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lunes, septiembre 26, 2016

4 CORRIDAS EN VALLADOLID: TOROS, TOREROS (Y UNOS POCOS “ANIMALISTAS”) -Santi -

En Valladolid con el tirón de una tarde y media de JT se lograron vender casi todas las localidades todos los días, en realidad buena parte del personal nos compramos el abono, tal era el propósito de la corrida homenaje, más la otra tarde de JT.
Sobre la corrida homenaje ya escribí unas líneas el otro día, hoy no puedo resistirme a decir algo de las cuatro que faltan.

En cuanto a los toros (sic):
Lo de Zalduendo fue un verdadero fiasco, dos fueron devueltos a los corrales sin demasiadas contemplaciones (la presidencia en Valladolid atiende los mínimos deseos del público, en este caso justificadamente), pero los que los sustituyeron (uno de ellos de Las Ramblas) y los que no fueron devueltos podrían haber corrido la misma suerte, supongo que así podríamos habernos ido a casa o a las casetas de la feria, lo que habría sido mucho más gratificante, porque dudo que el número de toros que hay en los chiqueros sean ilimitado.
En cuanto a los de Nuñez del Cuvillo con los que triunfaron JT Y Manzanares no fueron gran cosa y es posible que el que mejor pinta tenía, el primero de JT, hubiese sido lo más lucido del encierro, de no ser porque primero un topetazo contra las tablas y luego una voltereta bastante fea lo dejaron tan quebrantado que hubo que devolverlo a corrales. El resto eran de una nobleza indiscutible, casi bonachones, de manera que permitieron el lucimiento de las figuras.
Los de El Pilar eran unos bichos que a muy duras penas lograban mantenerse en pié, cuando no perdían los cuartos traseros hacían lo propio con las manos y en ocasiones lo perdían todo a la vez. Una auténtica birria de toros a pesar de que la presentación de alguno de ellos no era mala.
Los del último día de Hnos García Jiménez tuvieron nobleza y movilidad, así que permitieron a los toreros cierto lucimiento, El Fandi, Curro Díaz y José Garrido.

Los toreros:
José Tomás estuvo en su línea a pesar de que su primer toro no permitió demasiado, algo abanto en un primer momento luego fue más bien soso y no vino mal por que JT cobró la estocada sin apenas vaciar la embestida y casi tiene un percance, lo que no sucedió debido a la escasa codicia del toro, que lo persiguió sin demasiado entusiasmo. A su segundo le cuajó una faena desigual, los habituales estatuarios iniciales (temo que JT solo tiene una faena, sea el toro como sea), algún pase con la derecha extraordinario y luego ciertos alardes algo impropios del maestro (¡circulares por la espalda! Debió ser para disipar mi temor expresado en el anterior paréntesis, aunque si es para dar circulares por la espada prefiero la monofaena), no obstante, como dijo mi hija, aunque haga lo mismo que los demás, es otra cosa. No cabe duda. Cobró una estocada feísima que salía por el costillar pero ya nadie le negó las dos orejas y mucho menos el presidente (antes ponían en la presidencia a comisarios de policía, pero éste, no me he molestado en averiguar quién es, debe de ser un prior de la orden de los franciscanos) .
Como cualquiera que haya leído alguna vez mis líneas sabrá, no le tengo demasiado afecto a la tauromaquia de Manzanares, pero en esta ocasión, como ocurrió en Madrid, debo decir que a su primer toro le cuajó una buena faena, con gusto (eso nunca se lo he negado) y sin aliviarse como nos tiene acostumbrados, hubo un cambio de mano, rematando con un natural interminable, remató con una estocada recibiendo de buena factura y obtuvo dos orejas con todo merecimiento. En el segundo nos deleito con sus habituales pases despegado y mató de estocada caída a un toro que ya no quería saber nada.
Morante: el primero de Morante era una birria que no tenía un pase, todo el mundo pudo verlo, así que decidió matarlo tras unos cuantos pases de prueba, otros toreros han hecho lo mismo en esta feria a petición del propio público, en este caso a Morante le cayó una bronca de campeonato, aunque es cierto que la razón fundamental de la bronca no fue esa, sino que las pasó moradas para matar al animal. Tanto es así que, lo nunca visto en tiempos modernos, le recetó otra estocada sin sacar la primera honda, cualquiera diría que era un carriquiri y no esa monja boba. El segundo no era mucho mejor, pero decidió intentarlo, sin duda para evitar otra bronca, lo consiguió, pero el toro no valía para nada y la faena para poco. Castella y Lopez Simón estuvieron aseados y despegados, como una imagen vale más que mil palabras puede verse este enlace queda escrito que la Zalduendada no valía para nada (el pareado no era deliberado… vaya, otra vez)
El Juli no tuvo su tarde y queda escrito que la ganadería del Pilar tampoco, eran todos unos inválidos – me refiero a los toros evidentemente . Con el primero de su lote le dieron una oreja por alguna razón que ya no recuerdo, al segundo le metió un golletazo a la tercera que le hizo guardia de forma feísima, si esto lo hace Morante se arma la de Dios es Cristo, al Juli aún hubo muchos que lo aplaudieron.
Talavante no pudo estar tan lucido como el primer día, los toros no decían nada y el poco pudo añadir, también nos deleitó con otra estocada haciendo guardia.
David Mora tiene muy buen gusto indiscutiblemente, se le dio una oreja cobrando una trasera estocada y hubo un tipo que le gritaba insistentemente, para vergüenza de su hija y sobrina que lo acompañaban “crúzate” “crúzate”, pero no se cruzaba ni a tiros, así que ninguna de las dos faenas tuvo la menor gracia. Por cierto, el tipo que gritaba “crúzate” era yo.
El Fandi estuvo bien y sufrió un topetazo en su segundo que lo llevó a la enfermería e impidió salir a hombros, cuando terminó su faena, lo cierto es que el toro parecía reparado de la vista como se decía antiguamente, así que lo toreo sobre todo por el pitón izquierdo. Al primero le administró todos los lances habituales de su tauromaquia, e incluso estuvo algo más fino que habitualmente con la muleta. Mató recibiendo aunque el estoque cayó algo bajo. Puso algún par de banderillas meritorio. Como es habitual muy pendiente de la lidia. Considero a El Fandi un torero digno, que lidia bien y maneja bien el capote. AL segundo también lo banderilleó y lidió como pudo después del percance, hasta que lo mató sin finalmente poder salir a hombros sino por la enfermería.
José Garrido torea muy bien y tiene un arrojo y saber estar en la plaza que lo hacen un torero a seguir. Con su primero estuvo muy bien en todas las fases de la faena, combina el arrimón con buenos pases y no se arruga en ningún momento, tengo ganas de volver a verlo en Madrid en el mano a mano. Mató bastante regular a ambos toros, la primera estocada se fue al rincón y la segunda fue muy trasera, en cualquier caso se le dieron dos orejas por la primera faena y una de propina por la segunda.

