bueno y a partir de ahí Eugenio de Mora ha ido construyendo su faena, dando tiempos al toro, buscando la distancia del animal sin agobiarlo y sacando muletazos de una enorme hondura y verdad, gustándose en los adornos y trazando pases de pecho de cartel de toros, de cuando en los carteles ponían a toreros toreando. El toro demanda la muerte y el torero marcha a por la espada -qué bien le habría venido llevar la de verdad y no ese deplorable simulacro- y en ese lapso y lo que tarda en igualar al toro pierde el triunfo grande, que lo habría sido si al remate de la serie postrera se hubiese perfilado y hubiese tumbado al toro. En cualquier caso una magnífica faena del moracho, que si sigue así va en camino de convertirse en uno de esos toreros que encajan bien con los aficionados de Madrid.

José Ramón Márquez - Aquí la crónica -


La faena creció en tres series al natural importantes, con los muletazos justos, pero la figura asentada, relajada y corriendo bien la mano. Dos tandas sobre la diestra profundas metieron de lleno al público en una labor muy jaleada y que estuvo presidida por el clasicismo, la ligazón y el temple. Mató de estocada desprendida y paseó una oreja. Faena de gran nota 

Iñigo Crespo en Aplausos


Qué natural Eugenio” gritaban del 8. “Así, así desmayado” desde el bajo del 7. Madrid contenta, Madrid rugiendo cuando el de Toledo desmayaba la figura y templaba con un sabor distinto y puro al domecq. Grande faena y grande la oreja que cortaría, de unánime petición, de las que pesan y valen contratos.

Borja Gonzáez en Pureza y emoción

Foto: las Ventas

Nota: También quiero destacar del festejo la buena estocada de Pepe Moral al 2º y la buena brega de "Jarocho"

Nota II: Corrida de desigual presentación, bien armada , floja .

martes, mayo 31, 2011

El siete ha vuelto ¡ALELUYA!



He sentido un impresionante subidón de adrenalina cuando he oído al siete chillar después de tantos años: IGNORANTES, IGNORANTES, IGNORANTES.
Ha sido maravilloso, emocionante, como en los viejos tiempos cuando tarde sí y tarde también se afeaba al resto de los tendidos, especialmente a los de sombra, la concesión de algún trofeo sin méritos suficientes según sus propias estimaciones.
Pensaba yo que el siete había muerto, tanto tiempo sin oírles, sin ver apenas pañuelos verdes. Apenas se divisaba un pequeño reducto de incansables aficionados arrinconados por la estrategia de los taurinos que claman en el desierto con muy escaso eco de sus demandas. Estos grupos de aficionados en el siete y otros rincones de la plaza que según las estimaciones más optimistas caben en un autobús han marcado de nuevo con su voz muy claramente la división de opiniones, la discrepancia, han reivindicado la exigencia máxima de siempre para triunfar en Madrid, aquí no basta con torear bonito, hace falta ante todo un toro encastado y mando en plaza: poder al toro, estar por encima de él, saber elegir los terrenos, cruzarse, citar de largo, embarcar la embestida delante y vaciarla atrás y hacia adentro con el juego de muñeca, ligar los pases y matar arriba y a la primera y salvo excepciones sin descabello.
Así se triunfaba antes en Madrid, primera plaza del mundo y así se ganaban los toreros su presencia en el resto de las ferias de España.
Hoy de nuevo se ha oído la voz de la afición clamando por volver a situar los trofeos al alcance únicamente de quienes demuestren con méritos que los merecen.

