lunes, junio 10, 2019

Román

Y hoy, domingo de Baltasar Ibán, en el que su gesto fue entrar como sustituto de Emilio de Justo, ahí tenemos a Román perfilado en perfecta rectitud en su particular “decíamos ayer”, para atacar al volapié en la suerte contraria a Santanero I, número 5, y cuando “le acerca la muleta al hocico, bajándola hasta el suelo para que humille bien y se descubra”, tal y como Montes regula en su tauromaquia, y mientras “mete la espada y va a salir de la suerte con todos los pies”, el toro, al sentir dentro el hierro, alza la cabeza lanzando el derrote en dirección al viaje del diestro, haciendo presa en el muslo izquierdo del torero, al que campanea durante unos interminables segundos hasta que lo lanza lejos de sí, roto y herido, a la arena. Y mientras las asistencias retiran apresuradamente al torero que se desangra, en dirección a la enfermería, entre las ovaciones del público, el toro, herido de muerte, parte en agonía hacia las tablas del 6. Este es el epílogo trágico y pleno de integridad de la labor de Román con Santanero I, porque esa cornada, ese tributo de sangre que se cobra el toro completamente vencido, es sólo el accidente que culmina una labor completa de Román con un toro que sólo ha presentado dificultades y difíciles ecuaciones que no muchos hubiesen sido capaces de resolver.
José Ramón Márquez
Foto: Andrew Moore

jueves, mayo 30, 2019

Un documento de la Inquisición

"Digo yo Ventura Rodríguez que hago pacto con el demonio con efecto que me de licencia para saber torear que es capear, echar banderillas, estoquear, saltar los toros que quiera y otras habilidades tener, mucho corazón amistad con Grandes de España y otros y saber hablar y correr"
Vía : Antonio Pineda / Humberto Ramírez

lunes, mayo 27, 2019

David de Miranda

 Encaje, bragueta, soltura, ligazón, mano baja para conducir, templar todo lo que se pudo los viajes sin freno del toro, abundar sin fatiga en tandas generosas de hasta cinco y el de pecho. Igual que en el quite de presentación, en el platillo, una primera serie de tres cambiados por la espalda librados en el último momento. Sin dejar los medios, y en la distancia otra vez, una primera tanda en redondo donde se dejó ver del todo el aire del toro, y luego otra de mayúsculo ajuste; y dos más con la zurda, logradas, a toro enganchado y enroscado. Así que fue un delirio.

Barquerito
Foto: Andrew moore

jueves, mayo 23, 2019

Roca Rey







Quedaba el sexto como último cartucho de la primera de las tres tardes que Roca Rey tiene firmadas en la feria. Y fue con ese toro, muy en juampedro clásico, negro zaino, culopollo, serio por delante. Con ese toro fue el poner de acuerdo a todos, tirios y troyanos, porque con él llegó la faena de consagración. Una faena de fantástica rotundidad por lo que tuvo de gobierno del toro desde el arranque en los medios –cite de largo, un cambiado por la espalda librado a media altura y no por arriba, y dos parecidos al instante cosidos con el natural y el de pecho- hasta la hora misma de la igualada, cuyo prólogo inmediato fueron una tanda de cinco naturales monumentales, y el de pecho, y una muy temeraria serie de bernadinas abrochadas con la trincherilla y el natural. Y, luego, la estocada hasta el puño y en la yema. 

Barquerito

Fotos: Andrew Moore

miércoles, mayo 22, 2019

Sobre Gonzalo Caballero




Y Caballero, a quien sólo vimos en un toro, presentó una inusitada cara de torero con algo que decir y compuso la que ha sido la mejor actuación que ha tenido en Las Ventas desde aquel remoto día en que le vimos sin caballos en una matinal. Serio, nada atropellado, con claridad de ideas, no dejando que los impulsos atropellen a la razón, Gonzalo Caballero ha presentado argumentos de peso en esta tarde, desde el torero inicio de la faena por estatuarios, el toreo en redondo en una tanda de mucho sabor, la sinceridad de los naturales y la rotundidad del pase de pecho; Gonzalo Caballero ha sido la gran sorpresa de la tarde y ha sido estupendo verle mientras ha mantenido la cabeza fría, si bien luego, al final de la faena, ha querido volver a sus cosas más vulgares, al encimismo, y ha dejado el tono serio y torero que traía en su faena hasta ese momento, cuando ha cedido a dar dos innecesarios invertidos y a la peste de las bernardas, antes de entregarse a vida o muerte a una de esas estocadas de triunfo o hule, en la que salió hule. Esperemos que la recuperación de la cornada sea pronta y podamos verle anunciado de nuevo, pues ha sabido a poco lo que hoy nos dio.


Fotos: Andrew Moore

¡FUERA DEL PALCO!