Leonardo. Desgraciadamente en materia de rejoneo cualquier cosa que yo diga será una tontería, posiblemente también en otras, pero es lo cierto que nunca me ha gustado demasiado, he visto poco y probablemente después de la experiencia del otro día, si me lo vuelven a enchufar en una mixta - sobra decir que si se trata solo de rejoneo no tengo la menor intención de ir - aprovecharé para salir a pedir algo refrescante. Los dos animaluchos daban verdadera pena, Leonardo daba vueltas y vueltas a su alrededor sin ton ni son y a su segundo lo dejó hecho un acerico, en fin, que creo que ni torero ni toros tienen nada que aportar al arte del maestro Cañero (último según se dice en rejonear toros en puntas, aunque después resultó ser un tipo de no tan grato recuerdo). A pesar de lo anterior Leonardo nos deleitó en las dos faenas con un extenso repertorio de aspavientos, que es otra de las cosas que nunca he entendido por qué hacen los rejoneadores, viéndolos se diría que han marcado un gol.
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Los “animalistas” (unos 15, no creo que ni 20, que había a la entrada de la plaza):
Hablaré de los “animalistas” cosa que nunca hago y probablemente no lo vuelva a hacer, me parecen tan irrelevantes y de una indigencia moral e intelectual tan acentuada que aunque ganasen sus absurdas batallas - y debo decir que no es improbable que esto ocurra - me parecerían no menos irrelevantes, siempre que tales batallas no incluyan comenzar a acabar con las personas que no están de acuerdo con ellos, lo que desde luego tampoco descarto, dado el grado de fanatismo y el odio que habitualmente destilan.
Parece mentira que personas capaces de albergar ese odio hacia los toreros y hacía aquellos que vamos a los toros a “disfrutar de como se tortura a un animal” puedan amar tanto a los animales, ni a ser viviente alguno, claro que del ser humano se puede esperar todo (o nada). Decía Nietzsche que el hombre es el animal más alejado de sus instintos, cosa que me parece del todo indiscutible, el caso de los veganos es paradigmático y sean o no veganos, el de los animalistas no lo es menos.
En realidad estamos ante una nueva religión y como cualquier religión no repara en medios para conseguir sus fines, y se ampara en una ética radicalmente superior, incuestionable: ontológicamente el animalista tiene razón y los otros no, y por tanto éticamente sus planteamientos no admiten discusión, están revestidos de santidad y de bondad. Acaso alguien se ha parado a reflexionar alguna vez en cómo se sentían los inquisidores, por ejemplo, el Cardenal Torquemada: racionalizar la ética de los demás es extremadamente difícil, de ahí la autonomía de la ley moral definida por Kant, por eso cuando se piensa en Torquemada se piensa en un tipo malvado, un malo de película, una especie de Fu Man chu que disfruta haciendo el mal sin embargo lo más probable es que él pensase que estaba haciendo el bien y se sintiese satisfecho consigo mismo, cumplía la obra de Dios en la tierra mandando quemar herejes y judíos conversos de los que no se fiaba (sus propios padres lo fueron), es decir, un imperativo categórico.
Hace algunos años en una conferencia en Valladolid dijo Savater en relación a los etarras que no podemos pensar en ellos como tipos que tienen escrúpulos por lo que hacen o mala conciencia: por aberrante que a los demás nos puedan parecer sus crímenes, a ellos no les atormenta la conciencia por su maldad, porque ellos no creen que estén haciendo el mal, por el contrario hacen lo que creen que deben hacer. Ellos tienen razón, los demás, los que no piensan y actúan como ellos y la ley, aprobada por un parlamento democráticamente elegido, se equivocan. Por tanto, concluía, el problema no es ético, sino legal y por tanto hay que hacer con el etarra lo mismo que se haría con cualquier persona que hiciese lo que el hace, que es aplicarle la ley, sin preocuparnos por su buena o mala conciencia.
Como tengo algunas amistades antitaurinas en Facebook (no las bloqueo, como alguno de ellos ha hecho conmigo) no es infrecuente que tenga que soportar a menudo la visión de textos o enlaces que me producen sentimientos encontrados que van desde el sonrojo, hasta el mosqueo, desde la estupefacción hasta la pena, en ocasiones causa miedo leer algunas soflamas, porque de entre tantos, no cabe pensar que sus perversos desiderátum pasen a los hechos, como ya ha ocurrido en alguna ocasión y si no, que se lo pregunten a André Viard.
Entre esos enlaces hay uno que es habitual. Se trata de una institución, sí que recuerdo su nombre, pero prefiero no dar pistas para evitar ser asaeteado, que recoge animales de los lugares más inopinados, de mataderos, por ejemplo: un ternero, o un cerdito y se los llevan a una granja, donde animales de distintas especies disfrutan de una vida idílica, todos juntos en unión de los dos personajes un tanto melífluos que regentan este paraíso en la tierra que recuerda a los cuadros bucólicos ingleses (no los de caza por supuesto). Naturalmente cada vez que se cuelga un video con un rescate de este tipo instan al personal a apadrinar al bicho de turno (toda religión pasa el cepillo). No se si se puede entrar en qué interés puede tener rescatar a un ternero de un matadero si cada día van a liquidar a otros miles y miles en todo el mundo (supongo que nadie cuestiona que la gente tiene que comer, ¿o sí?), es algo así como lo que hacía el niño que se encuentra San Agustín en la playa. En el último video, uno de ellos, nimbado por un aura de santidad nos cuenta el rescate de un cerdito al que iban a matar, apenas consigo seguir todo el video sin sentir vergüenza ajena, pero el speech llega su paroxismo cuando nos dice que el cerdito, que llevan acomodado en el asiento de atrás, “huele un poco mal”. Verdaderamente de entre las plagas que ha traído la vida urbana, despersonalización de las relaciones, delincuencia, contaminación y un largo etc, el desconocimiento de la naturaleza y el alejamiento de los instintos más esenciales a que antes hacía referencia es una de las peores lacras y produce excrecencias de este tipo, porque ¿cómo va a oler un cerdo?.
A mi me produce rubor todo lo que rodea una institución de este tipo, y me produce reparos morales, porque qué sentido tiene corregir la esencial fungibilidad de un cerdo como si de un ser humano se tratase. Por supuesto que Schindler salvo a unos pocos judíos, lo que no evitó que murieran otros seis millones, pero la diferencia es que un ser humano es insustituible que, ontológicamente, metafísicamente, teleológicamente, éticamente es incuestionable que es mejor que vivan 10.000 personas más, que 10.000 menos, o una sola, sin embargo que viva un cerdo más o menos en el mundo es del todo indiferente (quizá no según la Teoría del caos, pero eso ya es otra cuestión) sin contar con que el número de cerdos necesarios para abastecer el mercado será el que sea, así que si hay que matar 100.000, pongamos por caso, aunque estos tipos salven a uno, se seguirán matando los mismos 100.000. En cualquier caso la moral porcina no es mucho mejor que la nuestra (me refiero a la de la mayoría de la población que no regentamos establecimientos para salvar a animales del matadero), porque no es infrecuente que la cerda recién parida, en especial cuando tiene mucho peso, se de la vuelta para cambiar de posición y aplaste sin contemplaciones a alguno de los cochinillos, eso cuando no se come a alguno, que, sí señores animalistas, eso también ocurre en no pocas ocasiones. Por cierto a la institución, como a otros de este tipo la denominan santuario ¿¡Santuario!? Ignoro a quien se atribuye la santidad si a los regentes, a los animales o a todos ellos, aunque supongo que le atribuirán el sentido de ser un lugar donde alguien se encuentra a salvo de la acción de la justicia. Al parecer, como la inquina contra los tordesillanos no cesa a pesar de haberse prohibido (y respetado la prohibición) el alanceamiento del toro, los animalistas han vuelto a la carga con un pueblo del que seguro ignoran todo - incluso que allí se conformó buena parte del curso de toda la historia de España – y quieren que a Pelado que así se llama al animal que ha protagonizado el toro de la Peña, se le lleve a un santuario, yo sugiero que lo lleven junto a los cerditos y demás fauna de los atildados personajes de los que acabo de escribir, allí este indefenso herbívoro podrá corretear alegremente entre otro animalitos y sus compañeros humanos.
Pero prescindiendo de todo lo anterior hay una gran diferencia entre este tipo de personajes y quienes piensan como el que suscribe: por cochambrosos que me parezcan los planteamientos éticos de esta gente al igual que les parecen a ellos los míos, no me cabe la menor duda, a mí jamás se me ocurriría prohibir lo que hacen, cosa que no ocurre a la inversa. Tampoco se me pasaría por la imaginación alegrarme de la muerte ni de ellos, ni de nadie, pero si se me pasase por la imaginación, lo que jamás haría sería manifestarlo en voz alta, ya no por el aspecto ético del asunto, que también, sino por el estético y, por qué no decirlo, por el karma, creo firmemente que desear el mal ajeno siempre se vuelve contra uno mismo de un modo u otro.