Y todo ha surgido porque el público ha pedido una oreja con insistencia recalcitrante para César Jiménez en el quinto toro de la tarde ante una estocada caída y una faena muy despegada a un sobrero de Carmen Segovia de escasa calidad.
Mejor había toreado y matado al segundo de la tarde: un Peña jara encastado y con trapío que ha resultado el mejor de la tarde y que metía la cabeza en la muleta con nobleza, repetía con ganas, aprendía con rapidez. Ha adolecido Jiménez de colocación como es costumbre hoy día a pesar de lo cual ha conseguido en este toro algunas series de calado y se ha tirado a matar a ley consiguiendo una estocada apenas ligeramente desprendida.
La segunda oreja abría pues la puerta grande de la plaza, había que medir la petición ante un premio tan desproporcionado por una actuación tan justita. Lograda la oreja se ha abierto la puerta grande para César Jiménez, una puerta grande barata, de saldo.
Traía César Jiménez una cuadrilla muy profesional que ha bregado y puesto banderillas con eficacia y gusto, queremos destacar los dos pares de Jesús Arruga a ambos toros clavados en la cara, saliendo andando de las suertes y en los que ha demostrado un completo conocimiento del comportamiento de los toros y de los terrenos a pisar. Ha recibido justa ovación por ello.

Los toros de Peñajara han demostrado carácter: pedían el carnet, el cuarto, que era un tío, ha saltado la barrera causando el pavor de cuantos estaban en el callejón y han encontrado a dos sin papeles: Eugenio de Mora que no ha podido torear a ninguno de sus dos oponentes: se le ha visto desde el primer muletazo dubitativo, sin ideas y sin capacidad alguna para dominarlos y Javier Cortés que con sus actuales conocimientos no está preparado para enfrentarse a toros encastados, necesita mucho más oficio, tiene que torear mucho en plazas más sencillas, no es buena idea encarar la carrera acudiendo a Madrid sin estar debidamente placeado. Ha estado, lamentablemente a merced sus oponentes, ha intentado el toreo de arrimón tan socorrido pero tan lejos de las lidias que demandaban los de Peñajara y esperaba el respetable.

La nota amarga de la tarde la han puesto unos chavalillos, alumnos de la escuela de tauromaquia, que abroncaban a quienes protestaban la concesión excesiva de trofeos, se ve que no saben distinguir entre el toreo auténtico y el ventajista entre una estocada arriba y un bajonazo; y nos preguntamos: ¿qué les enseñan en la escuela?

Jandro
martes, 31 de mayo de 2011
Foto: Aleyda Baz

jueves, mayo 20, 2010

Breve nota sobre la tarde de Baltasar Ibán

Una corrida bien presentada, de escasas fuerzas, mansa, sin apenas casta...vamos, parecía otra corrida más de "domé", tanto en tipo como en comportamiento, algunos "dejándose" . Me resulta muy dificil recordar los toros uno por uno. Sólo destaco el pitón izquierdo del 2º y la "castita" del 3º.
Los toreros aún peor. (si quieren saber algo más, lean a Paz Domingo)
Sólo reseñar la estocada de Eugenio de Mora a su segundo.
Otro peñazo, otra decepción.
Foto: Cabrera

lunes, septiembre 11, 2006

Toros en San Martín de Valdeiglesias.


Ayer , trás mi semana en Elorrio, llegué a Pozuelo justo a la hora de comer; comí y volví a coger el coche para irme a San Martín de Valdeiglesias a encontrarme con los amigos y ver los Toros de Adolfo Martín.
Hice bien, tanto por mi reencuentro con los amigos como con el Toro, ¿qué más se puede pedir a una sola tarde?.
Allí hubo Toros que exigían que se les lidiase, que se les torease, que se les mandase y sometiese, Toros que no iban a "dejarse", que no se les criaron para que colaboraran con los diestros sino para ser sus oponentes, Toros que querían mandar y no ser mandados, Toros que se crecían ante el dolor que les causaba esos "eternos" y tristes monopuyazos, Toros que empujaban al caballo con los riñones, que empujaban con fijeza...en fín, el Toro. Y que nadie piense en alimañas, por que hubo nobleza, que no bobería, vimos, como digo, Toros que humillaban hasta mancharse el hocico de arena...
De los seis Toros yo destacaría al segundo y cuarto, pero sin olvidar el pitón izquierdo de tercero.
-¿Y quienes torearon?.
-Pues, torear , lo que se dice torear, no lo hizo nadie. Eso sí, por allí estaban Encabo, Eugenio de Mora (bueno este no se bien donde estaba) y Vilches.
Solamente indicar que vimos un buen par del segundo de la cuadrilla de Eugenio de Mora (siento no saber su nombre) y que es lamentable que se busque siempre el monopuyazo.