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lunes, junio 26, 2017

El día que se considere sólo como arte...

El día que se considere sólo como arte y caiga en una búsqueda desenfrenada por la estética, el espectáculo taurino entrará en una fase de decadencia que acabará provocando su desaparición. El fundamento ético de la Tauromaquia, muy anterior a la noción del arte, y más aún a la de esteticismo que nació apenas hace un siglo, surge de la capacidad del hombre para encarnar la sublimación de la Humanidad, desde el estado de naturaleza al de cultura, enfrentándose a un toro que representa, a su vez, la naturaleza salvaje, con su fiereza, su casta, su peligro y su poder. Sin esa base indispensable, el espectáculo carece de fundamento, y lo que llamamos arte se convierte en una exhibición carente de sentido, que poco tiene que ver con el rito taurino auténtico.

André Viard - prólogo del opus 44 de Tierras Taurinas-
Foto: Campos y Ruedos

miércoles, junio 14, 2017

Ética, estética y marketing ( André Viard-Tierras Taurinas)


Cuando una cultura apuesta por lo superficial y se aleja de su esencia por afán de lucro o conformismo, oculta el misterio sagrado de sus orígenes y sacrifica su grandeza por la modernidad. Éste es el mayor peligro que amenaza a la Tauromaquia hoy: querer sistematizar la "performance" del "artista" y venderla de antemano a través de un marketing superficial.
Para transmitir nuestra cultura  a las generaciones venideras, a quienes se les explica que la Fiesta taurina es cruel, necesitamos mucho más que enseñarles una media o un adorno argumentando que esto es arte puro. Si no somos capaces de hacerlo, cualquier día veremos acartelados entre MacDonal's y Coca-Cola sobre las paredes de una plaza de toros transformada en un supermercado.
Ahí, entre otras opciones de ocio, ofrecerán para todos los públicos una versión edulcorada de la Fiesta, sin puya ni muerte, a base de novillos desmochados y mucho "arte". El negocio será posiblemente jugoso, pero ese día la grandeza de la Tauromaquia desaparecerá y el rito caerá en el olvido. Nuestra responsabilidad es inmensa y la tarea que nos espera descomunal. Ojalá podamos cumplirla, antes de que los mercaderes del templo hundan a la tauromaquia en una espiral mortal

André Viard. Opus 44 de Tierras Taurinas
Foto: Cultoro


jueves, enero 19, 2017

Ya en mis manos el último número de Tierras Taurinas

Incluye reportajes sobre las ganaderías de Victoriano del Rio, El Retamar, Juan Luis Fraile, Barcial, Sotillo Gutiérrez, Miguel Zaballos y Valdefresno.