Cuando éramos críos, en el pueblo, de vez en cuando nos mandaban al palomar. Naturalmente la idea era recoger unos cuantos pichones para comer. Había que encaramarse a las pequeñas hornacinas, cada una de las cuales albergaba un nido de paloma, e ir seleccionando los pichones que tuviesen buen tamaño para acceder a la cazuela y proporcionar suficiente carne. Se corría el albur de caer desde lo alto, en especial cuando el pichón volaba un poco y salía de golpe delante de la cara de uno o la paloma que lo estuviese alimentando, cosa no tan frecuente porque las palomas, como seguramente desconocen los animalistas, son aves poco cuidadosas con su progenie y suelen tener más interés en dedicarse a actividades sicalípticas que alimentar a sus polluelos, así que no era demasiado problemático hacer acopio de pichones para hacer un buen estofado y qué ricos estaban. También desconocerán los animalistas que desde que no se recogen los pichones no hay interés en cuidar los palomares, de ahí que las palomas se hayan trasladado a las ciudades a comer desperdicios en lugar de cereal y para cubrir de palomina los edificios históricos y hacerlos polvo con sus escatologías. En otras ocasiones nos íbamos con la carabina a cazar gorriones o a pescar al rio, peces o cangrejos. Imagino que todas estas actividades infantiles mías me convertirán a los ojos de estas personas en un peligroso criminal psicópata cuyo derecho a la vida difícilmente superará al que a sus mismos ojos tiene uno de los más peligroso criminales que existen: el torero y por supuesto todos los bárbaros que acudimos a las plazas y encierros.
Al parecer uno de los principales argumentos éticos de los antitaurinos es que se tortura públicamente a un animal, es decir, que se hace de la muerte del toro un espectáculo, cosa que es cierta, como no lo es menos que se trata de un espectáculo que no hay por qué contemplar y esa es la esencia de todo: la libertad.
No obstante se trata de un espectáculo que no quieren contemplar pero tampoco que contemplemos el resto….. los animales que se matan en un matadero no constituyen un espectáculo y por tanto no constituyen ningún problema (menos para los vegetarianos o los veganos) moral, el argumento es tan consistente como pensar que es más execrable una ejecución en la plaza pública, que las que se practicaron de manera más o menos clandestina en los campos de concentración nazis o en los gulags soviéticos.

Entre las soflamas que se pueden oír y que yo mismo he oído cuando he entrado en una plaza de toros y fuera había unos cuantos sociópatas increpándonos a los asistentes hay algunas que me han llamado la atención especialmente, por ejemplo, al principio de esta temporada en un pueblo cercano, había diez o doce sujetos que nos zaherían con comentarios de este tipo, ¿cómo podéis traer a vuestros hijos? (de nuevo el planteamiento religioso, estos nuevos curillas dicen a los demás cual es la manera correcta e incorrecta de educar a los hijos ajenos). O este otro: “¿no os dais cuenta que si se aboliesen los toros se acabaría con la violencia de género?” semejante silogismo no se si llega a la categoría de sofisma, lo que sí es seguro es que haría palidecer al mismísimo Protágoras y ni siquiera creo que tuviera cabida en la más delirante de las reuniones de los patafísicos, porque probablemente Arrabal o quien quiera que sea el sátrapa encargado de las admisiones, estaría dispuesto a tolerar entre ellos a locos, pero no a orates.

No añado más. De momento disfrutaremos de la legalidad y cuando sea necesario lo haremos de la clandestinidad.






martes, septiembre 06, 2016

Sobre el homenaje a Víctor Barrio en Valladolid ( Santi )

CORRIDA HOMENAJE A VICTOR BARRIO EN VALLADOLID (domingo 4 septiembre)
Pude ver a Víctor Barrio por vez primera en Valdemorillo hace unos pocos años (unos 4 ó 5 quizá), él era un altísimo novillero y yo un tipo al que igual le daba ir a Valdemorillo que a Sebastopol, no voy a entrar en detalles del por qué, pero allá que nos fuimos a inaugurar la temporada Javier, otros amigos y el que suscribe. Posiblemente opté por Valdemorillo porque en Sebastopol no hay feria ni mis amigos estaban dispuesto a acompañarme y vimos torear extraordinariamente a Victor Barrio. Es demasiado alto para torero, dije yo, no lo oculto y en parte ahora me arrepiento, aunque lo cierto es que era muy alto como también lo es que aquel día toreó extraordinariamente.
Ayer en Valladolid se homenajeó no solo a un torero, sino al toreo, en muchas dimensiones (no, desde luego, en la esencial que es el toro). Imagino que la viuda tendría sentimientos encontrados, al igual que la familia: pasaron algún mal trago, varios, muchos, eso es seguro, porque inevitablemente se les brindó uno y otro toro... no obstante la organización no hizo nada especial antes de comenzar la corrida, por eso cuando terminó, nos quedamos todos esperando no se sabe qué, supongo que le entregasen un recuerdo o algo, pero no hubo más, aunque alguna cosa si queda para el recuerdo.
La primera, y que me perdonen los toreros, es el cartel de Miquel Barceló, que es de las obras de este género mas impresionantes que he visto, de éste y de otros. Claro que es posible que, al igual que me ocurre con Morante y remedando a Saza en “Amanece que no es poco” yo, es que es verdadera devoción la que tengo por Barceló, al igual que les ocurría en aquel pueblo con William Faulkner. Como cualquiera que lea esto habrá visto, se trata de una espiral que a la vez es un ruedo y un ojo cuya pupila es un toro que, recién salido de toriles, se ha emplazado en el centro del universo. Ayer pudimos ver una representación de este universo en una plaza abarrotada y excesivamente complaciente, aunque, naturalmente era una día para serlo si se quería honrar la memoria de quien había dejado su vida en ese universo mundo que es el ruedo.
Quizá sería mejor no mencionar las más que evidentes carencias del ganado que se vio (quería no poner la frase limpieza de corrales, pero se me ha escapado), el primero, único con pitones, era más novillo que toro, otros eran más toro que novillo, pero algo menos que poco ofensivos por delante, la complacencia del personal llegó al extremo de pedir y lograr la vuelta al ruedo de dos de ellos que, aunque no exentos de nobleza, apenas se encontraron con el caballo, uno, el del Juli, se partió el pitón de mala manera, lo que no impidió que le diese pases por uno y otro lado, y le cortase las dos orejas.
Se confirma que los picadores salieron a dar una vuelta por el ruedo en los seis toretes, ya se sabe que a los caballos hay que montarlos y moverlos para que no se malogren.
Pero pese a lo anterior no cabe duda de que no se trató de un mero festival, sino de una corrida de toros y cada torero fue a rendir su homenaje siendo él mismo: así Padilla fue el habitual torero bullidor, el Juli fue… el Juli no soy capaz de añadir más y Manzanares intentó ser también Manzanares pero sus esfuerzos se encontraron con el único toro que ni iba ni venía, mató bien, eso sí.
José Tomas fue José Tomás en la medida que lo permitió su sosote toro. Cuando José pisa el ruedo no hay necesidad de que nadie pida silencio, el silencio se impone como una losa, como una obligación, incluso algunos protestaron al igual que ocurrió en la faena de Morante, cuando la banda comenzó a tocar, pero ya se sabe que muchos prefieren a la banda que, para mi gusto impide oír la música callada del toreo que decía Bergamín (una de las razones por la que me gusta ver los toros en Madrid), no es necesario que nadie chiste pidiendo silencio como ocurre en otras ocasiones, como tanto ocurre hoy en día en Sevilla (una presunta aficionada, este año me mandó para mi tierra porque comenté a Javier que estaba a mi lado, “qué manía de chistar”, antes en la Maestranza el silencio se hacía cuando se tenía que hacer sin necesidad de que nadie chistase, “si no te gusta - me dijo - vete para tu tierra”, le contesté que de momento Sevilla seguía siendo también mi tierra).
Estaba con José Tomás: con apenas cinco verónicas se sacó el toro al centro del universo como en el cartel de Barceló, hubo un buen quite por chicuelinas y luego inició la faena de muleta encajado en el centro, inmóvil rematando despacio, después algunos derechazos extraordinarios, el toro no daba mucho de sí o nada, veremos el viernes con los de Victorino (es una broma, soy consciente de que la ironía se capta mal por escrito). Morante dio algunos lances de capa que me recordaron, en parte, mi devoción por Morante y el inicio de faena fue un monumento. El torete tampoco tenía mucho que aportar a la tauromaquia morantista, pero lo mató con decoro y se dieron dos orejas, a ver qué tal está el jueves con los Miuras (sigo siendo consciente de que la ironía se capta mal por escrito).
Finalmente Talavante nos brindó una faena de valor, con una tanda inicial de rodillas y otra nuevamente de rodillas para rematar, similar a una en San Isidro el año pasado, con la que tuvo un éxito que no consigo cuantificar en orejas (no lo recuerdo), en este caso el público ya había llegado al delirio y se pidió el rabo con entusiasmo. Como tiene otra tarde en Valladolid, no se bien si con toros de Adolfo Martín o de Cuadri (me remito al penúltimo paréntesis) tendremos ocasión de comprobar si tales alardes son anecdóticos o ya una costumbre, está claro que valor no le falta, ni repertorio, incluso hizo una arrucina que ya es casi obligada en su tauromaquia.
Detalle de buen gusto y nuevo homenaje de los toreros al no salir a hombros, quedamos todos a la espera de algún postrer acto en honor a Víctor Barrio, a la viuda y familia pero la cosa quedó ahí, todos queremos pensar que el homenaje no fue meramente honorífico.
En cualquier caso una plaza rebosante y una tarde más que entretenida para honrar la tragedia, aunque también la razón de ser de la Fiesta.
PS Me encantó el terno de Morante, en cuanto al corte de pelo de Talavante, dado que no existe ya el servicio militar obligatorio, imagino que obedecerá a razones estéticas que escapan a mi comprensión (claro que quienes me conozcan dirán que no soy el más indicado para hablar de cortes de pelo)



