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viernes, mayo 06, 2016

Feria de San Isidro, toreros jóvenes y sin compromiso

López Simón, Gonzalo Caballero y los cinco que confirman la alternativa (Roca, Juan Leal, Román, Posada de Maravillas y José Garrido) se acomodan entre las ganaderías más comerciales y rechazan cualquier gesto que les diferencie de sus mayores. Solo el francés Leal se atreve a anunciarse con los toros de Pedraza de Yeltes.
Antonio Lorca - aquí el artículo -

Foto: Juan Pelegrín

lunes, junio 08, 2015

Javier Castaño ante un toro de Miura

 Castaño ha estado muy serio y firme con el toro, aunque dio la impresión de que muchos ni se enteraban, que es lo que pasa cuando un tío no se pone a hacer pases desmayados y, sobre todo, esas trincherillas que anestesian a la masa. Muy buena impresión la de Castaño en un toro bastante complicado al que había que atacar con decisión. El salmantino mantuvo con gran firmeza su faena, faena de poder a poder, a la que le faltó remate adecuado a espadas

José Ramón Márquez

sábado, junio 06, 2015

Gracias, torero

  A las 20:48 de la tarde caía el último toro. Manuel Jesús, El Cid, necesitó de un metesaca; media estocada en el rincón; un pinchazo y una estocada caída; una estocada pasada y dos descabellos; una corta desprendida y tres descabellos; una corta trasera y un descabello; para despachar la corrida de Victorino Martín con la que todos, por muy incrédulos que fueran, habían soñado con su mano izquierda. La que pudo ser y no fue. Gracias, torero.

Vazqueño -Aquí la crónica -

viernes, junio 05, 2015

Sobre Manuel Escribano

Quiero destacar la buena labor de Escribano ante el sexto toro de Adolfo. Copio a Antonio Lorca
La corrida tocaba a su fin, el sexto en la arena, Escribano se dispone a clavar el tercer par de banderillas; cita muy en corto, el toro arranca con extrema velocidad, casi lo atropella y con los astifinos pitones logra arrancarle los hilos de la chaquetilla antes de que el torero, apuradísimo, pudiera gana el burladero. Y, en ese momento, se transfigura en héroe. En lugar de tomar aire en un instante salvador, toma los palos de nuevo, pide permiso y, entre el arrebato de la plaza, sorprendida por reacción tan gallarda, se luce con un magnífico cuarto par asomándose literalmente al balcón. Vamos, que el miedo le duró a Escribano lo que tardó en coger los garapullos.
(...)
 Escribano, quien, muleta en mano, y a pesar del escaso recorrido del sexto, consiguió embeberlo en la muleta y lo toreó muy bien por naturales en dos tandas, una de ellas de frente y a pies juntos que supieron a gloria. Con todo merecimiento paseó una oreja de mucho peso, y sale de la feria con todas las bendiciones porque supo espantar el miedo y erigirse en un torero de los pies a la cabeza.



miércoles, junio 03, 2015

Ángel Otero


Sobre Encabo




Quiero destacar su buena labor con la capa. (incluido el  modo de colocar al toro ante el  caballo)
Le faltó "corazón" ante el 4º toro, un castaño exigente, con genio.(¿Quién hubiese podido hoy día con ese toro?)
Como escribe Márquez,:
Es torero cuajado y asolerado y es una lástima que no tenga otra en la Feria, pues nos hemos quedado con ganas de verle más.

Foto: Andrew Moore

Sobre Robleño


El más noble fue el segundo, pero solo a base de tragar Robleño paquete sin cuento. Sin trampa ni cartón. Una decisión soberbia, porque, de partida, el toro, más frío que los demás, se vino andando y, al llegar a engaño, se frenaba. Fue el de mejor nota en el caballo, lo lidió muy bien Raúl Ruiz y pareció entregarse en una tanda estupenda de doblones con que Robleño abrió faena.
Faena de calado, temple, valor y bíblica paciencia, pues solo en la quinta y hasta sexta tandas, y enganchado por el hocico, quiso el toro en serio. No servía el toreo de toques sino el otro. El de ganar un paso y correr a pulso la mano: el temple. Bonita y seria faena. ¿Algo larga? Una excelente estocada. Ovación cerrada cuando Robleño salió a saludar al tercio. Por faenas y estocadas de mucho menos mérito se han pedido y concedido en San Isidro unas cuantas orejas. El público mutante de Madrid.