viernes, junio 10, 2016

Tauromaquias Universales. El Relato Fundacional


En el último número de Tierras Taurinas se recoge el el siguiente texto de obligada lectura (ver nota 2) y que requeriría su difusión, al igual que el documental "Tauromaquias Universales", mas allá del público taurino:
La fe nace del dogma. No existe mito, religión, moral o ideología sin un relato fundacional que ofrezca un dogma a todos sus seguidores. Escrito hacia el año 2000 antes de Cristo, el poema épico de Gilgamesh –quien, entre otras hazañas, mató al Toro Celeste- fue el primer relato fundacional que abordó la búsqueda de la inmortalidad y sirvió de base para las religiones mesopotámicas. Después, sobre el siglo VIII a.C, nació la Biblia, poco antes de que los pre-socráticos griegos estableciesen los cimientos de la filosofía. Todos fundamentan su visión del mundo en el antropocentrismo, según el cual el hombre es el eje de la Creación.
Nacido a mediados del siglo XX y radicalmente opuesto a todos los grandes mitos, religiones y morales anteriores, el relato fundacional vegano nace del naturalismo nazi, germen de la ecología profunda. Ésta conceptualiza el dogma del biocentrismo, el cual decreta que todas las especies deben gozar de los mismos derechos y que el hombre es sólo un animal más. La consecuencia de este relato fundacional es que hay que prohibir todas las actividades humanas que utilizan a los animales, empezando por la corrida de toros: según el relato de los veganos, « la Fiesta es tortura y la tortura no es cultura ». Este relato mentiroso no supondría peligro alguno si hubiera otro, con la misma capacidad de difusión, capaz de restablecer la verdad. Pero como no existe, el relato vegano está difundiéndose en todas las sociedades modernas con la misma facilidad que los grandes relatos fundacionales en la humanidad primitiva: hoy en día, para las nuevas generaciones, declararse vegano -y antitaurino- equivale a reivindicar su progresismo cuando, en realidad, significa militar, de forma más o menos consciente, a favor del fin de una civilización llena de valores ejemplares y apoyar el advenimiento de otra civilización cuyos fundamentos son subversivos.
Es fácil entender el peligro de la situación: si frente a este relato demoledor sólo somos capaces de asegurar que Morante es un artista grandioso y Cobradiezmos un gran toro bravo -ambas cosas ciertas, por supuesto-, no podremos detener el avance de esta ideología difundida por una secta liberticida que extiende sus tentáculos a nivel mundial con la constancia de la gota de agua, capaz de penetrar en la roca más dura. No se trata, obviamente, de convencer a los veganos de que están equivocados -como en todas las sectas su integrismo los vuelve fanáticos-, sino de dirigirnos al resto de la sociedad para explicar, a través de otro relato, lo que la Tauromaquia es y representa. Aunque parezca mentira considerando el imponente número de obras que los toros han inspirado a través de los siglos, este relato fundacional no se ha escrito antes de "Tauromaquias Universales", que llega en el momento oportuno para llenar este vacío.
Su fundamento es incuestionable: 20 milenios antes de los primeros relatos escritos, los cuales ensalzan la figura del hombre como eje del mundo y de la naturaleza, las pinturas parietales de Villars y de Lascaux sientan las bases del antropocentrismo que las religiones y morales posteriores erigieron en dogma universal.
¿Qué vemos en Villars? Un hombre desafiando a un toro, arriesgando su vida para matarlo y asegurar así el futuro de su gente.
¿Qué vemos en Lascaux? Un hombre derrotado por el toro, después de haberlo herido de muerte.
¿Dónde se encuentran ambas pinturas? En el ábside de dichas cuevas, lo que demuestra su dimensión religiosa.
¿Qué es lo que se venera? No al toro, sino al hombre que sacrifica su propia vida para salvar la de los demás.
El relato fundacional de las Tauromaquias Universales parte de esta dimensión religiosa y de la figura crística que se le atribuye al hombre cuando se enfrenta al toro. Esto nos permite atribuir a la corrida de toros moderna una justificación más universal que el arte de Morante o la bravura de Cobradiezmos. Ambos son el Grial que los aficionados persiguen, pero también la manifestación contemporánea del hecho fundador: su valor real reposa en que legitiman la fe y regeneran el dogma.
Hace 23 milenios, cuando pintaron la "tauromaquia" de Villars, nadie cuestionaba que el hombre matase al toro: era la condición de su supervivencia. Después de extraerse de la animalidad -en parte gracias a la alimentación, la cual enriqueció con la carne de las demás especies, favoreciendo el desarrollo superior de su cerebro lo que, a su vez, permitió que el hombre primitivo inventara las armas que la naturaleza no le había otorgado-, nuestro lejano antepasado salió a la conquista del planeta adueñándose de él. Y el primer héroe de la Humanidad, homenajeado en la cueva de Villars, fue un cazador de toros. A continuación, a lo largo de veintitrés milenios, las Tauromaquias Universales simbolizaron esta lucha por vencer a la naturaleza, hasta que todas desaparecieron en las regiones donde se desarrollaron, a medida que el toro salvaje desaparecía en ellas. Este rito nacido con la Humanidad se perpetuó, sin embargo, en España y en el Sur de Francia, donde algunas ramas procedentes del uro primigenio consiguieron resistir a la erradicación y superaron la domesticación. Entre tiempo, la lanzada de los principios había dado a luz unas prácticas más sofisticadas, hasta llegar a la corrida moderna que las sublimó cuando el hombre inventó la muleta: a partir de ese día, el 15 de agosto de 1720, la lucha brutal evolucionó hasta el arte delicado.