Foto: Anselmo Blanco


viernes, septiembre 02, 2016

Restaurante La Tahona de Valladolid

"Una extraordinaria opción para la inminente feria de Valladolid, tanto para tapear como para comer en el estupendo restaurante: La Tahona.
Si hay tiempo y espacio (cosa difícil en ferias) hay que dejarse aconsejar en materia de vinos por Jose el dueño, que es un gran entendido y tiene una bodega excelente.

Jose fue novillero en su juventud, aquí dos fotos curiosas y casi “de época” que me dejó hace unos días, una junto a un jovencísimo Roberto Domínguez, la otra toreando al natural y de frente."
Santi


martes, mayo 12, 2015

CORRIDA (O LO QUE SEA) DEL DOMINGO EN VALLADOLID (Santiago Hidalgo)


Por no faltar a la costumbre voy a mandar unas líneas sobre la corrida del domingo en Valladolid, pero solamente por no faltar a la costumbre, porque no hay nada que contar, por otra parte como siempre vienen los mismos toreros y el mismo ganado creo que basta con que me remita a alguna de mis líneas de años anteriores.
Creo que era Einstein el que para no perder tiempo seleccionando la ropa tenía 20 trajes iguales, cada día se cambiaba de traje pero era el mismo. Al parecer Manzanares ha decidido emular al científico, ahora no solo hace siempre misma faena, sino que lleva el mismo terno, algo así como negro y azabache, como el que usó Gallito cuando murió su madre y que está en el museo de Sevilla, creo, (¿o es en el de Ronda?). Ignoro si será de algún conocido diseñador italiano, en cualquier caso es el mismo con el que sale ahora en todas las fotos.
Castella no estuvo mal, aunque no consigo comprender como salió a hombros por la puerta grande, quiero decir, que no consigo recordar por qué se le dio una oreja en cada toro, sí tengo un vago recuerdo de una buena estocada al primero de su lote.
Morante hizo un paseíllo estupendo.
Por las mañanas cuando salgo a tomar el café tienen en la cafetería puesto el televisor y en él un programa de esos de la mañana, que observo presenta una chica muy guapa que tiene un lejano parecido con Mariló Montero. Mis compañeros insisten en que es ella, pero yo no lo creo, porque a mi me parece que no es posible que alguien sea más joven ahora que hace ocho años, ¿o sí es posible?. Digo esto porque los animales del Vellosino también tenían un lejano parecido con un toro de lidia, cuatro extremidades, una especie de cuernos y cierta nobleza. Pero realmente carecían presencia - de ánimo y de la otra – carecían de trapío, apenas se tenían en pié, los pitones no se si merecen ese nombre e inexplicablemente uno de ellos dio una voltereta a Manzanares. No se piense que por bravura, ni casta, ni por genio, ni nada de nada, simplemente este artista que también me recuerda vagamente a un torero, piensa que no hace falta mandar al toro que embista por donde tiene que embestir, que no hay que “mandar”, piensa que el toro viene con la lección aprendida del campo, así que como lo medio citó sin mandar, el toro se arrancó por derecho y lo atropelló sin remedio, esta claro que hasta una oveja te puede hacer pupa, por suerte no fue el caso y salió indemne, salvo las manchas en el terno, pero como he dicho que barrunto que tiene varios iguales, no creo que la cosa sea problemática.

Después de la corrida saludé a Juan del Álamo que estaba entre el público, me lo encontré en un bar cercano a la plaza, estaba con muchas ganas. para la del martes en las Ventas, a ver si le va bien, creo que es un buen torero hasta donde yo he visto. Por cierto que nos pusieron unos callos de órdago, lo mejor de la tarde junto con el paseíllo de Morante.

P.D: Destacar la buena entrada en el coso del Paseo Zorrilla y la cantidad de gente joven en los tendidos

martes, septiembre 16, 2014

"Por una vez los robados parece que no solo somos los aficionados". Dos tardes en Valladolid (Santi)