Barquerito

Nota: A la pregunta de Barquerito sobre si la faena fue algo larga, la respuesta es si.

foto: andrew Moore

martes, junio 02, 2015

Sobre la corrida de Partido de Resina

Para quien se haya dedicado a mirar el toro, y esto excluye de manera expresa a los que tienen la nefasta costumbre de ver la corrida por la deprimente televisión, la corrida ha sido de lo más interesante, por la sencilla razón de que los Partido de Resina han presentado un completísimo catálogo de incertidumbres, maneras cambiantes, humores de vaivén y despistes varios, todo ello bajo una cierta capa de mansedumbre, no de tanto gramaje como querrán decir por ahí y también con sus puntos de bravura, para quien haya estado atento.

Partamos de la base de que estos toros no sirven para lo de todos los días, (...) Los toros herrados con la boca del horno no regalaban nada de salida y lo primero que estaban pidiendo era una lidia, no un conjunto de capotazos, uno aquí y otro allí, sino una lidia ordenada que los fijase y los ahormase.

De eso no hubo nada en los ciento veintiún minutos que duró la corrida.
(...) Y así discurrió el primer tercio: toro suelto y a su albedrío que ve en lontananza al picador de la segunda suerte y se arranca a él desde el burladero del 6 sin atender a los capotes que se le tienden, toro que es puesto al relance, toro que se abalanza sobre el picador cuando el semoviente anda por el tendido del 10 camino de su sitio, toro al que se pone, se cita y se arranca con alegría, toro que va cambiando en varas: la primera huido, la segunda entrando con alegría, toro que después de apretar se va suelto del caballo volviendo grupas en dirección a chiqueros... una variedad bastante inusual de situaciones las que se han dado en el primer tercio de esta vigésimoquinta de abono, bastante lejos de lo de todos los días. Y eso que no hablamos de las fatiguitas para ir llevando a los toros al caballo, que ellos sólo querían hacer lo que les daba la gana. Y luego en banderillas, lo mismo: peones acosados hasta la misma boca del burladero, banderillas puestas de una en una, pasadas en falso y demás repertorio que se da cuando los de abajo no se fían ni un pelo del de negro (en este caso de los cárdenos), tercio presidido por la presencia del toro y del cambio en sus comportamientos a medida que se van enterando o a medida que van tomando conciencia de que pueden galopar.
Digno de reseñar, por poco visto en nuestros días, el cambio de actitud de los pablorromero en banderillas. Y luego, en el tercio de muerte, la inadecuación de los trasteos a las condiciones del ganado, pues se los quería meter en el saco de lo de todos los días, cuando ellos tienen su propio saco. 
(...)
Y luego lo de las faenas sin concepto, faenas de sucesión de pases a ver qué pasa, cuando estos demandan toreo desde el minuto cero, comenzando por el ayudado por bajo mandón y poderoso para centrar el asunto y siguiendo con dos series por ambas manos, tres adornos  y una certera estocada, suficiente tarea como para triunfar en Madrid.

José Ramón Márquez en Salmonetes y Pureza y emoción 

jueves, mayo 28, 2015

Sobre la vuelta al ruedo al toro de Alcurrucén

El negativo de la bravura. "Jabatillo" sale de naja en su breve segundo encuentro con el jaco
Escupido de varas y dolido en banderillas, el toro –Jabatillo, 525 kilos- iba a ser en la muleta una gloria.
Barquerito

El toro sale huyendo del caballo y se duele en banderillas pero es magnífico para la faena de muleta: es noble, humilla, repite, transmite emoción
Andrés Amorós

Cuadro cumbre porque lo pintó y por su significado. Tanto y tan bien y tan mejor que nunca toreó a un toro que quizá no exista, que dinamitó con los vuelos de una muleta ese concepto rancio de sacristía en latín y pecado mortal que dice que bravura es el peto. El tercio de varas.(...)  Tenía que salir un toro para que el toreo aceptara el cubismo, aceptara otro arte, otra sensibilidad,
Carlos Ruíz Villasuso