Hasta hoy, esta historia no se había contado de forma global y la ausencia del relato fundacional permitió que los veganos difundieran sin complejos algunas mentiras tan colosales como la supuesta condición anti-taurina de Goya, el origen franquista de la tauromaquia, o la leyenda de los suplicios al que, según ellos, los aficionados someten al toro antes de lidiarlo en la plaza: agujas en los testículos para que no se pueda tumbar durante varios días, vaselina en los ojos para que no vea bien, algodón en el morro para que no pueda respirar, sacos de arena sobre los riñones... unas fantasías que dicen mucho de sus propias patologías.
La creciente influencia de la ecología profunda explica los ataques que sufre la Fiesta, pero también la involución de las mentalidades: mientras que el hombre primitivo se apropiaba de manera simbólica de las virtudes del animal salvaje que combatía o sacrificaba, el hombre moderno proyecta su neurosis sobre las especies que ha domesticado. Si las representaciones zoomorfas de la Antigüedad respondían a una necesidad de trascendencia, el antropomorfismo contemporáneo hace regresar al humano hacia la animalidad.
En contra de todas estas mentiras, hoy en día, el toro sigue siendo un animal distinto entre todos por el trato privilegiado que el hombre le dedica. Cierto es también que el torero que pone su vida en peligro enfrentándose a él sigue ofreciendo a los humanos un alimento fundamental. No se trata de satisfacer necesidades meramente materiales - la carne del toro, por ejemplo- sino sobre todo espirituales: sacrificando al toro de manera ética en el altar de la estética, el torero ofrece al mundo una catarsis liberadora.
Éste es el relato fundacional que las Tauromaquias Universales ofrecen con su exposición y su documental. Si somos capaces de difundirlo dentro de una sociedad que desconoce totalmente los valores de la Tauromaquia, podremos detener los estragos provocados por el relato negativo escrito sobre la Fiesta por los anti-taurinos, parte visible del iceberg vegano. Un relato que, gracias a la potencia comunicadora que brinda a sus autores la ayuda interesada de unas ONG oportunistas o de unas industrias que se nutren del mercado de las mascotas, consiguió atraer a parte del mundo político en la telaraña animalista, hasta provocar que algunos partidos se atrevan a cuestionar la existencia de una cultura milenaria compartida por decenas de millones de ciudadanos.
A la vista del desinterés o de la animadversión de los medios generalista hacia la Fiesta, no será fácil contrarrestar el relato animalista. Pero se debe intentar, puesto que es la única vía de salvación que tenemos actualmente.
Afortunadamente, si no podemos contar con el apoyo de muchos medios generalistas, disponemos de Internet, el mismo arma empleada por los veganos para acorralarnos: de ahora en adelante, le toca a cada aficionado convertirse en apóstol de su cultura, para difundir por todas partes, a través de las redes sociales, el documental Tauromaquias Universales con el fin de compartirlo en el mundo entero. Por eso se realizó en español, en francés, y dentro de poco en inglés, portugués… y quizás en chino.
De la misma manera, los actores del mundo taurino deben apoyar la logística de la exposición, cuyo objetivo es instalarse en todos los pueblos taurinos, todas las universidades, todas las ciudades, y sobre todo, en aquellas donde el peligro tiene nombre y apellido. Hay una cosa segura: a cada ciudadano que acaricie el Toro Mítico instalado en el laberinto de la exposición, le pasará lo mismo que a nuestros antepasados cuando se acercaban a sus tótems mágicos. En él, encontrarán la fuerza para resistir a la desesperanza y para luchar por su pasión.
Defender la Fiesta es defender un modelo de civilización, mientras que prohibirla supone darle la espalda a la historia de la Humanidad.
Quizás esta afirmación le parezca algo rimbombante a los incrédulos, pero si se esfuerzan en estudiar el legado del Museo de las Tauromaquias Universales, verán la Fiesta como es, y no como se la han contado:
- La Fiesta simboliza la elevación del hombre primitivo, desde el estado de natura al estado de cultura, superando su instinto de supervivencia a través de una búsqueda ética y estética, la cual transformó la caza original en una práctica artística universal.
- La Fiesta representa también la apropiación por parte del pueblo de un privilegio real, y un ejemplo de convivencia entre las clases sociales. Además, ante la violencia homicida de la sociedad contemporánea, la muerte del toro, colofón de un ritual solemne, cumple una innegable función social y reconciliadora, comparable a la de los misterios de la Antigüedad.
- Finalmente, la Fiesta es un factor de preservación de la biodiversidad mediante la conservación de una especie en su medio ambiente, respetando su identidad y bienestar dentro de los límites de su función: combatiente temido y respetado, el toro es el indicador del valor del hombre que se enfrenta a él, quien pone en riesgo su propia vida, ofreciendo de manera digna el único fin digno de su grandeza.
Como todas las culturas que no atentan contra los derechos humanos, la corrida debe ser respetada en nombre de la diversidad, pero sobre todo en nombre de los derechos universales que porta, y que la convierten en un incuestionable Patrimonio de la Humanidad