Triunfo incuestionable de dos toreros, el gran juego de cuatro toros y la enorme satisfacción de un público que no se cansó de disfrutar de una orgía de toreo del bueno…. Elegante, señorial, Manzanares talló una faena de alto voltaje artístico al primer toro de su lote, dentro de un conjunto bello, muy plástico, sobresalieron tres pases de pecho que fueron tres monumentos al arte del toreo.
Supongo que las dos o como mucho tres personas que hayan leído alguna vez lo que en ocasiones escribo aquí, habrán inferido que la autoría de las grandilocuentes, hiperbólicas, líneas anteriores, no me corresponde, sino que las firma un tal EFE en la crónica de El Mundo sobre la corrida de los Zalduendos en Valladolid, mano a mano de los paradigmas del arte del toreo moderno, el no va mas de la tauromaquia, el summun, la repanocha, el despiporre, o, como bien dice el Señor EFE, “la orgía del toreo”, que ordinariez. Los Zalduendos eran unos toros anovillados, incluso los de más peso, que apenas se tenían en pie, tan nobles como descastados y que solo en ocasiones sacaron cierto genio, alguno de ellos. Los de Manzanares se mantuvieron mejor, no se si por sí mismos, o porque al torearlos tan despegado, dándoles la salida siempre por arriba y sin obligarlos en absoluto, Manzanares consigue que no se despanzurren. Que ventajismo, que insustancialidad, que manera de pasarse el toro a dos pasos de distancia, en resumen, que todo el mundo estaba entusiasmado y como queda dicho por el señor EFE lo mejor los tres pases de pecho, con eso está todo dicho. Por cierto se está aficionando a dar circulares por la espalda el chico. Morante estuvo bien, o todo lo bien que se puede estar con unos toros que daban claros síntomas de no poder con su alma, o con su soplo vital, que es lo que según un Papa, no recuerdo si fue el anterior, tienen los animales. El caso es que estos tenían poco soplo, y aunque toreó bien a la verónica y quizá por eso, poco más que ver. Estuvo bien en algunos momentos, yo tengo devoción por Morante, pero preferiría verlo torear toros y no marmolillos, como es él el que elige no a otro cabe aribuir la responsabilidad de que no consiguiéramos ver gran cosa. Bueno, el señor EFE, Después con la muleta la faena fue una ensoñación de toreo mágico, que embriagó al publico, me da la sensación de que el señor EFE es un tipo/a bastante lúbrico.
Los del día siguiente eran toros de los Hermanos García Jimenez y Olga Jimenez, estos tenían más pinta de toro, aunque feos todos ellos y alguno con unos pitones que voy a calificar de cuestionables, sin añadir nada más. Cuando uno va a un concierto, no se, de Deep Purple, de los que quedan vivos me refiero, y piensa cómo en los años setenta estos tipos llenaban estadios, y ahora apenas llenan un pabellón, no deja de invadir una cierta sensación de melancolía, tempus fugit, qué efímera es la gloria, como cambian las cosas con el paso de los años, sic transit gloria mundi, etc etc. Así ocurre con Finito y también con Ponce, el lleno del día anterior contrastaba con la menos de media entrada del sábado, Ponce que llenaba las plazas, Finito, aquellos primeros años en que todos o muchos veíamos en él a un futuro nuevo califa, al que Madrid esperaba con un runrún de expectación, (aquella faena bajo la lluvia) No me entretengo y resumo, ahora nada de nada, Ponce aburre a las ovejas y conste que lo que hace no es muy diferente de lo de Manzanares, es más, Ponce es infinitamente mejor torero que Manzanares, el problema es que ni es joven, ni es tan guapo, eso si, cada vez tiene una cabellera más lucida, en cualquier caso Manzanares gusta y Ponce ya no. Finito pinchó a su morlaco primero no se cuantas veces. No he dicho que todos los toros mansearon lo suyo y se querían ir a corrales en muchos casos. Fandi ya se sabe, no torea del todo mal con el capote y a veces pone buenos pares de banderillas, está pendiente de la lidia y con la muleta es insufrible, eso sí, mata extraordinariamente, que no es poco, el público se empeñó en darle 4 orejas. Yo ya hace mucho que no pretendo entender nada de lo que ocurre ni en los toros ni en ninguna parte.
En la del viernes nadie puso el toro en suerte al caballo, sí en la del sábado, donde Fandi salvó in extremis a un monosabio que estaba asistiendo al equino derribado y que ni se inmutó con la proximidad del toro, ¡qué tio! Menudo valiente, a mi me gustó mucho más que los tres monumentales pases de pecho de Manzanares.
En fin, el sábado dizque robaron la recaudación de la plaza, 400.000 eurazos que estaban en la caja de las taquillas (¡!), al parecer ni siquiera está forzada, la abrieron con llave los cacos, no voy a realizar aquí especulaciones que puedan constituir algún tipo penal. Eso sí, por una vez los robados parece que no solo somos los aficionados.

Santi

viernes, septiembre 06, 2013

Feria de Valladolid, días 4 y 5: Adolfos, Mexico, lluvia y “falta personal” (Santi)



Fui a los toros el miércoles y el jueves y esta vez no voy a entretenerme en dar demasiados detalles, tan solo algunas impresiones. El día 4 nada más llegar a la plaza las primeras personas que me encuentro son a Adolfo y su hijo, estaba contento con lo de Soria aunque nada me anticipó de lo que íbamos a ver. Lo que vimos fue un buen encierro de presencia, en líneas generales y cuatro toros más bien sosotes, un cuarto toro excelente – cómo metía la cara – y un sexto que fue totalmente desperdiciado por Adame del que enseguida hablaré. De los otros dos toreros cabe decir que da gusto la seguridad, firmeza y aplomo que transmite Ferrera en la plaza, más allá de lo que pueda gustar cómo torea, pendiente de la lidia en todo momento, firme en todo momento, un toreo al que se le ve en sazón y con sitio. De Castaño no puedo decir lo mismo, no lo vi ni firme ni seguro, al contrario que su estupenda cuadrilla, todos sabemos, creo yo, que es de lo mejor que ahora mismo se puede ver en la plaza, que estuvo en esta ocasión bien, aunque sin los alardes a los que nos tienen acostumbrados los Adalid, Sanchez, Galán, Tito Sandoval… No me explico por qué este torero sea como sea el toro, se empeña siempre en torear en el tercio, a veces amaga con irse a los medios, pero enseguida vuelve a ese terreno, donde buena parte de sus lotes empiezan a defenderse y perder recorrido, por eso mismo y por obligarles poco.

En cuanto a Joselito Adame ¿qué decir? Sé que en Madrid anduvo bien con un toro, aunque solo lo se por referencias, yo no lo vi. De lo que si he visto puedo escribir: Adame no es Gaona, ni Arruza, mi padre siempre me cuenta aquello de “desde que torea Arruza, Manolete está que bufa”, no, tampoco es Armillita, ningún Armillita, no. También es probable - no sé lo que toreó en Madrid - que no haya visto nunca nada parecido a un Adolfo (igual me equivoco), desde luego de los que vinieron a Valladolid no hizo vida: su primero, un toro sin mucha sal, pero que ciertamente no le quitaba la vista de encima a Adame, no supo por donde “meterle mano”, me dio la impresión de que el muchacho estaba sudando tinta, impresión que confirmó el hecho de que en su primera entrada a matar pinchara… ¡En el suelo!, luego encontró al toro, pero la estocada apenas había penetrado la piel y la punta de la espada salía por el costado trasero de horrorosa manera, extrajeron rápido el acero y al final consiguió matar de mal modo. En su segundo, junto con el cuarto el mejor toro de la tarde, creo que aún le duraba el susto y a pesar de que este sí, tenía fijeza en la muleta y metía bien la cara, fue incapaz de sacarle un pase decente. De lo visto desde luego, no cabe pensar que, de momento, pueda seguir los pasos ni emular a tan ilustres predecesores.

De la corrida con el hierro de Parladé de ayer a la que acudí con cierta reticencia, aunque acompañado de mi hija que quería ver a Padilla, al que profesa cariño desde el año pasado y que salió esta vez encantada con El Fandi (esta claro que no tenemos los mismos gustos, pero ya se sabe que entre mil aficionados hay mil opiniones), debo decir aunque esto sea, Javier, impropio de nuestras habituales opiniones, que en líneas generales, muy buenos toros, sin una presencia excesiva, pero sí bien armados (máxime para lo que estamos acostumbrados en mi pueblo), resultaron toros nobles, varios con cierta casta y solo alguno especialmente justo de fuerzas, vimos que con ellos se hicieron buenas faenas en lo que les cabe a estos toreros. El Fandi cuando corre menos pone meritorios pares de banderillas, su estado de forma es excelente, eso está claro, Padilla ya sabemos que se arrima en los alardes, pero no cuando torea y El Cid torea tan pinturero como despegado. Hay que decir que El Fandi en su estilo (tiene que haber de tó) tiene sitio en la plaza y está pendiente de la lidia y se le ve seguro, además dio dos estocadas estupendas. Como cabía esperar orejas a tutiplén y a un toro se le dio la vuelta al ruedo, el quinto, un poco excesivo y ya eran ganas, porque en ese momento ya diluviaba.

Sí, porque al final del tercer toro y cuando El Fandi iba a matar comenzó a llover: los abonos de sombra comenzaron a levantarse de sus localidades sin esperar a que entrase a matar, distrayendo al toro, así que Fandi tuvo que esperar a que la burguesía adocenada de Valladolid en pleno, se resguardase, subiendo a las vacías gradas superiores: antes en la entrada se nos recordaba que estaba prohibido abandonar la localidad durante la lidia de cada toro, ahora nadie recuerda ni la norma, ni la educación, ni sabe que si te mueves en tu localidad puedes estorbar y de hecho estorbas, la faena, o tempora o mores!