Nota: EL presidente, y máximo responsable del desaguisado de ayer,  fue José Cano Seijo. Esperamos su inmediata dimisión.


miércoles, mayo 13, 2015

¡Una vara!



 al verlo desentendiéndose del capote, se abalanza hacia el kevlar que protege al aleluya. Tito echa el palo hacia adelante y agarra bien el puyazo. Al sentir el hierro rajando la carne, Hurante se viene arriba y empuja con todas sus arrobas desplazando al caballo en dirección a la barrera, sin que el picador levante el palo ni rectifique la posición de la puya. De pronto el toro, en un esfuerzo de titán, levanta los cuartos delanteros del caballo mientras el picador defiende con valor la cabalgadura desde lo alto. Lucha de poder a poder entre un torero vestido de oro, oro viejo de cuando los picadores eran los reyes, y un toro fuerte, vivo y con ganas de pelea. Durante unos instantes llenos de emoción las espadas están en lo alto: el toro con la puya arriba, aguantando el peso del caballo fully equiped con todos los accesorios y el picador agarrado a las riendas en una difícil posición, casi vertical, cargando el palo en defensa de él mismo y de su cabalgadura. El toro no cesa de acometer con fijeza y de pronto se da cuenta de que puede vencer en la pelea, por lo que redobla su empuje con nuevas fuerzas. En ese momento Tito, que en el fragor del combate ha quedado desestribado, manda menos fuerza desde su brazo y el toro acaba derribando con estrépito al jinete y a la cabalgadura afaldonada.
Y eso son los toros, ni más ni menos. Los toros que muchos quieren reducir al petardo diario de las faenas mecánicas, prefabricadas,

José Ramón Márquez - Aquí la crónica

Fotos 1 y 2 : JMSV -Larga cambiada
Foto 3: Andrew Moore



lunes, mayo 11, 2015

Toreros para reventar un sistema podrido


dos toreros en plenitud (Eugenio de Mora y Morenito de Aranda). Esa que necesita la afición para recobrar la ilusión más allá del cambio de cromos al que nos someten. La pelota está en vuestro tejado, empresarios. Y si fueran buenos (aficionados), abrirían carteles. Por el bien de todos.

Patricia Navarro - en la razón .

La apuesta de Eugenio de Mora y de Morenito de Aranda no debe ser planteada entre los aficionados en los términos de si “este” o “el otro” La apuesta de ambos en la tarde de hoy, cada uno a su manera, es de lo más revolucionario que puede concebirse tal y como está la cosa y a la espera de que lleguen los tenores que copan las ferias con la tediosa matraca más vista que el TBO. Morenito y Mora han dado una buena tarde de toros en Madrid por ser ellos mismos y tratar de salirse de los senderos más trillados y facilones, fuera de los que se nos quiere convencer de que no hay vida posible.
(...)
Sería una enorme injusticia no reseñar la decisión con los palos de David Adalid, así como contrastar la excelente cuadrilla de Morenito de Aranda con la paupérrima de Eugenio de Mora

José Ramón Márquez en Salmonetes... 

Pedro Iturralde y "Agitador" de Fuente Ymbro



Iturralde con el toro ensabanado que hizo el segundo en el orden de lidia, que realizó dos arrancadas majestuosas al encuentro del castigo. Bajó la vara templada; contuvo sublime; paró decidido; y soltó con pulcritud y medición. Dos encuentros, dos lecciones. 

Paz Domingo 

"Fue una verdadera pena que no se permitiera que Agitador, el segundo de la tarde, ensabanado de pelo y 515 kilos de peso, acudiera por tercera vez al caballo. Entre el torero y el presidente privaron al género humano de un espectáculo singular, de esos que ocurren muy de vez en cuando, pero que llenan el alma de una indescriptible sensación de belleza.
El toro y un torero a caballo, el picador Pedro Iturralde, habían protagonizado momentos antes una de esas fiestas que por sí solas justifican la afición a los toros "
Antonio Lorca

Foto: Cultoro