viernes, abril 12, 2013

Se pararon los relojes



Eran las tres y seis minutos de la tarde cuando en el número cinco de la Calle Canalejas de Sevilla “se pararon los relojes”, la ensaladilla del Donald conseguía realizar el misterio con su infinita suavidad y su eterno sabor, mira que el nivel estaba alto con unas “importantes” gambas blancas  y unos salmonetes “cumbres”, rematados con un rodaballo a la plancha que dio una gran “dimensión”. Todo ello aderezado con la mejor de las compañías, la de los amigos, pese a que por causas sobrevenidas fuera baja de última hora el delgaino con barbas, a quien echamos mucho de menos

Una vez conseguimos salir de nuevo a la calle y volvieron a arrancar a funcionar los relojes, llegaron en AVE los refuerzos madrileños, tuvimos el privilegio de saludar en los previos a D. Rafael Cabrera, y ya sentados en el senado maestrante al amigo David Diez. A la salida vimos a Juan Pasmo, lo mejor de la blogosfera no podía faltar a tamaña cita.

Para las 6 y media que arrancaba paseíllo, ya nos había merecido la pena el día, salieron los alguacilillos, que en vergonzosa dejación de funciones permitieron que los fotógrafos ensuciaran el ritual entrometiéndose entre los protagonistas. Los privilegiados que darían lidia y muerte a estoque a los 6 Toros 6 de la familia Cuadri se presentaron con sus mejores galas, el extremeño Antonio Ferrera lucía un precioso terno en “Gafas de Sol y Oro”, el vallisoletano Leandro con un “Sangre de Pollo de Corral y Azabache” y el salmantino con toque extremeño un “Ribera del Duero (o quizás del Guadiana) y Oro”.

No fueron 6, sino 7 los Cuadri que saltaron al ruedo, porque “Comerciante” partiose un pitón al estrellarse contra un burladero, no sabemos que llevaría dentro quien en una sola arrancada tanta buena impresión causó.

Para que vamos a seguir dando vueltas, la corridas nos decepcionó, y no por la presentación que fue sublime, sino por su falta de casta, y por la alta exigencia que hay que tener con la mejor ganadería del campo bravo patrio o no patrio, y no quiero con esta evidencia demostrable parecer ecuánime porque no lo soy, soy un radical seguidor de la Casta Brava, y mi opinión está llena de la  pasión que me produce la mucha emoción que los encastados toros que la familia Cuadri, que con tanta devoción y mayor afición crían y cuidan, nos han regalado en tantas ocasiones, y a buen seguro que seguirán haciendo, pero esto no es matemática y las cosas no siempre salen bien pese a estar bien hechas, ¿que se le va hacer?  Pues volver en cuanto se pueda, y a donde se pueda.

Podríamos entrar en matices, y ponernos a hablar de Pleamar, de la familia de la Playa, lidiado en tercer lugar, que salió al ruedo con la tranquilidad de quien no sabía donde estaba, debió preguntarse que lugar era aquel que pese al año de lluvias, era todo albero, que merecía ser husmeado, oiga no lo venden en tarritos en la tienda de la Plaza, al recibir el primer puyazo Pleamar abrió los ojos, se enteró donde estaba, y empezó a apretar con los riñones, fue sacado y casi sin poner en suerte volvió a arrancarse con prontitud, inexplicablemente en un robo a la lógica, Eduardo Gallo no pusó en suerte por tercera vez y desde los medios a Pleamar, para que hubiéramos visto, primero si se arrancaba o no por tercera vez, nos privó de saberlo, no sabemos si los pelos se nos hubieran puesto como escarpias con ese torrente de bravura acudiendo a la pelea con el caballo por tercera vez. No tardó Eduardo Gallo en citarlo con la diestra dando distancia al toro que embestía con prontitud y codicia, fueron dos tandas de notable bravura y sobresaliente emoción, fue siniestro el cambio a la siniestra, y aquí entra la discusión si el toro se aplomó por falta de casta, como dicen los mas exigentes, y si la considerable reducción de distancias por parte del salmantino secó el manantial, no lo sabremos, si bien es posible que los dos matices sean ciertos, pues curiosamente Pleamar se arrancó de lejos cuando el oriundo(vía materna) de Salvaleón armóse con la tizona, con la que pinchó sin pasar, antes de dejar una tendida y caída, que no merecía el hijo de la Pleamar y de Revisor Chico, padre de Toros tan importantes como Podador o Comino.

Como decía podríamos entrar en matices, pero para qué, para parecernos a quienes callan a diario, cuando no hay toro ni de estampa ni de fondo, y hoy sacan pecho, fariseos, contra los aficionados que a diario ridiculizamos sus cursilerías. Sigamos aprendiendo de D. Fernando Cuadri, otros días nos emocionan sus toros, hagamoslo hoy  con la grandeza ganadera de sus palabras: 

'Aunque la empresa me lo pida, el año que viene no volvemos a Sevilla. No hemos merecido volver' 'La espinita con Sevilla sigue más honda todavía. También una lástima, porque la disposición de los toreros... Todo a favor, y se falla de esta manera tan estrepitosa''No ha podido ser y para mí, sinceramente, ha habido muy muy poquito. La corrida ha tenido un denominador común, que ha sido venirse a menos de forma alarmante. Esto es por falta de casta, porque el toro encastado va a más y el que no tiene casta se viene abajo. Hoy los seis se han venido a menos. No me ha gustado ningún toro. El tercero peleó en varas y tuvo un par de tandas, pero después se paró de forma alarmante. El quinto transmitió, pero era tarde y también tuvo poco fondo''La presentación es cien por cien responsabilidad del ganadero, y en eso no se puede fallar. Este año tenía 25 toros para plazas de primera y la de Sevilla la hemos sacado de ahí a conciencia...pero es de las corridas que dices "me he equivocado de lleno". Por lo pronto, ya no venimos a Sevilla el año que viene. Y eso está claro hasta que no seamos capaces de remontar el vuelo'

Hoy y Siempre Cuadriadicto hasta morir.

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