Lo de la “falta personal” no es porque estemos en pleno eurobasket, no, la cosa es que a la de Adolfo no creo que fuesen 3000 personas (la plaza tiene unas 11.000 localidades) y quizá 4.000 a la de ayer, ni un tercio de entrada ninguno de los dos días: está claro que falta personal y falta afición, aunque en Valladolid se ha creado un grupo nutrido llamado “Juventud en los toros” que animan un poco la cosa, pero en fin. Lo cierto es que cuando se hizo la plaza de Valladolid, hace más de cien años, la ciudad no tendría ni 100.000 habitantes, segurmanete muchos menos, no me he molestado en comprobar el dato y si se hizo tal plaza sería porque se pensaba en llenarla, ahora la ciudad tiene más de 300.000 y ocurre esto, da verdadera pena, otra vez en latín: sic transit gloria mundi.


martes, mayo 21, 2013

Nos escribe Santiago Hidalgo


Decía Marcial Lalanda algo así como que hay toreros que ya salen del hotel con la faena ya pensada, lo que evidentemente es un error, porque no hay dos toros iguales y todos tienen su faena “… he tenido tardes o temporadas con decaimiento, pero apenas he conocido el toro al que no se pudiera hacer faena” . No recuerdo si era él o Domingo Ortega el que decía que siempre que le había cogido un toro había sido culpa suya, no del toro. No he visto, no he querido ver, y espero no hacerlo (supongo que al final no lo podré evitar) lo de Talavante con los victorinos, ya se que habrá quien diga que hablo sin saber, pero ni quise, ni quiero, porque tengo el convencimiento de que Talavante es uno de esos toreros  que sale del hotel con la faena pensada y para colmo esa faena que lleva pensada a la plaza y que ya he visto unas cuantas veces, no es que no me guste, es que eso, lo digo sin ambages, no es torear. Empiezo con Marcial y acudo ahora a las celebres palabras de Domingo Ortega en la no menos celebre conferencia en el ateneo"Ustedes , aficionados, a poco que recuerden, habrán visto muchas veces en las corridas de toros faenas de veinte, treinta, cuarenta pases y el toro cada vez más entero..." "¿Cómo es posible que con esa cantidad de pases aparentemente bellos para la gran parte del publico, el toro no se haya sometido? La respuesta es muy sencilla: lo que ha ocurrido es que el torero ha estado dando pases, y dar pases no es lo mismo que torear". Lo único que le anima a uno de esta verdad incontestable es que ya en la época de Domingo Ortega había toreros de estos,  lo que mas desanima es que hoy prácticamente son así todos.
Mucho me temo que no necesito ver a Talavante para haberlo visto el otro día : pierna contraria retrasada, suerte descargada y el trapo acompañando la embestida del toro, ni mas ni menos, si el toro acude a esta representación con buena voluntad, todo el mundo contento (a pesar de que eso es “destorear”), si no, pues culpa del toro que, así lo ha declarado el propio diestro, no embiste por derecho. Yo sugeriría que en las ganaderías pusieran un domador para indicar al toro como debe embestir,  o a un tio como ese de los perros que en un programa televisivo educa a  los canes díscolos, pero en tal caso a este y otros toreros les pediría que me indicasen donde esta la gracia de ver a un tío ponerse pinturero delante de un bicho que todos sabemos de antemano lo que va a hacer, es decir, que podríamos torear cualquiera: la gracia de Alonso es que si yo piloto su Ferrari me estrello en la primera curva pero el puede ganar a cualquiera con él,  la gracia de ser torero es que Pepe Luis Vázquez hubo uno y ni en mil vidas ni yo ni ninguno de los que solemos asistir a las plazas, podríamos ser Pepe Luis . Talavante y otros presuntos toreros de hoy en día no se dan cuenta que lo que reclaman al pedir un toro que "embista por derecho", sumiso, domesticado, es la despersonalización del torero: sé que yo nunca podría ser ninguno de los toreros que hasta ahora he citado, ni Joselito, ni Belmonte, ni Bienvenida, ni Manolete ni el Viti, ni Curro Romero (pues sí, Curro Romero también),  ni tantos otros, pero es que también ellos sabían  que eran únicos e irrepetibles, que ellos y nada mas que ellos podían hacer delante de un toro lo que hacían.  Toda la tauromaquia se basa en hacer al toro que haga lo que no quiere hacer, como por ejemplo embestir por derecho, si el toro hace lo que tiene que hacer sin que nadie se lo mande, o sobra el torero o sobra el toro o, ay, sobran los dos. 
El mal que aqueja a la fiesta es que los toreros solo piensan en la forma, no en el fondo,  el concepto, yo a veces creo que a lo mejor además de torear deberían muchos leer un poco, no mucho: la celebre conferencia de Domingo Ortega en el Ateneo (esto esfundamental), Juan Belmonte matador de toros, de Chaves Nogales, la tauromaquia de Gregorio Corrochano y las gracietas del Guerra y de Rafael el Gallo, solo eso, y así coger el “conceto”. Otra vez Domingo Ortegael torero ha de resolver en pocos segundos problemas muy difíciles de los que depende su vida”, por lo visto los toreros de hoy creen que cuando un toro plantea problemas, lo que hay que hacer es eludirlos, no resolverlos, cosa que, por desgracia es el signo de los tiempos, en los toros y en todo lo demás. Por cierto, alguna de las citas las tomo de otro libro más que recomendable “10 toreros de Madrid” de Andrés Amorós.

Santiago Hidalgo

Nota: añado un texto escrito ayer por De Purísima y Oro (por cierto, el texto de Santi nos llega desde Valladolid y creo que el de Purísima , también)
Toda aquella creación del toreo clásico pasado por Belmonte, Chicuelo y Manolete, es ahora cuestionado por el toro del siglo XXI, en el que cruzarse, dar el pecho, cargar la suerte, es las más de las veces un recurso literario y estilístico, que un fundamento técnico y necesario. Ahora se torea como Pereda. (Talavante, Manzanares, Juli...)
- Lo del paréntesis es mio-
Foto: Juan Pelegrín

viernes, septiembre 07, 2012

Sobre la corrida de El Pilar en Valladolid (Santi)