Nota 1: ES incomprensible que la exposición Tauromaquias Universales estuviese tan poco días en Las Ventas
Nota 2: Por cierto, es mucho mas cómodo leer el texto sobre papel. La revista lleva ya unas semanas en los kioskos 

miércoles, marzo 16, 2016

Ya a la venta el último número de Tierras Taurinas


En este número André viaja por la Sierra Norte de Sevilla y visita varias  ganaderías entre las que se encuentran La Quinta, Espartaco, Virgen María o Saltillo.
Al inicio de la revista aparecen una serie de artículos sobre el Jallikatu en la India que no han dejado de sorprenderme y que me ha llevado a subir la foto que ilustra este post. 
Un lujo para el aficionado. Disfrútenla.
- aquí se puede ojear este número -

Nota: La exposición Tauromaquias Universales ya está en la Universidad Católica de Valencia.

miércoles, febrero 24, 2016

Este jueves se estrena el documental "Tauromaquias Universales" en Canal Plus Toros


El próximo jueves, 25 de febrero, después del programa Kikirikí, Canal Plus Toros estrena en España el documental "Tauromaquias Universales", escrito y dirigido por André Viard. Los aficionados a los toros ya pueden señalar en rojo ese día en el calendario si no quieren perderse un apasionante viaje por la historia de las tauromaquias mediterráneas, desde la Prehistoria hasta la actualidad.
Para la versión en castellano del documental, tuve la suerte de poder grabar la voz en off junto al maestro José Miguel Arroyo "Joselito", quien aceptó narrar esta historia sobre dioses, héroes y toreros, como el cazador de uros de la cueva de Villars, el inmortal Gilgamesh, el fenicio Melkart, los acróbatas cretenses, Hércules y Teseo o Karpóforo, un revolucionario "matador" romano. Al igual que ellos, los toreros contemporáneos se siguen enfrentando al toro -animal mítico desde la noche de los tiempos- para elevarse sobre su propia condición humana, para hacer emerger la belleza de su destino trágico.
El documental "Tauromaquias Universales" demuestra que nuestra afición -y nuestra pasión- nació hace 23.000 años, conquistando desde entonces todas las civilizaciones mediterráneas. Por su contenido novedoso y la calidad de sus imágenes, este trabajo está llamado a ser un referente en el debate cultural y social en torno a la Tauromaquia. Jueves 25 de febrero en Canal Plus Toros. Nuestra historia empieza aquí.