Dedicado a Gonzalo J. de Villa Parro

martes, mayo 21, 2019

Sobre el animalismo


"Hay que preguntarse cómo hemos llegado hasta aquí en tan poco tiempo", dice José Manuel Errasti, profesor de Psicología de la Personalidad en la Universidad de Oviedo. Desde hace años, el primer día de clase, Errasti plantea a sus alumnos un dilema moral: ¿quién prefieres que muera en una corrida de toros, el toro o el torero? "Empecé a hacer esta pregunta convencido de que encontraría algún caso llamativo de alguien que prefiriera la muerte del torero. Al principio eran unos pocos, pero la proporción ha ido aumentando y en los últimos dos o tres años, prácticamente el 90% de los alumnos ya dicen que prefieren la muerte del torero antes que la del toro", cuenta el profesor. "No podemos ignorar que estamos ante un grave problema social".
El propio Errasti señala dos factores que explican la evolución del animalismo. Por un lado, lo que llama el "mito de la naturaleza", una reinvención idílica del medio natural construido, dice, por jóvenes de ciudad que "jamás han pasado una noche en el bosque, en la selva o en el desierto pero sí se han inventado un nuevo concepto de animal con una supuesta esencia de pureza, autenticidad y carente de maldad". Por otro lado, una educación emocional que desde la infancia nos ha presentado a los animales como iguales a nosotros. "El Pato Donald es un ser humano, Pluto o Mufasa también. Disney ha conseguido que la gente vea seres humanos en los animales que nos rodean porque si en las Patoaventuras salieran patos en un estanque volando unos metros y comiendo hierbajos, los niños se aburrirían como ostras".
- ¿Sabe que eso de "aburrirse como ostras" es una expresión especista, verdad?
- Definitivamente el animalismo que se plantea como ideología política ha llegado al delirio, sentencia el profesor Errasti.
(...)
. "En el animalismo actual hay una respuesta emocional e inmadura aprendida de la publicidad que finge tener un argumento racional pero que realmente ofrece una visión banal del mundo, con categorías cursis de Disney, y que sólo puede darse en el ámbito de una ciudad, en el contexto del yogur helado, los likes, los peluches y la mascotita".
En ese escenario que dibuja Errasti se explica que ya haya en España 13 millones de mascotas, más perros que niños menores de 15 años. "El descenso de la natalidad ha ido acompañado de un aumento de la mascotidad", dice el profesor de Psicología. "Los animales están sirviendo para tener hijos de la forma más light, sin responsabilidades, hijos que nunca te van a criticar y con los que puedes fantasear una relación humana significativa, aunque no lo sea para nada".

Pablo Aguado






La dimensión de lo que esta tarde ha planteado Pablo Aguado es descomunal porque pone frente a los ojos de tantos muchachos engañados que andan por esas escuelas taurinas, por esos centros taurinos de alto rendimiento, la verdad inmutable del toreo hecho con los más simples mimbres: la verdad, la naturalidad, la personalidad, la torería... el tener algo que decir y decirlo: el toreo.

José Ramón Márquez - Aquí la crónica-
Fotos: Andrew Moore

miércoles, mayo 15, 2019

Juan Francisco Peña picando un toro de La Quinta


"impresionante puyazo que agarró Juan Francisco Peña, habiendo sido descabalgado previamente por el fuerte encontronazo que propinó Fogoso a la cabalgadura, haciendo honor a su nombre. Citó de largo, tiró el palo y picó arriba, a la par que el cárdeno iba de largo al galope y daba un terrible topetazo, pudiendo Juan Francisco sujetar al bicho y aguantar a horcajadas a duras penas con todo el peso de su cuerpo en el estribo izquierdo mientras el toro recargaba y apretaba con pujanza. Extraordinaria ejecución. La gente en pie aplaudiendo desaforados, manicomio en los tendidos. Luego movió el caballo con soltura y citó dando los pechos. Al terminar el tercio, una vez comprobamos que lo de Fogoso no era arrancarse de largo y rechazaba por activa y por pasiva todas las invitaciones del bueno de Juan Francisco, daban ganas de bajar al callejón y darle un abrazo. ¡Eso es picar un toro, sí señor! "
Pedro del Cerro
Foto: Andrew Moore

Aquí la crónica completa de Pedro

Javier Cortés


" Javier Cortés logró los momentos más redondos y felices de la corrida con el quinto toro y con la mano izquierda. No solo eso: su aplomo en todas las bazas, su diligencia y seguridad. Su manera de embraguetarse con el segundo antes de que dos enganchones sucesivos cortaran el fluido. Una manera de pisar propia del torero seguro de sí mismo. "
Barquerito
Foto: Andrew Moore

martes, abril 30, 2019

Sobre Ignacio Olmos ( Barquerito)


La sorpresa de la fiesta fue este Ignacio Olmos que llegó a las Ventas como un desconocido pero salió del debut con cartel de novillero relevante, valiente y capaz. El toreo en la cabeza, una llamativa naturalidad, asiento y colocación nada comunes en toreros nuevos o por hacer, una mano izquierda soberbia, sentido clásico al torear –por los vuelos, el engaño por delante, ligazón, remate. Dos faenas de distinto planteamiento pero muy llenas de ideas y logros las dos. La del sexto, entera por la izquierda en seis tandas esplendidas con la izquierda, fue de mayúsculo mérito. La del tercero, dificultada por el sentido y listeza del toro, que lo cogió dos veces y le hirió la segunda de ella, fue notable por su firmeza. Contó la inteligencia de rehilar más que ligar para ganarle por la mano la partida al toro. Hubo dos o tres muletazos de cámara lenta dentro de un todo de pureza y seriedad.

Barquerito