¡Copia Morante!
Hay toreros a los que les cuelgan el sambenito de artistas (no se si llamarlo sambenito es lo más indicado, pero en fin) y con tal motivo el público no tiene término medio con ellos, si están bien les aclama, pero en cuanto muestran la más leve fisura la bronca está asegurada. Ayer le ocurrió a Morante en Valladolid, no estuvo bien, pero tampoco tan mal como para que le pitasen en los dos toros, sobre todo en el segundo en el que casi fue abroncado y con característica mala uva algunos incluso aplaudieron al de “El Pilar” un toro que llegó derrengado a la muleta (dale aire dale aire gritaba mi vecino de la grada, yo pensé que el aire lo expendían en los hospitales y a los humanos, me abstuve de decirlo, por mantener buenas relaciones de vecindad, lo que me valió que él y sus amigos me obsequiasen con unos torreznos y un chorizo excelentes entre el tercer y el cuarto toro; todos ellos eran muy de Manzanares y llamaban muleta al capote y gorro a la montera, no llegué a averiguar si al castoreño lo llamaban pamela, pero es probable que sí), en cualquier caso sus dos toros andaban escasos de fuerzas, como casi toda la corrida y poco se pudo ver, si bien es cierto que su primero espabiló con las banderillas y le dio un par de series con la derecha pura estética morantista, para mi lo mejor de la tarde, como quien haya leído mis líneas alguna vez (supongo que Javier y pocos más) sabe que mi Morante es mi Morante, se pensará que no soy objetivo, pero ¿quien es objetivo en los toros o en la vida? Con la izquierda nada de nada aunque pareció intentarlo. Decir que ambos toros andaban justos de pitones es poco decir y no se si tampoco seré objetivo en esto, pero lo cierto es que ninguno de los seis que salieron de corrales tenía la menor seriedad por delante, he visto novillos mejor armados que lo que ayer salió en la plaza del paseo de Zorrilla. También estuvo bien con la capa en su segundo rematando un quite por chicuelinas con una revolera magnífica.
A Padilla que reaparecía en Valladolid se le hizo saludar antes del comienzo de la corrida, recogió el saludo en el tercio y lo compartió con sus compañeros de cartel que saludaron de mala gana. Colocó buenos pares de banderillas a sus dos toros y toreó bien a su primero, o todo lo bien que le cabe torear a Padilla, debo decir que a mi hija le encantó y no hacía más que insistir en el mérito que este torero tiene, cosa que es innegable. En cualquier caso su faena al primero no estuvo exenta de cierto gusto, su segundo llegó sin fuerza alguna a la muleta y padilla se arrimó y le sacó lo que cabía sacarle que era más bien poco, así que se le dio una oreja.
Ya se sabe que Belmonte decía que se torea como se es y Manzanares, como mi hija no se cansó de repetir durante toda la corrida, es guapo, guapísimo, y así es como torea, guapo. Ignoro si además de la belleza Manzanares atesora otras cualidades, desde luego su toreo no es más que guapo, compone bien la figura, pero utilizando un modismo corriente hoy en día, no es que toree con el pico de la muleta, es lo siguiente. A su primero con tan buenas hechuras como poca cara (poquísima) un toro de infinita nobleza que acudía presto y fijo en la muleta y repetía sin cesar le articuló varias tandas de muletazos tan “guapos” como despegados, se empeñó en matarlo recibiendo y marró dos veces (en la suerte contraria, ignoro el motivo) así que le mató finalmente al volapié a la segunda intentona, la faena dejó un poso tan hondo que se lo obligó a salir a saludar al tercio, yo no entendí nada de lo que allí ocurría, mi hija al parecer sí, porque como el resto del público estaba encantada. Cuando salió a torear, es un decir, su segundo alguien gritó ¡Copia Morante! lo que fue bastante jaleado por el personal, que al parecer piensa que no hay suficientes toreros que toreen con el pico y fueracacho, con la pierna contraria retrasada y todas esas lindezas de la neotauromaquia, que, ay, ya empieza a no ser tan nueva por consuetudinaria, en fin, estuvo como siempre y se le dio una oreja. El día que Morante copie a Manzanares yo dejaré de ir a los toros, cosa que probablemente no les importe a ninguno de los dos.
En resumen, tarde hasta cierto punto entretenida, más para unos que para otros, toros sosos y escasos de fuerza y pitones, suerte de varas inexistente, muy bien la cuadrilla de Manzanares, un par de orejas de regalo y cincuenta euros menos en mi bolsillo porque la entrada más barata en Valladolid es a 25 (se negaron a venderme una grada de sol de a 16 a pesar de que en grada de sol no había nadie, un misterio insondable). Eso sí, mi hija salió muy contenta, lo cual como padre y aficionado me congratula bastante.  
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Foto: Juan Pelegrín (no, la foto no es de ayer pero se que le gustará a Santi)

lunes, mayo 14, 2012

Sobre la corrida de Victoriano del Rio en Valladolid (Santi)


Me pide Javier que remita unas lineas al blog sobre la corrida del 13 de mayo en Valladolid pero lo cierto es que más allá de la fria crónica poco hay que decir.
La fria crónica es la siguiente: en el último momento los toros de García Jiménez fueron sustituidos por uno de Toros de Cortés y cinco de Victoriano del Rio. Sin entrar en demasiados detalles, el de Cortes era un novillo probón y sin sustancia al que daba igual torear que no torear, Morante optó por lo segundo. Los otros cinco de Victoriano del Rio, desigualmente presentados, el sexto quizá el de mejores hechuras resultó manso del todo, el quinto no se si era anovillado o novillo, porque cumplía años este mes de manera que es posible que ni siquiera fuera cuatreño, por supuesto todos justitos por delante. En fin, el segundo de Morante, muy feo, dio cierto juego en la capa y aguantó una buena tanda de muletazos con gusto del maestro, luego ambos se quedaron sin fuelle y hubo que acabar con el animal; por cierto que murio como un bravo, tragándose la muerte y aguantando un buen rato en pie, fue aplaudido justamente por el personal por este detalle de bravura. Se le dio una oreja al maestro para que no se fuera de vacío, dio la vuelta al ruedo con su languidez característica (fue lo mejor de la tarde).
El Juli con los suyos estuvo como cabía esperar: bullidor y variado con la capa e insistente con la muleta, hacía algún tiempo que no le veía pero saqué la misma conclusión de siempre, torea bien con la capa, pero con la muleta no tiene la menor gracia, comienza las faenas como lo hacía su representante doblandose con el toro, pero la tónica es la vulgaridad y la falta de empaque, muchos pases eso sí, naturalmente, con el segundo en especial, nos deleitó con varias series de circulares citando por la espalda que es una suerte que jalea mucho el personal pero que a mi me pone de mala leche: que pases de alivio como estos exalten al público da buena cuenta de cómo está hoy día la fiesta, no se si he dicho que el toro era una cabra de 490 kilos (el presunto cuatreño del que hablé al principio). Estocada trasera y desprendida, ¡oreja y fuerte petición de la segunda! No se aburre uno aquí, como le habían dado otra en el primero puerta grande, arreglado.
Los de Manzanares: el primero regordío y acapachado de cuerna algo bizco del izquierdo, el segundo ya se ha dicho, castaño oscuro listón, quizá el mejor presentado pero manso: a ambos les recetó una buena dosis de la tauromaquia manzanista cuyos principales argumentos consisten en retrasar la pierna contraria, colocarse cuidadosamente al hilo del pitón, presentar la muleta haciendo una uve con el cuerpo, embeber la embestida del toro en el pico de la muleta y pasarse al morlaco lo más lejos posible del cuerpo, ni que decir tiene que todo esto llevó al delirio al público que le concedió entusiasta las dos orejas del primero. No fue muy distinto con su segundo, a lo que añadió, seguramente envidioso de la estética julista, algunos pases circulares citando por la espalda, es algo que hoy día no puede faltar en cualquier tauromaquia que se precie. Pero como el toro se rajó del todo y cantó la gallina que se quería ir a tablas, pinchazo y estocada y a otra cosa, el público no pidió oreja, curiosamente porque no estuvo ni mejor ni peor que en el primero, imagino que como ya le habían dado dos pues la cosa estaba hecha. Por cierto que a su primero lo mató recibiendo y en qué hora porque le dio una estocada traserisima y desprendida que por supuesto le valió las dos orejas que he dicho.
Javier esto es lo que hay: me gasté treinta euros más la cuota parte de la generosa aportación que el ayuntamiento hizo al espectáculo y no ví, ni toros, ni toreros (mi morantismo confeso no me impide ser objetivo) y casi tampoco aficionados, una cosa sí vi, y es que aunque la plaza no estaba llena del todo había un buen ambiente, más gente joven de lo habitual, y unas cuantas bellezas a tomar en consideración, no lo de Málaga pero bien. Naturalmente las bellezas estaban muy pendiente de cada detalle de la tauromaquia manzanista.
Foto: José Salvador para Aplausos

jueves, junio 02, 2011

Sobre Julio Robles y Ortega Cano (Santi)