Gloria Sánchez Grande en su blog "Contraquerencia( (y a contramano)"



martes, diciembre 01, 2015

El falso teatro de la crueldad



Ver en la corrida una manifestación de la crueldad humana demuestra un desconocimiento total sobre el público que acude a las plazas. Para los aficionados, la Tauromaquia es un ceremonial solemne, el triunfo de la vida sobre la muerte, del arte y la inteligencia sobre la fuerza brutal. Éste es su significado fundamental. La amenaza de la muerte, simbolizada a través del toro, se transfigura merced al arte del torero. Lo que se muestra en el ruedo es la comunión entre la vida y la muerte, la celebración de esta pareja esencial que subyace tras toda existencia y que se refleja en otra pareja que baila sobre el albero. La noción de crueldad es ajena al mundo taurino: nadie acude a la plaza para ver sufrir al toro, sino para verlo combatir contra un hombre tan bravo como él.
Foto: Gaston Bouzanquet

miércoles, noviembre 25, 2015

Los "okupas" del Batán


Dentro de la Escuela Taurina de Madrid, los chavales aprenden de sus maestros los valores esenciales que, a su vez, les transmitieron los suyos. Joselito entró en ella siendo un crío, y como bien explicó en su autobiografía, de no haber existido, habría acabado como un “camello” más en el Patio Maravillas, o en otro de esos lugares donde el “underground” moderno cultiva el odio social, los celos y las malas hierbas. En vez de la “contracultura”, tan alabada por los progresistas, en la Escuela de Tauromaquia, Joselito profundizó en el sentido de la vida y en el respeto hacia los demás. En una palabra, antes de aprender a ser figura del toreo -lo cual no deja de ser un milagro-, aprendió a ser un hombre cabal. Y cuando tres décadas más tarde la Escuela se tambaleaba al carecer del rigor necesario para cumplir su misión, decidió tomar el relevo como maestro a pesar de sus muchas ocupaciones: cuando se sale de la nada hasta alcanzar la fortuna y la gloria, uno no tiene que olvidar sus orígenes ni ser desagradecido con el mundo que lo ha forjado. Aunque los “antisistemas” del Ayuntamiento no lo entienden, se puede ser rico y afortunado sin convertirse en “facha”. Igual que en la época de Joselito, los alumnos que hoy aprenden los secretos del toreo y las leyes de vida, provienen, en su mayoría, de clases muy humildes. Además de un bonito sueño, los toros suponen una vía -una de las pocas- a través de la cual un chaval pobre puede acceder a la riqueza, a condición de ser capaz. Y para aquellos que no lo consiguen, la experiencia vivida a lo largo de un par de años les sirve para enfrentarse a la vida real, que es, como bien dice Joselito, la verdadera jungla que les espera fuera del redondel donde se forjan sus sueños.

martes, noviembre 17, 2015

Ya en mis manos el último número de Tierras Taurinas


 el presente trabajo tiene tres objetivos principales: acabar con los argumentos del animalismo fanatizado, terminar con los complejos izquierdistas hacia una Fiesta supuestamente franquista y rebajar la incultura de una sociedad cobarde que valora más el papel de la victima que el del vencedor.
Un lujo poder disponer de esta revista


jueves, septiembre 17, 2015

Sobre el toreo



Aquí no crían un toro que embista tranqueando o gateando, tan del gusto de las figuras...Buscan el que embiste por derecho, con todo, y galopa hasta el final. Y si el torero quiere que se ralentice, ahí está el secreto de Belmonte: que lo temple y lo toree en redondo, dándole la distancia en vez de acortársela. La emoción más pura nace del embroque comprometido al que sigue el muletazo templado, dejando salir al toro al final del mismo, en vez de taparle la cara para mantearlo preso de un carrusel perverso que da la espalda al toreo verdadero

André Viard -  EL albur de los Albujeros , en el Opus 33 de Tierras Taurinas

Foto: Paquirri y "Buenasuerte" de Torrestrella


lunes, septiembre 07, 2015

A la venta el nuevo opus de Tierras Taurinas dedicado a Garcigrande

En los cercados de Garcigrande y Traguntia, las dos fincas que Domingo Hernández posee en Salamanca, su hijo Justo cría el toro del «tercer grado» necesario para la Fiesta 2.0; del mismo modo que, hace un siglo, el toro moderno se concibió en Juan Gómez, bajo la tutela de Murube. 

En ambos casos, el futuro se contempla a través de los ojos del torero : Joselito entonces, El Juli hoy. Los gustos del primero desembocaron en la supremacía de la parte de Murube, que acabó en manos de Ybarra y después Parladé. En este opus nos planteamos si, actualmente, Domingo Hernández y su hijo Justo, con el apoyo de El Juli, están creando el toro del futuro a partir de esta misma rama.

