Copio unas lineas de una reflexión de Pere Gimferrer publicada en el 2010 en ABC:
Me avergonzaría pertenecer a dicha colectividad si no recordara que a ella pertenecía también Joan Miró, que, al proyectar en Montecarlo su ballet Jeux d´enfants, escribía que su deseo era obtener un resultado comparable a una corrida de toros. No me siento a solas con Miró: en el ámbito de quienes hablan o hablaron catalán, le acompañan Fortuny, Casas, Picasso, Dalí, Tàpies (libro Del Toreo, de Bergamín y Coderch, 1977), Barceló, entre los pintores; en otros ámbitos lingüísticos Cocteau, Orson Welles, Hemingway, Montherlant, García Lorca, Alberti, Miguel Hernández, Vicente Aleixandre, Goya; entre los escritores en lengua catalana, Sagarra o Espriu. ¿No basta con eso?(...). La prohibición de los toros sería simétrica a la prohibición de Viridiana. No deseemos vivirla.