Javier: Ya poca gente recuerda los años de competencia de Ortega Cano con otro gran torero que fue el malogrado Julio Robles y alguna tarde en que pusieron las Ventas en pie con sus quites. Sí, en los quites, otra víctima del simulacro de la suerte de varas, otra cosa que ya no vemos nunca. Pocos se acuerdan de que este atildado personaje que ha generado la prensa rosa, se caracterizó por un valor y un arrojo estoico, firme, serio: todavía lo estoy viendo arrojarse entre los cuernos de un toro para cobrar una estocada impresionante y salir por la puerta grande de Madrid, puerta que abrió, no lo recuerdo con precisión, cuatro o cinco veces y tres Julio Robles. Recuerdo aquellos años, 1986, 1987, 1988 como los de consolidación de una afición que ya tenía desde casi niño, yo era más partidario de Julio Robles aunque, ahora lo se, seguramente por aquello de hacer patria (o sea, una tontería) pero lo cierto es que uno y otro tenían un concepto verdaderamente clásico y serio del toreo, es una verdadera pena que tanto el uno como el otro, por motivos distintos (cualquier buen aficionado de cierta edad recuerda la terrible cogida de Julio Robles que lo apartó de los ruedos y prácticamente de la vida), hayan tenido tan fatal destino: sic transit gloria mundi
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Foto: estocada de Julio Robles. Creo recordar que la foto la cogí de blog de Agustín Hervás

martes, mayo 10, 2011

Sobre los carteles de San Pedro Regalado de Valladolid y la peste de los Matilla

Las ganaderías programadas por Matilla para la Feria de San Pedro Regalado en Valladolid son: Mª Carmen Camacho (ganado recriado por Matilla), Hermanos García Jiménez (Matilla) y novillada de Yerbabuena (ganado recriado por Matilla) y ganadería de Olga Jiménez (madre de los Matilla).
Nuestro amigo Santiago nos envía un cartel de Valladolid de 1913, se anunciaban Veragua, Miura y Pablo Romero.
¡Así están las cosas!!!
Nota: no entro en los toreros apoderados por la empresa porque ahí me pierdo, aunque me consta que , al menos, Manzanares está apoderado por ellos.
Nota1 : Valladolid en el 2004 tenía 2800 abonados y en el 2010 tenía 1800. ¿Cuántos habrá en el 2014?

jueves, mayo 05, 2011

"Paletos sanguinarios amantes de los toros" (Melitón Cardona)

Nuestro amigo Santiago nos envía un enlace a este artículo publicado en el Diario de Mallorca y firmado por Melitón Cardona. Les enlazo y copio el final:
"Ser salvaje al lado de Picasso, Lorca y Ortega no está mal", ha declarado el barón Garel-Jones en ABC. No ha citado a Alberti, Bergamín, Celaya, Crémer, Gerardo Diego, Guillén, Hemingway, Laín, Montherlant, Pérez de Ayala, Savater, Valle-Inclán, Villalón y otros muchos paletos sanguinarios amantes de los toros, incluidos los franchutes; será porque los cultos y sensibles son los diputats del parlament catalá y tantos otros gallomustios, tuercebotas, subvenidos y tontilones que viven de rebañar el presupuesto. Ésos sí que saben, créanme."

lunes, febrero 21, 2011

Se apuntilla por detrás, y no pasa nada

El pasado sábado, en casa de mi amigo Santiago, tomé la fotografía de ese cartel de toros de la feria de Valladolid de 1911. Al verla me acordé de  esa otra fotografía en la que Vicente Pastor fija al toro para ser apuntillado. Como indicaba Agustín Hervás, "Se apuntilla por detrás, y no pasa nada. Es pues una lección para alumnos de las escuelas y para subalternos cabezones."
Foto2: Agustín Hervás

jueves, octubre 28, 2010

Sobre "La amargura del triunfo" de Ignacio Sánchez Mejías (Santi)


Nos escribe Santi:


Hola javier
Acabo de leerme la novela, es un decir, de Ignacio Sánchez Mejías "la amargura del triunfo" que ha engranado Andrés Amorós a base de una serie de manuscritos más bien dispersos. Me gustaría poder decir otra cosa, pero lo cierto es que la novela es una auténtica birria y la introducción de André Amorós, que por cierto es más extensa que la propia novela, es bastante menos lucida de lo que es habitual en él. En cualquier caso algunas curiosidades:
Al parecer Ignacio Sánchez Mejías la presentó en el Ateneo de Valladolid el 22 de septiembre de 1925, después de torear y cortar dos orejas y el rabo a un toro; el acto consistió en la lectura de los dos primeros capítulos y según se describe en el Norte de Castilla también triunfó como en la plaza (por cierto que hace una descripción Amorós de las fiestas vallisoletanas de lo más atinado, algo verdaderamente decadente, en eso no se ha evolucionado gran cosa en esta ciudad, por no mencionar a nuestro actual alcalde).
Otro detalle, cuanta Amorós que Sanchez mejías pronunció una conferencia en Nueva York y entre otras cosas dijo lo siguiente: "cuando la humanidad esté en un grado de civilización que no quede ninguna crueldad entonces será cosa de hablar de suprimir las corridas de toros. Pero mientras los seres humanos hablen tranquilamente deel número de hombres que cada nación puede matar en un momento dado, hablar de la crueldad de las corridas de toros es ridículo" y añade "el toreo no es una crueldad, sino un milagro. Es la representación del triunfo de la vida sobre la muerte".
De la novela poco cabe reseñar, salvo que no tiene apenas pies ni cabeza, los capítulos los ha ensamblado Amorós como ha podido y se ha sacado de la manga un libro sin otro interés que su autor, por lo demás resulta en ocasiones hasta cursi y trasnochada, aunque destaco un pasaje en el que el protagonista, matador de toros, una especie de síntesis de Joselito y el propio autor, habla con su mozo de espadas Espeleta "¿es que no hay nada que sea verdad en la vida?" y contesta aquel "en la vida no sé. En la vida del torero habrá algunas verdades pero yo no las conozco. Es decir, hay una verdad que no admite duda: el toro"
También hay alguna referencia a la crítica venal y poco más.
En fin que no te la compres, ya te la dejo yo.
Un abrazo "
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miércoles, julio 14, 2010

Sobre la corrida de El Pilar en Pamplona (Rafael cabrera)

Escribe Rafael Cabrera:

"En su segunda comparecencia en la Feria del Toro, la ganadería charra de El Pilar ha vuelto a demostrar que sigue atrevesando un buen momento. Al igual que otras corridas lidiadas en los últimos años, los pupilos de don Moisés Fraile han sacado casta y más que posibilidades en el último tercio. Corrida de nota, amplia y con dos toros por encima del conjunto, los lidiados en 2º y 4º lugar. ¿El secreto? Búsquenlo en la casta. "
Nota: La foto es de Jokin, quien ayer me llamó desde la plaza para comentarme el buen juego de los toros de El Pilar.
Nota2: Santi, quien también estuvo en la plaza, me comentó, vía sms, que " los toros meten muy bien la cara y son nobles aunque soseras"

miércoles, agosto 19, 2009

Azabache y nada (Santi)


AZABACHE Y NADA
Gallito fue de negro y azabache un mal día en que murió su madre. El traje en cuestión aún se puede ver el museo taurino de la Maestranza (o en el de Ronda, la memoria es tan feble con el tiempo...), negro y azabache.
Con el tiempo hemos visto más azabache, a Paula le vimos aquel día de azabache y algo, no lo se, cosas del blanco y negro: la música callada del toreo.
Ayer en Málaga vimos azabache, mucho azabache, azabache y nada, o casi nada. Aparicio, grana y azabache. Conde azbache. Morante más azabache. Algún peón de azabache. Arte, mucho arte y azabache ¿y toros? alguno era más o menos azabache, más un colorao o castaño que toreó primorosamente Morante, Morante reaparecido después de su cogida, Morante tiene gusto y tiene el sitio y templa y hasta manda, lo que no tuvo Morante fue el Toro, pero al menos hubo torero, Aparicio no lo veo desde hace años, a Conde jamás le ví, aunque le ví muchas veces, mucho azabache, mucho azabache y nada nada de nada, ni toro ni torero, nada.
¿Nada?, bueno salvo el jamón, el atún , el vino...y la compañia.
Foto: Vía Malaka