No deja de resultar paradójico: para los aficionados toristas, dicho toro –al que a menudo llaman «Garcichico» o «Mansigrande»– es sinónimo de decadencia total, mientras que, para los toreros que se lo rifan, supone una garantía de triunfo. Gustos a un lado, el caso merece una investigación, incluso si la tarea resulta tan compleja como distinguir un objeto volador no identificado (OVNI). Sin embargo, al tratarse de la ganadería –dos, en realidad– que más éxitos ha propiciado en los últimos años merced a su regularidad, urge desempeñar esta empresa. Al fin y al cabo, posiblemente, en Garcigrande, se está cociendo el porvenir de la Fiesta...

martes, julio 21, 2015

Ya a la venta el último número de Tierras Taurinas

Medina Sidonia
El cordel de los Merchantes



Entre Medina Sidonia y Chiclana de la Frontera pasa el cordel de Los Merchantes, nombre nacido de unos populares varilargueros del siglo XVIII que vieron emerger el toreo a pie y las primeras ganaderías de lidia. Por él pasaron Manuel Bellón «El Africano»los Romeros de Ronda, el chiclanero José Cándido, los sevillanos Costillares y Pepe Hillo... Y, obviamente, el «Napoleón de los Toreros», Francisco Montes «Paquiro».
Por él discurrieron también los toros del Duque de Medina Sidonia rumbo a la marisma; mientras que siguen circulando los de TorrestrellaCebada Gago y Núñez del Cuvillo, que resisten a la crisis, al mismo tiempo que otras ganaderías vecinas prestigiosas han desaparecido.
De todas las comarcas taurinas, Medina Sidonia es donde más hondo se hunden los raíces de la Fiesta. Aquí nació la idiosincrasia campera gaditana y se continúa preservando el equilibrio natural que hombres, toros y caballos alcanzaron desde tiempo inmemorial. Unas tradiciones envueltas de misterio, que cualquiera puede presenciar hoy gracias al espectáculo «A campo abierto» que ofrecen en Los Alburejos. Un lujo sin desperdicio.

Aquí se puede hojear

miércoles, mayo 13, 2015

Ya a la venta el último número de Tierras taurinas. Viaje al CAMPO DE GIBRALTAR

 Los lugareños dicen que el Campo de Gibraltar es el fruto de dos mares : «la mare que parió al Levante y la mare que parió al Poniente». Y sus vecinos aseguran que, por culpa de ambos vendavales, están todos trastornados.
Los fenicios y los cartagineses fueron los primeros en desembarcar aquí, con sus leyendas. Entre ellas, la de Melkart, héroe de la mitología oriental, famoso por matar al toro del cielo, de quien se inspiraron la cultura minoica y los griegos para forjar la figura de Heracles, el Hércules de los romanos. Los fenicios dejaron una imagen de Melkart grabada en un marfil tartesio, fechado en el siglo VI antes de Cristo, forjado seguramente en Cádiz : esta obra, donde el héroe apuñala al toro, se considera la primera Tauromaquia de la Península.
Después de conocer un próspero pasado taurino, el Campo de Gibraltar, al igual que otras comarcas, vive inmerso en la crisis. Cerca de Tapatana (ver opus 19), La Palmosilla es la ganadería que goza de mejor salud, mientras que Gavira se ha reestructurado para reducir las amenazas. Con vistas al Peñón, se hallan las ganaderías de los hijos de Miguelín (Gavira y Salvador Domecq) y la de Curro Escarcena (Núñez de Los Derramaderos). Saliendo de Los Barrios
en dirección a Medina Sidonia, Carlos Corbacho cría sus Osbornes en un entorno maravilloso, mientras que prepara una invasión taurina en China.
Siguiendo la ruta de los arrieros y los contrabandistas, que sale de Gibraltar y pasa por Ronda antes de bajar hasta Málaga, se encuentra La Fábrica
de las Bombas, donde la ganadería Monte San Miguel (Núñez a través de Manolo González) ha encontrado un refugio seguro en buenas manos tras el estallido del Caso Malaya.
En esta comarca, ganaderos y aficionados resisten contra el desencanto, a pesar del viento que arranca lo que no debe, dejando en su lugar un sentimiento de «alegre desesperanza» que siempre ha caracterizado a los pueblos cuyo destino está dirigido por el azar.»

Tierras Taurinas .-Editorial Opus 32 .- 


miércoles, abril 08, 2015

Sobre la ganadería de Peñajara



Pepe Rufino prepara sus siete corridas del año en los cercados alineados alrededor del generoso arroyo que baja desde las últimas estribaciones de Sierra Morena, desembocando más abajo, en el río Viar, cuyas aguas atraviesan la sierra de Constantina antes de regar los cultivos de Lora del Río.


[…] En el cerro que domina el cortijo, se encuentran las madres con sus crías, mientras que, para distinguir a las añojas, hay que subir hasta lo alto de la finca. A lo lejos, en otro cerro, algunas manchas de color delatan la presencia del ganado. “Están totalmente asilvestradas. No se dejan ver. Para tentarlas, al año que viene, tendremos que cortarles el agua para que tengan que buscarla y, poco a poco, las acercaremos hasta el cercado más cercano a la plaza”. A las hembras siempre hay que engañarlas. Pepe observa con cariño a las madres variopintas. “No pensaba volver a ser ganadero, aunque lo llevaba dentro. Pero, eso sí, siempre quise tener una dehesa y la compré con mis ahorrillos cuando me jubilé, después de trabajar toda la vida para el Banco Urqujo, administrando empresas. Había conocido el mundo taurino cuando los empresarios iban en busca de los ganaderos… pero sabía que ahora era al revés. O peor: los ganaderos van en busca de los toreros para que les coloquen las corridas. Sabiendo eso, sólo quería ganado manso para disfrutar de mi dehesa. Quería volver al campo que siempre me gustó. Aristóteles escribió que, el hombre es tan imbécil, que no le echa cuentas a la cosa más preciada”.

lunes, marzo 23, 2015

Sobre la ganadería de Yonnet



Poca gente recuerda hoy que la vacada de Yonnet nació, hace casi siglo y medio, de un cruce original: vacas de la raza de Camarga con sementales de Jijón comprados a los herederos de Gil de Flores y otros en Colmenar. Con la desaparición de Hubert Yonnet y la llegada de su nieta Charlotte al mando de la ganadería, una nueva época comienza en La Bélugue. Las dificultades son numerosas, pero la séptima generación ganadera de Yonnet posee la pasión suficiente para enfrentarse a ellas y preservar el futuro del símbolo por excelencia del torismo francés, ahondando, quizás, en la huella Jijona de un patrimonio genético complejo…

[…] El tiempo lo engulle todo. Porque lo sabía, Hubert había programado la desaparición total de la manada, como si hubiera deseado que, después de él, nadie pudiera continuar. Una vez rubricada la firma del convenio de ocupación entre el Conservatorio del Litoral y su nieta Charlotte, se libró de otros arrendamientos rústicos que aseguraban el forraje de la manada, cediendo todos los alquileres -300 hectáreas en total- a los vecinos, quienes no vacilaron en saltar sobre la ganga. Con la misma meticulosidad que empleó durante toda la vida para tejer su personaje, Hubert despiezó su vestido de patriarca provenzal, ya que no encontraba un sucesor digno de llevarlo después de él, y cortó, una a una, todas las ramas a las que un eventual heredero empresarial habría conseguido agarrarse. Después de él, el Diluvio podía engullir a La Bélugue y sus animales, si antes no se encargaba de ello la prevista subida de las aguas causada por los deshielos de Groenlandia. En estos movimientos no contó con la voluntad de hierro de Charlotte ni con su deseo de tomar el lugar que, en la saga familiar, tendría que haber ocupado su padre Christophe III. Aunque sabía que su nieta era la única que se atrevía a hacerle frente, Hubert jamás habría imaginado que Charlotte llegaría tan lejos.

Tierras Taurinas . Opus 31- Casta Jijón- 
Fotos: André Viard y Josemi